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Percepción visual y estructuración de la forma

Zapata, Claudia [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Escritos en la Facultad Nº98

Escritos en la Facultad Nº98

ISSN: 1669-2306

Trabajos Finales de Grado presentados y aprobados [Resúmenes] de todas las carreras de grado de la Facultad y de los ciclos de Licenciatura en Diseño y de Licenciatura en Negocios de Diseño y Comunicación Cursada Segundo Cuatrimestre 2013 - E

Año X, Vol. 98, Julio 2014, Buenos Aires, Argentina | 92 páginas

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Atribuir un determinado significado o justificar el sentido de algo, sea éste un objeto físico, una imagen, una idea, un texto o un espacio y todo lo que a este le involucra, podría comprenderse por interpretar; sin embargo, ésa acción se ve inmersa en un proceso que exige construcciones de estructuras conceptuales, sumidas en el “ente” a definir; es decir, la acción se relaciona con la re-construcción mental de la organización interna del objeto, estableciéndose así, los vínculos y la razón de ser de la entidad total. 

Habitualmente la realidad de algo puede ser observada de distintas formas; en este sentido, cabe mencionarse a la percepción, su desarrollo y sus efectos, que se interpreta aquí como un conjunto fundamental que hace parte del estado de cualquier realidad/objeto/ente. El mismo se compone por datos objetivos que son los que existen, y por datos subjetivos que tienen que ver con la forma de interpretar, y ésta, se ajusta indiscutiblemente a diferentes modelos mentales y creencias personales. 
De acuerdo con esto, los psicólogos Dember, W. y Warm, J. sostienen: “La percepción del humano es el proceso a través del cual se elabora e interpreta la información de los estímulos para organizarla y darle sentido. Mediante ésta, la conciencia capta un objeto cuya realidad reconoce como existente fuera de ella”. (1990, pág 58). 
Reflexionando sobre la definición de los autores, en este escrito se entiende entonces por percepción, a los estímulos que llegan al cerebro mediante los sentidos; consiguientemente la interpretación se efectúa, pero sólo después de que la información es procesada; es decir, la interpretación se relaciona con el cómo el individuo convierte la información que es dada por la percepción, en una razón lógica que permite descifrar una determinada cuestión/ente. 
Por lo tanto, es claro que la percepción se refiere a un conocimiento o idea que surge en base de una impresión derivada de los sentidos. Es una función que permite recibir, procesar e interpretar la información externa, interiorizada en los individuos mediante los canales sensoriales. La misma está obligada a obedecer a los estímulos cerebrales, éstos se reciben a través de los sentidos, siendo los últimos, los que otorgan una realidad específica del elemento o entidad. 
Hasta aquí se enfatiza sobre el significado de percepción y todo lo que ésta inscribe, sin embargo, y ya que el objetivo del presente ensayo es el de indagar a cerca de la configuración de la forma y su percepción visual, cabe analizar la teoría de la Gestalt, por ejemplo, y cómo sus principios se manifiestan en espacios arquitectónicos. De acuerdo con esto, la arquitecta María Elia Gutiérrez, afirma:

Dos teorías psicológicas, aparentemente contrapuestas, describen la recepción del objeto de arte o de arquitectura por el sujeto: se designan respectivamente como Einfühlung (empatía) y como Gestalt (forma). En la primera, la emoción es la que transmite el mensaje; en la segunda, los sentidos son los mensajeros, pero en ambos casos el proceso nos conduce a lo mismo: la estructura psíquica (subjetiva) responde a la estructura física (objetiva) y el sentimiento se alía con los sentidos. (Gutiérrez, 2013, p.90)

El análisis de la autora respecto de ambas teorías se considera conveniente, y más si se tiene en cuenta la subjetividad que por naturaleza posee el individuo. Ella relaciona lo psíquico con lo subjetivo, que tiene que ver, dentro de otros, con las emociones y las sensaciones; y lo físico con lo objetivo, que aquí se comprende como sucesos o entidades que ya están determinadas por sí solas, por algo, que en otras palabras ya es, por ejemplo, el cuerpo humano compuesto por tronco y cabeza. 
Sin embargo, el término Gestalt, proveniente del idioma alemán no posee una traducción exacta al español, puede referirse a: figura, talle, aspecto, contorno, físico, forma, la buena forma, la forma como un todo, silueta y configuración, entre otros. Y es esta la razón por la que en este ensayo se le interpreta como estructuración de la forma, es decir, la composición de ella en su totalidad. 
La Escuela Gestalt de Psicología es fruto de estudios realizados a inicios del siglo XX por los investigadores alemanes Max Wertheimer (1880-1943), Wolfgan Kohler (1887-1967) y Kurt Koffka (1886-1941). La idea fue analizar temas sobre la percepción de los individuos, haciendo énfasis en la visión, y comprobar que era factible examinar la acción de percibir, mediante figuras y volúmenes, rigiéndose a través de leyes de percepción organizacional como dirigentes de lo visual; hecho particular del que surge la principal teoría de la Escuela. Referente a esto, la arquitecta y urbanista Mariana Coimbra, sostiene:

La teoría de la Gestalt afirma que no se puede tener conocimiento del todo a través de las partes, sino de las partes a través del todo; que los conjuntos poseen leyes propias y éstas rigen sus elementos; y que sólo a partir de la percepción de la totalidad el cerebro puede de hecho percibir, decodificar y asimilar una imagen o un concepto. (Coimbra, 2011, p. 31)

Aquí se interpreta la teoría como una melodía/canción que se compone por distintos instrumentos y la voz; los últimos son las partes, y la totalidad es la música; sin embargo, ésta es reconocida como tal a causa del estimulo auditivo; por lo tanto, lo que se percibe es la relación de las partes que logran conformar un todo. Dentro del planteamiento gestaltista se indica además, que mediante el proceso de percepción, el cerebro adopta determinadas leyes que permiten la comprensión de entidades de una manera más fácil, y en base a características similares o iguales, organiza por grupos a los distintos elementos que constituyen los objetos/entes. De acuerdo con las leyes, a continuación se expone brevemente los criterios principales de algunas de ellas. 
Pregnancia: los objetos con mayor simpleza en cuanto a su composición, son los que proporcionan un grado más alto de pregnancia, es decir, son los que se reconocen y se almacenan en el cerebro con más facilidad. Proximidad: en base al distanciamiento, la mente agrupa las entidades. Por ejemplo, dos hileras de círculos con una separación igual entre sí, se transforman en un grupo. Semejanza: agrupación de objetos iguales o similares. Es decir, de acuerdo con la similitud, la mente agrupa las entidades. Cerramiento: el cerebro completa la figura aunque ella aparezca parcialmente, como es el caso del triángulo que muestra sus puntas y no las líneas que las une. 
Figura y fondo: elemento u objeto que se apoya en un campo o espacio, y en base a la percepción se relacionan entre sí, aunque por el contraste, el espacio sostenedor, o sea el fondo, tiende a desaparecer. Simplicidad: el campo perceptual de cada individuo se orienta por rasgos regulares y simples. Es decir, los objetos se organizan en figuras simétricas y lo más estables posibles, lo que es para la Gestalt “la buena forma”. Contraste: asignar cualidades a elementos iguales en base a la posición, la forma, y dentro de otros, el tamaño de los mismos. Continuidad: seguimiento de secuencias y orientaciones. Por el ejemplo, el trayecto y la dirección de un arco. 
Es importante mencionar, que aunque aquí se enuncien algunas de las leyes de la Gestalt por separado, ellas no operan de manera aislada, por el contario, actúan simultáneamente, influenciándose entre ellas y formando resultados que en diversas circunstancias son difíciles de detectar. De igual manera, los principios se ven inmersos en las variables de temporalidad y espacialidad, conceptos que poseen una carga importante de subjetividad, y comprueban de alguna manera, que en ése campo no se percibe conjuntos de elementos, sino más bien, unidades estructuradas. 
De acuerdo con esto, y tomando como sustento la interpretación de las leyes, se enfatiza nuevamente sobre el fundamento primordial de la Escuela que es el de asimilar los fenómenos perceptuales como unidades claramente estructuradas y constituidas, y no como consecuencias añadidas de diferentes datos sensoriales, puesto que la unidad es una realidad que ya existe e hipotéticamente faltaría sólo organizarla. 
Sin embargo, ésa existencia de forma o unidad a lo largo del tiempo se ha convertido en una polémica, inclusive cuestionada en las ideas del filósofo Kant (1724-1804), éstas indican que la forma es un algo que el espíritu apoya en la materia, y que el fenómeno real, es la figura de las entidades que aparecen ante los ojos en base al cómo se les mira. En oposición, el Dr. y Pr. en Bellas Arte, Pablo de Arriba del Amo, sostiene: 

La psicología de la Gestalt, defiende la preexistencia de la forma, entendiéndola como lo que se presenta ante nosotros dotado de una cierta estructura que lo identifica; gestalt: ´lo que está expuesto ante nosotros´ etimológicamente, definición que por otra parte no se desvía de la propuesta por Aristóteles, quien considera la forma como lo que individualiza a la materia prima. (de Arriba del Amo, 2011, p.86)

En este escrito, se coincide con las afirmaciones del autor “lo que está expuesto ante nosotros”, frase que se interpreta aquí como lo que existe, como eso que ya es, como esa materia, según Aristóteles (384-322 a C.), individualizada gracias a la forma; sin embargo, aquí se piensa que su individualización requiere de un proceso en el que se contempla un estudio minucioso de toda ella; en este sentido, es indispensable tener en cuenta el conocimiento de la misma, que en resumen es un análisis que inscribe de manera innata la estructura de los estímulos, dando como resultado la percepción final. De tal modo, la forma nace entonces ante los ojos, como consecuencia del enlace de los estímulos sensoriales y del afán natural por experimentar y estructurar la información. Concerniente a esto, Pablo de Arriba del Amo, explica: 

La percepción tiene algo de aprehensión, de interiorización del mundo y los fenómenos que en él se producen. Percibir es organizar los datos externos según un plan o estrategia determinado por las apetencias perceptivas o “huellas” de los centros nerviosos, ya que la realidad exterior aportada por los órganos sensoriales se modifica o adapta a la medida de nuestras tendencias, perdiéndose en el proceso de percepción parte de su plasticidad para hacerse más estereotipada y rica en proyecciones afectivas o instintivas, según esto, el hombre se sitúa en el mundo en un estado de expectativa apoyado en su tendencia a la unión entre sujeto y objeto. (de Arriba del Amo, 2011, p. 84)

La explicación se analiza aquí, no sólo como el hecho de examinar pasivamente mediante los sentidos una realidad del afuera, se trata más bien de una superposición paralela de la conciencia y la sensación, de un constante planteo de suposiciones por parte del sujeto; por ello, la importancia que tiene la experiencia del individuo en el proceso perceptivo, ésta se refiere a su tendencia, personalidad, creencia, aprendizaje, y dentro de otros, a su cultura; sin hacer de lado que la percepción, pese a la influencia que tenga la realidad sobre la persona, cuenta también con una capacidad innata que se orienta a organizar o estructurar el mundo visual.
De tal manera, la percepción invita al individuo a tener un conocimiento del mundo, contemplándose claro está, la visión que el mismo proporciona de él, y en base a ello, se califica el entorno, donde se retira o se absorbe su utilidad. A menudo se actúa a raíz de percepciones espontaneas o temporales y se tiende a conceptuar erradamente por su apariencia; es decir, se juzga de manera completa, objetiva o superficial, dependiendo de la percepción de las formas o las entidades; hecho que penosamente descarta la idea de que las misma son representadas mediante fenómenos de agrupaciones con sus respectivas cualidades.
Los resultados del Diseño y la Arquitectura por ejemplo, se contemplan aquí como piezas/formas/objetos altamente complejos, y por lo tanto, muy difíciles de acceder a la percepción del día a día, por lo que se requiere de la aprehensión de todas sus partes, junto con sus propiedades características y su formalidad. De acuerdo con la complejidad y/o sencillez en el campo arquitectónico, Carlos Correa Ceseña, en El arte de ver la arquitectura explica:

Muchas veces constituye un error fundamental creer que la arquitectura, la verdadera arquitectura, se caracteriza por su fácil percepción. Tendemos a minimizar propiedades simples y a considerarlas como si fueran el objeto entero. Así los objetos, entre ellos la arquitectura, se construyen mediante generalizaciones, y la ordenación de experiencias depende mucho de las condiciones de observación. (Correa Ceseña, 2003, parr.5)

Según el texto de Ceseña, aparecen como protagonistas en el escenario tanto el individuo como su experiencia o condición que aparentemente lo hace percibir e interpretar de determinada manera, esto puede significarse entonces, que la situación es gobernada por la actitud del humano frente al problema, donde la práctica del percibir requiere que la actitud sea direccionada hacía la forma de la entidad, y como consecuencia, las otras cualidades del objeto, sean éstas, color, tamaño y textura, entre otras, se trasladan a un segundo plano. Por lo tanto, las propiedades que se perciben en una obra, se ésta de arte, arquitectura o diseño, indiscutiblemente se hallan acondicionadas por las cualidades de los materiales utilizados que de alguna manera le son familiares al observador, mientras que aquellas que se disponen voluntariamente distantes entre sí y revestidas por elementos desconocidos, se hacen más difíciles de interpretar/aprehender, ya que en ésa situación, el individuo carece de una preparación específica para percibir las cualidades que posee la entidad en asunto. 
Percibir o aprender a ver, no sólo se trata de un análisis minucioso de lo que ya existe, se relaciona además con la adquisición de parámetros que ayuden al entendimiento profundo de la cuestión; referente a esto y al reconocimiento de entidades, Correa, C comenta: “En la vida diaria casi nunca tenemos tiempo para controlar las percepciones en las que basamos nuestras acciones; nuestra percepción es imperfecta, de tal suerte que se convierte en el reconocimiento de las cosas que conocemos”. (Correa Ceseña, 2003, parr. 11). No obstante, se piensa que al momento de interpretar, es fundamental la organización de un esquema que ayude a enriquecer el registro de las entidades, creando como resultante, el interés natural por parte del observador. 
Aquí se analiza que la percepción del contexto aislado de la forma de la entidad no es sólo el tema más difícil que le incumbe a la interpretación, se cree que lo más complicado resulta del conjunto total; en este sentido, se enfatiza sobre la percepción espacial como contenedora de la forma, esto, al considerarse que el conocimiento del espacio es un generador de diversas problemáticas en la estructuración del percibir. Conforme a esto Carlos Correa Ceseña, señala: 

Los esquemas para la percepción espacial contienen elementos diferentes que actúan o deben actuar en el individuo para permitirle la percepción satisfactoria del espacio. Estos esquemas están determinados culturalmente por los símbolos u objetos que les sean familiares al individuo; además, tienen como base la dirección, el tamaño y la distancia, así como las formas y volúmenes relativos. (Correa Ceseña , 2003, parr. 18)

La percepción del espacio permite, según el texto, una estructuración progresiva que no está estipulada al inicio del proceso mental, sino que se va generando en base a la configuración de sus partes. La misma se orienta al entendimiento propio del espacio, como es el caso por ejemplo, de diversas culturas antiguas, donde el conocimiento se veía condicionado por sistemas cardinales que respondían a ideas religiosas o místicas, dando como resultado una percepción espacial regida por supersticiones que influían más a los sentimientos que a la concepción del espacio. (véase la técnica del Vaastu shastra, proveniente de la India). 
Sin embargo, cabe resaltar que aunque los sentimientos lleguen a dominar la percepción, en el ejemplo puntual de lo místico y su concepción espacial, ésas cualidades no están aisladas de las entidades, por el contrario, el sujeto construye su realidad de objetos y les provee identidad; tal como sostiene Correa, C: “El hombre es, por supuesto, un signo para el objeto y simboliza al objeto mismo”. (Correa Ceseña, 2003, parr. 18), es decir, todo se basa en el tratamiento de patrones de símbolos que involucran las experiencias personales de acuerdo a cada cultura específica. 
Por lo tanto, y analizándose la frase de Correa, C. se podría considerar el resultado/obra de diseño y arquitectura por ejemplo, como un símbolo que explica un método organizativo de percepción, o sea, como una entidad que hace de intermediara y cuenta a sus observadores un contexto general relacionado con el todo, sea éste religión, economía y/o cultura, entre otros. Es decir, aquí se piensa que la experiencia de los resultados visuales arquitectónicos, sean éstos, espacios exteriores, de intersecciones o interiores, se realiza en base al conocimiento de las formas utilizadas en determinados contextos, y ésa práctica indudablemente inicia con lo visual. 
De tal modo, la percepción visual se considera en este escrito como el punto de partida hacía la experimentación de la forma, y con ello, la aprehensión de los componentes y los patrones estructurales como base, que simplifican el contenido del todo. Cabe resaltar que ése todo, además de ser un contexto, entorno y/o cultura, es también un símbolo que posee diversos valores impuestos por el individuo y que corresponde a una estructuración y sus efectos en el comportamiento. Al respecto, Carlos Correa explica:

El arte y la arquitectura es un medio de conservar y comunicar valores, de hacer que los valores sean comunes. Por tanto, el arte y la arquitectura, presupone la catexis, la percepción colectiva y participativa que produce una inmediata gratificación. Aunque nos comprometemos emocionalmente con la obra de arte, sería un error decir que el propósito del arte es "expresar sentimientos". La obra de arte concreta objetos intermediarios en los que las reacciones emocionales son sólo uno de los componentes. (Correa Ceseña, 2003, parr. 20)

La arquitectura y el arte expresan entonces, según el autor, “valor”, pero es un valor que involucra también sentimientos, los últimos se generan en base a una reacción individual de la persona, y todo ése procedimiento confluye en un símbolo cultural, ya que la percepción se práctica en una determinada área de geografía y en una específica de situación personal, y ambas, influyen en la cotidianeidad, hasta trasladarse a un aspecto formal. De tal manera, la percepción del objeto arquitectónico no se trata sólo de experimentación, sino que consiste en una organización que establece diferentes órdenes que convergen en un conocimiento de las formas; es decir, en un proceso perceptivo de formas debidamente estructuradas. El proceso de percepción visual se halla inmerso en todos los ámbitos y es innato en el individuo; sin embargo, al estudiarse sobre él, se desencadenan importantes incógnitas y más si explora en áreas de arquitectura y diseño que por lógica, poseen un alto grado de subjetividad, no sólo por lo que les incumbe en cuanto al campo disciplinar, sino también por su constante cambio/actualización que influye de forma determinante en su contexto; un ejemplo conveniente al respecto es el caso de Diseño de Interiores estipulada prácticamente como profesión después de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). 
De acuerdo con las constantes actualizaciones en ámbitos arquitectónicos y de diseño, es importante mencionar que indiscutiblemente la transformación como resultado de una actualización, es un hecho particular, que por lógica modifica el entorno/contexto en general; aquí se resalta por ejemplo, la inclinación hacia lo sustentable o ecológico por parte de la arquitectura y del diseño en los últimos, y que como resultante, transmite a los observadores de hoy, una conciencia responsable para con el medio ambiente. 
Relacionado con esto, se examina por ejemplo el Proyecto de Grado de Daniela Molina Dato. (2013). Terrazas verdes: Diseño y sustentabilidad, que tiene como objetivo analizar el uso de los pulmones de manzana y los conflictos que los mismos pueden acarrear, estudiando a su vez, el empleo de cubiertas verdes y las ventajas que éstas proporcionan. El ejemplo resulta muy conveniente en cuanto al planteo de las nuevas conciencias, ya que éste es un resultado de los actuales efectos del diseño que se ve reflejado en un análisis cuidadoso por parte de las personas para con el medio ambiente, en síntesis, un percibir que contempla no sólo la experimentación de la forma, sino también sus efectos en el entorno/ambiente. La percepción visual se posiciona en el campo de la arquitectura y del diseño de manera determinante y con carácter fundamental. La obra o el espacio, además de tener una propuesta funcional, le corresponde cumplir con una visual, y en base a su estructuración debe causar pregnancia, la última no sólo porque pueda parecer “bella” ante los ojos, si no por contar su historia y mostrar su totalidad. De acuerdo con lo visual y lo funcional, Daniela Molina Dato sostiene:

El diseño de interiores se basa en la planificación, distribución y diseño de espacios satisfaciendo las necesidades de sus ocupantes. El objetivo, es organizar el ambiente de manera funcional y estética, estableciendo confort en los habitantes (…) el diseñador debe tener más de un aspecto en cuenta. No sólo basarse en la mirada crítica del diseño, sino relacionar dicho aspecto con las necesidades funcionales generando un significado determinado. De esta forma se logrará un equilibrio entre la forma, la función y el sistema constructivo. (Molina Dato, 2014, p.24)

La autora enfatiza sobre el significado que genera el espacio a causa de la fusión de estética y funcionalidad, estos parámetros se enfocan, o son propios de la totalidad espacial arquitectó- nica que se ha venido tratando en el presente ensayo, y que se relaciona por lógica propia con la técnica, la función y la forma, proveyendo como resultante el sistema arquitectónico. Dicho sistema considera no sólo a un único elemento, sino a la percepción de su totalidad; es decir, el espacio deberá estar diseñado para funcionar como tal y causar naturalmente emociones en sus usuarios, lo último se debe a patrones personales gobernados indudablemente por parámetros culturales. Referente a las sensaciones generadas mediante un espacio, resulta útil señalar el Proyecto de Grado realizado por Diana Romero Castellanos. (2013). Gem Hotel: La Joya habitable. El trabajo se apoya en el diseño de un hotel temático bajo el concepto de una “joya habitable” que reúne distintos movimientos y tendencias, fundamentadas mediante las características de los metales y piedras preciosas. El objetivo es intervenir un hotel, transformando su apariencia interior en un espacio que incorpore otro aspecto estético, mediante la morfología y la materialidad; en este sentido, el ejemplo es conveniente, ya que se aprecia las texturas, el color y entre otros, su sentido social y las formas re-direccionadas hacía lo fractal, expresando nuevos significados en el observador. La autora propone una nueva estética, en base al análisis de morfologías y materiales. Ése estudio de formas y su respectivo revestimiento que logra un/otro significado en el observador, se refiere por lógica, a un proceso perceptivo espacial que contiene diversos elementos que intervienen de alguna manera en los individuos, proveyendo como resultado una percepción completa del espacio. Dicho concepto de percibir, se relaciona profundamente con lo social, ya que enfatiza en el modo en que los individuos perciben; sin embargo, se prolonga también a la percepción de cualquier entidad que proporcione un significado social, como es el caso de la Arquitectura y del Diseño de Interiores que se concibe aquí como una de sus ramas. 
Por último, en este ensayo se concluye entonces, que la percepción se trata de un proceso mediante el cual se consigue “toda” la información de un contexto general que llega al cerebro a través de “todos” los canales sensoriales, y la interpretación de lo percibido dependerá siempre de patrones individuales de comportamiento que se ajustan por default a la experiencia de cada realidad. Es decir, ella no es sólo el complemento de datos sensoriales, sino que es un proceso de organización que rompe la información o entidad en el entorno cuando la Gestalt (re-estructuración), se dispone a analizar. La psicología gestaltista se considera aquí como una herramienta fundamental al momento de estudiarse determinada cuestión en general, y en el campo del diseño en particular, facilita centrar la pregnancia y la organización de todos los elementos. Es un instrumento que puede utilizarse para la estructuración del contenido, capaz de transformar las entidades y como consecuencia, su significado en la sociedad.

Referencias bibliográficas 
Allison, H. (1992). El idealismo trascendental de Kant: una interpretación y defensa. Barcelona: Anthropos 
Brooker, G. y Stone, S. (2011). Diseño de interiores: Manual para los futuros profesionales del sector. Barcelona: Océano Ambar 
Coimbra, M. (2011). Gestalt aplicada a la arquitectura e iluminación. [Revista N°44]. Madrid: Luces CEI. 
Coren, S. Ward, M. y Enns, J. (1999). Sensación y percepción. México: Mc Graw Hill 
Correa Ceseña, Carlos. (2003). El arte de ver la arquitectura. [Revista en línea Nº 29]. Universidad de Guadalajara. Recuperado el 01-04-2014 Disponible en: http://www. cge.udg.mx/revistaudg/rug029/rug029.html 
De Arriba del Amo, P. (2011). El problema formal en la representación escultórica de la figura humana en movimiento. Tesis doctoral. Madrid: Facultad de Bellas Artes. Universidad Complutense de Madrid. Recuperado el 27-03-2014. Disponible en: http://eprints.ucm.es/1707/1/ AH100810001.pdf 
Dember, W. y Warm, J. (1990). Psicología de la Percepción. Madrid: Alianza 
Gutiérrez Mozo, M. (2013). Arquitectura y composición. San Vicente Alicante: Club Universitario. 
Molina Dato, D. (2013). Terrazas Verdes: Diseño y Sustentabilidad. Proyecto de Graduación. Buenos aires: Facultad de Diseño y Comunicación. Universidad de Palermo. 
Shulz, N. (1998). Intenciones de la arquitectura, Barcelona: G4 
Romero Castellanos, D. (2013) Gem Hotel: La Joya habitable. Proyecto de Graduación. Buenos aires: Facultad de Diseño y Comunicación. Universidad de Palermo. 
Zevi, B. (1976). Saber ver la arquitectura. Barcelona: Poseidón

(*) Diseñadora de Interiores (UP). Miembro del Equipo de Evaluación de Proyectos de Graduación de la Facultad de Diseño y Comunicación de la Universidad de Palermo. 

Resúmenes de Trabajos Finales de Grado aprobados. Organizados alfabéticamente por apellido del autor

Daniela Lucía Molina Dato 
Terrazas Verdes. Diseño y Sustentabilidad 
Diseño de Interiores. Categoría: Proyecto Profesional. Línea Temática: Diseño y Producción de Espacios, Objetos e Imágenes

El Proyecto de Graduación desarrolla el mal uso de los pulmones de manzana y los beneficios con los que cuenta el tratamiento de cubiertas verdes en Buenos Aires, Argentina. El objetivo general es dar a conocer el mal uso de los pulmones de manzana y los problemas que los mismos conllevan, así como también los beneficios que brindan las cubiertas verdes. En este proyecto de Graduación, se analiza la aplicación de cubiertas verdes en la Ciudad de Buenos Aires, resaltando los beneficios que ofrecen y se elaboraran instrumentos que ayuden a promover su uso en la Ciudad.
En principio, se indaga el problema de la contaminación ambiental y sus efectos irreversibles sobre los recursos naturales no renovables, promoviendo una actitud responsable para con el medio ambiente y desarrollando los beneficios que estas acciones tienen en la salud de las personas. De esta forma se presenta un recorrido por la historia, analizando el surgimiento del diseño ecológico y sustentable, ejemplificándolo con antecedentes que dieron pie a esta nueva tendencia de cuidado ambiental, y desarrollando casos existentes en Argentina y otros países. 
Luego, se expone la situación ambiental de la ciudad de Buenos Aires y la postura que se necesita para construir una ciudad con conocimientos ecológicos que genere una mejor calidad de vida, incluyendo dentro de esta ayuda al ciudadano. Para esto se planteó el contexto actual de la ciudad y los errores constructivos de urbanización que se realizaron a través de los años. 
En el capítulo tres se describe cómo mediante el diseño de interiores ligado a la arquitectura sustentable se puede lograr un estilo de vida responsable y un progreso en el campo del diseño y la arquitectura basado en la eficiencia energética y la reutilización. El objetivo es incentivar al ser humano a dejar de vivir en una sociedad gris ligada al cemento, para convertirla en un lugar sustentable, ecológico y verde. 
En el capítulo cuatro, se exponen los beneficios que tiene la construcción de cubiertas verdes, ya sea tanto para el medio ambiente, como para los residentes de la ciudad de Buenos Aires. Se analizaron aspectos que originan un aporte al desarrollo urbano, así como también se explicaron todos aquellos beneficios personales para quienes habiten en residencias con este tipo de cubiertas. 
En el capítulo cinco se desarrolla una propuesta de diseño que tiene como objetivo diseñar un una vivienda unifamiliar con materiales sustentables y elementos reciclados que generen un beneficio medioambiental y económico.

Diana Romero Castellanos 
Gem Hotel. La joya habitable 
Diseño de Interiores. Categoría: Proyecto Profesional. Línea Temática: Diseño y Producción de objetos, espacios e imágenes

El presente Proyecto de Graduación, se inscribe en la categoría Proyecto Profesional y en la línea temática Diseño y producción de objetos, espacios e imágenes. El objetivo es desarrolla el concepto de una joya habitable. Es decir, por medio del diseño de interiores, se crea un estilo que reúne diferentes movimientos, estudios y tendencias para crear una marca personal. 
Elegancia, lujo, perfección, poder, riqueza, resplandor y transparencia son las sensaciones que transmiten las joyas. Tales virtudes son precisamente las que se desean plantear en el actual diseño del hotel temático bajo el nombre de Gem Hotel, convirtiéndolo en una emblemática joya habitable, no solamente a nivel conceptual y estético, sino morfológico y material. 
Dicha marca debe presentar adaptabilidad en cualquier espacio habitable de diseño, aceptando transformaciones según las necesidades que lo determinen, el usuario, el cliente y la función, siempre y cuando no pierda su estilo y esencia. La esencia de la marca se fundamenta en la particularidad que posee el mundo de la joyería y cómo se puede plasmar a un interior con las características visuales de una gema y metales preciosos. 
El gremio de la joyería forma parte del universo comercial, por consiguiente se desarrolla la presente marca en un espacio que corrobora el movimiento consumista y es capacitado para atraer un número importante de personas a lo largo del tiempo, como es el turismo y la hotelería, ya que promueve el atractivo a clientela internacional de notable diversidad cultural que tienen el mismo tópico en común. 
La rama de hotelería del Gem Hotel pertenece a hoteles temáticos. Para un trabajo proyectual realizado por un principiante, tiene más coherencia ubicarlo en un hotel boutique, ya que se puede abarcar en más detalle la totalidad del edificio por su tamaño. 
Se analiza el significado del diseño de interiores, el rol del diseñador y la incidencia que tiene en los hoteles. Se estudian los fundamentos de la hotelería desde un enfoque turístico y luego se concentra en los alojamientos temáticos. El objetivo es definirlos, entender cuáles son sus intenciones comerciales, por qué crece esta idea particular de crear un hotel con contenidos que atraen a diferentes públicos específicos. Se analizarán cuáles existen en Argentina, en Colombia y en el mundo, qué han aportado al turismo. 
Los standards espaciales y visuales para crear un hotel son detallados para comprender cómo las grandes cadenas han tenido éxito en complacer las necesidades de sus huéspedes que pertenecen a diferentes partes del mundo con diferentes gustos y exigencias propias. Se estudian las características que tienen en común los lobbys de las cadenas hoteleras, a nivel funcional y estético. 
Se busca qué materiales van a soportar el diseño de una joya habitable. Se intenta generar un grupo de materiales existentes en el mercado de costos competentes y realistas. Se organiza en dos partes, los materiales metalizados y los materiales de color y transparencias que se asimilen a las piedras preciosas y semipreciosas. 
En la propuesta de iluminación, por tratarse de un estilo que asimile los cristales, es de suma importancia que la luz artificial que vaya a iluminar el espacio realce las características volumétricas y reflectivas de los acabados del diseño. Se analiza el color, la cantidad, la tecnología y la forma que mejor se adecue a cada sector del lobby. Se profundiza en la iluminación, cómo reacciona sobre los diferentes ángulos que forman las facetas, los fragmentos, según su dirección, inclinación y material sobre tales texturas. Acá se realiza un análisis de cómo se genera visualmente los lados positivos y negativos y los resultados obtenidos, los claroscuros, las sombras y highlights y la forma en que va acompañar las sensaciones deseadas. 
Finalmente se explicar cuál va a ser el papel de cada elemento (materiales, iluminación, función, morfología, etc.) en el resultado final del proyecto, demostrado con gráficos, imágenes, memorias descriptivas y documentación del proceso de diseño.


Percepción visual y estructuración de la forma fue publicado de la página 125 a página130 en Escritos en la Facultad Nº98

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