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Docente: Alberto Harari

Harari, Alberto [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº60

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº60

ISSN: 1668-5229

Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Comunicación Oral y Escrita Segundo Cuatrimestre 2013 Proyectos Ganadores Comunicación Oral y Escrita Segundo Cuatrimestre 2013

Año X, Vol. 60, Junio 2014, Buenos Aires, Argentina | 124 páginas

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Abstract del docente

El trabajo práctico final de la asignatura (relatar una historia familiar) implica poner en práctica los aspectos aprendidos sobre los elementos de una narración, además de investigar en el pasado familiar para encontrar una historia digna de ser contada y compartida con el resto de la clase. Investigar, describir y narrar son tareas centrales de este proyecto, todas ellas puestas en práctica durante el cuatrimestre, en diversos trabajos prácticos y actividades en clase.  

Producción de los estudiantes

 

El arte de ser hermanos

Siu Jing Apau Giraldo   Alejandro, mi hermano menor cuya vocación por la música fue clara desde que abrió los ojos ante mis padres, es la persona a la que más admiro y con la que más he discutido en 17 años. Yo, con una vocación por el teatro descubierta inconscientemente, he crecido cuidándolo maternalmente luego del divorcio de nuestros padres. Esta historia relata cómo dos artistas, a pesar de ser sensibles, no se soportan mucho tiempo y a la vez se necesitan increíblemente; porque, aunque muestran sus emociones de distintas formas, desarrollaron un lazo no sólo de hermanos, sino de amigos que se admiran mutuamente. Él, algo extrovertido y con una habilidad increíble para desenvolverse en público, tiene problemas para comunicar sus emociones si no tiene un instrumento a mano. Ella, por lo contrario, tiene gran dificultad para desenvolverse en público; pero no para decir lo que siente y piensa si es que tiene una forma de redactar al lado. Quizá su manera de comunicarse es lo que causa que, cada vez que están en la misma habitación, sólo se miren, o las conversaciones no duren más de dos minutos. Sin embargo, cuando él toca un instrumento, ella sabe cómo se siente; y cuando ella escribe o le regala un libro, él interpreta a la perfección. Más que hermanos, son apasionados y admiradores del arte. (Ver trabajo completo en p. 133)  

Unas vacaciones que no pude olvidar nunca

Estanislao José Otero Valdez   En las fiestas de ese año pese a tener el 90% de mi casa en cajas recibí muchísimos regalos, era un chico de 12 años, con un gran sentimiento de desarraigo por la mudanza pero feliz, no tenía ni idea de que iba a pasar el peor verano de mi vida. La situación era la siguiente, a mi papa le dieron un nuevo puesto de trabajo por lo que toda la familia se tenía que trasladar a la ciudad de Santa Fe, un lugar totalmente nuevo para mí pero que por alguna razón me entusiasmaba el cambio. Mis padres decidieron que lo mejor sería que mi hermano y yo vayamos de vacaciones a Salta con mis abuelos y mis tíos (quienes tienen algunos años más que yo), mientras ellos iban a Santa Fe a la casa nueva y ponían todo en su lugar cosa de que cuando nosotros volvamos de Salta, este la casa acomodada. Ese verano para mí fue una tortura, los días no terminaban más, trataba de dormir todo el tiempo que se podía, mi hermano no me ayudaba en nada ya que él podía adaptarse más fácil a este tipo de situaciones. Mi abuela pasó a ser para mí como un ser diabólico al que le agarre mucho rencor, y encima de todo esto, en el medio de la estadía pase mi cumpleaños.  

Un doble luchador

Melissa Willaerts Bohorquez   Émile Willaerts, es un hombre que luchó por su familia como el gran héroe que fue. Tuvo participación directa en la primera guerra mundial en la que ocupó un rango importante dentro del cuartel militar. Recibió dos disparos, el primero directo al corazón, pero esta misma fue detenida por las fotos de la familia que llevaba en su bolsillo frontal. A pesar de sobrevivir gracias a las fotografías, se encontraba herido por lo que necesitaba asistencia médica. Los encargados de movilizar a los heridos eran prisioneros alemanes del campo opuesto y de los 2 hombres que trasladaban a mi bisabuelo, uno de ellos robó un arma y le disparó en el cuello atravesándolo y saliendo por un orificio del otro lado. A pesar de esto, Émile salió con vida y las fotos agujeradas son un tesoro familiar que guardamos con mucho cariño.  

Un viaje espontáneo

Julia Raquel Bataglia   Impensable para mí, haber vivido cierto suceso con él. Nuestras vidas se habían alejado hacía mucho tiempo ya. Pocos recuerdos tenía sobre él, todos negativos, llegando al punto óptimo de no necesitarlo, no extrañarlo. Una carta llegaba de tres a cuatro veces por año. Si bien recuerdo sorpresa y entusiasmo, devenía una decepción. Confiar es algo que no resulta tarea fácil, pero hablando sobre un familiar, en este caso mi padre, se suponía que debería confiar ciegamente en él. Pasa el tiempo y uno no recuerda a veces, el porqué de ciertas actitudes propias, miedos, gustos, disgustos ocurren en nuestra cabeza. Resulta necesario volver atrás para revertir ciertas cosas. O bien, ¿por qué no seguir adelante? Las ganas de tener un padre cobraron fuerzas varios años adelante, tal fuerza que mis hermanas no quisieron tener tal vez. A decisión tomada, emprendí un viaje. Un viaje que me iba a llevar al lugar qué jamás imaginé llegar. Un viaje a la confianza, al descubrimiento, a la verdad y hacia el amor.  

Arte e historia en San Carlos

Mariana Silva Seijo   Carlos Seijo nació en Montevideo el 4 de julio de 1862. Se trasladó a los 7 años de edad a la ciudad de San Carlos con su familia, sus padres José Ramón Seijo y Carlota Correa y sus hermanos Laura, Carlota, Ernesto, Maximiliano y Anselmo, huyendo de la epidemia de cólera que azotaba la capital uruguaya. Se instalaron en una chacra en los alrededores de la Villa de San Carlos que su padre había adquirido tiempo atrás. Se dedicó a la investigación y difusión de información acerca de la fundación y desarrollo de la ciudad de San Carlos, departamento de Maldonado, República Oriental del Uruguay. Fue escritor de verso y prosa y se dedicó a las artes plásticas. En su juventud se inició en la pintura con el pintor y escultor uruguayo Juan Luis Blanes, y se trasladó luego a Europa, en 1881, a Florencia, en donde ingresó a la Academia de Bellas Artes, regresando a Uruguay en el año 1902. Carlos Seijo falleció en Montevideo, a los 94 años de edad, durante el invierno de 1956. Por testamento, legó casi todos sus bienes al Hospital de San Carlos y anteriormente, su valiosa colección de materiales indígenas al Museo Histórico de Montevideo. (Ver trabajo completo en p. 130) 

  Una vida en el mar

Rebeca Van der Mooren   En el trabajo final decidí hablar sobre el trabajo de mi papá. Comenzaré contando a qué se dedica, cómo llego a ese puesto y algunas de las situaciones por las que tuvo que pasar, así como también gracias a su empleo llegó a conocer a su esposa, la cual no fue de una manera tradicional. Al contar sobre su relación mencionaré qué decisiones importantes tuvieron que tomar ambos, pero en particular mi papá pese a su empleo. También contaré experiencias que le sucedieron y son fuera de lo común como tener que hacer una cirugía sin ser médico o problemas bastantes graves que tuvo como quemaduras de primer grado y cortaduras de los dedos de las manos. Lograré explicar por qué, a pesar de hacer algo que le gusta, es un trabajo en el que uno tiene que ser fuerte en cuanto a sus sentimientos y ser consciente de que no siempre se tiene la seguridad de volver a su país, sea el de origen o en el que reside.  

La mañana del mañana

Mariela Tobares   ¿Y qué sería de la vida sin valores? ¿Tendría algún sentido? ¿Sería lo mismo nuestro paso por este camino sin enseñanzas tradicionales y familiares? Existen dificultades que se presentan para obtener un desafío y una respuesta, todo tiene un por qué y un para qué. Esta es la historia de un padre de familia, quien transmite diariamente su sabiduría y anécdotas en las charlas de sobremesa, de los domingos, después de un exquisito cordero patagónico. Roberto tiene 48 años de edad, se sienta, mira a los ojos a sus hijos, los ve crecidos, ya no son niños, y piensa profundamente en las herramientas que les está ofreciendo para que el día de mañana se enfrenten y disfruten de la vida que les tocará vivir. No se trata de bienes materiales sino de ideologías morales y emocionales. La relación de plena amistad que tuvo con su madre; las dificultades económicas que tuvo que pasar en su niñez y adolescencia; emprendimientos y fracasos laborales en su adultez y sobre todo la formación de una familia, con el gran amor de su vida, son algunos de los acontecimientos que lo marcaron y lo marcan para poder hablarles a sus hijos. Oportunidades, superaciones individuales, que está bien o está mal, objetivos planteados como puntos de partida hacia los deseos a lograr, unión familiar se remarcarán a lo largo de este relato vivencial del protagonista.  

El nudo de la vida

Jennifer Arenas Castilla   Cleofe Fandiño, la quinta y única mujer entre sus hermanos. Hija de padres separados por causa del alcoholismo y maltrato de su papá. A sus 14 años queda huérfana de madre por cáncer de matriz y tras la muerte llegaron los problemas, sus hermanos la maltrataron y vendieron casi todas las tierras que su madre le dejó. Prepararon su matrimonio sin su consentimiento; sin esperarse que este sería un vuelco para ella, siendo su esposo el amor de su vida, el hombre perfecto con quien tendría 6 hijos. Rechazados por la familia pudiente de su esposo, ambos se enfrentan a las duras adversidades de la vida, viajando de una ciudad a otra, en busca del porvenir, finalmente se encuentran de nuevo en lo que quedó de la tierra que dejó su madre y construyen allí su casa. Por desgracia a sus 26 años por causa de un accidente automovilístico queda viuda, siendo este el mayor dolor en su vida. La pérdida de su “amor eterno e inolvidable”. Tras la muerte de su esposo termina lo que juntos empezaron, la edificación de su casa. Cleo, mujer trabajadora y admirable, preocupada por sus hijos usó cuan recurso estuviera al alcance para salir adelante, manteniendo el recuerdo fiel de su esposo y el anhelo de que algún día, tarde o temprano estará con él para seguirlo amando.  

Un Fazio Libertador de América

Jorge Fazio   La historia refiere a un primo de mi abuelo que llegó a jugar en la primera división del Club Atlético Independiente en la década del ‘30. Mi abuelo era socio vitalicio del club y me hizo socio también a mí desde pequeño. Cuando Independiente ganó la Supercopa por segunda vez consecutiva en el año 1995, coincidió también con el 90 aniversario del club; y para conmemorar la fecha se realizó una cena en un gran Salón en Barracas a la que asistió mi abuelo y me invitó a ir con él. Unos meses después me compré el libro del aniversario del club y leyéndolo veo con asombro mi apellido en la defensa de una formación del año 1935. Le conté a mi abuelo lo que había encontrado y me dijo, como quién no dice nada trascendente: “Ah, sí... mi primo mayor”, supongo que vio mi cara de notar el asombro en mi expresión porque enseguida agregó que me iba a contar su historia. Me contó que su primo se llamaba Luis, al igual que él, pero Luis Manuel en vez de Luis Víctor. Me relató desde sus comienzos con una pelota, pasando por su debut en primera, sus logros, sus fracasos y de su retiro diez años después. “Una carrera corta pero fiel al club de sus amores”, me dijo entusiasmado por los recuerdos que acababa de invocar.  

Sobreviví

Gabriela Guerra   José Guerra, una noche cualquiera, estaba en el cumpleaños de la abuela de su esposa la cual cumplía 99 años. José se sentía extraño, todo comenzó con una leve molestia en el estómago. Pasaron las 12 am y José decidió ir a la clínica en taxi ya que no podía conducir. Al llegar a la clínica José se bajó del taxi y caminó 50 metros, se cayó incrustándose en el abdomen unos clavos puestos en el piso para reventar ruedas. En ese momento José vio salir de su estómago, como si fuese una manguera abierta, su bilis. Se puso a dormir y despertó en la esquina de la habitación de la clínica viéndose a sí mismo acostado.  

Una larga vida

Julieta Borgese   Cuenta la historia de la vida de un hombre, nacido en Italia. Que vivió en su infancia la segunda guerra mundial, y recién en la mitad pudo viajar a Argentina con su familia. Al llegar a este país la adaptación fue muy difícil, los cambios eran muy bruscos. Las complicaciones con el idioma y las costumbres. La adaptación en el colegio. Siendo más grande conoció a su esposa. Costó mucho que su relación sea aceptada en ambas familias. En 1998, se le descubre una enfermedad y él decide no contarlo a su familia, para no sembrar preocupaciones. Ya que sabía que tenía unos largos años por vivir todavía. Cuando la enfermedad ya llegó a su peor momento, es cuando su familia se entera. Comienzan las internaciones y la crisis en medio de la época donde su nieta mayor cumplía 15 años. Luego de unos años de su muerte, la familia encuentra los estudios que se hizo en el 1998.  

Una bella experiencia

Natalia Alvares de Toledo   La aventura de un gran hombre: Ricardo Cordeiro de Toledo. Ingeniero civil, aceptó el desafío de trabajar en África ¿Una condición a la propuesta? Llevar a su familia con él. Dentro de su travesía por el país, un lugar especial: Mauritania, el corazón del Desierto del Sahara, donde dejaron sus principios por otros y aprendieron el verdadero significado de las diferencias humanas. Esta es la historia de una pareja enamorada, que decidió criar a sus dos niñas en una cultura distinta a la suya, luchando siempre para transformar el mundo en un lugar mejor. Personas especiales, animales salvajes, tempestades de arena, conflictos religiosos y un solo sueño: ser feliz.  

El ayer de un hoy

Dana Hamacher   Se comenzará hablando sobre quién es el autor, actividades frecuentes de su rutina, y aspectos que sumen a la riqueza de su personaje, con un propósito explicativo, sólo con la misión de dar a conocer determinadas características; para seguir con una historia de un ámbito familiar en particular, la cual, abordará definiendo ciertos aspectos del mismo círculo, para luego meterse más profundamente en una determinada historia, que recae en antepasados con particulares cuentos y exclusivos relatos. Para ello se deberá indagar, preguntar y entrevistar a distintos miembros de la familia, para obtener datos concretos, ya sean fechas, nombres, lugares, actividades que se realizaban y cómo ello influyó en la vida del entrevistado. Esta última persona, mayor, retrocederá en el tiempo, para recapitular ciertas acciones puntuales que serán puntos claves de la entrevista. Para no dejar nada a libre criterio, pudiendo así ser lo más concreto posible, en cuanto la historia y los personajes lo permitan. La narración concluirá, con la vuelta al presente, comentando, cómo este pasado influye en el hoy real; qué aspectos se perdieron y cuáles siguen vigentes, con el porqué de este tan profundo recuerdo en sus mentes. Cual moraleja oscila entre la tristeza de un recuerdo y la felicidad de una nueva historia por delante… Tratando en cada paso volver a obtener en un presente una historia tan espectacular como aquella del pasado. Se tratará de ser lo más correcto posible en cuanto a los componentes de la narración, para que este ida y vuelta de épocas no confunda, ni embrolle el tiempo y espacio.  

Una historia que aún no termina

Laura Camila López Rodríguez   Todo se resume en una historia de una madre que salió adelante a través del tiempo. Su niñez fue difícil, era de una familia muy pobre con una relación complicada con sus familiares (hermanos y madre). Una familia en donde faltó un padre, una autoridad paternal, una familia donde hubo peleas entre hermanos, conflictos entre madre e hijos. Esta mujer salió adelante, salió de su pobreza con ayuda de su madre, y mientras lo hacía hubo egoísmo entre hermanos, no se ayudaban entre ellos, no se apoyaban, no se querían, no se respetaban pero aún en momentos difíciles estaban unidos.  Con el tiempo fue creciendo y madurando muy rápido en algunos aspectos. Salió de su difícil vida, salió adelante, y a sus 18 se enamoró. Se conoció con él en el lugar de trabajo, empezaron a frecuentarse y a salir, al final se ennoviaron y a los 23 tuvieron su primera hija, se casaron y a los 28 vino su segunda hija. Las niñas tenían buena relación y entonces llegó otra hermanita cuya madre tenía 30. Hubo equivocaciones y errores como en toda familia, pero esta salió adelante con ayuda de Dios. Su vida fue cambiando año tras año. Actualmente esta mujer no se encuentra viviendo en su país de origen, trabaja independientemente y ayuda a sus tres hijas. 


Docente: Alberto Harari fue publicado de la página 46 a página49 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº60

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