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El lenguaje y las imágenes en los proyectos de diseño.

González, Lisi [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIII

ISSN: 1668-1673

XXII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XV, Vol. 23, Agosto 2014, Buenos Aires, Argentina | 219 páginas

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Resumen:

En este texto se reflexiona acerca de la capacidad expresiva de los alumnos en las carreras de Diseño. Intenta explicar la relación pensamiento-lenguaje y propone algunas ideas para brindar a los alumnos algunas herramientas a la hora de enfrentar trabajos de investigación para poder aplicar a sus procesos de diseño.

Palabras clave: lenguaje - proceso de diseño - creatividad - oralidad - imagen

¿Somos lo que pensamos? ¿Somos lo que decimos?¿Cómo decimos lo que pensamos? ¿Usamos la lengua para expresar nuestro pensamiento o es ella la que nos faculta para pensar? En lugar de aparecer respuestas concretas a estas preguntas, miles de interrogantes siguen apareciendo a medida que se van desarrollando nuevos estudios acerca de la relación pensamiento - lenguaje. Y un tema que preocupa a los docentes en áreas proyectuales es la relación pensamiento-imagen, donde los alumnos presentan algunos inconvenientes a la hora de la expresión oral. Francis Bacon en su obra Novumorganum (1620) escribió: “Los hombres creen que la razón demanda las palabras; pero también sucede que las palabras tornan su fuerza contra la razón”. Algo así como que no sólo nos valemos de las palabras para expresar nuestros pensamientos sino que plantea la posibilidad inversa: tener un vocabulario más fluido puede ayudar a pensar mejor, ampliar la capacidad de tener imágenes mentales más ricas, tener más posibilidades de comunicarse de manera más fluida, y para el fin del desempeño académico ser más preciso y profesional a la hora de expresarse.

Si bien en las carreras de Diseño hay materias que se ocupan de la investigación, la lectura y la reflexión, es sabido, que las imágenes ocupan un gran porcentaje tanto de las clases como de los trabajos prácticos y de los exámenes finales, dejando poco espacio para algún momento de acercamiento a los textos. Amén de la escasez de textos específicos que puedan interesar a los alumnos para que puedan incorporar a su formación universitaria.

¿Cómo hacer desde el lugar docente para fomentar la curiosidad, la búsqueda e incentivar el interés por los textos como ejercicio diario para la carrera de un diseñador y así incrementar la riqueza lingüística de los alumnos? La forma más urgente que viene a mi mente es la búsqueda inicial de referentes para un trabajo, la posterior investigación y la reflexión acerca de la misma. Estos referentes serán investigados en Internet, en libros de textos de bibliotecas, tomados de encuestas personales y entrevistas. Toda esta investigación reunida de diversas fuentes, tamizada, evaluada y analizada no tendrá valor alguno sin una reflexión final del alumno y la aplicación de manera coherente a su trabajo proyectual. Que el alumno entienda que realizar su reflexión con la mayor seriedad posible le ayudará no sólo a enriquecer su trabajo sino también a ampliar su vocabulario y posterior conocimiento sobre algún tema nuevo (aunque no tenga relación directa con el ámbito del diseño), es parte del trabajo docente. Este puede mostrar algunos ejemplos de cómo investigaciones profundas han posibilitado a algunos diseñadores a desarrollar interesantes productos.

Insistir con esto es crucial ya que si se deja pasar esta fase como un punto más del proceso donde lo importante sólo es diseñar, puede caerse en aceptar trabajos “investigativos” que en el fondo son una mera recopilación de datos, posiblemente bajado de Internet y copiados en un documento Word que cumplen con uno de los requisitos de la entrega, pero que tienen en algunos casos, el objetivo de conformar al docente en vez de plantear una visión personal del tema. Con el resumen personal y la conclusión acerca de esta investigación, el alumno mostrará si pudo entender algo de lo que investigó, la reflexión debe ser tanto objetiva mostrando datos concretos, palabras técnicas aplicadas al quehacer del diseño como aportar una visión subjetiva para plantear cuáles son los ejes que tomará el alumno para su trabajo proyectual. Esta clase de trabajos ofrecen bastante resistencia de parte de los alumnos pero una vez encaminada la investigación y con la guía del docente, el alumno puede empezar a vislumbrar nuevos elementos que incorporar a su proyecto personal. Esta práctica debe fomentarse desde los primeros años de formación ya que luego se incorporará de manera orgánica en la vida del estudiante. Y es sabido, que desde el punto de vista académico, cualquier diseño que tenga soporte teórico podrá defenderse por sí sólo. Esto tiene valor, en principio, en una instancia universitaria. Y ayuda al alumno a que sus prendas tengan un plus más allá de lo visual.

Esta metodología no es obligatoria como proceso de trabajo de un diseñador, ni tampoco el diseñador está obligado a “explicar” todas sus prendas. Al fin y al cabo, un vestido es un vestido. Pero cuán interesantes serán aquellos diseños que cuenten una historia, que tengan un concepto, que demuestren que el diseñador pensó en algo que más que en el textil y la forma y los dotó de algo especial que tiene esa prenda y sólo esa. Esta es la instancia en la cual una prenda deja de ser “ropa” para convertirse en “pieza de diseño”. Y aquel que compre esos indumentos se vestirá de manera real y conceptual. Volviendo al planteo inicial, ese contenido lo dan las palabras que expresan esa idea….

Pero para ello la dinámica pensamiento-lenguaje es crucial a la hora del procedimiento inicial. ¿Cómo se puede mostrar alguna imagen si no se tiene en la cabeza el pensamiento que la dispara? Esa es la típica respuesta de algún alumno a la hora de encarar el borrad de armado de concepto: “-Sé lo que quiero decir pero no puedo decirlo, tengo las imágenes en mi cabeza pero no sé cómo representarlas de manera concreta -”.Algunos alumnos arman sus trabajos con collages de fotos standard tomadas de un banco de imágenes. Cliquean la palabra conceptual y el banco les entrega un set de imágenes asociadas a ella. Ni siquiera se toman el tiempo de hacer una reflexión profunda y preguntarse qué significa para ellos ese término, qué les provoca, a qué época los retrotrae. Dice Barthes “el sentido de una imagen nunca es seguro”. Claro que no lo es, si bien socialmente se pueden acordar similitudes entre algunas palabras y sus representaciones, cada ser lleva consigo una experiencia que él y sólo él podrá explicar cuando vea esas imágenes. Y habrá que poder explicarlas…Barthes completa esta idea: “La imagen fija una infinidad de posibles, la palabra fija una sola certeza”. Podríamos todos trabajar con la misma imagen pero el trabajo interior que deberemos realizar para poner en palabras esas representaciones harán que el trabajo sea profundamente personal. Definir, buscar, acertar, proponer la idea justa es clave para luego pasar a la acción del hacer diseño. No se puede diseñar sino se tiene una idea de lo que se quiere lograr, el camino es propio de cada quien. Y para ello hay que nombrar.

Pasar de un lenguaje hablado a un lenguaje en imágenes es difícil, más aún cuando no se tienen referentes o bases de lectura que promuevan a la búsqueda de las mismas. Si el vocabulario del día a día es pobre cuán pobre será el trabajo que el alumno intentará con imágenes. Ni siquiera tendrá las herramientas necesarias para defender su proyecto a la hora del examen final. En diseño, afortunadamente una imagen puede resumir un pensamiento que contengan muchas palabras. Lo que es difícil, en algunos casos, es que refleje en forma, color y textura esas imágenes mentales que una persona pueda tener y que para otra sea diferente. Lo que ayuda a trazar un puente de comunicación entre una persona y otra son las palabras. Con ellas el alumno podrá explicar al docente porqué eligió esa imágenes y no otras para reflejar sus pensamientos. Por ello la lectura como práctica para ampliar el vocabulario y la creatividad es clave dentro del proceso de diseño.

Fayga Ostrower, educadora brasileña especializada en creatividad advierte que las palabras no solo sirven para nombrar un objeto, sino que lo evocan. Cuando uno nombra, esa cosa se hace presente. La palabra evoca al objeto por medio de su sola noción. Pero se debe tener también noción de las cosas que nos rodean. Eso se construye además de con la lectura con la investigación promovida por la curiosidad.

Por lo tanto promover la curiosidad que decante en lectura será uno de los principales objetivos del docente. Plantear la duda. Hacerse preguntas. Buscar las respuestas.

Referencias bibliográficas:

Vosgerau,G. (2013), Cognición. El lenguaje y la razón. Investigación y ciencia. Nro144, pag. 84-86.

Barthes, R. (2003). El sistema de la moda. Y otros escritos. Edit. Paidós. Barcelona

Ostrower, F. (2005) Creatividade e processos de criacao. Edit. Vozes. Brasil

Abstract: In this paper we reflect on the expressive power ofstudents in careers of design. Try to explain the thought-language relationship and proposes some ideas to give students some tools when face research to apply their design processes.

Keywords: design process - language - orality - creativity - image.

Resumo: Neste Artigo reflexiona-se a respeito da capacidade expressiva dos alunos nas carreiras de Design. Tenta explicar a relação pensamento-linguagem e propõe algumas ideias para brinda aos alunos algumas ferramentas à hora de enfrentar trabalhos de pesquisa para poder aplicar a seus processos de design.

Palavras chave: processo de design - linguagem - criatividade - imagem - oralidade.

(*) Lisi González: Diseñadora de Indumentaria (UBA, 2001). Especializada en el diseño de pieles en Dinamarca. Profesora de la Universidad de Palermo en el Departamento de Diseño de Modas de la Facultad de Diseño y Comunicación.


El lenguaje y las imágenes en los proyectos de diseño. fue publicado de la página 25 a página27 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIII

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