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Docente: Laura Banf

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº75

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº75

ISSN: 1668-5229

Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Introducción a la Investigación. Proyectos Ganadores Primer Cuatrimestre 2016 Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Comunicación Oral y Escrita. Proyectos Ganadores Primer

Año XIII, Vol. 75, Septiembre 2016, Buenos Aires, Argentina | 170 páginas

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Abstract del docente 

El proyecto joven de la materia Comunicación oral y escrita se centra en el desarrollo de las habilidades de la comunicación esenciales, aquellas que se relacionan con las de producción y las de interpretaciones discursivas. Dentro de estas competencias, se asume como importante el reconocimiento de los códigos de la oralidad y de la escritura y el uso de los canales que ofrecen las dos formas de comunicación. Para lograr esto, se busca desplegar y evidenciar estrategias a través de los trabajos prácticos que logran ensamblar lo que el proyecto de la universidad denomina en general Una historia de mi familia. La idea general es fomentar las habilidades presentando, a través de una búsqueda de la propia identidad, un relato que reúna de forma atractiva distintos tipos discursivos que supongan sus protocolos y esquemas correspondientes. Este proyecto se inicia con la búsqueda de material bibliográ- fico, documentación familiar y personal así como el contacto directo con familiares testigos y protagonistas de la historia que será el eje del trabajo final. Una vez reunido el material, los estudiantes comienzan el proceso de composición textual para lo que necesitan recursos de cohesión, coherencia, y adecuación al contexto discursivo. En estas instancias, se aplican conocimientos y herramientas visuales y discursivas propias con el uso correspondiente de sus códigos y normas. En el trabajo se pretende la creación y la elaboración de tipos textuales adecuados al género académico. Allí, en torno al relato central que elige el estudiante, se centran descripciones, argumentaciones y explicaciones que dan marco y sustento a esa historia. Es un requisito, además, presentar visualmente dispositivos de síntesis verbales y gráficos que significa aplicar algunos conceptos específicos gráficos como el color, la forma a través de la tipografía, la fotografía, etc. Los estudiantes deben hacer una presentación visual con programas digitales que les sirvan para esto como, por ejemplo, con infografías o líneas de tiempo que ordenan la historia que relatan. En cada clase, y siguiendo el modelo de aula taller, se trabajan diferentes ejercicios que permiten una observación atenta a cuestiones de escritura y oralidad para luego, una vez encaminados sobre los proyectos particulares, desarrollar los trabajos finales en sus diferentes etapas. 

Producción de los estudiantes

Solo un nombre  Sarah Sturgeon 

El proyecto de “una historia de mi familia”, trata el por que fue elegido mi nombre.  No fue solo la elección del nombre de su segunda hija, sino que fue el nombre de una persona a quien mi madre le tuvo mucho amor y respeto y hoy en día solo la recuerda con nostalgia. Nos trasladamos en tiempo y espacio a 1965, en los departamentos del Alvear Palace, allí y ese entonces mi abuelo, Charles Willis, vivía con su segunda mujer, Sarah, y su recién nacido hijo. Sarah Rampling era su nombre y no hacia poco había cumplido la mayoría de edad, se casó joven y con un argentino. Es él quien va a darle importancia al nombre y no por ser suyo. En esta historia no solo quiero contar el por qué, sino el peso que tiene llevar el nombre de una persona que ya no vive, una persona que no pude conocer y alguien que siempre le dio un matiz de cariño y tristeza a mi nombre. 

Escapando de los rusos  Alejandro Flores 

Alemania, Berlin, Potsdam. Hans Bendig fue hijo de una familia de la alta sociedad de Berlín, criadores de caballo y fabricantes de armas, estudió ingeniería en armas y relojería. En el año 1938 Hans fue reclutado para trabajar como ingeniero en una fábrica de armas, en septiembre del año 1939 cuando comenzó la guerra estaba de vacaciones con su esposa Betty Thomeé y sus hijos en Polonia. Los ataques acontecieron tan repentinamente que tuvieron que escapar, esa experiencia fue tan traumatizante que Betty decidió dejar a su esposo y viajar con sus hijos al campo, a salvo de los bombardeos. Hans era el ingeniero en jefe, participó en el diseño del primer misil guiado, el Vergeltungswaffe 1. Hacia el final de la guerra la fábrica quedó bajo ocupación Rusa, por lo que tuvo que trabajar para los Rusos, algo que le molestaba mucho. Lo vigilaban las 24 horas, decidido a recuperar su libertad empezó a idear un plan de escape de los comunistas.

La primera de los 27  Camila Barragat 

La historia que voy a tratar en este trabajo, habla sobre cómo se conocieron mis papás, y de como sucedió su primera salida juntos, porque no siempre la primera “cita” o salida sucede como lo planean siempre puede ocurrir algo que no estábamos esperando. Digamos que mi papá no logró la primera impresión ante mi mamá, que él estaba buscando. Pienso relatar esta historia a través del testimonio de cada uno de ellos, y en lo posible también con el de alguna de mis tías que haya estado en esos momentos, para que me brinde más información y mayores detalles de aquel día de verano en el cual ambos viviendo y trabajando en, para aquel entonces, pequeño pueblo llamado, Santa Rosa de Calamuchita, ubicado en la provincia de Córdoba. No fue fácil la forma en la que mi papá consiguió que mi mamá le diera el sí, y por lo que me estuvieron contando, principalmente dijo que sí por cansancio. En la historia explicaré bien cómo es que se conocían, por quién, de qué trabajaban, si sucedió o no realmente esa primera salida, debido a distintos percances y situaciones que se presentaron en ese día los cuales no facilitaron que ese encuentro sea tan bueno, pero al menos si nos dejó, la posibilidad de esta historia como anécdota.

Qué lindo sería estar en otro plano  Micaela Cecchini 

Eran días de preparativos, de alegría, emoción… Tal vez no estábamos preparados para tal noticia, tal vez nos sentíamos tan fuertes que creíamos que nada podía desbastarnos. Pero fue entonces, que una enfermedad inesperada nos sorprendió a todos, golpeándonos de frente sin darnos tiempo a armarnos de valor. Quizás la fe, la esperanza nos dio ánimo de seguir y luchar, pero algo aún más oscuro que la enfermedad nos estaba esperando al final del camino. Como si fuera una guerra, las familias se dividieron. Al que creíamos amigo, resultó ser un enemigo. Tanta crueldad no cabía en nuestros corazones, en aquellos corazones que aún seguían esperanzados por verlo vivir, a diferencia de otros. Entre tanto dolor y angustia, no faltaron las mentiras y las traiciones para que esos ocho meses de agonía acaben con todos nosotros. Llevándose al ser más extraordinario que tal vez haya conocido en mi vida. El impacto fue tan fuerte y tan profundo que nunca más volvimos a hablar del tema en familia. El tiempo aún no curó las heridas, aún por las noches lo lloramos a escondidas. Lo recordamos en nuestras mentes, en privado, a solas, sobre todo recordamos aquella frase que nos hace creer que no murió… que vive en algún otro espacio.

De Gomez a Quintana  Melina Quintana 

Mi bisabuelo, Juan Bautista Quintana, vivió en Paraguay luego de haber ocurrido la Guerra de la Triple Alianza, la escasez de hombres le permitió poder tener varias mujeres, y así, poder repoblar el país. Se estimaba 10 mujeres permitidas por hombre, entre esas mujeres se encontraba mi bisabuela, Segunda Gómez, nacida en Corrientes, Argentina. De esa relación tuvieron un hijo, mi abuelo, Juan Alfonso Quintana. Falta un tramo de relato que no se aún como continúa, haré una entrevista programada con mi papá (quien vive en Formosa) y voy a conocer los detalles en el ínterin entre como Segunda y Alfonso dejan Paraguay y deciden regresar a la Argentina. Mi abuelo tuvo por mucho tiempo el apellido de su madre, Gómez, ya que Bautista no reconoció a sus hijos hasta que fue anciano, es así que, Alfonso descubrió tener medios hermanos en la misma situación que él. Mi padre, Raúl Quintana, fue Gómez hasta los 18 años más o menos, cuando Bautista reconoció a sus hijos y pudimos adquirir el apellido que llevo el día de hoy. 

Olfa, Una gran mujer  Luis Valenzuela Encalada

La historia se remonta a los años veinte, en el pueblo de Apalta, en una enorme casa colonial rodeada de viñedos, ríos y bosques. Allí vivía la familia compuesta por el matrimonio de Julia y Juan de Dios Segundo, quienes ya tenían 9 hijos a su haber y en el día en que llegó el décimo hijo, Julia comenzó a decaer paulatinamente, hasta que lamentablemente en un viejo hospital de pueblo llegó el día de su muerte. Fueron nueve hijos hombres y una mujer…y qué mujer. Olfa, la cuarta hija. Desde pequeña acostumbró a compartir los bruscos juegos de sus hermanos, luego, cuando repentinamente en una fría habitación del hospital se da cuenta que está perdiendo a su madre. En ese día su vida cambió bruscamente, dejando atrás juegos y sueños de niña a sus once años. Ella guardó este sufrimiento en su corazón para poder ayudar en las inevitables necesidades que había en aquel hogar. Por esta razón Olfa, pasa de ser una niña a una mujer fuerte que cuida de todos. Su padre se da cuenta que ella sería de ahora en adelante la gran mujer de su casa.

Mi mamá, mi heroína  Jessica Noemí Villa 

La historia que voy a contar trata sobre mi madre, Miriam Santillán, es una Bombero Voluntario de un pueblo llamado Santa Sylvina en la provincia del Chaco. Tiene 57 años, de contextura pequeña, pero con unas fuerzas y de corazón enorme, hace 7 años realiza este trabajo por vocación. Miriam está preparada siempre, cuando el teléfono suena aparece una sola palabra ACCIDENTE o INCENDIO, se alista en un minuto y sale rápido al cuartel. Deja a su familia a la espera de su regreso pidiendo a Dios que la proteja, pero a medida que pasan los años ese miedo se transforma en seguridad. Sirenas, agua, fuego, llantos y ella, mi mamá, preparada para batallar, enfrentándose al monstruo de llamas para recuperar un pedacito de aquello que se está perdiendo, arriesgando su vida para salvar otras, deja alma y cuerpo en cada acto a realizar sin pensar lo que pueda llegar a pasar. Llega a casa tarde, cansada sabiendo que fue a dar lo mejor para estar hoy día sentada en la mesa junto a sus seres amados.  (Ver trabajo completo en p. 107)

El Mirlo  Milagros Sanzo 

Mi familia es italiana, así que por definición somos dos millones y todos gritamos mucho. En especial la parte de mi papá, los Sanzo. Al ser tantos, mas lejano es el pariente, mas me costaba identificar el parentesco y ni hablar de los nombres. Pero, había una serie de nombres que siempre me llamó la atención, pero de chica nunca se me ocurrió buscar una relación entre ellos. A medida que fui creciendo y mi participación en las conversaciones de adultos fue incrementando, me di cuenta que todos los de los nombres raros eran hermanos, hijos de Baltasar (como para olvidarse tal nombre...). Ellos son Poema, Nilo, Vida e Iris. Vida era mi bisabuela (mamá de mi abuelo paterno), con la que compartí poco tiempo, porque falleció cuando yo tenía 10 años. Poema, haciendo tributo a su nombre, tiene 98 años y se dedica al arte. Nilo falleció también hace mucho e Iris (según ella), casi llegó a los ser una chica Almodóvar. Tantos nombres extraños claramente tienen una razón de ser, eran palabras claves en un poema que había escrito su padre Baltasar, quien firmaba como “el mirlo” cuando publicaba de manera anónima sus obras en una revista anarquista.

No te voy a dejar  >Nahuel Valenzuela

Este relato cuenta la historia de un joven llamado Isabelino Méndez, nacido en Resistencia capital de la provincia de Chaco. A los 20 años de edad fue reclutado para combatir en la guerra de Malvinas, de esta manera intentaremos reconstruir la historia que vivió mi tío dentro de ese tiempo, y cómo fue su regreso al país y su reencuentro con la familia.  Con este relato, intentaré reflejar la experiencia vivida por el protagonista, así lograremos comprender lo sucedido en el campo de batalla, los recuerdos y momentos vividos con los compañeros que sufrieron con él durante ese periodo de tiempo. Espero lograr trasmitir un mensaje de valor y lograr que los lectores comprendan el sufrimiento vivido por los excombatientes de Malvinas. Trataremos de transportar al lector a esos momentos donde un combatiente vuelve a su hogar y se reencuentra con su familia, intentando demostrar que la fe y el amor por las personas que uno quiere, tiene más fuerza que las adversidades que se presentan.

Feliz Navidad Península del Sinaí  Joaquín Saucedo 

Isabel se movía con gracia y lentitud, como siempre lo había hecho, pero sabiendo que era una situación inusual para ambos. El fallecimiento de mi abuelo, con el que nos alejamos hacia los últimos años de su vida, es aún muy reciente. Me abruma la distancia de nuestros sentimientos por él y, con sorna, se hace flagrante la contradicción de mis sentimientos por ella. No es mi abuela Isabel, si es la viuda de mi abuelo. Su segunda mujer, pero la única que le conocí, ya que se separó de su primera mujer, mi abuela paterna, antes de que la arena de mi reloj hubiese empezado a caer. Nuestra relación fue órdenes de magnitud más cercana y afectuosa que la que jamás hubiese podido tener con mi abuelo. Nunca intentando reemplazar a nadie, con complicidad, simpatía y su propia clase de altruismo, suplía las notorias deficiencias emocionales y humanas de mi abuelo. Un hombre extremadamente pedante, soberbio, narcisista y tal vez peor, con fundamentos inapelables para poder ser cada una de esas cosas.  Un gran afecto por ella y una poderosa pulsión por alejarme de él, fueron el resultado ineludible. Jamás sentí animosidad por él, pero tampoco sentí el afecto que si siento por el resto de mis parientes.

Nómade  Elizabeth Muriel 

La historia de mi familia que quiero contar tiene como protagonista a mi hermana melliza. Ella se llama Florencia y tiene 26 años. Hace ya un año y 4 meses que Flor decidió emprenderse en un viaje que la llevaría a conocer muchísimos países, ciudades, personas, y culturas. Cuando tomó la decisión de viajar no sabía cuál iba a ser su destino. Ni como iba a llegar a él. La única certeza era que quería conocer el mundo. No fue fácil, porque hay muchos prejuicios sobre viajar o digamos, dedicarse a viajar: Es peligroso, ¿De qué vas a vivir? ¿No te da miedo? Vas a extrañar, etc. Una vez superados esos prejuicios, repito: no fue fácil, con un poco ansiedad y muchas expectativas por lo nuevo. Empezó su viaje. Tomando un micro en la estación de Retiro que la llevaría a la provincia de Salta, la primera parada de esta gran aventura. Actualmente Florencia está viviendo en Katmandú, la capital y la mayor ciudad de Nepal. Un país asiático que se encuentra en el Himalaya. En ese año y cuatro meses estuvo en muchísimos lugares, pero como diría ella no se trata del destino, sino del camino recorrido para llegar. 

Había una vez  Estefanía Robin 

Detrás de un gran amor… hay una gran historia. Dulce, tímida y multifacética, Julia Ana García es una joven de catorce años que reside en la Ciudad de Buenos Aires. Luego de pasar toda su infancia en el barrio de Florida, su mamá Carlota le propone ir a un baile nocturno en el que ella la acompañaría. Lo que Julia no sabía era que esa misma noche conocería a Aurelio, un muchacho atractivo, alegre y decidido que la sacaría a bailar y daría un giro a su vida. La historia relata el comienzo del romance entre dos jóvenes y sus primeros recuerdos. Situada en la Ciudad de Buenos Aires, en los años 50. Julia con tan solo catorce años había dejado sus estudios para comenzar a trabajar en una tienda de ropa, y así poder ayudar a su familia. Aurelio, siete años mayor, trabajaba en una inmobiliaria junto a su papá, y los fines de semana concurría habitualmente a un club de barrio, lugar en el que una noche de otoño conocería a Julia y decidiría invitarla a salir. “Había una vez…” cuenta el noviazgo entre dos adolescentes opuestos, que logran encontrarse y complementarse para dar los primeros pasos en su historia de amor. 

Aguas que van, quieren volver  Augusto Piccini

Será representado en su totalidad un clima frío árido, con la aparición de alguna que otra lluvia, así también como calores rejuvenecedores de alegría, y el nombramiento de animales tales como ovejas, cabras, carneros, vacas, caballos, perros y gallinas. Una naturaleza tan viva en un lugar tan olvidado, la paz que muchos buscarían, pero el trabajo que nadie haría. En ese lugar nació Julio Villar en 1942, un hombre de carácter firme casi tan firme como el silencio que allí reinaba. Al mirar desde la punta de un cerro en el sur puedes observar el camino de las ovejas y su pastor, las pequeñas casas de madera que buscan el calor.

Un pequeño río que bordea las montañas, serian el descanso para que sus animales aguas tomaran. Bajo estas postales nació mi abuelo, el cual estoy seguro que nunca se quejó de lo que le faltaba, sino que trabajo para conseguir lo que necesitaba. Su trabajo como cuidador de una estancia marcaba la época agrícola y ganadera por la que aun pasaba nuestro país Argentina, y sus largos días fuera de su hogar un compromiso para con su familia de traerles alimento y sustento. Así como pasaba días enteros trabajando, también los pasaba en la pulpería del pueblo dedicándose a beber vino y jugar cartas. Es aquí donde entra un personaje típico de la época de los gauchos matreros. Aunque nada se le puede reprochar a un hombre que prácticamente no recibió más educación que la del trabajo, un hombre que como tantos otros hoy en día que descargan sus problemas en adicciones y situaciones de descontrol como peleas a puños con otros hombres.

El hilo rojo  Sebastián Gil Curcio 

En esta ocasión voy a contar la historia de mi padre, la cual comienza en Mendoza y termina en buenos aires, pasando por Nueva Zelanda y Australia. Contaré los procesos que llevaron a mi padre a ser la persona que es hoy en día y que por más trabas, dificultades o problemas que surjan en el camino, uno siempre puede encontrar la felicidad. Por otro lado, mostraré lo importante que puede resultar una decisión, ya que algo tan simple como elegir quedarse, puede significar conseguir lo que cualquier persona desea, lo que todos anhelan, una familia. Esta historia es verídica en su totalidad, por más increíble que parezca, por lo tanto pretendo que no se juzgue a mi padre por algunas de las cosas que hizo en esos dos años aproximadamente. El siempre fue real, con el mismo y con las demás personas, y jamás quiso lastimar a nadie, el solamente siguió a su corazón. Esta es la entrevista a mi héroe personal, y voy a contar su historia para que puedan entender porque lo idolatro y lo respeto.

Mis inicios  Juan Pablo Leal 

La persona que elegí como personaje fue mi padre debido a su elocuencia a la hora de realizar la entrevista y también porque me pareció interesante conocer más sobre él y sus inicios laborales que, hasta la realización de este trabajo, eran prácticamente desconocidos para mí. Como fue expresado, pienso escribir sobre sus inicios laborales y empresariales, cómo fue evolucionando, y cómo fue adaptándose a los diferentes factores, obstáculos, y situaciones que su entorno le ocasionaba en los diferentes períodos temporales del país. La historia en cuestión transcurre en la Ciudad de Buenos Aires, Argentina, en un lapso de 25 años, comenzando en 1967 con su primer empleo a los diecisiete, y culminando en el año 1992 a principio de sus cuarenta, ya establecido en el negocio de las telecomunicaciones. En ella, quiero destacar la perseverancia, empeño, y la visión que tuvo mi padre que le ayudaron a salir adelante, a pesar siquiera de no haber terminado el colegio secundario y hallándose en una situación precaria de dinero y vivienda, tanto él como su familia, a quién ayudó económicamente en cuánto pudo. Éstas son cualidades que él posee en su vida cotidiana y que logró trasladar a su vida profesional. Son hazañas que creo pueden llegar a inspirar o motivar a otros.

Mi abuelo, mi ídolo  Joaquín Solares Costa 

La historia que decidí desarrollar para el final de la materia es sobre mi abuelo, Perfecto Andrés Costa, de 93 años. Él es fanático del fútbol, hincha de Racing e ídolo de Messi, y cuando le dije que necesitaba que me cuente una historia, él no dudó y empezó a hablarme de fútbol. Él soñaba con ser jugador profesional y me inculcó a mí el amor y la pasión por este deporte. Me cuenta anécdotas de las canchas donde jugó, de los partidos que ganó, y de las travesuras que hizo por ir a jugar a la pelota. A sus 16 años falleció su padre (mi bisabuelo) y tuvo que empezar a trabajar para mantener a su madre y a su hermano. Tras un corto tiempo de poder con ambas cosas, un día llegó rengueando a la fábrica en la que trabajaba debido a un golpe jugando y el gerente le dijo que debía elegir entre el fútbol y el trabajo. Tras haber jugado en Comunicaciones y en Vélez, Huracán quería comprarlo y tuvo que dejar de lado su sueño para mantener a su familia. Es el día de hoy que me cuenta esta historia con lágrimas en los ojos. La verdad que él es un ejemplo para mí, y por eso lo considero mi ídolo.

Historia de mi padre  Tatiana Graz 

Mario Graz así le gusta que lo llamen a mi padre. Su nombre es como su marca. Nació en la ciudad de Potosí en 1954 hijo tercero de seis hermanos. Su niñez la vivió alrededor de la iglesia San Francisco, en una calle colonial dónde el cerro rico se impone como un monumento natural. Los amigos de barrio le incitaron a realizar travesuras que con el pasar del tiempo sus hermanos mayores pensaron que podría no terminar de estudiar e intentaron separarlo de sus amigos. Esto provocó una importante rebeldía en su personalidad, la cual lo llevó a huir de su casa a la ciudad de Santa Cruz, que para esos años era como un pueblo lleno de arena y con una importante producción de azúcar. Al sentirse solo y querer emprender algo nuevo en su vida, se inscribió al servicio militar, pero al tiempo regresó a Potosí porque extrañaba a su madre. Entonces decidió trabajar con apenas 17 años en una empresa minera, que le dio la oportunidad de enseñarle temas administrativos y contables, ya que tenía buen manejo de dactilografía y matemáticas. Ese fue el inicio de una vida de logros y emprendimientos.

Nino  Verónica Cambours 

Sentimientos adversos se me presentan a la hora de escribir sobre mi familia ¿Qué panoramas cautivarán al lector? ¿Qué historias merecen ser contadas? Al socavar arduamente dentro de los rincones de la casa y no encontrar nada que apacigüé mi incertidumbre, he decidido contarles sobre la mejor persona que he tenido la dicha de conocer, mi abuelo. Nacido en el seno de una familia de estructura patriarcal, ubicada en el pueblo de Ganghi, Italia, debió soportar a los 20 años alejarse de su tierra y de sus afectos, acompañando por decisión paterna a su familia en su escape allende los mares hacia una supuesta tierra de abundancia y próspera en naturaleza y oportunidades, alejándose así de las angustias e incertidumbre que Italia prodigaba a sus ciudadanos de posguerra. Dejaba tras de sí las puestas de sol entre los cerros, las escapadas veraniegas hacia las refrescantes aguas del mar Tirreno y algún que otro romance fugaz bajo la cálida luna de Sicilia; de cualquier modo, en ese estrecho camarote con destino al puerto de Buenos Aires él sentía que buena parte de su identidad había quedado en los muelles de un Nápoles que lo vio partir. Otro Antonino Randazzo nacía en el bamboleo de aquella embarcación en su derrotero hacia el hemisferio sur, solo que él aún no lo podía percibir adecuadamente.

El padre digital  Luz Parra Gaitán 

Recuerdo que en mi infancia vivíamos en Barranquilla, una ciudad costera de Colombia. Éramos tres hermanos. Mis padres trabajaban incansablemente por lo cual no tenían mucho tiempo para cuidarnos, así que tuvimos varias niñeras, sin embargo mi hermano Nicolás era quien cuidaba más de mi. Me enseñó a caminar, leer y otras cosas importantes. Al crecer mi hermano se convirtió en padre también, tuvo dos hijos a los que les dedicó su tiempo y atención por varios años, dejando de lado todos sus sueños y aspiraciones como profesional. Más adelante tomó la decisión de dejar a sus ni- ños en Colombia y emprender un viaje a Argentina en busca de un título en educación superior. Desde entonces ha tenido que ingeniárselas diariamente para seguir cumpliendo como papá a pesar de la distancia. Así sin darse cuenta comenzó su rol de padre digital comunicándose día a día con sus hijos mediante las redes sociales, Skype y Whatsapp. 


Docente: Laura Banf fue publicado de la página 75 a página79 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº75

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