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El peligro de ver.

Pfennig, Priscila Iara

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIII

ISSN: 1668-1673

XXII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XV, Vol. 23, Agosto 2014, Buenos Aires, Argentina | 219 páginas

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Resumen:

Nos encontramos en un momento de transición, donde nada parece estar definido. Algunos ven las viejas metodologías de enseñanza como único recurso de aprendizaje satisfactorio, mientras que otros dejan de lado todo lo referido a “lo viejo” e incorporan exclusivamente lo nuevo, lo ultimo, lo más moderno. Intentará este ensayo de argumentar la importancia de generar un equilibrio entre las viejas, las nuevas y las prácticas que vengan a futuro. Demostrando así, que si bien la incorporación de las nuevas tecnologías y los recursos audiovisuales parecen ser medios factibles para el proceso de aprendizaje, también representan un gran peligro de manipulación si no se lo conoce lo suficiente.

Palabras clave: medio audiovisual - pensamiento crítico - manipulación - tecnologías de la información y la comunicación.

Los cambios son notables. Es evidente que el mundose está renovando. Las nuevas tecnologías, el habla, la escritura, los tiempos, los medios de comunicación, los seres humanos. Todos se encuentran en un proceso de transición, hacia algo que todavía no tenemos bien en claro para donde apunta, pero que sin duda, hay que estar preparado. Principalmente porque todo indica, que el cambio, aún no ha terminado. Becerra lo menciona como un proceso social inconcluso y en pleno desarrollo, que arrastra consigo efectos múltiples y no siempre equilibrados. (Becerra, 2003, p.11)

Por supuesto, como el efecto dominó, cuando una pieza se mueve, el resto también lo hace. ¿Cómo esperar, entonces, que la educación no se vea afectada frente a esta situación? Las consecuencias recaen tanto en los estudiantes, como en los docentes, en las metodologías de enseñanza y las exigencias de aprendizaje. Hoy en día, dar una clase con una planificación de hace 10 o 15 años o creer que el modo de aprendizaje antiguo era absolutamente mejor, resulta ser un pensamiento bastante cerrado.

La mayoría de los cuestionamientos están dirigidos al estudiante moderno, aquel que prefiere aprender desde un video o tutorial interactivo. ¿Y cómo no preferirlo? Si nos encontramos en la generación de la imagen, donde todo entra por los ojos. No es una locura lo que los jóvenes exigen. Sólo están adaptados al mundo que los rodea o como lo llama Ferres a “La sociedad del espectáculo”. Eso no es pecado.

Era a fines del siglo XIX y principios del siglo XX donde nacía el cine. No solamente como expresión artística, sino también como un lenguaje completamente nuevo. Hoy entendemos el cine, el montaje, las historias contadas en imagen y sonido, sin ningún tipo de problema. Comprendemos claramente que, si a un plano de un niño mirando por la mirilla de una puerta, lo sucede un plano de una habitación donde el director de la escuela coquetea con la maestra, el niño los está espiando. En la actualidad suena lógico. Simplemente porque hemos aprendido este lenguaje, hemos crecido con el. Tenemos incorporado el mecanismo de separar la realidad de la ficción. Hemos entrenado a nuestros ojos, de forma tal, que soporten ver el tren de los hermanos Lumière acercándose a nosotros.

Como describe Carrière, nos resulta extraño imaginarnos a un hombre pegado a la pantalla, con un largo bastón, señalando a los personajes, explicando sus movimientos y emociones. “El cine estaba aportando un lenguaje nuevo, radicalmente nuevo y muy pocos espectadores podían entenderlo sin ningún esfuerzo” (Carrière, 1997, p.13)

Es necesario ubicarse en el contexto espacio-temporal, para que esta incomprensión no resulte algo graciosa y así creer que los espectadores de aquellos tiempos eran ignorantes. Sólo se trata de que aún no estaban alfabetizados visualmente. De esta forma, se pueden comprender mejor las razones por las cuales nuestros abuelos y algunos padres mayores a la generación de los 80, no manejan las nuevas tecnologías de forma fluida, como lo hacen los jóvenes de hoy. Incluso, a veces, de forma nula.

Intentando hacer una comparación, los inmigrantes digitales se encuentran frente a un mundo, un lenguaje y códigos completamente desconocidos, como sucedía con el cine hace ciento quince años. Y esto, no los hace ni más ni menos cultos o inteligentes, pero si, lamentablemente, atrasados a la sociedad que los rodea.

Siguiendo con este concepto, las nuevas tecnologías de la información y comunicación podrían considerarse también nuevos lenguajes. Y como todo lenguaje, si se lo aprende de nacimiento, mejor se lo dominará. Lo cierto, es que, como menciona la Dra. Emilia Ferreiro, estar alfabetizado en el siglo XXI, implica muchas más exigencias que antes. Ya no se trata de comprender únicamente el encabezado de la noticia en un diario o una señalización en la vía pública. A lo que hoy llamamos “entender mensajes” ya no se refiere a mensajes simples y ordinarios. Estos últimos, son conceptos más complejos, en soportes variados, en códigos de lenguajes distintos, con metáforas y mensajes ocultos. Incluso se habla de la lectura de la imagen o el subtexto de un proyecto audiovisual. Ahora todo tiene múltiples y subjetivas lecturas, dependiendo desde donde se mire.

Por este motivo, la alfabetización, tanto escrita, tecnológica y audiovisual, debe moverse a través del tiempo y el espacio. Haciendo referencia a Agadía, si enseñar es invertir en el proceso de aprendizaje de otro, si es crear las condiciones para que otro aprenda y lo haga para toda la vida, el docente sin duda, debe tener en cuenta las herramientas que hoy en día son necesarias para defenderse en la sociedad que lo envuelve. De nada sirve alfabetizar a estudiantes del 2011 con metodologías del siglo pasado. También es cierto que los libros, tangibles y de papel, no han desaparecido. Que la escritura, a mano y con tinta, sigue siendo fundamental para la vida diaria. Es importante que cualquier persona sepa leer y escribir de la forma convencional, llevándonos a pensar que hay elementos de la enseñanza que aún no pueden ser reemplazados por ninguna metodología por más innovadora que sea.

En estos tiempos de cambio, donde los ritmos son más acelerados y la comunicación cada vez más fragmentada, el nivel de urgencia de los alumnos también ha crecido. Una película “lenta” es rechazada por la mayoría de las personas al instante. No la toleran, se ponen nerviosos y finalmente, sin superar los diez minutos de film, la apagan. Lo mismo sucede con la televisión, donde el zapping toma un rol fundamental a la hora de estar sentado en un sillón atado al control remoto.

Así es como el espectador termina viendo todo, pero en realidad no mira nada. Es necesario entender, ahora más que nunca, que este nuevo mundo exige rapidez, velocidad, que le cuenten todo resumido y sin mucho desarrollo. También es relevante cuestionarse si es posible encontrar un punto medio, donde el docente se amolde a estos tiempos, siempre y cuando el aprendizaje final sea el mismo.

Claro está que los estudiantes centran mayor atención preferentemente ante la TV o una película. Se trata de cuestiones psíquicas y físicas del ser humano, ya que lo audiovisual entra por nuestros ojos y oídos, pasa directamente a la parte emocional de nuestro cerebro, siendo ocasionalmente filtrado por la razón.

Los neurobiólogos hablan de secuestro emocionalpara referirse a aquellas situaciones en las que se produce desbordamiento de la emotividad que impide la activación de procesos reflexivos. (D.Goleman, 1996, Pág. 54.)

Ferres habla de una embriaguez sensorial causada poruna sobredosis de estimulación. La define como una especie de hipnosis, que anula en parte la posibilidad de apartarse emocionalmente del objeto y analizarlo de forma crítica o reflexiva.

En el lenguaje audiovisual, en cambio, no hay peaje.Hay unas emociones primarias que son previas, que no necesitan el paso por el intelecto. Son emociones derivadas directamente de los significantes. Las formas, los contornos, los controles, el movimiento tanto de las realidades representadas como de la propia cámara, el dinamismo generado por el cambio de planos, las músicas y los efectos sonoros son portadores de emociones, de manera directa, inevitable. (Ferres, 2000, Pág. 32.)

Pero lamentablemente, por más emocionante que estoparezca, el recurso audiovisual, puede significar un gran peligro para aquéllos que no tengan en cuenta el medio como objeto de manipulación constante. Pocos tienen en cuenta el riesgo que significa creer en todo lo que muestran las diversas pantallas. Sólo un pequeño porcentaje de la gente sabe que el trabajo del guionista o realizador audiovisual implica hacer un recorte de la realidad. La que a ellos más les convenza. Y esta última puede ser mostrada en infinidad de formas y colores, con distintos tamaños de planos, angulaciones y alturas de cámara, con lentes utilizados especialmente para transmitir lo que ellos quieran transmitir.

Educar sobre el lenguaje audiovisual, parece ser una de las enseñanzas más relevantes de la sociedad actual. Es importante crear conciencia sobre los peligros que encierra el simple acto de mirar la televisión, porque si la imagen y el sonido entran directamente hacia nuestros sentimientos y no pasan por ningún tipo de filtro, nos encontramos vulnerables frente a las emociones, lo que no siempre es negativo, pero sí puede hacernos creer algo completamente falso. Resulta éticamente correcto promover la idea de que los estudiantes vayan con cuidado, que no compren todo lo que les vendan y que finalmente tengan un pensamiento crítico.

Generalizar nunca fue bueno. Ni las viejas prácticas deben desaparecer, ni los nuevos recursos apropiarse de las metodologías pre-existentes.

Las discusiones sobre la efectividad de la enseñanza parecen batallas interminables, sin siquiera considerar que podrían convivir las distintas prácticas, de forma tal, que la enseñanza sea lo más enriquecedora posible. No debería existir una rivalidad entre lo pasado y lo moderno, sino, buscar un equilibrio, de modo que uno sea complemento del otro.

Resulta esencial que en los tiempos que corren, los estudiantes sean conscientes del mundo que los rodea. Que comprendan que la invasión audiovisual ya está ahí para atacarlos con su información y des-información. Pero esto no necesariamente les prohíbe pensar sobre lo que se está viendo. El docente debe incentivar al alumno para que pueda colorar un filtro y mirar más allá de las distintas pantallas. Analizar el grado de manipulación y lo peligroso que puede resultar ver únicamente con la emoción y dejar la razón para otro momento.

Referencias bibliográficas:

Agadía, K. (s/f) La construcción del saber didáctico del docente de la carrera de diseño y comunicación, en la Universidad de Palermo, Buenos aires

Becerra, M. (2003), Sociedad de la información. Proyecto, convergencia, divergencia, norma, Buenos aires

Carrière, J. C. (1997) La película que no se ve, Paidós Ibérica, Barcelona.

Ferrés, J. (2000), Educar en una cultura del espectáculo, Paidós, Barcelona

Ferreiro, E. (2008) Conferencia teatro Coliseo Podestá, La Plata. Link Web: http://www.youtube.com/ watch?v=tFoNNtGXpi4

Nota: Este trabajo fue desarrollado en la asignatura Introducción a la Tecnología Educativa cargo del profesor Roberto Tassi en el marco del Programa de Capacitación Docente.

Abstrac: We are at a moment of transition, where nothingseems to be defined. Some people see the old teaching methods as the only satisfactory learning resource, while others put aside everything related to the “old” and include only the new, the latest, most modern. This essay will attempt to argue the importance of creating a balance between old, new and future practices. Demonstrating that while the incorporation of new technologies and audiovisual media seem to be feasible for the learning process, they also represent a great danger of manipulation if not enough is known.

Keywords: ICT - audiovisual media - critical thinking - manipulation - information and communication technologies.

Resumo: Encontramos-nos num momento de transição, onde nada parece estar definido. Alguns vêem as velhas metodologías de ensino como único recurso de aprendizagem satisfatória, enquanto outros deixam de lado todo o referido a “o velho” e incorporam exclusivamente o novo, ultimo-o, o mais moderno. Tentará este ensaio de argumentar a importância de gerar um equilíbrio entre as velhas, as novas e as práticas que vingam a futuro. Demonstrando assim, que conquanto a incorporação das novas tecnologias e os recursos audiovisuais parecem ser médios factibles para o processo de aprendizagem, também representam um grande perigo de manipulação se não lho conhece o suficiente.

Palavras chave: meio audiovisual - pensamento crítico - manipulação - tecnologia da informação e comunicação.

(*) Priscila Iara Pfennig: Realizadora Audiovisual (Escuela Profesional de Cine Eliseo Subiela).


El peligro de ver. fue publicado de la página 170 a página172 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIII

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