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S.S. Francisco. El [Gran] Relacionista Público del nuevo Siglo

Di Pasqua, Damián [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXVII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXVII

ISSN: 1668-1673

XXIV Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XVII, Vol. 27, Febrero 2016, Buenos Aires, Argentina | 192 páginas

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Resumen:

En medio de una tempestad la peor señal que pueden recibir los miembros de una tripulación de una embarcación es que el capitán no esté al frente del timón. El 13 de marzo de 2013 a las 19.06 (hora local) se abrieron las cortinas del balcón de la Basílica de San Pedro en el Vaticano y apareció un nuevo Relacionista Público argentino. Con un simple “buona sera” que conmovió al mundo y la gran masa de novedades, cambios, tendencias y signos profundos de la innovación pastoral de S.S. Francisco, conocido en esta parte del mundo con el simple nombre de Jorge Mario Bergoglio -ex técnico químico nacido el 17 de diciembre de 1936 en el barrio porteño de Flores y hasta entonces arzobispo de Buenos Aires- Ya iniciado el siglo XXI, un nuevo papa se presenta como un gran líder de opinión y como un relacionista público en todo su esplendor; gran honestidad, claridad de ideas, profesional destacado, humildad, convicciones y determinación para enfrentar la realidad y para encontrar nuevas vías y así dar respuestas al mundo moderno y sus constantes cambios y particularidades de un siempre complejo escenario mundial

Palabras clave: Relaciones Públicas - líder - opinión - catolicismo - opinión pública.

Luz en la oscuridad En una época hasta ahora marcada por el avance trepidante de la secularización, en tiempos de templos y parroquias puestas a la venta en Alemania por sequía de feligreses y en la que la ciencia y la tecnología moldean y dirigen el mundo, la intensificación de la visibilidad del catolicismo en la esfera -el llamado “efecto Francisco”- permite tomar a un fenómeno siempre tan complejo como el de la religiosidad popular. Les da la oportunidad de rastrear con avidez comportamientos, rituales, signos, prácticas y narrativas en plena efervescencia y circulación. Sin duda su llamado firme y ejemplar a vivir la pobreza evangélica que nos propone el papa desde el primer día y con la elección de su mismo nombre es la verdadera bandera que ha izado en la cruz pastoral que utiliza en las celebraciones litúrgicas. Nos habla con sus gestos cotidianos de sencillez, austeridad, alegre esperanza y amor.

La dramática renuncia del papa emérito, fue un claro mensaje de que había que darle un fuerte golpe de timón a la barca de la Iglesia. 115 cardenales electores recogieron el guante y, en un cónclave que duró apenas 25 horas y media, votaron para convertir al arzobispo de Buenos Aires en Francisco. Cuando Benedicto XVI sorprendió a la Iglesia y al mundo con su renuncia, el entonces cardenal Jorge Bergoglio ya tenía todo dispuesto para mudarse al hogar sacerdotal del barrio porteño de Flores, el recoleto sitio para los curas “jubilados” de Buenos Aires. Había pasado más de un año desde que cumplió 75 años -edad en la que los obispos deben elevar su renuncia al papa- y era consciente de que estaba “en tiempo de descuento” a la espera de la aceptación de su dimisión por parte del papa. En las últimas elecciones en la Conferencia Episcopal, cuando finalizó su segundo mandato como presidente, había sido elegido para un cargo de bajo perfil -acorde con su deseo-: la titularidad de la pastoral de los santuarios, en línea con su especial valoración por la devoción popular. En su horizonte aparecía -tal como era su anhelo- su primordial dedicación, como un cura más, a la asistencia espiritual de quien la requiera. Pero su estrella lo seguiría acompañando. En la elección papal de 2005 protagonizaría un hecho destacado, al ser el segundo más votado después de Joseph Ratzinger. Nunca un cardenal latinoamericano había llegado tan lejos.

En el caso del papa Francisco, el núcleo promotor de intrigas y asombro suele ser localizado en su gestualidad, la retórica y proxémica del llamado “discurso de la humildad”, el haber viajado en subte y en colectivo, su fanatismo por el futbol, su renuncia a las vacaciones de verano, su cercanía a los necesitados y a los enfermos, su predilección por besar y abrazar a quienes se le acercan, denominan el perfil que caracterizaría su vida religiosa.

Toda esta orquesta de signos hace pensar que sus gestos ya desde el inicio y un halo de humildad que rodea sus acciones tienen fuerza teológica por la densidad simbólica que tiene su investidura. Eso le da capacidad de influencia en las políticas vaticanas y también en el imaginario de los fieles; un papa venido de la región, que ‘entiende nuestros problemas’, ‘que es humilde’, y ‘que va a cambiar las cosas’. Palabras más, palabras menos, esto se escuchó a través de todos los medios de comunicación gráficos, radiales, televisivos y por las redes sociales. Dentro del mundo católico y sobre todo entre la gente, hubo simpatía, orgullo y esperanza. Es un signo de época: las religiones institucionalizadas pierden peso. Las nuevas religiosidades, así vistas, ponen de manifiesto que en las sociedades modernas la religión no desaparece, se transforma.

La elección del papa Francisco dio nuevas energías al complejo mundo católico, tanto en lo institucional como en lo popular, las nuevas dimensiones del espacio ritual frecuentado por el entonces cardenal Bergoglio, ahora se están transformando en casi santuarios y lugares de devoción. Este redimensionamiento del espacio también puede darse en el plano de acciones litúrgicas, peregrinaciones, acciones de caridad, organización de la juventud, y nuevos bríos a la evangelización. Se ha generado efectos en un resurgimiento católico dentro de un mundo plural donde hay libertad de culto.

Valores de la opinión pública El papa Francisco es la persona más honesta para los argentinos, según una encuesta de opinión pública, realizada entre el 14 y el 16 de junio de 2013 por una consultora. Detrás del máximo pontífice, que obtuvo 248 votos, se ubicó el prócer Manuel Belgrano con 207, el ex presidente Arturo Illia con 196 y la Madre Teresa de Calcuta con 194.

La encuesta realizada por Giacobbe & Asociados fue desarrollada en todo el país bajo el título “Las personas más honestas según los argentinos”, sobre distintas personalidades de diferentes disciplinas del país y del exterior, como también fundaciones.

El papa Francisco empezó el 2014 como si el mundo no lo hubiera consagrado personaje del año en 2013.

Su Santidad no busca la gloria, que ya alcanzó con los buenos oficios del Espíritu Santo que lo hizo vicario de Cristo en la Tierra. El 1° de enero hizo un llamado no solo a esa paz, sino a “frenar el camino de la violencia”.

La fórmula “Paz en la Tierra” tiene desde entonces dimensiones más humanas. Al día siguiente, a conciencia pura de lo que implicaban sus palabras, ordenó más que aconsejó “no predicar con bastonazos inquisidores. El 3 de enero donó cinco millones de dólares a la Iglesia brasileña, para paliar los gastos de la fiesta de Carnaval visitó durante la Jornada Mundial de la Juventud. Como se sabe, el papa quiere una Iglesia pobre y no vacila en recurrir a las arcas vaticanas para sacar de apuro a sus hermanos. El 6 de enero se dejó fotografiar muy divertido con un corderito al hombro, en la fiesta de la Epifanía.

Un papa fuera de molde. Francisco llamo a una Misericorditis.

Con lo que, según parece, Francisco está quitando del lomo de la Iglesia el viejo concepto de pecado, enraizado por las teologías conservadoras y los anatemas, para tornar con santa paciencia al concepto del pecado de Jesús, que lo condenaba pero abrazaba y perdonaba a los pecadores. No es una prédica tan diferente a la que proclamó en el Angelus del 22 de diciembre pasado: “En estos días de Navidad, invito a todas las personas, entes sociales y autoridades, a hacer todo lo posible para que todas las familias puedan tener una casa”.

Con un lenguaje sencillo, directo y contundente, el papa Francisco ofreció en este periodo de su pontificado mensajes que fueron marcando su estilo pastoral y mostrando claras señales de cambios en una nueva época en la vida de la Iglesia;

Pobreza: “¡Cómo quisiera una Iglesia pobre y para los pobres! La pobreza se aprende con los humildes, los enfermos y con todos aquellos que están en las periferias existenciales de la vida. La pobreza teórica no nos sirve.” Poder: “No nos olvidemos que el verdadero poder es el servicio y que el papa para ejercer el poder también debe entrar cada vez más en ese servicio que tiene su cumbre luminosa en la Cruz” Gays: “Si una persona es gay y busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarlo? El catecismo de la Iglesia católica lo explica de forma muy linda. Dice que no se deben marginar a estas personas por eso. Hay que integrarlas en la sociedad” Curas: “Hay curas tristes y convertidos en coleccionistas de antigüedades o de novedades, en lugar de ser pastores con olor a oveja, en lugar de ser pastores en medio de su rebaño y pescadores de hombres. Eso les pido: sean pastores con olor a oveja” Hambre: “Los alimentos que se tiran a la basura son alimentos que se roban de la mesa del pobre, del que tiene hambre” Aborto y anticonceptivos: “No podemos seguir insistiendo solo en cuestiones referentes al aborto, al matrimonio homosexual o al uso de anticonceptivos. Tenemos que encontrar un nuevo equilibrio, porque de otra manera el edificio moral de la Iglesia corre el peligro de caer como un castillo de naipes” (En una entrevista con la revista jesuita “Civiltá Cattolica) Divorcio: “El amor muchas veces fracasa. Hay que sentir el dolor de este fracaso, acompañar a las personas que han sufrido este fracaso del propio amor. No condenarlos, sino caminar con el” (En la homilía de una misa en la residencia Santa Marta) Dinero: “El antiguo culto al becerro de oro ha encontrado una imagen nueva y despiadada en el fetichismo del dinero y en la dictadura de una economía, que no tiene rostro. Hoy no manda el hombre, sino el dinero. ¡El dinero debe servir y no gobernar!” Corrupción: “La corrupción es como la droga. Comienza quizás con un pequeño sobre, pero es como la droga.

Quien lleva a casa dinero ganado con la corrupción, da de comer a sus hijos pan sucio” Su nombre en la Opinión Pública se instituyó como una celebridad, una de aquellas personalidades que trascienden los límites geográficos y culturales de la Argentina y que propician identificaciones colectivas. El fervor que se desató en la Argentina nos revela aún más respecto de la cultura y de la política local que de la religión. El clamor o entusiasmo mediático por un ‘efecto Francisco’ que produciría una vuelta a la religión o a la Iglesia Católica.

El papa Francisco se erigió en una figura identificadora de un sector, la figura del papa -como el rey de reyes, el elegido- siempre tuvo su faceta magnética. En términos de exposición y de consumo masivo, el papa Francisco es tanto hijo del siglo XXI como lo es cualquier líder de opinión, su imagen se difunde en el panorama mediático y repite como un virus, en una era en la que las creencias luchan entre sí en busca de nuevos consumidores.

A partir del 13 de marzo de 2013, el arzobispo de Buenos Aires Jorge Bergoglio se convirtió en el primer jefe de la Iglesia y ganó una increíble relevancia a nivel global. Así lo reconoció la revista Forbes, que lo ubicó como la cuarta persona más poderosa del mundo en su ranking anual.

El papa Francisco es uno de los tres latinoamericanos que forman parte de la lista (junto con el mexicano Carlos Slim, “el hombre más rico del mundo”, -puesto 12-; y la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, - puesto 20 -.).

La revista estadounidense tomó en cuenta cuatro factores para seleccionar a 72 personas entre los 7200 millones de habitantes del mundo.

La Imagen y la Marca “Francisco”. Valor de Las Relaciones Públicas El verdadero valor en las Relaciones Públicas consiste en fortalecer y mejorar la comunicación organizacional dentro de una empresa e institución, es uno de los objetivos más importantes dentro de un plan estratégico de las Relaciones Públicas, para obtener una imagen sólida, adquirir credibilidad, posicionar una buena reputación y mantener un importante prestigio.

Francisco destaca la perspectiva y la importancia mundial, nombramiento como Sumo Pontífice de la Iglesia Católica Apostólica Romana y su máxima autoridad. Un hecho que constituye un eje histórico-espiritual-social que ya es parte de la historia y la Cultura de nuestro país y del mundo entero. En un solo instante, el panteón nacional que engalana la mitología argentina -Gardel, el Che, Messi, etc - se amplió, sumó un nuevo integrante.

No importa si se es católico, ateo, agnóstico ó seguidor de otras religiones; nadie puede negar el fenómeno social complejo desatado a nivel mundial y local desde aquel día, desde aquel momento por el nombramiento del primer papa argentino, el papa Francisco.

La Papamanía -un furor que adopta las formas más insospechadas y creativas del fanatismo- se instaló en el paisaje urbano, en el ecosistema mediático y personal con la misma fuerza invasiva de una marea simbólica.

Como se vio minutos después del nombramiento papal y en la Jornada Mundial de la Juventud de la que participaron 42.500 peregrinos argentinos, retomó las calles ya no como un culto privado, una moral particular, sino como una forma de ser, estar y ver el mundo, una cosmología militante.

Para analizar en su contexto un panorama, según el Anuario Pontificio 2012, hay unos 1.196 millones de católicos en todo el planeta, algo así como el 17,5% de la población mundial; de ellos, uno de cada cuatro procede de América Latina. En la Argentina, no existen estadísticas oficiales, como en otras tantas prácticas cotidianas y visibles. La Iglesia Católica asegura que un 88 por ciento de los 40 millones de habitantes son católicos. El Anuario Pontificio también afirma que en la Argentina hay unos 5.648 sacerdotes en una época de cambios.

Con el tiempo se asentó el llamado “efecto Francisco”.

Es muy visible el entusiasmo que por estos días genera la presencia del papa a nivel Mundial. En la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), realizada en Río de Janeiro, Brasil, participaron más de 2 millones de personas de todo el mundo; en vísperas de la Jornada se ha creado un portal de oración que al cierre de la edición registraba poco más de 7.000 usuarios rezando en línea. En la cuenta de twitter oficial de la JMJ en español tenía 50.000 seguidores.

En la ciudad de Buenos Aires, varias actividades de distintas índoles se generaron detrás de la imagen del Sumo Pontífice. Los paquetes turísticos que lanzaron el gobierno porteño y la provincia de Buenos Aires y la escalada en las ventas, por ejemplo, del libro El jesuita, de Sergio Rubín y Francesca Ambrogetti, que en su primera edición (2010) vendió 3.500 ejemplares y tras su reedición en 2013 lleva 60.000 vendidos y derechos para más de 20 países; o Sobre el cielo y la tierra (2010), de conversaciones entre Bergoglio y el rabino Skorka, que de marzo a hoy vendió más de 30.000 volúmenes y ha sido traducido a más de 15 idiomas. Otro dato de color es que de los 84 nenes y las 9 nenas anotados entre el 1° de marzo y el 5 de abril de 2013 en la ciudad, 53 varones se llamaron Francisco y 8 nenas, Francisca.

Desde el nombramiento de Jorge Bergoglio como máximo referente de la Iglesia Católica, el ya popular “Francisco” se hizo notar en las cuentas del Vaticano en Twitter, ya que en un par de meses multiplicó los seguidores: cuando Benedicto XVI terminó su pontificado tenía 2.5 millones de seguidores (sumando las cuentas en todos los idiomas); dos meses después, alcanzaron los 6.4 millones.

Por estos días, solo la cuenta en español (@Pontifex_es) supera los 2.9 millones de seguidores.

Las redes sociales también ofrecen espacios en los que nos encontramos y podemos dar testimonio de nuestra propia fe. No deja de sorprendernos en Facebook la cantidad de estampas religiosas, cadenas de oración, informes de parroquias… Un lugar en el cual encontrarse y compartir desde la propia interioridad”.

Carisma Comunicacional Mucho son los adjetivos calificativos que resonaron en torno a la descripción de su persona estas últimas horas.

Los más escuchados fueron “humildad, y sencillez”, adjetivos que surgieron no solo de los gestos que ha tenido Francisco para con la gente, sino también producto del análisis de la indumentaria y los accesorios que ha elegido llevar. Desde este lugar podría decirse que repasar la Moda permite reconstruir un período a partir de la descripción de los códigos comunes que pueden definirse.

Sensibilidad que supo demostrar los zapatos “gastados”, en primer plano, de Francisco. Zapatos que nada tienen que ver con los modelos colorados Prada que llevó, en su momento, el papa emérito Benedicto XVI.

La exacerbación del consumo, característica propia de este período, acentúa aún más las elecciones de Francisco en términos de indumentaria y gestos para con quienes lo rodean, haciendo de “su” costumbre algo relevante a destacar como un dato central sobre él.

Ésta permite reconstruir la noción de sencillez a través de un mínimo gesto que surge del análisis de la ropa como uno de los códigos fundamentales ante la descripción de Francisco, el primer papa latinoamericano.

Por otro lado, un 69% de la población manifestó que, hasta el momento, el papa está generando grandes cambios en la Iglesia Católica, mientras que un 23% consideró que estos cambios son moderados, y un 6% señaló que son cambios menores.

Asimismo, más de la mitad de los entrevistados (56%) aseguró que confía más en la Iglesia Católica desde que Francisco está al frente de la Santa Sede, un 36% dijo mantener el mismo nivel de confianza, y un 4% expresó menor confianza. La encuesta se realizó el 10 de marzo.

Se consultó a residentes mayores de 18 años en todo el país, en hogares particulares con teléfono, y se entrevistó a 1.584 personas.

Al cónclave se llegaba tras intensos debates entre los cardenales en los que se pedían cambios, transparencia y colegialidad tras los últimos escándalos que habían salpicado a la curia de Roma y un papa que había renunciado ante las tantas luchas intestinas.

Se levanta a diario a las 4.45, lee, reza, da misa, almuerza y se toma una siesta de 30 minutos. Atiende audiencias privadas y públicas. Francisco se toma muchísimo tiempo respondiendo a la correspondencia privada. Lee unas 50 cartas por día de las 4.000 que le llegan cada semana y algunas las responde personalmente, en algunos casos responde él mismo el teléfono.

El ritmo de vida que lleva el papa Francisco no deja de sorprender por su intensidad. Es que ser un papa full time tiene un gran sacrificio y necesita de mucho tiempo.

Es por eso que el argentino Jorge Bergoglio arranca sus días muy temprano, de madrugada. Se despierta a diario a las 4.45 y comienza con sus actividades.

El sitio Vatican Insider cuenta que, tras leer los cifrados de todas las nunciaturas del mundo, reza más de una hora y media y medita sobre las Escrituras del día para preparar la homilía que pronunciará en Santa Marta. Ya cerca de las 7 celebra la misa y, tras saludar a los participantes, desayuna.

Sus mañanas de trabajo no tienen descanso. Audiencias públicas, privadas y varios encuentros son una rutina.

A las 13 se detiene a almorzar y luego se toma 30 minutos para una siesta. A la tarde retoma los encuentros y se ocupa de la correspondencia y de las llamadas telefónicas.

Para concluir la jornada, antes de la cena de las 20, normalmente dedica una hora de adoración en la capilla.

Reflexión y Cierre Cuando el 13 de marzo de 2013, el cardenal protodiácono francés Jean Louis Tauran salió al balcón de la basílica de San Pedro y leyó esas 23 palabras en latín, que anunciaban a Jorge Bergoglio como el nuevo Santo Padre, la Argentina fue un puño apretado gritando por el nuevo papa.

Tuvieron que pasar 266 sumos pontífices y dos mil años de historia para que llegara el primer papa latinoamericano.

Abstract: Amid the worst storm signal can be received by members of a crew of a ship is that the captain is not at the helm. On March 13, 2013 at 19.06 (local time) the curtains of the balcony of the Basilica of St. Peter in the Vatican, opened to reveal a new Argentine Public Relations. With a simple “buona sera” that shocked the world and the great mass of new features, changes, trends and signs of profound pastoral innovation SS Francisco, known in this part of the world with the simple name of Jorge Mario Bergoglio - former chemical technician born on December 17, 1936 in the neighborhood of Flores and to then Archbishop of Buenos Aires - already begun the XXI century, a new pope it comes as a great leader of opinion and as a public relations at its best; great honesty, clarity of ideas, outstanding professional, humility, conviction and determination to face reality and to find new ways and thus give answers to the modern world and its constant changes and peculiarities of an ever complex world stage.

Keywords: Public Relations - leader - opinion - Catholicism - public opinion.

Resumo: No meio de uma tempestade o pior sinal que podem receber os membros de uma tripulação de uma embarcação é que o capitão não esteja à frente do timão. O 13 de março de 2013 às 19.06 (hora local) abriram-se as cortinas da varanda da Basílica de San Pedro no Vaticano e apareceu um novo Relacionista Público argentino. Com um simples “buona sera” que comoveu ao mundo e a grande massa de novidades, mudanças, tendências e signos profundos da inovação pastoral de S.S. Francisco, conhecido nesta parte do mundo com o simples nome de Jorge Mario Bergoglio -ex técnico químico nascido o 17 de dezembro de 1936 no bairro porteño de Flores e até então arcebispo de Buenos Aires- Já iniciado no século XXI, um novo Papa se apresenta como um grande líder de opinião e como um relacionista público em todo seu esplendor; grande honestidade, clareza de ideias, profissional destacado, humildad, convicções e determinação para enfrentar a realidade e para encontrar novas vias e assim dar respostas ao mundo moderno e suas constantes mudanças e particularidades de um sempre complexo cenário mundial.

Palavras chave: Relações Públicas - líder - opinião - catolicismo - opinião pública

(*) Damián Di Pasqua: Licenciado en Relaciones Públicas (Ude- MM). Postgrado en Comunicación Institucional (Universidad de Buenos Aires). Formación en “Docencia Universitaria” (Universidad de Buenos Aires). Profesor de la Universidad de Palermo en el Área de Comunicación Corporativa y Empresaria de la Facultad de Diseño y Comunicación.


S.S. Francisco. El [Gran] Relacionista Público del nuevo Siglo fue publicado de la página 77 a página80 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXVII

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