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Docente: María Fernanda Guerra

Guerra, María Fernanda [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº70

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº70

ISSN: 1668-5229

Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Comunicación Oral y Escrita Primer Cuatrimestre 2015 Proyectos Ganadores Comunicación Oral y Escrita Primer Cuatrimestre 2015

Año XII, Vol. 70, Octubre 2015, Buenos Aires, Argentina | 118 páginas

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Abstract del docente

El relato de una historia familiar permitirá poner en juego los conocimientos adquiridos en la disciplina comunicación oral y escrita. Las secuencias textuales como la argumentación, la narración, la descripción y la exposición constituyen el andamiaje central de estos relatos ricos en experiencias y vivencias tanto sociales como individuales. Para la realización de estos trabajos, los alumnos tuvieron que articular la biografía y la historia, lo que les permitió tener nuevas lecturas e interpretaciones de sus propias historias.

Producción de los estudiantes

El stress de un traslado

Ailen Miller

El presente trabajo tratará sobre los cambios por los que atravesó mi familia cuando mi hermana mayor Magda J. Miller, se trasladó a la ciudad de Buenos Aires, en 2011, para comenzar una carrera universitaria. Para ser más específica, la carrera elegida fue Licenciatura en Psicología en la UBA (Universidad de Buenos Aires).

Dicha historia, a mi parecer, es de gran relevancia ya que significó un cambio para todo el núcleo familiar, es decir, a cada uno de los integrantes los afectó de una forma diferente. El cambio de mayor importancia lo sufrió mi mamá, Mónica A. Pagella, quien debido a la mudanza de su hija, a una distancia de 300 Km. de nuestra ciudad natal, Carlos Casares, terminó perdiendo una cantidad considerable de peso por dicho motivo y, además, comenzó terapia con una psicóloga, aún cuando en más de una oportunidad dejó en claro a toda la familia que no creía en la psicología, agregando que ella no estaba loca.

En lo que respecta a mi hermana, dicha mudanza representó un cambio muy grande en su vida, no sólo por el hecho de abandonar una ciudad tan pequeña, la cual tiene aproximadamente 20.000 habitantes y dirigirse a la inmensidad de Capital Federal, sino porque pasó de vivir en familia, a vivir sola y hacerse cargo de todas las responsabilidades que eso conlleva.

Un inglés en Buenos Aires

Jenifer Cabrera

Nathan, de nacionalidad inglesa, conoce por amigos en común a alguien a más de 11.000 kilómetros de distancia que en algunos años se convertiría en una persona muy especial para él. La relación fue creciendo de forma paulatina, primero como una amistad, pero luego de que los años fueron pasando, cada uno por su cuenta fue pensando qué sería si algo serio ocurriera entre ellos. Como el tiempo había transcurrido y la relación entre ellos estaba basada en la honestidad e integridad, él decidió que era hora de hacer una pregunta que lo cambiaría todo: ¿Te parece que algún día podríamos ser algo más que amigos? Nathan había esperado mucho tiempo, buscando alguien que podría llegar a ser la esposa con la que él había soñado, alguien con quien compartiría toda la vida, y estaba convencido que la había encontrado.

En consecuencia, Nathan deja las comodidades que un país como Inglaterra ofrece, para empezar una nueva vida en un país desconocido, plasmado de belleza pero a la vez de obstáculos, aprender un idioma extranjero, poder comunicarse con el nuevo mundo que lo rodea, encontrarse carente de amigos y familiares que lo alienten a seguir adelante y acostumbrarse a una cultura totalmente contrastante con lo conocido, serán un desafío que lo llevará a descubrir si los lazos del amor eran tan fuertes como él creía.

Los que se van

Gonzalo Joaquín Carnero Recalde

La historia se basa en la vida de mi padre, Manuel, quien tuvo que migrar desde España hacia Argentina cuando tenía siete años a causa de la crisis post guerra civil española y segunda guerra mundial. El relato será contado en primera persona desde la perspectiva del personaje, y contará todo lo que piensa y se imagina acerca de este viaje, los motivos, y las cosas nuevas que van apareciendo y llamándole la atención en su nueva vida. El relato comenzará el día que tiene que abandonar su casa y sus pertenencias para dirigirse al barco que los llevará hacia el país que será su nuevo hogar, y finalizará el día que pisa suelo argentino. Esta historia transcurre el 20 de noviembre de 1950 hasta el 30 de noviembre del mismo año. Se buscará recrear la mirada que puede tener un niño de siete años acerca de lo que significa migrar a otro país y sus motivos, como también todo el contexto histórico y sociocultural de la época.

Manuel Carnero es el primero de los dos hijos de Francisco Carnero y María Seba Brotons. Nacido el 9 de abril de 1943, en Hospitalet, Barcelona, España, tuvo una infancia pobre, pero feliz.

Como todo niño, lo que más le gusta es jugar afuera y volver sucio a su casa.

Tiene una buena relación con su hermano, Paco, dos años menor que él, y con sus amigos del barrio y del colegio. En principio se rehúsa completamente a la idea de irse a vivir a otro país, pero luego se da cuenta de que es algo inevitable y lo toma como una aventura, como las que lee en sus libros de cuentos.

Manuel es un niño pequeño para su edad. A pesar de que nunca pasó hambre, es flacucho y los huesos se le marcan en todo el cuerpo, además tiene una gran energía que desborda por todo su cuerpo. Es muy inteligente, pero no pierde la inocencia de un niño de siete años, tiene ojos pardos y pelo corto, castaño oscuro. Cuando no está jugando, le gusta leer libros de cuentos y mirar horas hacia afuera por la pequeña ventana de su habitación, prestándole atención a cada detalle de lo que ve. Le intriga lo desconocido y les tiene un poco de miedo a los adultos.

El dolor de enfrentar nuestros demonios

Laura Elisa Cañas Peñaranda

El tema principal al narrar en esta historia es cómo la enfermedad de una persona dentro de la familia puede generar mayor unión y un nuevo despertar acerca de cómo vivimos la vida, el sujeto primordial de esta historia es Paloma una joven de 18 años que no encontraba sentido en su vida, ni el entendimiento de su familia acerca de sus sentimientos o deseos, a raíz de un suceso desafortunado empezó a sentir depresión y agobio pero dentro de su familia no veían mas que comportamientos de rebeldía acordes a su edad. Su familia se encontraba muy separada, cada quien vivía su vida y no compartía con los otros sus felicidades, logros, miedos o preocupaciones, lo cual hacían que Paloma también se sintiera en un limbo, ella siempre ha sido una mujer muy inteligente reconocida por su liderazgo pero por causa de esta enfermedad empezó a sentir muchos miedos que le generaban inseguridad y causaron problemas en su autoestima, siempre ha sido una buena persona, solidaria dispuesta ayudar, siente un amor infinito por su familia y por sus cercanos pero la enfermedad la alejó de todos y llegó ese día en el que la familia decidió internarla en una clínica psiquiatra dónde pudiera estar tranquila y bajo un tratamiento que realmente la ayudara a superar su enfermedad, muchos allegados a Paloma pensaban que los medicamentos para tratar su depresión o los médicos especializados en esto eran una farsa, hasta que se dieron cuenta que aceptando la enfermedad, era la única manera para ayudarla, duró varios meses en este centro, conoció personas con problemas aún más graves que los de ella pero que la hicieron crecer como persona y entender que llegó a la vida para disfrutarla y ser feliz, aceptando su enfermedad pero teniendo en claro que había tratamientos que la ayudarían, para la familia de Paloma fue muy difícil aceptar su paso en este lugar, pero hermanos que dentro de su familia habían dejado de hablar se unieron por la situación e iban a hacer todo lo posible por salvarla y lo único que necesitaban era tener amor, la ayuda más grande de Paloma fue el amor de su familia, quien fue incondicional en el tratamiento. Después de muchas vivencias se está recuperando, estudiando algo que le gusta y dando agradecimiento infinito a sus más allegados.

Los 13 apóstoles

Regina Denise Zancare

Este es uno de los capítulos que hoy elijo contar sobre la historia de mi padre, Simón Héctor Zancare, quien a sus 57 años, me comenta cómo un importante episodio marcó su vida.

Pasaron 37 años de aquel episodio, pero al día de hoy, esta historia nos enseña valores a quien escribe, Regina Denise Zancare (20 años) y a mi hermano Matías (24 años), ya que de alguna manera, atravesar una situación de semejante calibre, hace a la persona aún más fuerte. Todo empezó en el verano del año 1979, cuando luego del último golpe de estado, los militares aún continuaban en el poder. Mi padre volvía con su amigo Oscar de sus vacaciones en Punta Del Este, Uruguay.

Unos meses atrás, luego de haber sido citado al servicio militar obligatorio, él y doce amigos más, habían decidido coimear a un médico para que firme sus documentos y así evitar lo que se denominaba la colimba. Al regresar a Buenos Aires, no todo fue como esperaban. Estas son algunas líneas en las cuales resumo el tema principal del documento, y así poder introducir de alguna manera lo que va a ser el desenlace de este trabajo, y a su vez contar cómo este suceso, afectó a mi padre psicológicamente.

Elegí este tema sin dudarlo, ya que si no fuera por este documento, nunca hubiera sabido con detalles esta historia que tanto formó a mi padre.

También es una historia más, de las tantas que hay para contar de aquella época, en la que lamentablemente hubo tantos desaparecidos, como fallecidos y NN. Una época que todos queremos olvidar, pero no podemos dejar de recordar para que no pase nunca más.

Niveles de conciencia

Lucía España

Si bien siempre supe cuestionar las teorías de Freud, no tanto por sus aportes, sino por considerarlo obsoletos en la actualidad, hago una salvedad en las teorías de la estructuración de la personalidad. Es que creo que, en buena medida, nuestro presente está determinado por nuestro pasado, nos configura.

Estela siempre tuvo una relación conflictiva con Ema, su madre. A ella le irritaba sobremanera su forma de actuar, de enfrentar y ver el mundo. Eran dos fuerzas opuestas. Ema tenía un carácter endeble y suspicaz, solía centrarse en los aspectos negativos de la vida, se sentía miserable, pero ni siquiera ella misma podía determinar la razón en muchas ocasiones.

Y eso era lo que exasperaba a Estela. Pensarlo puede resultar carente de tacto, pero habría que posicionarse en la mentalidad de una nena. Se sentía, incapaz de ayudarla, y durante su adolescencia una actitud algo hostil se fue incrementando en respuesta a esa impotencia. Y al mismo tiempo fue construyendo una personalidad cuya norma principal era ser todo lo que no fuese Ema. Se convirtió en una persona proactiva, con total dominio de sus sentimientos e impulsos, mostrando permanentemente cualidades positivas, no se permitía doblegarse ninguna situación de debilidad. Cuando finalizó sus estudios secundarios abandonó su pueblo natal y se trasladó a la ciudad, donde se dedicó a estudiar psicología, inconscientemente motivada por restituir su relación. Le costó mucho tiempo y requirió una superación personal, el decidir emprenderse a recomponer una relación, y dejar atrás situaciones sin terminar nunca de cerrarlas.

Experiencia Lanín

Martín Picaron

Una historia en la que se relata el ascenso al volcán Lanín en el mes de Enero en el año 2010.

Dos días donde se vive una experiencia inigualable, conviviendo con la naturaleza, atravesando diferentes situaciones psicológicas, donde la mente y el cuerpo se ponen a prueba y se combinan para lograr un único objetivo, llegar a la cima.

El volcán, situado en el parque Nacional Lanín en la frontera entre Argentina y Chile a 60 kilómetros de Junín de los Andes, rodeado de los lagos Tromen y Huechulafquen.

Con sus 3776 m.s.n.m es el pico más alto de la provincia de Neuquén, con un ascenso dificultoso, pero con una gran recompensa. Es un lugar donde el hombre se enfrenta a la naturaleza y uno de sus adversarios más grandes, el clima.

El maravilloso paisaje de la cordillera patagónica, junto al auge adquirido en los últimos tiempos del denominado turismo aventura, provocaron que miles de personas decidan ascender anualmente este volcán.

Dentro del parque nacional Lanín existen 7 comunidades mapuches que ocupan 24 000 hectáreas; 12 asentamientos de población no indígena; 12 estancias de propiedad privada que ocupan 24 323 hectáreas; 8 loteos privados con 1871 lotes que ocupan 26 865 hectáreas; y alrededor de 4000 hectáreas del Ejército Argentino.

Posee una extensión de 412 003 ha, lo que lo torna en el tercer parque nacional más grande de Argentina. Lo pueblan variados bosques fríos de la formación llamada bosque andino patagónico y del bosque valdiviano, principalmente con árboles de gran porte del grupo de las coníferas y Nothofagaceae, muchos de ellos no presentes en otras partes del territorio argentino y de centenaria data. Pueden encontrarse coihues, lengas y araucarias o pehuenes, el raulí, maniú macho y maniú hembra, únicos en la zona del lago Lácar, roble pellín, arrayán, y el ciprés de la cordillera, entre otros.

El volcán por su altura y ubicación geográfica es denominado un lugar donde se encuentran nieves eternas, cantidades de nieve y hielo que durante el verano no alcanza a derretirse y pasar a formar agua de deshielo que corre por sus laderas para afluir en los ríos cercan para desembocar en el Océano Atlántico.

Como primer registro de ascenso se registra la del geólogo alemán radicado y trabajando para el gobierno argentino Rudolf Johannes Friedrich Hauhal, el 25 de Mayo de 1897.

Crónicas de un viaje al Sur

Joaquín Ignacio Urien

El verano pasado viajamos con mis padres a Esquel, nos tomó dos días de viaje para ir, y otros dos para volver. Esta breve historia relata algunos momentos vividos que para mí fueron muy agradables ya que allí en vive uno de mis hermanos con su familia, con lo cual no lo veo muy a menudo. Elegí esta historia porque viví momentos únicos solo y también en familia, y porque soy un amante de las aventuras por los lagos y bosques.

La ansiedad comenzó varios días antes de la partida y las charlas en las comidas o la organización previa, no lograban calmar la emoción de comenzar un nuevo viaje a la Patagonia argentina.

La primer parte del viaje nos resultó un poco cansadora hasta que nos alejamos de Buenos Aires, ya que el tránsito se iba reduciendo de a poco. Finalmente arribamos a la ciudad de Esquel y a la casa de mi hermano que nos estaba esperando ansiosamente. Nos quedamos un buen rato charlando y compartiendo anécdotas del viaje hasta que bajó el sol y fue entonces cuando nos volvimos a subir al auto y fuimos a la cabaña que alquilamos para nuestra estadía.

Los días pasaron y tratábamos de organizar una actividad distinta cada día ya que hay tanto para hacer cuando uno viaja al sur de nuestro país que no nos alcanzaban los días. Hay lugares que no hemos visitado aún y que permanecen en nuestra lista de pendientes. Los últimos días tenían una combinación de ganas de quedarse junto a la tranquilidad de los lagos y bosques, y las ganas de volver a casa, a nuestros amigos y a retomar la rutina del estudio y trabajo, habiendo renovado nuestras energías de cara al año que queda por delante.

Finalmente emprendimos el viaje a casa, cargamos todo en el auto, entregamos la cabaña, nos despedimos de mi hermano y su familia, y con unos ricos chocolates en mano, nos dirigimos a la ruta con rumbo a Buenos Aires.

Bay Bridge: el desafío de Helena

Teresa Morgan

La historia se sitúa en Berkeley, en el estado de California en el año 1955. Helena de 24 años tuvo que viajar a San Francisco para acompañarlo a Jorge, su marido quien había ganado una beca completa para estudiar en la Universidad de Berkeley por un periodo de 3 años.

Helena creía, falsamente que la beca incluiría alquiler dentro del mismo campus universitario. Una vez en Berkeley, tuvieron que buscar alojamiento y con la poca plata que habían llevado solo les alcanzaría para un par de meses de alquiler.

Helena, madre de una hija de 1 año que había dejado en Argentina, sin estudios previos, sin experiencias laborales y viviendo en un país nuevo y de culturas tan diferentes, comenzó a estudiar para poder conseguir un trabajo.

Lo que la salvó fue su gran manejo del idioma inglés que había aprendido de joven con sus padres, además de manejar el francés perfectamente, ya que su familia provenía de París y ella había nacido allí.

Estudió durante 3 meses en la misma universidad de Berkley a la cual asistía también Jorge. Estudió Typing, Filling y Buissnes English. Terminando los estudios, Helena lo único que pensaba era, cómo iba a hacer para adentrarse al mundo laboral en una ciudad como San Francisco, sin conocer a nadie, y sin nunca haber ido a una entrevista laboral en su vida. Ese pensamiento la aterrorizaba, cómo iba a hacer, hacia dónde tenía que caminar, cómo iría vestida, qué iba a decir.

Finalmente el día llegó, la primera entrevista. Emprender el gran desafío de cruzar el Bay Brigde y encaminarse a esa gran ciudad, algo que la atormentaba desde que había comenzado sus estudios. Esa larga mañana Helena se vería envuelta en diferentes situaciones que la pondrán a prueba. El estrés de sentirse tan pequeña e insignificante ante este nuevo mundo que se le acercaba y que estaba a un puente de distancia. Helena se preguntaba una y otra vez si lograría cruzar ese puente que le parecía una eternidad de pasos para poder llegar del otro lado y presentarse a tiempo a su primera entrevista laboral.

Una visita con suerte

Andrea Carolina Montoya Romero

José Luis Montoya Zubiaga, llevó en el auto a mi madre, Martha Romero, una mujer de mediana estatura y robusta, muy atenta a sus amistades y sin trabajo ya que recién había dado a luz, a casa de una amiga que vivía en una calle de Miraflores llamada Tarata. Mi madre, Martha, estuvo parada en la puerta del edificio de su amiga tocando el timbre al menos 10 minutos a eso de las 20 hs el día 16 de julio de 1992, pero nadie nunca le abrió la puerta ni contesto el intercomunicador. Mi padre le pidió que subiera al auto de nuevo y que vayan a casa, ya que era época del terrorismo en Perú y era muy peligroso estar en la calle. Felizmente le hizo caso y siguieron su camino hacia la casa. Cuando llegaron, mi padre enciende la televisión y escuchan la terrible noticia que informaba, cómo había quedado toda la calle Tarata luego de que un auto lleno de dinamita explotara entre las 21 y 16 de la noche, dejando muertos y muchos heridos entre vecinos y civiles, además de los edificios destrozados por el ataque terrorista.

El Músico Bohemio

Alejandro Iván Picchi

Silvano Picchi nació en Italia en 1922 en la ciudad de Pisa.

Llegó a Argentina con cuatro años de edad y adoptó más adelante la ciudadanía de nuestro país.

Hizo sus estudios primarios y secundarios en la provincia de Córdoba donde se había radicado la familia. Como era costumbre en la familia, lo anotaron en la escuela de comercio, que no era para nada su vocación.

Una situación crítica familiar obligó a la familia a trasladarse a Buenos Aires, allí habiendo reiniciado el estudio comercial, una fractura lo retiene en cama mucho tiempo; en esos días llega a sus manos uno folleto sobre unos cursos de música.

Entusiasmado empezó a estudiar violín y al poco tiempo, sabiendo apenas sostener el mismo se presenta para ingresar al conservatorio nacional, ante una mesa examinadora muy exigente fue aceptado.

Simultáneamente y con esos precarios estudios comienza a escribir música. Aunque por problemas de carácter no se sentía seguro para enfrentar al público, encontró su camino en la composición.

Comenzó a ocuparse de la creación musical desde 1948, siendo el centro de toda su actividad y su máxima vocación, no obstante y con el tiempo y tuvo la oportunidad ser profesor durante un tiempo en el conservatorio municipal.

También se desempeñó durante muchísimos años como crítico musical en el diario La Prensa desde 1960 hasta 1989.

Silvano Picchi ha compuesto más de 130 obras que excluyen en forma voluntaria la relacionada con la ópera y la música para cine, pero comprende el género sinfónico, coral, música de cámara y para diversos instrumentos solistas.

Su producción ha recibido aproximadamente 26 premios, tanto local, como en países europeos y asiáticos. Así mismo ha participado en varios concursos en calidad de jurado. Desde 1982 fue integrante de la comisión de música sinfónica y de cámara de SADAIC.

Sus obras fueron ejecutadas en diversos conciertos llevados a cabo fundamentalmente en Buenos Aires en el teatro Colon, en el teatro Opera, en la fundación Banco Mayo, en la Alianza Francesa, hasta aproximadamente 1993.

También escribió libros con comentarios y opiniones relacionados con la composición; en 2004 escribió el libro Música y Pensamiento.

Más allá de la eternidad

Ana María Gutiérrez Moreno

Con un lenguaje sencillo, basándome en experiencias de vida, contaré la historia de una familia latinoamericana que aprendió en medio de la dificultad, los secretos para ganar batallas y buscar día a día nuevas victorias. La unidad, una clara visión de los objetivos trazados por cada uno de los integrantes de mi familia, serán los protagonistas de esta historia que se ha desarrollado saltando obstáculos, solucionando dificultades, perseverando.

Su frente refleja un sol rojo, su sonrisa va iluminando un cielo lleno de colores, tal vez recordando que quería vivir en medio de malabares, fieras domadas, las sonrisas, el llanto y la tristeza del payaso. Sabe muy bien que existe un pueblo sediento de verdades, pero antes del compromiso social, del quehacer laboral ha observado su espíritu para reconocer que el carácter, que el poder de la palabra tiene su génesis en el ejemplo de vida. Se quiso llamar Pedro por enmarcar su vida en el mundo del arado, del arte, del amor, pero en este paso terrenal siempre habrá un pero. Cuando le llevaron a la pila bautismal a comprometerlo con un cielo diferente le enmarcaron como: ¡Conquistador! Les presentaré la historia de William Gutiérrez (Del germánico: yelmo voluntarioso o protector decidido.), les contaré la historia de mi padre, un hombre que deambula por el mundo contando verdades, que nos enseñó que primero se triunfa en casa.

No rayaré en la adulación. Por eso personajes como Sonia mi madre, David Santiago, Ana María y Lucas pintarán sueños diferentes que permitirán que los lectores den un paso más allá de la eternidad.

Una nueva frontera para descubrir

Juan Gentile

Todo comenzó en el año de 1908 el 23 de enero, en la ciudad de Sicilia, donde nacía Ángel Gentili, de una familia extensa conformada por su madre, Eulalia Fuseti y su Padre Juan Carlos Gentili.

Tuvo una infancia dura, en la cual perdió a su madre y a su padre debido a una enfermedad. Y a los 8 años decidió dejar su pueblo natal y emprender un viaje a una nueva frontera, se dirigió hacia Argentina solo, en un nuevo camino por descubrir.

Se dirigió en barco, donde conoció una familia que lo adoptó y logró emprender una nueva vida, cuando llegó a Argentina le cambiaron la última letra del apellido en vez de ponerle una I le pusieron una letra E, creció viviendo con una familia constituida en la ciudad de Buenos Aires, y a los 18 años emprendió un viaje en busca de su futuro a la ciudad de 9 de Julio, un pueblo que se encuentra a 262 km de la provincia de Buenos Aires.

Allí conoció a su mujer, Clara Testa, una italiana proveniente de Nápoles, que había venido a la ciudad de visita, después de un dos años de relación decidieron casarse y formar una familia, tuvieron dos hijos, Juan Gentile y Amalia Gentile.

En esa ciudad comenzaría su historia, un pueblo en mayoría agricultor, donde decidió dedicarse a la agricultura, y estableció su sueño, que era tener un negocio propio.

Decidió implementar una nueva forma de vivir, él era un contratista y tenía una vida buena, pero buscó mejorar su calidad de vida e implementó la venta de marlo del choclo como material de combustión.

Logró expandirse y comprar un nuevo lugar de almacenamiento, era un lugar muy frecuentado por la población, la empresa perduró en el tiempo, su sueño se había cumplido.

Con la ayuda de su hijo Juan el negocio familiar iba en alza, se expandieron por los pueblos vecinos, se empezaron a introducir en el negocio del transporte ganadero y ahí es donde me detengo a contarles, que hoy en día es una empresa familiar recordada por muchas personas en el pueblo.

Ángel falleció en la ciudad que lo había visto crecer, en el año 1966 a los 58 años de edad, en el hospital de 9 de Julio. Al poco tiempo falleció su mujer Clara, de una rara enfermedad, poco conocida para la época, cáncer.

Pero su legado continuó a lo largo del tiempo por su hijo Juan, y esto se transmitió de generación en generación, él nunca se imaginó que su legado iba a durar tanto tiempo.

Saliendo adelante

Mateo Vallejo Holguin

La historia cuenta acerca de mi abuelo Joaquín Emilio y de cómo logró salir de la pobreza en la que vivió durante su niñez, Joaquín nació el 8 de marzo de 1941, en una familia de arrieros, fue el octavo de los diez hijos de Antonio Holguín y María Rosa Sánchez, en su niñez Joaquín no tuvo la oportunidad de estudiar, trabajaba junto a su padre Antonio arreando mulas, llevando maletas de los viajeros de las estaciones de ferrocarril y alquilando caballos. Joaquín y su familia apenas tenían lo necesario para vivir, él no tenía zapatos, vivían en Arma también conocidos como Santiago de Arma, un corregimiento colombiano que pertenece al municipio de Aguadas (Caldas).

Joaquín siempre fue un consagrado lector, a pesar de que nunca tuvo la oportunidad de estudiar, por su propia cuenta aprendió literatura, historia, y ciencias sociales. Se convirtió en una persona autodidacta.

A los 23 años llegó a ser corregidor de su tierra, Arma, y a esa misma edad conoció a quien sería su acompañante de por vida Ana Elvia, quien en esa época era recaudadora de impuestos del municipio de Aguadas, Joaquín conoció a Ana ya que tenía que hacer diligencias de tipo legal en el sitio donde ella trabajaba.

Ana y Joaquín se casaron en el año 1965; para dedicarse al hogar y crianza de sus hijos, renunció a la política para dedicarse a ser el escribano de un juzgado y se jubiló en la rama judicial.

Grandes esfuerzos significan grandes logros

Sheila Alalu

El sujeto principal de la historia se llama Patricia Helfer, mi mamá. Es una mujer de 55 años, rubia, y delgada. Una persona muy trabajadora y positiva. A lo largo de su vida vivió diferentes acontecimientos, los cuales la ayudaron para poder aprender de ellos. Se caracteriza por ser muy creativa e innovadora en todo lo que hace.

Más allá de hablar sobre la vida y los esfuerzos realizados por mi madre, se trata sobre un viaje hecho en el año 2013 junto a ella y mi hermana. Voy a contar tanto lo vivido y aprendido en él como también las experiencias que me llevé de cada lugar.

El tema de la historia consiste fundamentalmente en el esfuerzo y el trabajo realizado por mi mamá a lo largo de su vida, y cómo todo eso influyó en el presente, es decir, gracias a todo lo que hizo, pudo aprovecharlo y disfrutarlo junto con sus dos hijas.

Ese año viajamos a Europa. Voy a contar las experiencias vividas en diferentes países del mundo que anteriormente no conocía como, por ejemplo, sus costumbres, culturas, museos, calles características, comidas, parques, teatros, y diferentes lugares turísticos típicos de cada lugar que pude disfrutar.

Más allá de eso, primero que todo me voy a centrar en contar la historia de vida de mi mamá desde que fue chica hasta llegar a este momento, ya que su pasado fue muy distinto al de ahora, y gracias a su gran esfuerzo, pudo lograr muchísimas cosas de las que yo siendo su hija, estoy orgullosa.

Este viaje comenzó siendo solamente de mi hermana ya que había decidido irse a recorrer distintos países al estar harta de la rutina y de sus estudios universitarios. Por otro lado aprovechó que su prima y su mejor amiga estaban ahí, por lo tanto fue de sorpresa para ellas su llegada. Después mi mamá fue quien vio la posibilidad de poder unirse en la mitad del viaje junto con mi hermana, ya que luego de muchos años de esfuerzo y trabajo logró que su empresa creciera, lo cual le dio la posibilidad de poder hacerlo, y de esa manera ella también iba a poder tener la posibilidad de conocer países que nunca había podido visitar. Luego, unos días antes del viaje fue cuando sorpresivamente me enteré que yo también iba a formar parte de este increíble y experiencial viaje. Las ciudades las cuales recorrimos fueron Londres, Paris, Roma, Budapest, Praga, Ámsterdam, Mykonos y para terminar de la mejor manera, terminamos en Israel, donde ahí vive mi tía y mis primas, es decir, la hermana de mi mamá. Ellas vivían en Argentina hasta que en el 2001 decidieron irse a vivir a Israel por temas económicos. Desde ahí, fue muy duro tanto para mi mama como para mí y mi hermana la separación entre ellas ya que teníamos un vínculo afectivo muy fuerte.

En cada una de las ciudades disfrutamos diferentes cosas, en todas aprendimos su historia, sus lugares más importantes, museos muy reconocidos mundialmente, también fuimos a la casa de Ana Frank (Holanda, Ámsterdam), degustamos diferentes comidas típicas de ahí que nunca habíamos probado en otro lado, recorrimos sus calles y también pudimos conocer gente nueva con diferentes costumbres y culturas totalmente distintas a las nuestras. Fue un viaje de aprendizaje, disfrute y experiencias nuevas.

Volaré

Steven Hutton Gudiel

Gilberto: Hermano pequeño de David con 6 años de edad y una curiosidad que va más allá del sentido común. (Mi Tío) Todos los sábados Doña Rosita, enfermera y madre de dos hijos, casada Don David, trabajador en la empresa de cable; dejaban la casa a las 5:30 de la mañana para asistir cada quien a sus trabajos. Doña Rosita dejaba en la mesa el desayuno de los sábados preparado sobre la mesa, cada sábado era lo mismo: rodaja de pan con mantequilla y jalea, acompañado de huevos revueltos para cada uno de los niños. Luego, después de arreglarse y perfumarse, subía al carro con Don David y los dos salían para sus trabajos.

David, un niño energético, es el primero en levantarse, el hermano mayor con 7 años, y ya que es un sábado, las caricaturas matutinas son lo primordial. David se acerca a la sala y enciende la televisión. Pasan pocos minutos para que su estómago reaccione y recuerde que tiene que comer, así que cuando eso sucede se acerca al comedor, toma su plato y regresa a la sala para no perderse ni un minuto del entretenimiento matutino por TV. Gilberto es el segundo en levantarse.

Pero él, a diferencia de David, viene pensando en la comida mucho antes de siquiera levantarse, así que lo primero que hace es dirigirse a la cocina. Minutos después aparece Gilberto con su plato a sentarse en la sala junto con su hermano David. Esto no es fácil ya que la tarea de subirse al sofá con el plato en la mano no es algo que cualquier niño de 6 años pueda hacer con tanto glamour como podría esperarse de un niño de 7, por esto mismo David no se inmuta en los más mínimo al ver a su hermano en semejante lucha contra la gravedad y la altura del gigantesco sofá, ya que como dijo el mismo filosofo Confucio; “Dale un pez a un hombre y comerá por un día, mas enséñale a pescar y comerá para siempre”.

¿O fue Perez Prado quien lo dijo? Quien sabe, es difícil recordarlo, ya que tantos sucesos han ocurrido en sus 7 largos años de edad que ya la memoria no es la misma que cuando tenía 5. Después de un arduo trabajo departe de Gilberto; logra sentarse junto a su hermano en la sala y los dos sin decir una palabra ponen atención a las importantes anécdotas del Señor Gato, y por supuesto, su pandilla.

Durante los importantes sucesos de esta gran serie que los dos hermanos.


Docente: María Fernanda Guerra fue publicado de la página 24 a página29 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº70

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