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Transmitir contenidos o construir saberes…

Kricun, Claudia; Dozo, Dardo [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIII

ISSN: 1668-1673

XXII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XV, Vol. 23, Agosto 2014, Buenos Aires, Argentina | 219 páginas

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Resumen:

El escrito trata sobre el camino a transitar desde la docencia y diferenciar entre la simple transmisión de conocimientos repitiendo conceptos o elaborar consignas apropiadas que motiven a que los alumnos accionen con las herramientas expuestas por el docente para que con su tomar, rechazar y construir puedan abordar al saber desde la diversidad de su mirada. Generar dudas, poner sobre la mesa interrogantes en lugar de respuestas posiciona a alumnos y docentes en un espacio de reflexión imprescindible dentro de la educación. 

Palabras clave: saber - docencia - estrategia de enseñanza - aprendizaje.

Cuestionarnos como docentes si somos transmisores deconocimientos que exigimos luego que los alumnos repitan con el simple objetivo de poder aprobar una materia o enfrentarnos con la labor de intentar articular teoría y práctica para que el saber se construya activamente en el aula (y hasta fuera de ella). Posicionarnos en ese lugar implica, algunas veces, abandonar cierta comodidad que nos puede tentar viendo como repetir una serie de clases elaboradas casi al pie de la letra y nos pide un profundo diagnóstico de individuos y grupos para elaborar consignas apropiadas que motiven a que los alumnos accionen con las herramientas expuestas por el docente para que con su tomar, rechazar y construir puedan abordar al saber desde la diversidad de su mirada. Generar dudas, poner sobre la mesa interrogantes en lugar de respuestas posiciona a alumnos y docentes en un espacio de reflexión imprescindible dentro de la educación. El mismo Cortázar puede demostrarnos que uno más uno no siempre es dos. Esto conlleva a pensar el ejercicio educativo como un acto donde la sensibilidad del docente debe ponerse de manifiesto para que el sujeto que se está formando junto a él perciba que no es un ajeno que sólo evalúa sus capacidades innatas o esfuerzos, sino que es un otro con quien trabaja el acto de construir el saber. Cuando el alumno sabe que puede confiar en quien tiene frente a sí, casi siempre se abre para ejercitar dicha tarea. Obviamente que todo depende de las partes y de sus necesidades o deseos (podemos seguir con ese uno más uno no siempre es dos). Es allí que las estrategias docentes deben ponerse en juego para ir tocando diversas teclas que permitan que la puerta se abra. Podemos preguntarnos qué puertas, y son las obvias puertas del sujeto (y las nuestras) y las puertas del aula para que los aprendizajes traspasen el aula. Eso conlleva el establecer que la práctica educativa se encuentra íntimamente ligada con la politicidad de la que nos habla Paulo Freire y la misma se articula con la ética que nos compromete en cada una de nuestras acciones. Tantas veces el sostener una norma se convierte en una tarea compleja pero contenedora para todas las partes. El construir saberes desde un posicionamiento político donde la ética es protagonista convierte ese acto en un cimentar la teoría desde la reflexión compartida que nos conmueve hacia otros escenarios así como otros también son los nuevos escenarios hacia los que los alumnos se conmueven y son conmovidos. Y allí es donde se torna imprescindible el exigirnos implementar palabras y silencios que motiven a nuestros alumnos a saber que pueden y deben superar nuestro saber. Porque si intentamos instalarnos en el cómodo sillón del académico que todo lo sabe y que imparte el conocimiento desde un lugar inalcanzable, estamos atentando claramente esa construcción de saberes propia del ámbito educativo. Eso también es una esperanza dentro de la educación. Cuando algún alumno o alumna nos alumbra debemos dejarnos emocionar porque nuestra tarea descorrió el telón y la obra comienza. Dentro de la Facultad de Diseño y Comunicación una de nuestras cátedras es Comunicación Oral y Escrita. Hemos hablado sobre los libros escritos por los alumnos y sobre trabajos encarados desde la oralidad. Pero ahora vamos a tomar un caso específico donde esa emoción deja una profunda huella dentro de nosotros. Durante la cátedra tomamos reflexiones que muchos autores realizan sobre el acto de escribir. Y los alumnos escriben y comienzan a dejarse llevar por esa pasión. O por lo menos muchos de ellos. Y cada tanto surge alguien que desea abrazar la profesión de escribir. Por eso vamos a compartir un construir saberes con las palabras de un ya ex alumno que descubrió el escribir dentro de la cátedra.

Escribir por Andrés Felipe Forero Arenas

Soy joven, muy joven se diría, todavía inocente, con falta de experiencia, empezando la vida, pero he tenido algún contacto con la escritura, ese simple contacto, esa simple conexión que es necesaria para inspirarse, para amar esta práctica. Abre los ojos, la mente, el cuerpo, los pensamientos, y los hace tan minuciosos, que cada uno de ellos se convierte, diariamente, en un acertijo que hay que descifrar interiormente, para poder escribirlo. Hay esfuerzo, hay dedicación, hay largos espacios de tiempo pensados, desechando ideas, reciclándolas, escribiendo, borrando, analizando, releyendo, hasta que en su última verificación nos satisfaga como creadores, nos enorgullezca, nos alegre y nos motive a seguir.

Después del pequeño contacto y la más ligera práctica de la escritura, hay cierta familiarización y entendimiento, una reflexión acerca de un escritor.

El escritor puede tener dos grandes preocupaciones, realmente importantes, que lo marcan, que le dan una identidad, que lo expresan, que lo hacen.

La primera, es como se puede llegar a expresar cuando está en medio del acto de escribir, de lo que quiere transmitir. Piensa si es acorde, si es lógico, si mantiene un orden, si es capaz de llegar a su objetivo final, si abre la mente de su lector, si lo cambia.

De alguna manera, el escritor aspira volverse un cupido literario, busca impactar y penetrar los corazones de sus lectores con sus flechas gramaticales. Desde sus letras se pregunta si está siendo capaz de llegar a esa vitalidad de la persona, a su punto más importante, en donde el lector pueda plasmar lo expresado sobre su plano personal de percepciones, de ideas.

Un escritor lo llega a lograr, con la creatividad, con la capacidad de sorprender, con la poca predecible forma de colocar cientos y cientos de letras conformando un todo, con el sentimiento impregnado en cada una de ellas, con la visión de un entorno que no existe, que solo está en nuestras mentes, con describir un lugar que potencie la creatividad de su lector, con su audacia en la tinta impresa, con sobrepasar lo esperado. Lo logra.

El segundo gran problema con el que el escritor podría encontrarse, es en como desatar ese momento final y definitorio de un escrito.

Esta es la parte vital y fundamental, es ese cierre de un círculo, de esa creación que se quiso formar a través de un relato, de una prosa, de una metáfora, de una coma, de un punto, de una palabra, de las letras, de la literatura. Ese cierre en donde su creación tuvo lugar en una única cabeza.

Si el círculo, si la creación no llega a concluirse, el flujo de palabras que el escritor figuró en su mente, se verá expulsado hacía afuera, hacia espacios vacíos de la mente del lector, impulsado por las fuerzas de la decepción y del desentendimiento. La gran catástrofe literaria.

El cierre del círculo de palabras, ese es el inmenso poder del escritor.

Donde controla las violentas aguas de tinta del más peligroso rápido. Con su tacto y su sentido literario las mantiene estables. Acá es donde se libera la más grande batalla, en donde luchan unas ideas con otras, en busca de una construcción que sorprenda, en donde el escritor se llega a desesperar, en donde llega a tranquilizarse, en donde siente tristeza, también donde siente alegría, en donde ríe, en donde llora, en donde puede amar, en donde logra pensar mas allá, en donde reflexiona, en donde vive y en donde muere, sus páginas escritas.

Ese es el camino por el cual, un escritor atraviesa la anhelada línea de la inmortalidad, en donde, así la muerte se interponga ante su cuerpo, lo transmitido seguirá viviendo con una fuerza similar a ninguna, extraña y poderosa que se nos escapa de las manos. El escritor vive en sus letras, aún después de que la muerte le quite la suerte de respirar.

Abstract: The writing is on the road to move from teaching anddifferentiate between the simple transmission of knowledge repeating slogans or develop appropriate concepts that motivate students to actuate with tools exposed by the teacher to his grip, repulse and build to address to learn from the diversity of his look. Generate doubt, put on the table rather than answers questions to students and faculty positions in a space for reflection within education imperative.

Keywords: build - knowledge - slogans - goal - diagnosis - reflection - diversity - write

Resumo: O escrito trata sobre o caminho a transitar desde a docencia e diferenciar entre a simples transmissão de conhecimentos repetindo conceitos ou elaborar consigna apropriadas que motivem a que os alunos acionem com as ferramentas expostas pelo docente para que com seu tomar, recusar e construir possam abordar ao saber desde a diversidade de sua mirada. Gerar dúvidas, pôr sobre a mesa interrogantes em lugar de respostas posiciona a alunos e docentes em um espaço de reflexão imprescindível dentro da educação.

Palavras Chave: construir - saberes - consigna - objetivo - diagnóstico - reflexão - diversidade - escrever.

(*) Dardo Dozo: Actor Nacional (Escuela Nacional de Arte Dramático). Profesor de la Universidad de Palermo en el Departamento de Investigación y Producción de la Facultad de Diseño y Comunicación.

(*) Claudia Kricun: Profesora nacional de arte escénico (Escuela Nacional de Arte Dramático, 1974). Profesora de la Universidad de Palermo en el Departamento de Investigación y Producción de la Facultad de Diseño y Comunicación.


Transmitir contenidos o construir saberes… fue publicado de la página 109 a página110 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIII

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