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La escena autogestionada: qué significa hoy ser independiente

Sorrivas, Nicolás [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIV

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIV

ISSN: 1668-1673

XXIII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XVI, Vol. 24, Febrero 2015, Buenos Aires, Argentina | 245 páginas

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El presente texto narra los principales ejes temáticos que se debatieron en la Comisión 5-B del Congreso de Tendencias Escénicas, cuya unidad temática fue la Producción y Prensa de espectáculos teatrales. En la comisión expusieron, por orden alfabético: Raúl Santiago Algán, Los diez rasgos fundamentales que un productor teatral debe tener; Mónica Berman, Teatro musical en Facebook; María Carrascal, Música sustentable; Diego Corán Oria, La autogestión comercial; Miguel Israilevich, El potencial artístico según las condiciones de producción; Constanza Lazzazera y Mariana Pelliza, Prensa de espectáculos: cómo construir una historia del actor; Lisandro Rodríguez, El dependiente y su autonomía; y Nicolás Sorrivas, Ser tu propio jefe de prensa en la era 2.0).

No hay excusas para hacer lo que uno quiere hacer. planteó Diego Corán Oria, director de Random Creativos, sin saber que se iba a transformar en el concepto común entre gran parte de los expositores de la Comisión. Teatristas independientes, dueños de salas alternativas, productores de la escena autogestionada y representantes de la prensa coincidieron en que la única verdad que permanece, y que está presente en todos los escenarios (el teatro oficial, el comercial y el independiente), radica en la acción y en ser constantes en esa acción.

En este contexto, se habló principalmente de lo que significa hoy autogestionar una obra, ser un artista autónomo. Lisandro Rodríguez, hacedor del Elefante Club de Teatro, aseguró que “como cualquier acto experimental, el teatro independiente está tendiendo a ser no experimental”. Señaló que muchos teatristas que se dicen independientes terminan encerrados por barreras muy similares a las de aquellas escenas a las que se oponen. “La autonomía poética es un modo de vida”, concluyó. Por su parte, Miguel Israilevich, actor y director, coincidió en la necesidad de buscar una alternativa para el teatro alternativo: “Hay que encontrar las grietas que tiene el mercado y empezar a producir desde esas diferencias”. Aseguró que lo alternativo, en realidad, pasa por la relación con los espacios, por la urgencia en apoderarse de los espacios, someterlos y generar acciones propias a partir de ellos. “En un sistema de producción donde todos ganan dinero menos los actores y el director, no puedo ubicarme en un lugar complaciente”, argumentó.

Respecto a la producción, las principales ideas de la Comisión se centraron alrededor de la autonomía de los proyectos. Los expositores coincidieron en que la capacidad de producir no tiene que depender de los subsidios y que no sólo es necesario ser experimental en las temáticas sino también en la propia producción.

En este aspecto, Diego Corán Oria aseguró que una de las salidas posibles radica en el trabajo en equipo, en gestionar a partir de las posibilidades que despiertan en uno los demás. “Hay que escuchar tanto al equipo como al público, ver qué les pasa con las obras”, expresó. Y aseguró que, de esta forma, empiezan a ocurrir una serie de hechos fortuitos que juegan a favor de la obra.

Desde su rol como productor teatral, Santiago Algán subrayó la importancia de resolver las problemáticas teatrales de forma creativa. “Es necesaria la figura del productor ejecutivo incluso en la cooperativa”, afirmó y detalló los diez aspectos vitales que todo productor teatral debe reunir para un buen desarrollo de su actividad. “No hay que engañarnos, si nos atenemos a la palabra ‘comercial’, todas las formas que puede adquirir el teatro son comerciales” e insistió en que los productores deben tener formación académica.

Finalmente, María Carrascal, productora musical, desde su experiencia como hacedora del proyecto MúsicaSustentable. Com, plataforma de financiamiento colectivo, resaltó la importancia de establecer redes: “El crowdfunding, a través de la cooperación de las personas que se sienten atraídas por la obra de un artista emprendedor, es una nueva forma de obtener recursos para llevar adelante los proyectos que queremos realizar”.

Las plataformas virtuales, las redes sociales y las comunidades online transformaron el concepto de público. Hoy en día existe “un público previo y posterior a las funciones”, explicó Mónica Berman desde su amplia trayectoria en la crítica teatral. “El espectador entra en la categoría de fan” y comienza a evidenciarse eso que hasta ahora era invisible: lo que les pasa con las obras. Entonces, lo virtual, como heredero del “boca en boca”, se presentó como una posible solución para llevar público a las salas.

Aquí, no hubo respuestas certeras e, incluso, aparecieron las diferencias más marcadas. Se habló de la posibilidad de no depender de un agente de prensa, de utilizar las herramientas sociales a la hora de promocionar las obras y de la aparición y vigencia del concepto de reputación online. Sin embargo, tal como aseguraron Constanza Lazzazera y Mariana Pelliza, directoras de Business Press, no todos los casos resultan historias exitosas. “Hay mucho de mística en esto de las redes sociales” afirmaron.

Al finalizar las exposiciones individuales, se abrió el debate al público que participó desde el entusiasmo que les generó el clima de las diferentes charlas. Estudiantes de actuación, teatristas amateurs y futuros críticos de espectáculos se mostraron interesados por los puntos tratados en la Comisión. Más allá que no todos estaban de acuerdo con los puntos de vista de los expositores, sobre todo a la hora de pensar la prensa y difusión de sus espectáculos, se pudo observar un sentimiento común hacia el teatro autogestionado, hacia el hacer teatro.

Diego Corán Oria finalizó su ponencia con una pequeña actividad que, de algún modo, definía uno de los propósitos del Congreso de Tendencias Escénicas: invitó al público que, en tan sólo cinco minutos, intercambiaran sus datos personales (y por qué no sueños y proyectos) con alguien a quien no conocieran. De repente, el espacio se transformó en un escenario de intercambio cuya radiografía demostraba con creces que lo que el público y los expositores habían ido a buscar se estaba concretando.

Establecer redes, trabajar en equipo, pensando en el nuevo público que existe antes y después de la función, no depender únicamente de los subsidios y, sobre todo, ser constantes en el hacer teatral, fueron las respuestas que los expositores dieron acerca de qué significa hoy ser independiente. Lo esencial: ya no hay excusas para hacer (y ser) teatro.


La escena autogestionada: qué significa hoy ser independiente fue publicado de la página 64 a página65 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIV

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