1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Cuadernos del Centro de Estudios de Diseño y Comunicación Nº38 >
  4. Recobrando el Patrimonio vivo de Ciudad Perdida implementando el diseño en un circuito turístico cultural

Recobrando el Patrimonio vivo de Ciudad Perdida implementando el diseño en un circuito turístico cultural

Valero Ramírez, Diana

Cuadernos del Centro de Estudios de Diseño y Comunicación Nº38

Cuadernos del Centro de Estudios de Diseño y Comunicación Nº38

ISSN: 1668-0227

Maestría en Diseño de la Universidad de Palermo [Catálogo de Tesis. 2ª Edición. Ciclo 2008-2009]

Año XII, Vol. 38, Diciembre 2011, Buenos Aires, Argentina | 188 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

La efectividad del diseño yace en su habilidad para dar significado, despertar emoción e influenciar el entendimiento. Hablar de Diseño implica, la necesidad de distinguir en la comunicación las estrategias compositivas, a través de soluciones originales e impredecibles a problemas sociales y de comunicación dentro del sostén mutuo entre la forma y el contenido en una cultura.

El diseño no debe ser sólo decoración, sino que debe dirigir al contexto de cuestiones sociales y a preocupaciones cada vez mayores de la actualidad, y debe hacerlo con integridad. Siendo el contexto social, el que denota los rasgos inmediatos y específicos de una situación o de un ambiente social que envuelve a cierto intercambio particular, es decir, aquellas circunstancias y condiciones sociales, políticas e históricas más amplias donde se sitúan y donde reciben sentido ciertas acciones, procesos o sucesos (García Canclini, 1997, p. 82).

En el contexto del diseño gráfico, el diseño es un cuerpo de trabajo, resultado de un mundo inmerso en toda clase de procesos de diseño que atraviesan todos y cada uno de los medios de comunicación e industrias culturales, que son transcendentales en la promoción y el mantenimiento de la diversidad cultural y crean un acceso democrático a la cultura.

Las industrias culturales combinan la creación, la producción y la comercialización de contenidos que son inmateriales y culturales en su naturaleza. También llamadas “industrias creativas” o industrias de contenidos, incluye la impresión, publicación, multimedia, audiovisuales, productos fonográficos y cinematográficos, así como artesanía y diseños. Como también las artes visuales y de perfomans y turismo cultural.

En las últimas décadas hay un aumento en el interés por visitar destinos que atraen por su cultura, por su patrimonio cultural. Esto trae la necesidad de preparar y adecuar estos testigos de la historia del lugar para que puedan ser apreciados y disfrutados por los viajeros dentro del entorno que los contiene. El primer paso a tomar conciencia de la existencia de un patrimonio cultural propio, para luego reconocer sus significados y posterior valoración.

“La restauración, el uso y la apropiación social del patrimonio construido, el turismo cultural y visitas arqueológicas, o festivales populares” podrían asociarse con las industrias culturales por actuar como “generador de producto económico”, por su posibilidad de generar riqueza económica susceptible de apropiación privada y su contribución al crecimiento económico, lo cual lleva a pensar que acciones respecto al uso del patrimonio cultural construido favorecen a la sociedad y contribuye a su disfrute y difusión.

El proyecto se gestó con el concepto de “crear espacios de diseño vinculados al turismo cultural”, donde se pueda mostrar y comunica la historia de uno de los pueblos más famoso de la tradición indígena de Colombia, ubicado al norte en la Sierra Nevada de Santa Marta y sus habitantes que reviven las expresiones más profundas del patrimonio Colombiano. Promover los valores culturales y los factores socio-económicos de la comunidad utilizando el diseño como disciplina para la gestión en la solución de problemas y búsqueda de incentivos en un turismo cultural, además como comenta Canclini “es difícil imaginar algún tipo de transformación hacia un régimen más equitativo sin promover políticas que participen a los diferentes (etnias, de género, de regiones), corrijan las desigualdades y conecten a las sociedades con la información, con los repertorios culturales” (2004, p.81).

El turismo es una actividad social que ha estado siempre vinculada a la cultura y a la naturaleza. En Colombia, la riqueza de lugares exóticos y variedad de su oferta cultural funciona como un poderoso imán para el turismo regional, que en estos tiempos se encuentra en plena expansión. Esta investigación se ha desarrollado con el interés de integrar la cultura y, más concretamente, el patrimonio cultural, con la actividad turística, con el fin de concretar las potencialidades de desarrollo económico y social que ofrece para las diversas comunidades.

Esta vinculación de la cultura con el turismo, así como el fortalecimiento de las industrias culturales ha conformado un nuevo y múltiple escenario para el desarrollo social en zonas habitadas aún por indígenas.

En la actualidad en Colombia habitan 80 grupos étnicos. Su diversidad cultural se refleja en la existencia de más de 64 idiomas y unas 300 formas dialectales. Según el estudio del Departamento Nacional de Estadística, realizado luego del Censo de 1997 y con ajustes a 2005, la población indígena asciende a 701.860 personas que tienen presencia en 32 departamentos del país, especialmente en aquellos de selva tropical húmeda.

Sus procesos de organización y lucha, aunque datan de la época de la conquista, han tomado mayor fuerza y coherencia en los últimos veinte años en los que se han consolidado organizaciones de diverso orden con fines reivindicativos y de autogestión bajo los principios unicidad, tierra, cultura y autonomía.

En el año de 1766, un importante trabajo arqueológico permitió descubrir las ruinas de “Ciudad Perdida”, un centro Tayrona, ubicado en el Parque Nacional de la Sierra Nevada de Santa Marta, que fue cuan de una gran civilización que en su huida de los conquistadores durante el siglo XVI, se vio obligada a alejarse de sus poblados para refugiarse en las alturas de la montaña. Legendarias ciudades Tayrona se defendieron de los invasores cuya irrupción causó en menos de un siglo el desmoronamiento general de una compleja organización política y económica.

Los “Kogui” son un uno de los grupos indígenas que habitan la sierra Nevada de Santa Marta; son el grupo que más ha conservado sus características y los más tradicionales de Colombia, debido a la estrategia característica de los últimos años frente a los no indígenas, permaneciendo en los terrenos más elevados, lo mismo que el fortalecimiento de la autoridad religiosa y la consolidación de su identidad cultural.

En la cultura indígena, como lo dice Ticio Escobar (1996) en su relato del Mito del Arte, Mito del pueblo, es impensable aislar la función estética de la compleja trama de significados sociales en la que aparece comprendida. Según lo relatos de los viejos tiempos de los Kogui, antes del primer amanecer sobre esta tierra, sólo existía la Madre. Esa Madre, llamada de varias formas en la lengua Koguiam, es para los Kogui la deidad principal, una figura femenina que todo lo abarca y que a la vez representa la fertilidad.

Por lo tanto dentro del turismo cultural podemos generar una propuesta de diseño proyectual, la cual tenga por objetivo la planificación de un circuito turístico cultural enfocado hacia un turismo temático, que comunique más fácilmente toda la trama de simbología e interpretación de fertilidad y se vincule de mejor manera con el diseño gráfico y sus aplicaciones para la difusión y promoción de piezas gráficas de las industrias culturales, que representen el cuerpo humano como los conciben los “Kogui” en la Sierra Nevada de Santa Marta.

Dentro del proceso de esta investigación, se pretenden estudiar otras iniciativas y acciones, que tienden al resguardo del patrimonio cultural y a la promoción de emprendimientos turísticos y culturales, que tengan similitud con el caso de los Kogui y también analizar como potencializan la identidad cultural para generar un desarrollo sustentable en la zona.

Como resultado de estudio de estos casos se presenta un cuadro paralelo de comparación que muestra ventajas o puntos negativos que son las variables consideradas puntos de referencia para la construcción del caso propio, Esta sinergia entre cultura y turismo indica la necesidad de optimiza los vínculos, para implementar estrategias de desarrollo conjunto y sostenido, para diseñar políticas culturales que reconozcan las formas actuales de la cultura.

Considerando que todo proceso de transformación de los recursos turísticos patrimoniales para el consumo afecta y usa los bienes culturales como estructura de operación, se considera que “Ciudad Perdida” como recurso de patrimonio cultural, debe de ir acompañado del diseño como herramienta de gestión patrimonial, el cual debe construir un plan de manejo adecuado para la interacción de los recursos. Presentándose al mercado como una oferta cultural mediante un camino de promoción, y consumido como producto cultural.

La hipótesis planteada desde el inicio, se ha ido modificando a través del proceso investigativo. La misma tiene una composición precisa e involucra dos variables, que son proposiciones que han permanecido sujetas a comprobación empírica y a verificación en la realidad durante la investigación y la realización de estudio de casos, como también comprobada en la etapa de desarrollo proyectual.

Hipótesis: “El Diseño gráfico vinculado con las nuevas herramientas interactivas multimediales logra integrar el patrimonio cultural con la actividad turística, con el fin de concretar las potencialidades de desarrollo social que ofrece CIUDAD PERDIDA en la Sierra Nevada de Santa Marta en Colombia”


Recobrando el Patrimonio vivo de Ciudad Perdida implementando el diseño en un circuito turístico cultural fue publicado de la página 46 a página48 en Cuadernos del Centro de Estudios de Diseño y Comunicación Nº38

ver detalle e índice del libro