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Patch Adams en la enseñanza universitaria

Kurz, Laura [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXVI

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXVI

ISSN: 1668-1673

XIX Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2011

Año XII, Vol. 16, Agosto 2011, Buenos Aires, Argentina | 200 páginas

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Resumen:

Se trata de una rica experiencia en el aula y la relación docente-alumno. Una mirada sobre los distintos niveles educativos como el primario, secundario y universitario. En algunos niveles educativos es necesario el establecer límites precisos que aportan al orden del aula y a la formación del respeto por quien habla y aquel que está frente al grupo de alumnos a fin de enseñarles una actividad/actitud o simplemente un acto de pensar y reflexionar. Por último una serie de acciones muy interesantes implementadas por la docente en el aula, muy distintas al de la vieja escuela.

Palabras claves: modelos educativos – humor – creatividad – actitud – experiencias – enseñanza – aprendizaje.

Siempre tuve una política en mi vida: “No hagas a los demás lo que no te gusta que te hagan a vos” y aunque parecía imposible lo logré, y lo he llevado a todos los ámbitos de mi vida.

¿Quién no recuerda a esa maestra del primario que no dejaba de gritar? O esa profesora que reprobaba a los alumnos como una especie de acto de hobbie, donde ya no sabíamos qué estudiar o qué decir para poder aprobar la materia…

Todos tuvimos un momento y hoy tenemos un recuerdo amargo de algún profesor o maestro que nos marcó y no exactamente para bien... ¿Esto nos enseñó algo?, ¿nos educó en algún aspecto?

En algunos niveles educativos es necesario el establecer límites precisos que aportan al orden áulico y a la formación del respecto por quien habla y aquel que está frente al grupo de alumnos a fin de enseñarles una actividad / actitud o simplemente un acto de pensar y reflexionar. Los primeros años educativos forman a ese niño como un ciudadano respetuoso de su patria, que a su vez puede desenvolverse en la sociedad como uno más; formando los valores de respeto y formando su propia personalidad dentro del grupo social que le toca vivir.

La segunda instancia, el secundario, le da la herramientas para formarse como un adulto ética, moral y socialmente hablando, donde la imagen del profesor suele llegar a ser una especie de futuro espejo y a veces un ídolo o un enemigo (¿quién no quiso parecerse o diferenciarse totalmente de un profesor/a en esa edad?), así como ocurre en esa etapa con los padres mismos.

Por lo tanto, una actitud reacia del profesor para con ese grupo puede generar dos caminos: el odio o el aprecio y una imagen que será imposible de borrar con los años y que va a ir modelando a ese sujeto a través de los años. A nivel facultad / universidad, hay muchos puntos de vista sobre cómo debe comportarse un profesor; todavía respetamos esa vieja idea de que el profesor es una persona seria, no tiene humor, y es el único autorizado a levantar la voz y retar o gritar a quien sea necesario, está solo para enseñar, así que la cara de póker es moneda corriente en el rubro. El intelectual suele ser una persona cerrada, triste que no emite sonrisa, porque eso implica parecer vacío y poco sabio.

Cada vez que me encuentro con éste modelo de profesor recuerdo aún más a aquellos educadores que tuve a lo largo de mi vida, que en vez de enseñanza solo me dejaron ganas de salir corriendo de su clase.

A medida que fui creciendo y fui incorporándome como docente en diversas instituciones y facultades, aprendí que el papel de profesora seria no era lo mío. Primero me inundaba una sensación de culpa, de ¿serviré para esto? era una especie de ¿si no puedo poner cara de enojada o gritar en clase, significa que no puedo ser buena profesora?.. Pero a medida que iba dejándome llevar por lo que sentía y no por los viejos esquemas educativos, descubrí un nuevo mundo que quiero compartir con ustedes:

- Un profesor puede sonreir y reirse de sí mismo y con los alumnos.

- Un profesor puede no levantar la voz para gritar y llamar la atención y así y todo poner límites y ser respetado y por qué no, querido. (Si, si.. se puede ser respetado aun con nariz de payaso, si uno es un buen payaso y pone en claro las reglas del juego desde un comienzo)

- Un profesor puede hacer chistes en medio de ejemplos serios, que rompen el hielo en el aula y esa sonrisa ( y ese ejemplo), será mas recordado que un ejemplo aburrido que la gran mayoría, aunque asientan con la cabeza, nunca llegan a comprender.

- Un profesor es un ser humano (¡wow!, maravilloso descubrimiento el mío) puede tener sueño, hambre y también le suena el celular en el aula, cuando olvida apagarlo y no por eso, un alumno se levanta y me invita a dejar el aula por la falta de respeto (¿?).

- Un profesor puede exigir y hacer cumplir sus exigencias a sus alumnos, sin la necesidad de una mala cara, una mala actitud.

- Un profesor puede ponerse en lugar de un alumno (porque alguna vez lo fue) y sin que ello afecte su relación de alumno – profesor.

- Un profesor puede lograr que su grupo haga silencio, haciendo una monería o diciendo algo fuera de lugar que resulte chistoso en vez de gritar, chistar o poner cara de pocos amigos…

- Ser superior se demuestra con la experiencia y con el valor que tienen las palabras que uno dice, no con el grito, ni levantando la voz, ni haciendo temer a nadie.

- El poder de una sonrisa a veces vale más que mil palabras…

No digo con esto que hay que dejar que los alumnos hagan lo que quieran, para nada, en ningún momento apoyaría ese accionar. Lo que invito a probar es a tomar la profesión de educador con mas simpatía, porque si de hecho estamos trabajando de esto porque nos gusta y amamos la profesión (que es el sentimiento que debería tener todo profesor / educador de cualquier nivel), ¿porqué no hacerlo con alegría?

Siendo docente, descubrí que mi profesión además de educar es dejar un lindo recuerdo de mi persona para mis alumnos; esas personitas que nos dedican su oído, su atención y donde cada palabra nuestra es “palabra santa”. ¿Por qué no devolverles un poco de todo lo que ellos nos dan día a día?

En mi corta carrera he recibido palabras muy bonitas de aprecio y frases como: “Usted es diferente profe, gracias por todo lo que me enseñó” por parte de alumnos; tanto en encuestas como personalmente me han agradecido el hecho de ir cada mañana con una sonrisa (llueve, truene o se caiga el cielo)… y eso vale más que miles de premios o medalla.

Ellos no tiene porqué enterarse de mi mala semana, mi malhumor, o si algo no me salió como esperaba. Por qué ellos vienen a aprender y aprehender de nosotros, profesores. Estos adolescentes / adultos, son nuestro futuro, nuestro mañana, y cada palabra y actitud nuestra será una marca en su vida futura, profesional y por qué no personal.

¿Acaso ustedes quieren un mundo tan gris y amargo?.. Yo voto por unos profesionales que respeten lo que hacen, amen su profesión y que puedan entender que “a mal tiempo, buena cara” y seguir luchando por aquello que deseen con una sonrisa.

Así que profesores, colegas, los invito a sumarse a la movida de sonreir y cambiar la actitud recia que arrastramos de viejos modelos educativos, de viejas estructuras sociales y políticas… y por qué no lo vamos a hacer mientras trabajamos de lo que más amamos: Educar a nuestros alumnos.

Simplemente les doy el puntapié.

Abstract: This one is a rich experience in the classroom and the educational relation professor-student; a glance on the different educative levels like primary, secondary and the university one. In some educative levels it is necessary establishing precise limits that they contribute to the order of the classroom and to the formation of the respect by that speak and that one that is in front of the group of students in order teaching to them to an activity/attitude or simply an act to think and to reflect. Finally, a series of very interesting actions implemented by the educational one in the classroom, very different from that of the old school. 

Key words: educative models – humor – creativity – attitude – experiences – education – learning. 

Resumo: Trata-se de uma rica experiência na sala de aula e a relação docente-aluno. Um olhar sobre os diferentes níveis educativos como o primario, secundário e universitário. Em alguns níveis educativos é necessário o estabelecer limites precisos que contribuem ao ordem da sala de aula e à formação do respeito por quem fala e aquele que está em frente ao grupo de alunos a fim de lhes ensinar uma atividade/atitude ou simplesmente um ato de pensar e refletir. Por último uma série de ações muito interessantes implementadas pela docente na sala de aula, muito diferentes ao da velha escola.

Palavras chave: modelos educativos – humor – criatividade – atitude – experiências – ensino – aprendizagem.

(*) Laura Kurz. Diseñadora Gráfica (UBA, 2003). Profesora de la Universidad de Palermo del Departamento de Diseño Visual de la Facultad de Diseño y Comunicación.

Vocabulario relacionado al artículo:

enseñanza superior . factor de reflexión . película educativa .

Patch Adams en la enseñanza universitaria fue publicado de la página 105 a página106 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXVI

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