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Emociones

Chaín, Pedro [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXVII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXVII

ISSN: 1668-1673

XXIV Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XVII, Vol. 27, Febrero 2016, Buenos Aires, Argentina | 192 páginas

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Resumen:

El estudiante y el docente son personas. Ambos tienen cuerpo, mente y alma. Querer transformar una parte sin tener en cuenta las otras es una tarea ignorante. Para lograr un aprendizaje significativo es fundamental entender la integridad de las personas. Ser docente exige conciencia. En el proceso de aprendizaje conviven la percepción, la reflexión y la acción. Estos tres aspectos son también inseparables y simultáneos, y se relacionan directamente con las partes corporal, mental y emocional de la persona. Este ensayo es una reflexión sobre la importancia del papel que juegan las emociones en el aula y la responsabilidad del docente en la percepción de las mismas. Se aborda el tema desde estrategias que buscan generar confianza y respeto para mejorar el trabajo en grupo. Los conceptos de reflexión y acción están presentes, pero no son analizados en profundidad en este trabajo.

Palabras clave: conciencia - aprendizaje - percepción - emoción.

Introducción Más por más, más. Este escrito junta dos responsabilidades que asumí hace unos meses. Por un lado, estoy completando la asignatura Introducción a las Estrategias de la Enseñanza, correspondiente al Programa de Capacitación Docente de la Facultad; y al mismo tiempo, durante el último cuatrimestre fui desarrollando un proyecto áulico de investigación sobre las experiencias vividas en el aula-taller donde desempeño mi rol docente.

Estas líneas vinculan el ensayo final de la primera con el segundo y último informe de la segunda responsabilidad asumida. Fueron meses ricos y agotadores.

No estoy obligado a nada. Las responsabilidades son elecciones. Quiero ser mejor docente y considero que capacitarme e investigar el tema son caminos que me guiarán a serlo. Acá no hay mandatos familiares, dogmáticos, ni políticos. Tampoco busco dinero o reconocimiento ajeno. Simplemente soy feliz siendo docente. Es mi manera de entregarme.

Entiendo cualquier proceso de aprendizaje como una combinación de percepción, reflexión y acción. El grado de conciencia sobre estos tres aspectos es variable, y los mismos se combinan constantemente. A mayor conciencia, mayor aprendizaje. Incluso cuando la conciencia nos pide dejar de pensar, sentir o actuar. El segundo informe del proyecto de investigación es un análisis de estos tres conceptos, reflexionando sobre las partes emotiva, racional y corporal de las personas. En base a las estrategias de enseñanza en mi práctica docente, analizo críticamente buscando maneras de favorecer el aprendizaje significativo de todos aquellos que participamos del taller. En este ensayo final de la asignatura donde asumo mi rol de estudiante, abordo principalmente el análisis de las emociones y el concepto de percepción en el proceso de aprendizaje.

Inicio La conciencia está en las emociones. Somos personas.

Confío en mirar a los ojos del vecino y mostrar emociones a través de los propios. Creo en entender a la otra persona como una combinación inseparable de mente, cuerpo y espíritu. Comunicarme con ella ejercitando ambos hemisferios cerebrales, con gestos corporales, con pasiones, con códigos reconstruidos; esa es mi forma de empatizar, de saber que podemos entendernos porque podemos reconocernos en el otro. Así busco liderar la clase. Si podemos mostrarnos al grupo transparentes, incluso vulnerables, capaces de cometer un error, entonces podremos aceptar desde el principio que todo es parte de un aprendizaje. Jugar es una excelente manera de abrirse a la equivocación sin temores. Dentro del campo de la comunicación, el emisor tiene conciencia de las emociones que genera con un mensaje y para eso debe haberse apropiado previamente de las mismas. Una vez que siento, lo puedo comunicar.

Clima. Preparación En este último tiempo, autores desconocidos por mí lograron mostrarme el camino de la transformación: Ken Bain, con una investigación acerca de quienes considera mejores profesores; Nestor Rosselli, con su propuesta de aprendizaje cooperativo y colaborativo; Thelma Barreiro, con su matriz vincular. El análisis de estos autores en clase me dio mayor conciencia al momento de planificar, de generar el clima deseado en el taller. Por ejemplo, empiezo cada encuentro con algún ejercicio lúdico, descontracturado.

Percepción. Se trata de actividades que establecen conexiones entre la parte racional, emocional y corporal de quienes participan. Algunas las aprendí en talleres de actuación o música, otras nuevas las busco en Internet o en algún libro. En todos los casos, hago las adaptaciones necesarias para que sea fácil de relacionar con el contenido de la asignatura. De esa forma, intento que los estudiantes se predispongan de la mejor manera y que además puedan vincular conceptos abstractos con cuestiones concretas ya conocidas. Si el grupo se conecta, funciona. Por eso busco además que sea una actividad que yo considere apropiada para el espíritu grupal.

Dependiendo del entusiasmo que percibo con el correr de las clases, selecciono y adapto esa actividad inicial, buscando crear el clima que considero adecuado para el desarrollo de cada clase ¿Será un día en el que trabajen individual y/o grupalmente? ¿Cuál será la temática abordada? ¿Cuál será la actitud de los estudiantes frente a mi propuesta? ¿En qué momento del día se desarrolla la clase? Respondiendo a muchas preguntas de este tipo es que pienso dicha actividad.

Conciencia. Percepción La clave está en la conciencia. Somos personas. Somos mente, somos cuerpo y somos alma. Al momento de llevar a cabo una actividad, debo estar en el aquí y ahora, para percibir cómo responden a la propuesta el grupo en general y cada estudiante en particular. Un trabajo de conciencia que consiste en estar presente por medio de la escucha y la observación. Y al mismo tiempo crear la distancia necesaria para analizar lo que sucede. Así, se puede buscar constantemente entre nuestras herramientas, la indicada para cada momento. Percepción, reflexión, acción. En simultáneo. Acá y ahora.

Para poner ejemplos concretos, hay juegos simples en los que los estudiantes ejercitan la velocidad o ritmo en movimientos corporales; otros donde la razón es la herramienta más importante, y habitualmente estos se relacionan con la percepción de algún estímulo que despierta la emoción. Se puede tratar tanto de una consigna colectiva como de alguna con cierto tipo de rivalidad.

El primer caso genera sentido de pertenencia al perseguir todos un mismo objetivo. Esto alienta el apoyo al compañero y la solidaridad para construir un trabajo de equipo que genere confianza. Por otro lado, al plantear un juego en equipos o con objetivos personales, es muy importante hacer hincapié en la principal regla de juego: no importa quién gana. Así, se desdramatiza el error y se aprende a aceptar la equivocación. Por lo tanto, ya sea a través de un desafío común o por medio de insignificantes competiciones, el hecho de compartir risas, juego y trabajo, suele renovar la autoestima y las ganas de mejorar de los estudiantes.

A pesar de ser una actividad que solo abarca entre 5 y 15 minutos al principio de la clase, la considero de suma importancia. A lo largo de la cursada pude observar cómo este tipo de ejercicios logra una mejor predisposición en los estudiantes. Pero sobre todo, es notable el modo en que favorecen la creatividad en el taller. Si logro llevarles una actividad que cause interés, la misma cumplirá la función de precalentamiento; igual que un deportista prepara sus músculos antes de llevar a cabo una actividad física.

Ahora bien, la percepción es importante desde el comienzo de una clase. De lo primero que busco conciencia es de aquello que percibo ¿Puedo reconocer las emociones que me atraviesan? Entonces puedo buscar un lenguaje para comunicarlas. Por eso considero la percepción como el disparador de una acción reflexiva.

Aplicado a mi rol docente, percibo la reacción de los estudiantes ante mis propuestas, reflexiono y actúo en base a esa percepción personal. Se da clase a clase, pero también se da a lo largo del cuatrimestre.

Principio. Camino Antes de empezar la cursada, lo único que conozco de los estudiantes que entran a la clase es que tuvieron la voluntad de anotarse y venir. No es poca cosa. Todos coincidimos en algo; porque yo también coincido en la voluntad de estar en ese aula-taller. Por eso, la primera clase es también la primera oportunidad que tenemos de conocernos más. Tal vez algún ansioso googleó mi nombre, pero no habrá encontrado más que un registro pasado de lo que verá en vivo. De cualquier manera, el punto es que me interesa lo que les interesa. Esa es mi manera de empatizar. Conocer nuestras diferencias y nuestras otras coincidencias. Al igual que pasa con los amigos, no hace falta que se compartan los mismos intereses; alcanza con interesarse por las emociones que vive cada uno, y buscar entenderlas sin juzgarlas. Como docente, busco sentir yo también esa emoción, para poder ejercitar la comprensión.

Empate ¿A quién no le causa placer hablar de las cosas que le gustan? Hablar sobre un tema no es más que compartirlo ¡Y qué hermoso es compartir lo que nos apasiona! No solo eso, cualquier emoción se vuelve más intensa cuando se comparte. Solo estados de ánimo egoístas se guardan sus pasiones teniendo la oportunidad de compartilas.

Pero cuidado que no hablo de seres egoístas, sino de estados de ánimo, porque creo que todo individuo, por su condición de tal, atraviesa en algún momento de su vida, un estado de ánimo egoísta. Lo interesante es respetar cuando ese estado se manifiesta en el otro, y lo divertido es mostrar generosamente una invitación al cambio. Lo mismo que con los intereses personales y las emociones, sucede con el conocimiento. Cuando uno tiene una convicción, se siente bien compartirla. Aplicado al ámbito áulico, alguien que cree tener una respuesta válida, la manifiesta. Así de simple. Hay respeto y hay confianza. Ese es el camino para lograr un trabajo cooperativo y colaborativo en el aula. La idea es abrir la posibilidad a los estudiantes de que se comuniquen. Es parte de mi estrategia para incentivar el diálogo. Busco estar atento constantemente a sus inquietudes. Si algo los moviliza, quiero estar ahí para percibirlo. Navego el cuatrimestre como un pirata buscando tesoros que brillen en una duda hecha pregunta, una posible solución al problema que se debate ó una curiosidad galopante plasmada en un trabajo práctico.

Nota: Este trabajo fue desarrollado en la asignatura Introducción a las Estrategias de Enseñanza a cargo del profesor Carlos Caram en el marco del Programa de Capacitación Docente.

Abstract: Students and teachers are people. Both have body, mind and soul. Want to transform part regardless the other is an ignorant task. To achieve meaningful learning is essential to understand the integrity of persons. Being a teacher requires consciousness. In the process of learning coexist perception, reflection and action. These three aspects are also inseparable and simultaneous, and are directly related to the physical, mental and emotional sides of the person. This essay is a reflection on the importance of the role of emotions in the classroom and the responsibility of teachers in the perception of the same. The issue is approached from strategies that seek to build trust and respect to enhance teamwork. The concepts of reflection and action are present, but are not discussed in depth in this paper.

Keywords: Awareness - Learning - perception - emotion

Resumo: O estudante e o professor são pessoas. Ambos têm corpo, mente e alma. Querer transformar uma parte sem ter em conta as outras é uma tarefa ignorante. Para conseguir uma aprendizagem significativa é fundamental entender a integridade das pessoas. Ser profesor exige consciência. No processo de aprendizagem convivem a percepção, a reflexão e a ação. Estes três aspectos são também inseparáveis e simultâneos, e relacionam- se diretamente com as partes corporal, mental e emocional da pessoa. Este ensaio é uma reflexão sobre a importância do papel que jogam as emoções na sala de aula e a responsabilidade do professor na percepção das mesmas. Aborda-se o tema desde estratégias que procuram gerar confiança e respeito para melhorar o trabalho em grupo.

Palavras chave: Consciência - aprendizagem - percepção - emoção.

(*) Pedro Chaín. BFA Multimedia. Emphasis in Graphics and Computer Art (Lindenwood University, Missouri, Estados Unidos). Profesor de la Universidad de Palermo en el Área de Diseño Visual de la Facultad de Diseño y Comunicación.


Emociones fue publicado de la página 41 a página43 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXVII

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