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El rol del profesor dentro del aula. ¿Coaching o transferencia de conocimiento?

Iurcovich, Patricia [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXVII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXVII

ISSN: 1668-1673

XXIV Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XVII, Vol. 27, Febrero 2016, Buenos Aires, Argentina | 192 páginas

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Resumen:

El ensayo tiene que ver con el cuestionamiento que surge en la actualidad en cuanto a qué alcances tiene y debe tener el rol del docente. ¿Cuándo el profesor se convierte en guía, acompaña y cubre aspectos que no necesariamente tienen relación con la transferencia de conocimiento?, y ¿Cuándo se convierte en alguien más que un docente dentro del aula?

Palabras clave: enseñanza – aprendizaje – facilitador.

Introducción Este escrito tiene por objeto mostrar los alcances en los que se sumerge el docente dentro del aula desde el inicio del dictado de la materia hasta el contacto con el alumno en la instancia del examen final. Son muchas las etapas por las que transitan, docente y alumno y varias las cuestiones que se ponen en juego. Se puede hablar de transferencia de conocimiento, se puede incitar al alumno a pensar en temas y abordajes que no necesariamente tiene que ver con la materia, se pueden detonar inquietudes que luego se plasmen y tomen forma cuando los mismos se reciban. Ayudarlos a pensar por sobre todas las cosas. Despertarles interés en temáticas y cuestiones que no siempre tienen que ver con la materia.

Ahora, pensemos en qué momento el docente se comienza a correr de su lugar primero y entra en un área más blanda donde se trata de guiar, acompañar, hasta muchas veces aconsejar.

Los alumnos, para aprender, entiendo necesitan atravesar lo mismo que los pacientes con los terapeutas. Necesitan sentir que hay transferencia. El planteo es si el docente es aquella persona que influye en las decisiones de los alumnos como hacedor de su futuro profesional o si simplemente se limita a explicar y transferir conocimiento.

Los nuevos modelos de profesores En qué lugar me ubico es lo que se plantea un profesor antes de iniciar su clase. La misma puede ubicarse en una Facultad, una Escuela, un lugar de enseñanza. En definitiva, un espacio de aprendizaje. Un docente no puede dejar de cuestionar y preguntarse día a día cuál es su función, porque todo cambia a pasos agigantados.

La inserción de las redes sociales en el aprendizaje, la falta de lectura, arrastrada en muchos casos desde los colegios secundarios por parte de los alumnos, el cambio en donde las nuevas generaciones leen menos, hace que todos sean más propensos al impacto visual. Las ideologías se van muriendo con el tiempo. No es lo mismo dictar una clase hoy que hace 5 ó 10 años. Los alumnos se convierten en los movilizadores de la dinámica de las clases, son el termómetro. Uno puede perfectamente darse cuenta si capta la atención de ellos, si se aburren, si les despierta interés en la materia. Silvina Scheiner, profesora de la casa alude en su nota de La Nación (La Nación, Universidades, 4 octubre, 2014) a cuestiones relacionadas con el perfil de los profesores hoy en día explicando que ya no solo deben transmitir, sino también motivar, ser carismáticos y constituirse en verdaderos actores de sus clases, no con el fin de brillar, sino de hacer brillar a sus alumnos.

Creo que los profesores con los años van rotando el perfil, la experiencia se acumula, la creatividad se pone al servicio del aprendizaje y cómo si esto fuera poco se agregan las redes sociales, elemento que atraviesa transversalmente todo proceso pedagógico.

Hoy los alumnos tienen más al alcance la información, lo cual produce que ya no salen a buscarla y explorarla como en años anteriores hacíamos nosotros; esto presupone que muchos de ellos asisten a clase acompañados de sus ipad, y todos los dispositivos móviles que se encuentran en el mercado, que a mi modo de ver les quita creatividad. Cuando se les pide que piensen en alternativas de marcas de empresas entran en Google o cualquier otro buscador, como si no estuvieran impactados por las mismas. Pienso que el modelo del profesor catedrático que sabe todo y no admite cuestionamientos, ya caducó.

O por lo menos en las universidades con políticas más abiertas, en donde el aprendizaje se concibe como un producto generado entre alumnos y profesores, sin restar por eso calidad al contenido. Con el tiempo los alumnos buscan cada vez más docentes creativos y que innoven en la manera de enseñar.

¿Resultado ó resultante? Volvamos a nuestro foco de ensayo basado en el rol del docente. Cuando le pregunto a un alumno la diferencia entre resultado y resultante, en materias relacionadas con el campo de la comunicación, la gran mayoría no sabe qué responder. Lo mismo ocurre si pregunto sobre la diferencia entre significado y significante o qué sectores integran un país. A partir de este gran vacío que se produce en la clase, me detengo y pienso si es conveniente esperar a que ellos, en algún momento, disparen alguna respuesta o bien inicio la explicación, En ese preciso instante el profesor comienza un proceso de acompañamiento, de formación, despierta inquietudes, intenta explicar y transmitir que está formando futuros profesionales con valores éticos, con diversidad de vocabulario, con saberes y por sobre todo con amplitud de pensamiento.

Creo que la tendencia en el mundo es como lo refleja Hernán Etiennot del equipo de Teaching del IAE, (La Nación, Suplemento Universidades, 4 octubre 2014, pag. 4) cuando explica que los profesores toman clases de teatro, se reúnen para compartir experiencias de enseñanza con colegas, evalúan nuevas metodologías y cualidades a desarrollar por parte de los profesores. Y dice Etiennot: “En un mundo más verticalista, como el del pasado, la forma de ser atractivo estaba dada por la distancia, el conocimiento y el poder. En un mundo marcado por el compartir, la forma de ser atractivo cambió”.

Observo con detenimiento a las nuevas generaciones y veo que hay menor tolerancia a la frustración; menos paciencia para explorar, menos tiempo para esperar procesos; es por ello que el profesor puede pararse frente a la clase a dar una respuesta más inmediata casi como si fuese una plataforma tecnológica o bien acompañar al alumno en su proceso de aprendizaje logrando sacar lo mejor de sí aunque demande tiempo. Esto lleva a la larga a que el alumno pueda y aprenda a investigar, explorar, frustrarse, recorrer caminos hasta llegar a su propia fundamentación.

Esa es la esencia, a mi modo de ver, de la enseñanza.

Prospectiva ¿Es lo mismo estudiar derecho, medicina, psicología, que diseño, tecnología, economía social o graduarse en gestión de marcas sustentables? Definitivamente no.

Por este motivo tampoco se puede enseñar igual estas carreras, materias y disciplinas. Cambian los formatos, cambia la forma de solicitar trabajos prácticos, cambia el foco de lo que se estudia. Hoy las actividades se complementan, los alumnos se forman en la universidad pero también con cursos, talleres, posgrados especializados, viajan, experimentan, trabajan desde más jóvenes al menos en sociedades latinoamericanas en donde la forma de estudio es diferente a los países sajones donde pasan largas horas del día formándose en los campus.

Siempre los cambios ofrecen resistencia, la cuestión es evaluar los contextos, poblaciones y culturas que se insertan en las universidades y ver qué es lo mejor para cada carrera, estilo académico y por sobre todo ver qué busca el alumno. No todos los alumnos buscan lo mismo en las universidades. Están los que quieren hacer experiencia viniendo a nuestro país, está el que realmente quiere aprender, el que se esfuerza y quiere un sistema de premio y castigo, y competitividad. En tanto y en cuanto, las universidades y los profesores no pierdan la excelencia académica, lo demás será cuestión de darle contexto y planificación a la política educativa. Será cuestión de pensar en un futuro, sobre qué se pide más en el mercado o qué política cree la universidad que es la más adecuada para formar profesionales. La riqueza estará en encontrar profesores formados en diversas disciplinas que alimenten la gestión educativa, al menos en carreras menos tradicionales. No se puede pensar igual en las tradicionales que en las más innovadoras. Propongo que los profesores con más experiencia capacitemos a los nuevos profesores.

Siempre hay cosas que se pueden capitalizar, aún con la impronta que cada uno le ponga a su cátedra.

Veamos la impronta que surge del Singularity University (La Nación, suplemento Enfoques, 5 octubre, 2014). -”el think tank de elite de Silicon Valley y su brazo global”, como lo definió The Guardian-, financiado por Google, Microsoft y la NASA, abanderada del credo de la tecnofilia.

Su programa estándar tiene 80 vacantes para las que suelen inscribirse más de 2500 personas de todo el mundo.

“Hay tesis que se repiten en todas las charlas: que el costo de la tecnología se derrumba y eso hace que el potencial impacto de esas transformaciones sea mucho mayor; que los emprendedores tienen una capacidad disruptiva, y que hoy se puede acceder a educación de elite desde cualquier lugar y por eso el próximo Steve Jobs puede salir de cualquier lado”, cita Avogadro.

Con una filosofía similar, el Proyecto Minerva acaba de dar inicio a su primera promoción de estudiantes -30 alumnos de 14 países- que pasarán cuatro años rotando por distintas ciudades del mundo, en clases sin presentaciones magistrales. “Las mentes creativas no están satisfechas solamente con el consumo de información, sino que prefieren debatir, discutir, analizar y desafiar el pensamiento convencional” -apunta Robin Goldberg, chief experience officer del Proyecto Minerva. Buenos Aires será una de las ciudades de Minerva.

Referencias bibliográficas www.lanacion.com.ar http://www.proyectominerva.org/ http://www.lanacion.com.ar/1732544-docentesprofesores-o-showmen http://www.lanacion.com.ar/1732387-la-era-post-universitaria-por-donde-circulan-hoy-las-ideas-masinnovadoras La Nación (Suplemento Enfoques 2014, pag 4, 5 de octubre)

Abstract: The test has to do with the question that now arises as to what scope has and must have the role of teachers. When does the teacher turn into a guide, accompanying and covering aspects that do not necessarily relate to the transfer of knowledge?, and when does the teacher become in someone beyond a teacher in the classroom?

Keywords: teaching - learning - facilitator.

Resumo: O ensaio tem que ver com o questionamento que surge na actualidade quanto a que alcances tem e deve ter o papel dos professores. Quando o professor se converte em guia, acompanha e cobre aspectos que não necesariamente têm relação com a transferência de conhecimento, e quando se converte em alguém mais que um professor dentro da sala de aula.

Palavras chave: ensino – aprendizagem – facilitador

(*) Patricia Iurcovich. Licenciada en Publicidad y Analista en Medios (Universidad del Salvador). Master en Comunicación Institucional (Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales). Profesora de la Universidad de Palermo en el Área de Comunicación Corporativa y Empresaria de la Facultad de Diseño y Comunicación.


El rol del profesor dentro del aula. ¿Coaching o transferencia de conocimiento? fue publicado de la página 155 a página158 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXVII

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