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¿Qué es la buena enseñanza universitaria?

Tourne, Alejandra

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIII

ISSN: 1668-1673

XXII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XV, Vol. 23, Agosto 2014, Buenos Aires, Argentina | 219 páginas

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Resumen:

A partir del concepto de la buena enseñanza se analiza el rol del docente universitario desde diferentes tópicos y autores y se reflexiona acerca de sus posturas llevando al lector por un recorrido que pretende generar inquietudes que lo lleven a la investigación y profundización sobre los temas y a auto evaluarse en su profesión que lo lleve a motivar un cambio o mejoramiento en su actividad docente.

Palabras clave: proceso de enseñanza - educación superior - conductivismo - investigación - rol docente

El presente paper, corresponde a la asignatura de Introduccióna la Didáctica del programa de capacitación docente, pretende en primera instancia, destacar el rol del docente universitario, se plantean ciertas inquietudes al respecto y como se puede mejorar dicho rol, se trata una reflexión acerca del hecho de copiar y pegar por parte de los estudiantes y de los mismos profesores, se aborda el tema de ética en la docencia y cómo transmitirla a los estudiantes a través del ejemplo. Seguidamente también se contempla el cambio de modelos pedagógicos, se define el concepto de la buena enseñanza desde el punto de vista de diferentes autores, así como el concepto del profesor como modelo de sus alumnos, formatos ideales para una buena clase, y el aula taller como objetivo docente.

Finalmente la importancia del equilibrio entre teoría - práctica en las clases, todo esto apuntando a un buen rol docente en el aula de materias proyectuales.

Introducción.

Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo. Buda (563 AC-486 AC). Para una buena enseñanza son muchos los aspectos que se deben analizar, y sobretodo en el marco de la docencia universitaria, a continuación se abordarán diferentes ítems que se consideran importantes de rescatar, retomar o aplicar en pos de una buena enseñanza.

En la universidad el docente se enfrenta a situaciones complejas tales como la diversidad de saberes aprendidos, diferentes culturas, nacionalidades, edades, y muchas más variables que debe abordar. Esto lleva a reflexionar acerca de, cual debe ser el rol del docente en este ámbito y más aun, cómo debe ser el papel del docente que se enfrenta ante esta lluvia diversa de posibilidades con las cuales el profesor debe jugar, aprovechar y manejar.

No se puede pasar por alto que en el ámbito universitario, además predominan factores como bien dice Camillioni (1998) ante la “paradoja del sujeto joven y maduro a la vez, y al mito del filtro social”

El objetivo que se pretenden es destacar los diferentes aspectos que se deben tener en cuenta en la enseñanza universitaria con todos estos aspectos que se mencionaron anteriormente.

En este paper, se analizarán diversas posturas de autores, quienes aportan al saber didáctico de la enseñanza universitaria, así como se contemplarán diferentes ejes como el rol del docente y el medio universitario al que se enfrenta en una sociedad en constante cambio, se abordarán temas tales como la preparación del docente universitario, la ética, la buena enseñanza, los procesos pedagógicos, modelos de enseñanza, cómo se imparte el conocimiento, la buena clase, todo esto en el marco de una buena enseñanza.

La importancia de estos temas es generar en el lector la inquietud de investigar acerca de los diferentes tópicos que se tocan, ampliar sobre los mismos y demostrar que son muchos los aspectos que se deben tener en cuenta a la hora de dictar una clase que no solo es el saber profesional.

El rol del docente universitario.

Esta misma reflexión acerca de la buena enseñanza lleva a analizar diversos aspectos además del rol del docente, también es importante analizar como se debe encaminar el rol del estudiante para adentrarlo al mundo universitario, con este abanico diverso de posibilidades al cual se enfrenta. La misión del buen docente debe ser siempre como plantea Coraggio (1998) enseñar a enseñar, no solo enseñar a aprender.

La idea de forjar futuros profesionales que sean capaces de transmitir saberes no es una idea altruista, como tampoco lo es asegurar que la calidad de lo transmitido sea en la medida de lo posible correcto y digno de ser enseñado.

Por supuesto cada estudiante y cada grupo así como cada carrera incluso cada horario son diferentes con disímiles experiencias además nos aporta un sin fin de caminos que nos lleva a diferentes preguntas tales como, ¿cual es la mejor manera de abordar una clase con estas características? ¿de que manera nos podemos auto evaluar? y mejor aun ¿cómo nos podemos proyectarnos para dar lo mejor de nosotros mismos como docentes en pos de una buena enseñanza que permita al alumno no solo aprender determinados saberes de cada cátedra, sino aprender aquellas cosas que le servirán como futuro profesional?, enseñarle a los alumnos también a aprender a reflexionar, a analizar y deducir no solo describir por mencionar algunas cosas importantes, todo esto que vaya de la mano de una ética imprescindible en la vida laboral, lo cual ayudaría a los estudiantes a alejarlos en parte de el facilismo que le ofrece los medios tecnológicos que muchas veces los hacen expertos en copiar y pegar.

El rol del docente que sólo transmite sin involucrar al estudiante en el proceso no es ajeno del accionar de copiar y pegar que hacen los estudiantes, copiamos saberes aprendidos, libros que leímos, trabajos que realizamos y luego los pegamos en nuestros estudiantes sin ningún escrúpulo o aparente culpa.

En relación del llamado copiar y pegar usado por los estudiantes también es en ocasiones tristemente utilizado por algunos profesores de manera práctica en sus materias, apoyados en clases de cuatrimestres anteriores, de materias dadas en otras facultades o en apuntes dados por sus propios profesores, se repiten vez a vez con los mismos trabajos, con los mismos ejemplos y muchas veces apoyándose en trabajos que otros copiaron haciendo de esto de alguna manera, otra forma de copiar y pegar sin ninguna ética, lo cual hace que esto desvirtúe el saber primigenio, que se evitaría remontando a los estudiantes a la investigación y lectura para darles un marco teórico consistente de la materia, cuando en realidad debemos enseñarles a hacerse como profesionales, esto hace de la buena enseñanza algo que parece cada vez más difícil pero como decía la famosa frase de Albert Einstein “Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo.” Esta parece ser la clave.

Al respecto de la ética en la enseñanza Edith Letwin (1996) en el capítulo de corrientes didácticas contemporáneas, rescata un concepto clave en la buena enseñanza cuando dice: “Esta significación de la buena enseñanza implica la recuperación de la ética y los valores prácticos de la enseñanza. Se trata de valores inherentes a la condición humana, pero desde su condición social, en los contextos y en el marco de las contradictorias relaciones de los actores en los ámbitos escolares” La ética aplicada y enseñada por parte del profesor es un factor que parece estar cada vez más en desuso. No existe más la materia de ética profesional en algunas carreras y la experiencia demuestra que debemos retomarla así sea como parte de nuestras clases diarias.

El proceso de enseñanza y aprendizaje es complejo, tampoco se puede encasillar en modelos rígidos ya que cada experiencia áulica es un mundo diferente, si es cierto que podemos adentrarnos en el mundo de ciertas teorías de aprendizaje que facilite nuestro quehacer docente, lo cual nos permitirá favorecer nuestro accionar y así mismo optimizar el aprendizaje significativo alejándonos de antiguos modelos pre aprendidos de nuestra experiencia, evitando así recaer en antiguos modelos obsoletos que nada aportan a nuestros estudiantes, y aun mejor es indispensable evitar las improvisaciones y clases poco o nada preparadas que en ocasiones vivimos y que por cierto no hacen una buena enseñanza.

Pero cuando se habla de una buena enseñanza, ¿a que se refiere con eso? Según Fenstermacher (1989)

“la palabra buena tiene tanto fuerza moral comoepistemológica. Preguntar que es una buena enseñanza en el sentido moral equivale a preguntar qué acciones docentes pueden justificarse basándose en principios morales y son capaces de provocar acciones de principio por parte de los estudiantes. Preguntar qué es una buena enseñanza en el sentido epistemológico es preguntar si lo que se enseña es racionalmente justificable y, en última instancia, digno de que el estudiante conozca, lo crea o lo entienda”.

Este camino de la enseñanza el cual es como una espadade doble filo donde el docente no puede caer en la rigidez de lo preestablecido pero tampoco alejarse de ello, siendo innovador, autentico mas no improvisado, reinventándose cada día desde lo profesional, todo esto hace que la buena enseñanza se vuelva para el docente y para el alumno, un reto agradable diario que vale la pena enfrentar, donde los dos protagonistas sacan provecho de esta experiencia para no caer en errores fatales como sostiene Perkins (1992) quien analiza los patrones de mal entendimiento entre docentes y alumnos y que provoca “sobrevivientes” en el salón de clase.

Sostiene Camillioni (1995) “en tanto el maestro se propone como modelo, es a través de su propia formación que considera que podrá proporcionar la mejor enseñanza”. Esto nos genera una reflexión acerca de una situación que lamentablemente se presenta. Tradicionalmente hemos sido como estudiantes muchas veces víctimas de profesores sea en el ámbito escolar o universitario, que están enseñando por diversos motivos tales como la fama, intereses políticos o que son muchas veces contratados por su experiencia profesional o buen nombre pero que no son capaces de transmitir lo que saben ya que no tienen ninguna capacitación pedagógica, motivo por el cual es indispensable en el marco de una buena enseñanza tener en cuenta una correcta capacitación pedagógica y didáctica a los docentes para favorecer el aprendizaje del alumno. Como bien decía Confuncio:

“La nueva forma de enseñar ciencia consiste también en enseñar a los maestros cómo enseñar ciencia.”

Para Fenstermacher (1989) “la enseñanza es el proceso en virtud del cual una persona que posee cierto contenido, trata de trasmitirlo a otra persona que inicialmente carece de ese contenido, de manera tal que ambas personas se comprometen a una relación a fin de que esta segunda adquiera ese contenido”. Esto da cuenta de la importancia no solo de tener conocimiento del contenido sino de transmitirlo de forma correcta.

Parecerá absurdo destacar la palabra_ persona. Pero esto nos lleva a otra reflexión donde el docente en pos de una buena enseñanza no se puede limitar a dictar su clase y volverse un aparato transmisor de conocimientos sino que debe tener en cuenta a quien se lo transmite, no a otro aparato llamado alumnado, sino a personas que como tales son seres humanos con complejidades, aptitudes, actitudes, saberes, y emocionalidades diferentes y por ende esta relación entre el estudiante, el docente y el contenido plantea una elaborada y minu ciosa preparación de una clase en función de una buena enseñanza donde el docente salga del estereotipo de modelo conductista del transmisor de conocimientos y en parte se vuelva el maestro que da herramientas de vida a futuros profesionales guardando por supuesto el respeto por sus respectivos roles, sin caer drásticamente en el modelo terapéutico tampoco, ya que el docente en su formación integral no puede ser netamente humanístico, la enseñanza no se puede basar exclusivamente en la empatía o en lo que sientes los estudiantes. Se vuelve a la paradoja de Camillioni (1996) del sujeto joven y maduro a la vez, nos enfrentamos a jóvenes que traen consigo un bagaje de conocimientos y actitudes previas, en un mundo cada vez mas facilista y tecnológico, donde pese a ser personas mayores de edad son mentes jóvenes en formación, y es sin duda alguna deber del docente universitario preparar a esos nuevos ciudadanos futuros profesional con ética, y adaptándolos a un mundo adulto que ellos aun no conocen, modificando actitudes que sean acorde a un adulto, honesto y responsable e inculcarles ética con el respeto que merece los derechos de autor, ó involucrarlos en el salón de clase en planes con la idea de construcción colectiva en ámbitos de participación democrática por ejemplo. La buena enseñanza como plantea Fenstermacher apunta a la buena enseñanza comprensiva, donde los conflictos cognitivos se reacomodan en una estructura de un proceso de comprensión. El respeto que como docentes de un ámbito universitario pluricultural y pluri-étnico se debe tener, con los estudiantes, sus costumbres, formas de hablar, expresarse y actuar, no está en discusión ni merece mucho más para ampliar en el marco de una buena enseñanza.

El conocimiento de modelos conductistas, cognitivos o constructivista debe servir de soporte para planear con anticipación que es lo que queremos lograr en cada clase para lograr cumplir con los objetivos que se plantea la materia y lograr establecer objetivos de aprendizaje reales que sirvan como sostén para otras materias.

Pensar de qué manera se puede lograr el objetivo propuesto para cada día, permite diseñar una clase que lleve al una buena enseñanza, apoyarse en diferentes estrategias, materiales o actividades didácticas, cada vez de manera diferente para permitir al estudiante un aprendizaje de acuerdo a sus distintas capacidades, ya que cada alumno es un mundo diferente y aprende de manera diferente.

Es importante destacar que la implementación de acciones que faciliten la relación profesor - alumno, estrategias, recursos o actividades que motiven al alumno al aprendizaje y porque no decirlo, motiven al profesor a enseñar.

No hay que olvidar que como sostiene Camillioni (1998) “el docente es un modelo para el alumno” _del buen accionar del docente, de la responsabilidad profesional con que se aborde la materia y la constante renovación en las estrategias didácticas que se usen en pos de una buena clase, los resultados de aprendizaje serán en gran medida reflejados en los alumnos y en los futuros profesionales.

Algo que parece dejarse de lado es la evaluación, si bien es uno de los métodos que permiten al profesor verificar los saberes adquiridos, es importante analizar en dicha evaluación y de manera constante si la misión como docente está siendo recibida de manera correcta por parte del alumno, la evaluación a los alumnos, es la mejor manera que tiene el docente de verificar también su capacidad de transmitir y verificar los logros obtenidos y no solo como un instrumento de medición cuantitativa. Silvia Fosh, (2002) plantea que: “El modelo de enseñanza debe partir de las habilidades básicas que el alumno domina, de los esquemas conceptuales que posee y de las valoraciones y actitudes desde las cuales contextualizará cada nueva experiencia que se le presente de manera interesante y problematizadora. Esta concepción supone la realización por parte del alumno de una síntesis significativa entre el nuevo conocimiento a adquirir y el conocimiento que ya posee. La enseñanza no debe partir tan solo de los saberes aprendidos”.

Al respecto y aplicándolo a una buena enseñanza, parece ser que el alumno debe dominar habilidades básicas cuando ingresa a nuestras aulas, a diferencia de este planteo, creemos que en el ámbito universitario muchos de nuestros estudiantes, no solo no tienen saberes aprendidos como plantea Fosh, sino que tampoco dominan las habilidades, motivo por el cual el docente universitario debe tener la capacidad de transmitir no solo el conocimiento sino descubrir y desarrollar dichas habilidades que con el tiempo se vuelvan destrezas por medio de métodos implementados a cada caso, es para eso que los alumnos vienen a nuestras aulas.

Como expresa Caram Silvia: (Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº IX [ISSN: 1668-1673])

La buena enseñanza es aquella que promueve el desarrollopersonal, profesional y social de los sujetos, así como la autonomía de pensamiento y acción. Así también se dice que la enseñanza debe estimular el compromiso y la responsabilidad ética hacia la tarea y la capacidad de aprendizaje permanente.

En el marco de una buena enseñanza además de todoslos aspectos que se mencionaron antes, la responsabilidad con que el profesor asuma su trabajo diario que contribuya de manera significativa al éxito no solo de él mismo sino de sus alumnos debe ser el primer paso, es importante recordar no solo la preparación de la enseñanza sino la creación de un ambiente propicio que permita un correcto aprendizaje, crear técnicas de enseñanza para un correcto aprendizaje de cada tema sin olvidar la responsabilidad profesional que tenemos para con nuestros alumnos. Todos estos aspectos destacados que no se mantengan en un marco rígido de análisis que eviten o restrinjan el desempeño del docente sino con miras a mejorar la enseñanza enfocar sus esfuerzos y potenciar su profesión mejorando la calidad de la enseñanza. Enseñar lo que se sabe es importante, pero enseñarlo bien es clave.

Por otra parte, para una buena enseñanza, se debe tener en cuenta como aporta Camillioni (1998) una didáctica científica, con una “teoría de la enseñanza con la indispensable capacidad de crítica de fundamentos para comprender el papel definitorio de los contenidos” esta frase deja como reflexión qué clase de didáctica se está usando, ¿qué contenidos se imparten a los estudiantes?, ¿qué tan actualizada está la bibliografía que se sugiere a los estudiantes?, ¿cómo se está ofreciendo esta información adicional?

¿Hace cuánto el profesor se actualizó en su disciplina? ¿Realmente se está utilizando métodos pedagógicos acordes a los cambios generacionales de los estudiantes que año tras año se tienen en las aulas universitarias? Con respecto a la preparación de la clase, tener claro los objetivos de cada una y transmitirlo a sus alumnos ayuda a enfocar al estudiante en lo que se pretende de el; las estrategias obviamente dependen de la materia pero no se puede dejar de lado que sean coherente, desafiantes y por sobre todo comprensibles, promover el desarrollo del pensamiento así como optimizar los tiempos de la clase, crea en los estudiantes y en el profesor un compromiso para con la misma, es así como el monitoreo de la comprensión y apropiación de los contenidos de la clase se vuelven nuestra mejor herramienta de auto evaluación. Aunque como dice Camillioni (1998) no parece que exista el formato perfecto. Realmente no hay un formato ideal para organizar la clase, depende de un eje común que es la unidad didáctica.

En consecuencia, una correcta distribución del tiempo respetado tanto por docentes como por alumnos, una correcta selección de contenidos, emplear distintas estrategias de enseñanza variando los métodos clase a clase, desarrollar actividades de aprendizaje, así como emplear un orden de presentación que influya en el nivel y comprensión del los temas propuestos, son algunas de las dimensiones que se deben contemplar en la tarea pedagógica, obviamente dependerá de la asignatura y varía de acuerdo al grupo.

Sin embargo, hay otros aspectos que se deben tener en cuenta en las clases de materias proyectuales, algo que parece ser ineludible en las clases de talleres de diseño es la articulación de la teoría práctica; nuestros alumnos suelen enfilar sus esfuerzos en la preparación de sus trabajos prácticos y usualmente dejan de lado la parte teórica que debe tener toda materia aunque sea práctica, no solo la solución de problemas caso.

El conocimiento que le ofrecemos a nuestros alumnos con un marco teórico que apoye nuestras clases proyectuales, tales como variables, principales exponentes, componentes históricos, conceptos, datos, análisis de trabajos similares, teorías sobre las cuales se apoya la materia, todo esto permite al estudiante completar su bagaje de conocimiento que les servirá como herramientas en el futuro cuando realicen sus proyectos de graduación. La posición epistemológica que encuadra nuestros estudiantes en un marco teórico en el cual apoyarse es fundamental en la buena enseñanza universitaria.

Una buena enseñanza universitaria que contemple una estabilidad en triangulo didáctico entre docente-contenido- estudiante pasa por muchas variables pedagógicas que el profesor debe conocer además de su profesión, no basta ser idóneo en su área, también debe capacitarse en la docencia para poder transmitir de la mejor manera sus conocimientos. Finalmente, como decía Severo Catalina del Amo (1832-1871) Periodista y escritor español:” La mayor parte de la gente confunde la educación con instrucción.” Esta frase nos lleva a retomar la idea del arma de doble filo que se mencionaba anteriormente, donde la cantidad de variables influye significativamente en el rol del docente Universitario, y nos lleva a reflexionar que no es suficiente con el docente que sabe, sino aquel que sabe enseñar.

Conclusión.

De lo dicho aquí puede decirse que si bien existen métodos y estrategias para llevar a cabo una buena enseñanza, la responsabilidad recae en le ética y profesionalismo del docente, eso hace una buena enseñanza universitaria.

Es oportuno destacar que no existen fórmulas mágicas para enfrascar el rol del docente en un esquema rígido pero sí es evidente que la docencia no puede ser algo que se deje al azar, ni puede ser una labor improvisada. La buena enseñanza, la clase ideal y el rol del docente es sin duda alguna un resultado de la capacitación del profesor en los métodos didácticos que integren de manera lógica los tres aspectos de la enseñanza en el triangulo pedagógico, docente-contenido-alumno. Sin embargo el rol del docente universitario en un medio tan especial como es la Universidad de Palermo, en donde gran parte de sus estudiantes son extranjeros, con lleva una serie requisitos que debe tener el profesor que son diferentes a los de la mayoría de los docentes universitarios y no basta con ser expertos en la profesión que tengan, también deben tener en cuenta otros aspectos para aportar a sus estudiantes aquello que la universidad como institución quiere transmitir a nivel internacional y crear en todos los estudiantes nacionales o extranjeros una buena formación de competencias que les permita desempeñarse en su vida laborar profesional llevando el sello de la universidad y del profesor que será su referente el resto de su vida.

En conclusión se puede decir integrar el programa de capacitación docente de manera indefectible como requisito para ser docente donde al profesor se le den herramientas didácticas que conlleven a una buena enseñanza sería una forma de unificar más claramente criterios y acciones en beneficio de los estudiantes y de la institución, ayudando a la actualización de los profesionales de la enseñanza.

Referencias bibliográficas:C

amillioni, A. (1995) Documentos para una lectura mejor. Reflexiones para la construcción de una didáctica para la educación superior. Una buena clase. Ponencia de la autora, en las primeras jornadas Trasandinas sobre el planteamiento, gestión, y evaluación Universitaria. Valparaiso, Chile.

Coraggio. J.L. (1998) ¿Que aprendí enseñando economía?, capitulo 7 Enseñar a enseñar. Hacia una Pedagogía reflexiva: informe de dos experiencias educativas, Colección Universidad y Educación, Serie Experiencias Educativas Nro 2, UNGS, San Miguel. Pcia. De Bueno Aires, Argentina. Disponible en : http:// www.coraggioeconomia.org/jlc_publicaciones_e.htm Fenstermacher, G. (1989) tres aspectos de la filosofía de la investigación sobre la enseñanza en Wittrock, M. La investigación de la enseñanza, Tomo I. Barcelona, Paidos.

Fosh, S. (2002) Notas y artículos: Currículo, contenidos, didáctica y evaluación Nuevas concepciones. Revista de Educación y nuevas tecnologías. Año IV número 23.

Litwin E. (1996) En Corrientes didácticas contemporáneas, búsqueda de una nueva agenda. Buenos Aires, Paidos.

Perkins, D. (1992) Smarth Schools. From training memories to educating minds. Boston, Free Press. En Corrientes didácticas contemporáneas, búsqueda de una nueva agenda, Litwin. E. (1996) Buenos Aires, Paidos.

Nota: Este trabajo fue desarrollado en la asignatura Introducción a la Didáctica a cargo de la Profesora Karina Agadía en el marco del Programa de Capacitación Docente.

Abstract: Based on the concept of good teaching, we analyzethe role of university teachers from different topics and authors and reflect on their positions, taking the reader on a journey that aims to raise questions that lead you to research on issues and deepening and self-assessed as a profession to take you to motivate a change or improvement in their teaching.

Keywords: teaching process - higher education - behaviorism - research - autonomy - teacher role.

Resumo: A partir do conceito do bom ensino analisa-se o papel do docente universitário desde diferentes tópicos e autores e reflexiona-se a respeito de suas posturas levando ao leitor por um percurso que pretende gerar inquietudes que o levem à investigação e aprofundamento sobre os temas e a auto se avaliar em sua profissão que o leve a motivar uma mudança ou mejoramiento em sua atividade docente.

Palavras chave: proceso de ensino - educação superior - conductismo - pesquisa - papel docente - autonomía.

(*) Alejandra Tourne. Diseñadora de Interiores (UP).


¿Qué es la buena enseñanza universitaria? fue publicado de la página 208 a página214 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIII

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