Estudiantes Internacionales Estudiantes Internacionales en la Universidad de Palermo Reuniones informativas MyUP
Universidad de Palermo - Buenos Aires, Argentina

Facultad de Diseño y Comunicación Inscripción Solicitud de información

  1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Escritos en la Facultad Nº99 >
  4. Estudiantes conscientes de su aprendizaje. Estudiantes universitarios: involucrados y responsables en su propio proceso de aprendizaje desde la aut

Estudiantes conscientes de su aprendizaje. Estudiantes universitarios: involucrados y responsables en su propio proceso de aprendizaje desde la aut

Moreno Hinestroza, Paola Andrea

(Licenciatura en Publicidad)

Escritos en la Facultad Nº99

Escritos en la Facultad Nº99

ISSN: 1669-2306

Reflexión Pedagógica. Edición II . Ensayos de estudiantes de la Facultad de Diseño y Comunicación

Año X, Vol. 99, Agosto 2014, Buenos Aires, Argentina | 94 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

“Cambiar algún aspecto de la evaluación incide en la mejora de la enseñanza más que cualquier otro cambio”. (Gibbs y Simpson, 2003) 

La inquietud para este ensayo parte desde la importancia que tiene la evaluación dentro del proceso de enseñanza y de aprendizaje, pero a su vez la poca intervención que se le da al alumno dentro de dicho proceso de evaluación, ya que el profesor no dispone de espacios claramente establecidos destinados para la autoevaluación del estudiante, ni tampoco se plantean criterios que le permitan al alumno hacer una valoración de su proceso, experiencias o la posibilidad de exponer sus dificultades, opiniones y posturas ya sea puntualmente de un trabajo realizado o de su labor durante la cursada, entre otros. 
Steiman plantea a la evaluación didáctica como un proceso que, a partir del conocimiento y comprensión de cierta información, permite una actitud dialógica, implicando esta última un diálogo igualitario sin la presencia o intención de ejercer poder de uno sobre el otro, saber comunicar y saber escuchar. Se emite un juicio de valor acerca de las prácticas de enseñanza y/o las prácticas de aprendizaje en un contexto sociohistórico determinado en el cual intervienen con particularidad significante lo social amplio, la institución, el objeto de conocimiento, el grupo de alumnos/as y el docente, y que posibilita tanto tomar decisiones respecto a las prácticas de referencia como exige comunicar a docentes y/o alumnos/as (por medio de enunciados argumentativos, que parten de la utilización de criterios claros de evaluación) el juicio de valor emitido y las orientaciones que, derivadas de esto, resulten necesarias para la mejora de la práctica. (2008, p. 64) 
No obstante es importante marcar la diferencia entre evaluación de la enseñanza y evaluación del aprendizaje, ya que la evaluación de la enseñanza hace referencia a poder obtener información con respecto a algunas cuestiones (y todas aquellas que los docentes consideren necesarias) a fin de poder valorar y corregir, si fuera necesario, la propuesta de cátedra, es decir el docente se autoevalúa y revisa sus prácticas de enseñanza para tomar decisiones (Steiman, 2008 p. 67). Y la evaluación del aprendizaje hace énfasis en las prácticas realizadas por el alumno, por lo tanto el estudiante se autoevalúa y valora sus propias actuaciones. 
Por consiguiente la evaluación debe ser útil para valorar el proceso que ha tenido el alumno, y utilizar esta información para iniciarlo en la autoevaluación. Es decir que el proceso de valoración estaría incompleto sin la autoevaluación, ya que esta es parte fundamental del proceso al complementar la mirada del docente con la autocrítica del alumno que está siendo valorado. Asimismo se busca que el alumno adquiera la capacidad de autoevaluarse integralmente ya sea tanto de las actividades como de sus actitudes y así se llegue a un mejor desarrollo de esta etapa del proceso de aprendizaje. 
Autoevaluarse es poder emitir un juicio valorativo sobre un proceso que se está viviendo (por ejemplo, enseñar o aprender) y sobre los resultados provisorios alcanzados, hasta cierto momento, en dicho proceso. Autoevaluarse es poder analizar con criticidad, identificando obstáculos, descubriendo logros, es poder hacer un ejercicio metacognitivo, es decir que el alumno tenga conciencia y control de los procesos cognitivos, incluso es todo lo que el estudiante debería saber de sí mismo en relación a cómo aprende. Autovalorarse es el más democrático de los procedimientos porque hace partícipe a todos los que han estado involucrados en el proceso áulico, empezando por uno mismo. (Steiman, 2008, p. 139) 
Asimismo es de vital importancia que el proyecto curricular especifique y tenga claras las situaciones, espacios, estrategias e instrumentos que utilizará el docente para la evaluación, y adicionalmente los instrumentos que utilizarán los alumnos para participar dentro del proceso de valoración tanto desde la autoevaluación, valoración propia del alumno, como de la coevaluación, valoración que recibe el estudiante por parte de sus compañeros. Estos aspectos resultan importantes en el marco del proceso ya que mejoran la autoestima y preparan al alumno como crítico de conocimientos. (Sirviente, 2004). De igual manera el alumno no debe ser entendido como un sujeto pasivo del proceso de evaluación, hay que promover su participación mediante la autoevaluación y el análisis conjunto, por parte del profesor y alumno, del trabajo realizado (MEC, 1989, p. 249). De esta manera se le brinda el protagonismo suficiente al alumno en su proceso de aprendizaje permitiéndole la realización de una reflexión crítica sobre su propio proceso. 
Por consiguiente, la autoevaluación se convierte en la base de la regulación permanente del autoaprendizaje y la autoense- ñanza (Casanova, 1996, p. 16), permitiéndole al alumno una constante y permanente toma de conciencia sobre los aciertos y los éxitos y sobre los errores y fracasos, ya que al autoevaluarse constantemente desarrolla una actitud de permanente compromiso y autonomía. El estudiante se hace responsable de sus propias actuaciones, se conoce mejor y es consciente de lo que aprehendió, aprendió y de lo que no, es consciente de su evolución y de su esfuerzo. 
Igualmente, el estudiante aprende y participa de su propia valoración y esto le permite confiar y creer más en su trabajo, mantenerse interesado y motivado a obtener mejores resultados y superarse a sí mismo. El alumno permanece atento a sus intereses, investiga y se convierte en el eje central de su propio aprendizaje. 
Por ello es necesario que el docente proporcione espacios para la autoevaluación y adicionalmente enseñe a los estudiantes a autovalorarse, realizando actividades dentro del aula que estimulen la observación, el análisis y le permitan al alumno dar su opinión y valorar críticamente sobre algo definido teniendo siempre en cuenta criterios específicos de evaluación y la formulación de juicios basados en ellos. De esta manera se pretende evitar la autocalificación asignándose notas sin criterio y sin tener claro qué se propone realizar, cambiar o mejorar posterior a la autoevaluación. Estas actividades pueden ser que los estudiantes valoren trabajos de sus compañeros de años anteriores ya sea de manera grupal o individualmente. También mediante la realización de trabajos individuales para que posteriormente estos sean intercambiados con los compa- ñeros de clase y ellos puedan opinar libremente al respecto. Incluso mediante la utilización del coloquio, espacio en el cual se fomenta la discusión y debate sobre un tema, los estudiantes podrían dar opiniones justificadas del trabajo de sus compañeros. Además se podría brindar un espacio para que el alumno, previo a entregar un trabajo práctico, tenga la posibilidad de hablar del mismo y expresar sus aciertos, dificultades y progresos, entre otros. Otro método que podría utilizarse es la realización de un formato de autoevaluación por parte del docente que sirva de guía y los alumnos diseñen su propio formato, lo completen y puedan autovalorar el trabajo que realizaron. 
Finalmente la importancia de la autoevaluación del alumnado busca que el estudiante sea participe activo de su propio proceso de aprendizaje y que le permita tomar conciencia y hacerse responsable de lo que aprende, aprehende y lo que no, para que pueda tomar decisiones y generar cambios positivos en su aprendizaje. Por ello es de vital importancia que el docente además de capacitar al alumno le brinde espacios y las herramientas necesarias para que dentro del aula pueda expresar abiertamente sus opiniones y hacer un análisis basado en criterios que sirvan de argumento para lo que el estudiante expone. Se considera que esto contribuirá al compromiso con su educación siendo así un mejor estudiante y futuro profesional. 
Sólo si hay autoevaluación el proceso de enseñanza aprendizaje alcanzará los objetivos que pretende, ya que nadie llega a ningún sitio hasta que no se es consciente de que se ha llegado, lo cual le permite decidir si está bien seguir allí, si debe ir a otro lugar, o si debe cambiar de rumbo. (Rodríguez, 1992, p. 140)

Referencias bibliográficas 
Brown, S. y Glasner, A. (2007). Evaluar en la Universidad, problemas y nuevos enfoques. (2 Ed.). Madrid: Editorial Narcea. 
Castillo, S. (2002). Compromisos de la evaluación educativa. Madrid: Pearson Educación. 
Gibbs, G. y Simpson, C. (2003). Does your assessment support your students learning? Journal of Learning and Teaching in Higher Education, 1 (1). 
Sirviente, A. (2004) EVEPAR (Evaluación entre pares). Herramienta que posibilita la evaluación entre alumnos universitarios por Internet. En VII Congreso de Educación a Distancia CREAD MERCOSUR/SUL, realizado en Córdoba (Argentina) del 7 al 10 de septiembre de 2004. 
Steiman, J. (2008). Más didáctica. Madrid: Miño y Dávila Editores.

Resumen: En el escrito anterior realizado para la materia de Pedagogía del diseño I, se expusieron algunos de los problemas que se presentan dentro de la evaluación, etapa fundamental del proceso de enseñanza y de aprendizaje, dentro de los cuales tradicionalmente esta la clasificación de los alumnos en buenos y malos o en los que saben y no saben. Es por ello que se expone la importancia de un cambio en la mentalidad de los alumnos universitarios a partir del cual estos se hagan participes activos. Según Freire esto sería uno de los principios fundamentales dentro del programa de alfabetización, y asimismo que los alumnos sean responsables de su aprendizaje, para que así le den mayor importancia a los conocimientos que adquieren que a la calificación que reciben por lo que realizan. 
Es por ello que en este ensayo, se describe la importancia y la necesidad que los alumnos se apropien de su conocimiento y tomen conciencia de lo que han aprendido, de sus avances, dificultades, progresos y resultados para que se puedan autoevaluar críticamente, entendiendo a la autoevaluación como parte importante de su propio proceso de aprendizaje. 
Asimismo se busca que el estudiante intervenga constantemente dentro del proceso de evaluación y que esto se vea reflejado en los espacios que el profesor le proporciona para autoevaluarse, permitiéndole expresarse abiertamente desde el establecimiento de criterios claros que abarquen todo el trabajo realizado por el alumno.

Palabras clave: autoevaluación - evaluación - criterios - enseñanza - aprendizaje - docente - alumno.

(*) Este texto fue elaborado en la asignatura Pedagogía del Diseño II, del Programa Asistentes Académicos de la Facultad de Diseño y Comunicación, dictada por la profesora Eugenia Negreira. Año 2013.


Estudiantes conscientes de su aprendizaje. Estudiantes universitarios: involucrados y responsables en su propio proceso de aprendizaje desde la aut fue publicado de la página 92 a página93 en Escritos en la Facultad Nº99

ver detalle e índice del libro