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Tiempos de buena enseñanza

López, Analía

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXVIII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXVIII

ISSN: 1668-1673

XX Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Facultad de Diseño y Comunicación. Universidad de Palermo

Año XIII, Vol. 18, Febrero 2012, Buenos Aires, Argentina | 208 páginas

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Resumen:

El presente ensayo pretende reflexionar acerca de los beneficios de la educación basada en el modelo constructivista que sitúa al alumno en un rol activo, en contraposición al modelo conductista que lo ubica en un lugar pasivo. El aprendizaje se va produciendo como resultado de la interacción de las experiencias, los conocimientos previos con los nuevos y del medio ambiente del alumno.

En una crítica al taylorismo, la autora toma como referencia el largometraje Tiempos Modernos de Charles Chaplin (1936) para explicar el modelo conductista.

Palabras clave: constructivismo – conductismo – aprendizaje – conocimientos previos.

La película Tiempos Modernos constituye un retrato de las condiciones desesperadas de empleo que la clase obrera tuvo que soportar en la época de la Gran Depresión, condiciones promovidas, en la visión dada por la película, por la eficiencia de la industrialización y la producción en cadena. Para que este modo de producción capitalista sea exitoso indefectiblemente se tuvo que producir una traslación del análisis de tareas tayloristas a la escuela y a la educación, lo que provocó que las escuelas se gestionaran de manera similar a un complejo fabril; es decir se intento despojar de valores y actitudes las prácticas educativas y centrar la enseñanza en la visión tecnológica-positivista, rendición de cuentas y en los meros resultados académicos olvidando los procesos pedagógicos.

El capitalista presiona una alarma y pide atención, los obreros silenciosos y sobrecogidos observan…“Buenos días, amigos. Esta grabación fue producida por Salles Talk Transcription Company. Quien habla es el vendedor mecánico. Tenemos el placer de presentarles al Sr. J. Willincom Bellows, inventor de la Máquina Alimentadora Bellows, un aparato práctico para alimentar a sus empleados mientras trabajan. ¿Por qué parar para el almuerzo? Esté al frente de la competencia. La Maquina Alimentadora Bellows elimina la hora del almuerzo, aumenta la producción y reduce el tiempo ocioso. Ahora demostraremos las capacidades de esta máquina maravillosa. El bello cuerpo aerodinámico, el desempeño suave y silencioso, el económico motor eléctrico. Esta es nuestra sopera automática completa, evita pérdida de tiempo soplando la sopa para enfriar. La temperatura de la sopa es mantenida sin consumo de energía.” 

Charlot, el personaje mendigo de Charles Chaplin, trabajaba en la fábrica apretando tornillos sobre una cinta sin fin que se desplaza horizontalmente y cada vez a más velocidad, hasta el límite de las capacidades y dependiendo de las necesidades del capitalista. Un día, debido al movimiento frenético de la cinta, llegó a perder la razón y tuvo un ataque nervioso producto del estrés de su trabajo. Entonces, comienza a apretar narices en vez de tornillos y terminó creando el caos antes de que pudieran reducirle y echarle a la calle, claro.

Estas dos escenas de la película son una clara demostración de una organización de trabajo que deshumaniza al obrero hasta el punto de pretender convertirlo en una máquina servidora de otra máquina que solo debe remitirse a la ejecución de tareas que se le asignan, donde poco importan la vocación y las actitudes. Lo que cuenta es la aptitud, el rendimiento y el incremento de la productividad.

Tiempos Modernos en una crítica al taylorismo, modelo de organización industrial, denominado así por el estadounidense Frederick Winslow Taylor, que consistió en aplicar métodos científicos de positivistas y mecanicistas al estudio de la relación entre el obrero y las técnicas modernas de producción industrial, con el fin de maximizar la eficiencia de la mano de obra y de las máquinas y herramientas. Este modelo funcionaba mediante la división sistemática de las tareas, la organización racional del trabajo en sus secuencias y procesos, y el cronometraje de las operaciones, más un sistema de motivación mediante el pago de primas al rendimiento, suprimiendo toda improvisación en la actividad industrial. 

El trabajador solo cumplía un objetivo y su única preocupación era mejorar su remuneración. Además, este modelo de organización fabril no solo desvaloriza al obrero individualmente, sino que también socialmente, ya que promovía la desunión al provocar que los amigos del trabajo se odiaban entre sí, debido a la competencia y presión que se ejercía sobre ellos.

El modelo taylorista supuso un gran avance para los modos de producción industrial. Este avance fue vital para el desarrollo del capitalismo anglosajón. Pero este hecho exitoso desde el punto de vista empresarial se trasladó a la escuela y a la educación, lamentablemente fue imposible que no sucediera, ya que había que preparar a los jóvenes para trabajar bajo los modelos que se aplicaban en la catedral de los nuevos tiempos: la fábrica. 

Para Taylor la iniciativa y elaboración intelectual se concentra en el sector de la “Dirección” impidiendo el aporte creativo por parte del trabajador y la generación de conocimiento en la organización. Sólo se transmitía el conocimiento explícito que el programador consideraba importante.

Las palabras de J. B. Watson explican claramente en qué consistía el enfoque que predominaba en las primeras décadas del siglo XX, denominado Conductismo “Para que la psicología lograra un estatus verdaderamente científico, tenia que olvidarse del estudio de la conciencia y los procesos mentales (procesos inobservables) y, en consecuencia, nombrar a la conducta (procesos observables) como su objeto de estudio”.

El modelo conductista es un modelo que se que percibe al aprendizaje como algo mecánico, deshumano y reduccionista, donde el sujeto pasivo responde a estímulos externos que inciden en su organismo y los resultados verdaderos son los que están a la vista sin tener en cuenta lo que lleva el alumno interiormente como sus experiencias, sus valores, sus motivaciones, sus convicciones y creencias.

El rol del docente en este modelo es protagónico ya que enseñar es sinónimo de una actividad centrada en si mismo, basando la instrucción en una técnica organizada y planificada con diseños curriculares en los cuales se establecen objetivos y su rol solo es ejecutarlos. Además procura mantener un orden extremo en las aulas dejando de lado todo tipo de interacción y debate por parte de los actores que conforman la actividad. Entonces, la escuela y el docente no son responsables ante algún fracaso en los resultados si todo esta bien planificado y las técnicas bien implementadas.

En contraposición al modelo conductista, alrededor de los ´80 irrumpe el “constructivismo”, enfoque que plantea que el individuo es una construcción propia que se va produciendo como resultado de la interacción de sus experiencias y conocimientos y su medio ambiente. Su conocimiento es una construcción que hace la persona misma. Esta construcción resulta de la representación de la información y de la actividad que se desarrolle al respecto. Esto significa que el aprendizaje no es un simple proceso de transmisión, internalización y acumulación de conocimientos sino un proceso activo de parte del alumno en ensamblar, extender, restaurar, interpretar y construir conocimientos desde los recursos de la experiencia y la información que recibe. 

Luego de elaborar una comparación a cerca de estos dos modelos, se pueden enumerar tres beneficios del constructivismo que dan cuenta cuan importante es adoptar este modelo en el proceso de aprendizaje en la aulas de la actualidad. El primero de ellos consiste en demostrar que siguiendo el modelo constructivista se aprende más y se disfruta el aprendizaje porque el alumno está más activamente involucrado en el mismo, en lugar de ser un ente pasivo. Esto significa que tiene más participación y creatividad en la elaboración de conocimientos.

En segundo lugar, la educación trabaja mejor cuando se concentra en el pensamiento crítico y el entendimiento, en lugar de dedicarse a la memorización. El constructivismo se concentra en el aprendizaje de cómo pensar y entender, o sea el aprendizaje es significativo ya que hay una relación sustantiva entre la nueva información y las ideas previas. Y a través de esta relación el alumno puede elaborar un análisis crítico de la información y los nuevos conceptos. Ausubel (1983), resume este hecho de la siguiente manera: “Si tuviese que reducir toda la psicología educativa a un solo principio, enunciaría este: El factor más importante que influye en el aprendizaje es lo que el alumno ya sabe. Averígüese esto y enséñese consecuentemente”.

Por último, el tercer beneficio es que el aprendizaje constructivista es transferible. El alumno recibe la información y al relacionarla con sus ideas y experiencias previas, puede aplicarlo a la realidad e ir retroalimentándose de más contenidos elaborando críticas y reflexiones a cerca de ellos.

Referencias bibliográficas 

- Ausubel; Novak y Hanesian (1983) Psicología Educativa: Un punto de vista cognoscitivo. 2° Edición. México: Trillas. 

- Chaplin, Charles (1936) Tiempos Modernos [Largometraje]. Estados Unidos. 

- Ontoria, A. (1997) Mapas conceptuales una técnica para aprender. Madrid: Narcea. 

- Texto Académico (2004) Universidad de San Martín. Escuela de Humanidades. Centro de Estudios en Didácticas Específicas. 

- Constructivismo vs. Conductismo. Teoría del Diseño, (2009) Blogspot. Buenos Aires. Disponible en: http:// teoria-diseno.blogspot.com/2009/03/enfoques-constructivismo-vs-conductismo.html

Nota: Este trabajo fue producido en la asignatura Introducción a la Didáctica del Programa de Formación y Capacitación Docente en el año 2010.

Abstract: The present essay tries to think brings over of the benefits of the education based on the model constructivist that places the pupil in an active role, in contraposition to the behaviorist model who locates it in a passive place.

The learning is taking place as a result of the interaction of the experiences, the previous knowledge with the new ones and of the environment of the pupil.

In a critique to the taylorism, the authoress takes as a reference the full-lenght picture Modern Times of Charles Chaplin (1936) to explain the behaviorist model.

Key words: constructivist – behaviorist – learning – previous knowledge.

Resumo: O presente ensaio pretende refletir sobre os benefícios da educação baseada no modelo construtivista que coloca ao aluno num papel ativo, em contraposição ao modelo conductista que o localiza num lugar passivo.

A aprendizagem vai-se produzindo como resultado da interação das experiências, os conhecimentos prévios com os novos e do médio ambiente do aluno.

Numa crítica ao taylorismo, a autora toma como referência o largometraje Tempos Modernos de Charles Chaplin (1936) para explicar o modelo conductista.

Palavras chave: construtivismo – condutismo – aprendizagem – conhecimento prévio.

(*) Analía López. Licenciada en Administración Hotelera (Universidad Nacional de Quilmes).

Vocabulario relacionado al artículo:

capitalismo . conductismo . constructivismo . producción .

Tiempos de buena enseñanza fue publicado de la página 166 a página168 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXVIII

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