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El rol docente y la comunicación como instancia en la construcción del conocimiento.

Testa, Sabrina [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIII

ISSN: 1668-1673

XXII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XV, Vol. 23, Agosto 2014, Buenos Aires, Argentina | 219 páginas

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Resumen:

Este artículo desarrolla la importancia de la comunicación en el aula para facilitar la construcción del conocimiento significativo. La comunicación es indispensable, ya que los únicos seres capaces de presentar comportamientos comunicacionales y sociales, de transmitir y recibir intelectual y sensorialmente, son los seres racionales. 

Palabras clave: comunicación- feedback- rol docente - construcción del conocimiento.

“Comprender es inventar o reconstruir por reinvención”(Piaget, 1974)

Conceptos iniciales

La labor docente, en el nivel universitario, es una tarea compleja e indiscutiblemente planificada que requiere de formación permanente y responsabilidad en su desarrollo. (Camilloni, 1995)

Esta actividad implica, también, un acompañamiento del docente a los sujetos del aprendizaje donde se garantice un proceso didáctico eficaz, una inquietud por el razonamiento reflexivo y crítico; en pocas palabras, un camino hacia la construcción del conocimiento colectivo y significativo.

En este contexto, la comunicación es fundamental en el aula, así como lo es en todas las esferas de la vida del ser humano, ya que a partir del acto comunicativo, se conoce el mundo y las personas se interrelacionan entre sí. La comunicación cumple un rol imprescindible que trasciende al individuo para afectar a toda la sociedad. Las relaciones sociales y las formas de abordar el trabajo colectivo dentro y fuera del aula dependen de la comunicación; ésta ocurre cuando hay interacción recíproca entre los dos polos de la estructura relacional (transmisor- receptor), realizando la ley de bivalencia, en la que todo emisor puede ser receptor, todo receptor puede ser emisor. Es la correspondencia de mensajes con posibilidad de retorno mecánico entre eso polos igualmente dotados del máximo coeficiente de comunicabilidad. El proceso de enseñanza y el de aprendizaje se dan como una relación de sentido y no como causa (la enseñanza) y efecto (el aprendizaje). Ambos procesos se necesitan mutuamente y adquieren importancia en función del otro, además de darse de forma simultánea y nunca de manera asilada.

Desde esta perspectiva, la comunicación, como instancia, se vuelve ineludible, ya que los únicos entes capaces de presentar comportamientos comunicacionales y sociales, de transmitir y recibir intelectual y sensorialmente, son los seres racionales, los cuales poseen lo que Pasquali (1979) denominó el “con-saber” de la conciencia de la co-presencia de ambos para que se dé la comunicación, el saber que existen dos figuras, la del “otro” y la propia, que interactúan simétricamente, tratando de acondicionar la voluntad de entendimiento mutuo, es lo que se denomina diálogo.

La comunicación y la construcción de significados

La comunicación recíproca entre educador y educando supone que la persona receptora del mensaje tiene la capacidad de influir con su respuesta en el contenido de la información recibida. Este tipo de sistema comunicativo facilita una mejor comprensión y precisión de la información, ya que permite aclaraciones, preguntas y aportes nuevos. También admite una mayor apropiación de las tareas por parte de los estudiantes, preci samente porque existe la posibilidad de aclarar dudas o confusiones. Finalmente, aumenta la motivación y la implicación de los alumnos en la materia.

La comunicación es inherente a la cultura, con distintos contextos de significados compartidos por quien codifica los mensajes con alguna intencionalidad como por quien interpreta (decodifica) dándole sentido y generando una respuesta. Hablar de aprendizaje significativo implica resaltar el proceso de construcción de significados como elemento central en la relación enseñanza- aprendizaje.

Un estudiante se involucra y despierta su motivación intrínseca cuando es capaz de resignificar los contenidos, esto indica reelaboración de los conceptos y reformulación a través del lenguaje oral y escrito. Cuando una persona es capaz de reconceptualizar, reelaborar y expresar una idea representa que hubo apropiación y comprensión. Sin embargo, el docente debe entender que el alumno trabajará sobre sus conocimientos previos, sobre su forma de entender el mundo (cultura) y las relaciones que en él existen; entonces es importante aspirar a que los aprendizajes sean lo más significativos posibles para ellos. Si la comunicación se propone como abierta y despojada de toda asimetría, el aprendizaje también podrá construirse de modo abierto y dinámico según las características del grupo clase y la interrelación que exista entre los estudiantes y el docente. La construcción de significados, en este trabajo, está basada sobre la propuesta de Jean Piaget (1974) la cual formula integrar los nuevos conocimientos con los esquemas mentales previamente construimos y que cada persona posee y lleva consigo. El estudiante, claro está, no es ajeno a esta situación, por ello se presenta la comunicación activa y participativa como modelo de construcción de situación y contexto, a partir de la cual es posible llevar adelante la construcción del aprendizaje. Sin embargo, y siguiendo con la propuesta de Piaget (1974), el proceso de construcción de conocimiento implica una acomodación, un enriquecimiento sobre los esquemas previos, lo cual permite adquirir nuevas potencialidades a esos conocimientos ya acumulados. Sumado a lo anteriormente mencionado, también debe darse la enseñanza comprensiva y reflexiva como motor del proceso de construcción del conocimiento. De acuerdo a lo planteado por Litwin (1997) los docentes deben preocuparse por generar entradas distintas que inicien el proceso de aprendizaje, para que los alumnos seleccionen su forma de ingresar a él. Esta premisa sólo puede establecerse a través de lo expresado por Pascuali en el saber que existen dos presencias, la del “otro” y la propia, que interactúan simétricamente. En esta interacción y construcción de la instancia comunicativa se ennoblecen los saberes, se discuten diferentes interpretaciones y se fomenta la participación en colaboración de los estudiantes y profesores.

El docente, por un lado, debe reconocer su rol activo en la motivación recíproca con los educandos; debe manifestar su voluntad por fomentar la participación y el intercambio de ideas. Es necesaria la comprensión sobre las distintas competencias culturales, lingüísticas e ideológicas que conviven en un aula universitaria y que, más que marcar diferencias, pueden ayudar a enriquecer la actividad.

Por otro lado, el alumno tendrá las condiciones favorables para aumentar su intervención e involucrarse con los temas de cada clase, pensando en los aportes que pueden establecerse tanto del profesor como de otros compañeros. Para que haya entendimiento debe feedback de opiniones, discusiones y aportes colectivo que también ayudarán a estimular el aprendizaje y motivar la construcción del conocimiento.

Si tanto profesores como alumnos comprenden los fundamentos del trabajo en el aula, cada uno aportará contenido y escuchará las contribuciones que otros pueden hacer.

La comunicación puede darse de diferentes maneras, pero siempre que los interlocutores estén dispuestos a volverse actores activos, se facilitará con mayor y mejor fluidez para un entendimiento congruente y auténtico. Además, hay que considerar que el alumno debe tener una actitud propicia para aprender significativamente y esto se debe al cambio de actitud, como se fue tratando en este documento, por parte del estudiante al tomar el protagonismo en el aula.

De igual manera a los postulados formulados hasta este momento, los docentes deben fomentar la simetría en la construcción del conocimiento, ocupando un lugar también de aprendices con la permisión de incorporar saberes nuevos para reelaborarlos y otorgarles sentido. Sin embargo, de aquí se deduce que los profesores poseen ciertas responsabilidades y los estudiantes otras, las cuales asumen al momento de compartir el aula universitaria; por lo tanto, el punto de partida es la aceptación de roles asimétricos y diferenciales que muchas veces ejercen cierto poder que los hacen confrontar a modo de lucha. En el peor de los casos, priorizar esta asimetría sería totalmente perjudicial en la construcción de la instancia comunicativa y por ende, del conocimiento significativo. Lo importante es aceptar y cumplir cada uno con sus obligaciones, pero que las mismas no impongan tensión porque desfavorecerán el proceso de enseñanza y aprendizaje.

Conclusión

La intención de este escrito fue presentar la comunicación como instancia, es decir situación y proceso de intercambio de opiniones, enunciaciones y reformulaciones de conceptos entre los actores en el aula; la comunicación no es un instrumento facilitador, sino que es el comportamiento de los seres humanos con la intención de interactuar, interrelacionar y comprometerse con el otro.

Sobre ese compromiso, docentes y alumnos asumen la responsabilidad individual en el proceso de construir conceptos lo más significativos posible. A partir de la comunicación recíproca pueden surgir los conocimientos previos para ponerlos en tensión y confrontarlos a las nuevas experiencias, para luego éstas ser reelaboradas y resignificadas de acuerdo al paradigma individual, cultural e ideológico de cada estudiante.

La relación docente- alumno es asimétrica, sin embargo ambos deben incentivar y trabajar por una comunicación simétrica, aún cuando el profesor asume un conocimiento legitimado, con un propósito claro para la materia y objetivos que guíen la estructura de la clase. Dejar de lado la preponderancia de esta brecha favorecerá el intercambio comunicativo y el desarrollo de una enseñanza y aprendizaje significativos.

El docente que propone en sus clases una comunicación mediadora, de entendimiento y armonía con los alumnos, siendo la toma de acuerdos la base para la interrelación entre ellos, facilita la intervención de los estudiantes, porque considera este elemento como crucial para favorecer el aprendizaje, la reflexión y construcción colaborativa entre los actores del aula.

El rol que asuma el profesor es indispensable en la tarea didáctica; su acercamiento al estudiante, su interpretación y transmisión de los postulados teóricos definen su formación y perfeccionamiento competitivo.

Cada clase que el docente inicie, cada mañana, tarde o noche, deberá estar marcada por un fuerte compromiso con los estudiantes, lo cual mejorará su relación comunicativa con ellos y lo hará ser un mejor profesional, involucrado en la realidad social, el saber, los valores y la libertad democrática alcanzada en las aulas universitarias.

Referencias bibliográficas

Camilloni, Alicia R .W de. (1995). Reflexiones para la construcción de una Didáctica para la Educación Superior. Ponencia en: Primeras Jornadas Trasandinas sobre planeamiento, gestión y evaluación “Didáctica de Nivel Superior Universitaria”. Chile

Litwin, Edith (1998). “El campo de la didáctica: La búsqueda de una nueva agenda” en Corrientes didácticas contemporáneas. Buenos Aires: Paidós.

Pasquali, Antonio (1979). Comprender la comunicación. Caracas: Monte Ávila Editores.

Piaget, J. (1974). A dónde va la educación. Barcelona: Teide [Où va l’éducation? París: Denoël/Gonthier, 1972]

Nota: Este trabajo fue desarrollado en la asignatura Introducción a la Didáctica a cargo de la profesora Karina Agadía en el marco del Programa de Capacitación Docente.

Abstract: This article develops the importance of communicationin the classroom to facilitate the construction of meaningful knowledge. Communication is essential, since the only beings capable of presenting communication and social behavior, to transmit and receive intellectual and sensory, are rational beings.

Keywords: communication - feedback - teacher role - construction of knowledge.

Resumo: Este artigo desenvolve a importância da comunicação na sala de aula para facilitar a construção do conhecimento significativo. A comunicação é indispensável, já que os únicos seres capazes de apresentar comportamentos comunicacionales e sociais, de transmitir e receber intelectual e sensorialmente, são os seres racionais.

Palavras chave: comunicação - feedback - papel docente - construção de conhecimento.

(*) Sabrina Testa: Lic. en Comunicación Social (UNLaM). Técnica Universitaria en Periodismo (UNLaM). Profesora de la Universidad de Palermo en el Departamento de Comunicación Corporativa y Empresaria en la Facultad de Diseño y Comunicación.


El rol docente y la comunicación como instancia en la construcción del conocimiento. fue publicado de la página 203 a página205 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIII

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