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Lazos sanguíneos (Primer premio)

Calciati, Camila

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº75

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº75

ISSN: 1668-5229

Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Introducción a la Investigación. Proyectos Ganadores Primer Cuatrimestre 2016 Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Comunicación Oral y Escrita. Proyectos Ganadores Primer

Año XIII, Vol. 75, Septiembre 2016, Buenos Aires, Argentina | 170 páginas

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Introducción 

Una historia, una vida, un objetivo. Estos son tres elementos que Guillermo Calciati tuvo en su mente cuando comenzó su misión, una misión que nació de dudas, de preguntas, pero el factor más importante, fue la herencia que le fue dejada. Este relato no es sobre otra cosa que la realización de la herencia que le fue dejada, una herencia de unir nuevamente a todos los Calciati, esos muchos integrantes de esta familia que se fueron alejando en el pasar de los años. Esta historia fue elegida debido a su gran importancia en el ámbito familiar, por su rico contenido en investigación hecha por una persona con pocos recursos e información y por su extensa dedicación.

Desarrollo 

Nada en la vida es fácil, eso ya lo sabemos todos. Ahora imagínense todo lo complicado que hicieron en sus vidas e imagínense que no hubiesen tenido los recursos con los que contaron para hacerlo ¿Difícil no? La historia de Guillermo Calciati no es muy diferente a la de todos ustedes. Él es un hombre como todos, fue a la escuela primaria y secundaria, luego se recibió de contador y hasta hoy en día continua trabajando de eso. Pero no voy dedicarme a hablar de su vida como tal, sino de la misión que emprendió hace unos pocos años, la cual le consumiría horas, días, meses y años. 

La familia, ¿qué es la familia? Según la Real Academia Espa- ñola la familia es el conjunto de ascendientes, descendientes, colaterales y afines de un linaje. Hace años, era común que las familias fueran muy extensas, los padres llegaban a tener hasta 10 hijos. Si miramos hacia atrás en la familia de Guillermo, su abuelo, Luigi Calciati, italiano de 27 años contrajo matrimonio con Gertrudis Storti, italiana de 16 años, y tuvieron ocho hijos. Su primogénito, Juan Santiago Calciati nacido el 16 de agosto de 1908 y fallecido el 8 de abril de 1910, debido a la poliomielitis. Luego vinieron el resto de sus hijos, Juana María Calciati nacida el 15 de octubre de 1910 y fallecida el 30 de octubre del 2001, Santiago Mario Calciati nacido el 9 de septiembre de 1912 y fallecido el 26 de febrero de 1973, Ángel Bautista nacido el 17 de febrero de 1915 y no se posee información acerca de cuándo falleció al igual que las siguientes dos hijas, Elena Catalina Calciati nacida el 19 de mayo de 1917 y Elvira Rosa Calciati nacida el 06 de mayo de 1920. El siguiente hijo, Rolando Amadeo Calciati, nacido el 2 de julio del 1926 y fallecido el 3 de marzo de 2002, es padre del protagonista de esta historia, y la última hija, Lidia Gertrudis Calciati, nacida el 29 de agosto del 1928 y próxima a cumplir 88 años. 

Cada hijo tuvo sus hijos y cada hijo sus hijos, la familia se extendió cada vez más. Mientras unos nacían, otros morían. Al día de hoy contamos con 81 descendientes del matrimonio Calciati-Storti, teniendo en cuenta a los vivos y los muertos. La cantidad de vivos es de 70 personas. Hay una frase que dice cada familia es un mundo y no es otra cosa más que la verdad. Todos los hijos vivían con Luigi y Gertrudis en su chacra en Ramallo; sólo las hijas mujeres mayores empezaron a casarse y dejaron la chacra, aunque continuaron viviendo en la zona de San Pedro. En 1942, Luigi ya cansado de tantos años de trabajar la tierra, decidió dejar la chacra e irse para Buenos Aires con Gertrudis y sus hijos solteros, Rolando con 16 años y Lidia con 14 años. La chacra la dejó a cargo de su hijo Ángel, quien ya trabajaba allí. Su hija mayor Juana vivía con su marido en San Pedro, al igual que Elena. Su segundo hijo Santiago, enfurecido por la decisión de su padre respecto de la chacra, se fue a vivir junto con su mujer a Caseros. Años después, Ángel también abandona la vida de campo y vende la chacra. Elvira y Juana dejan San Pedro y se van a vivir a San Martín. Luigi, quien se había ido para Buenos Aires, se instala finalmente en San Andrés, partido de San Martín. En 1953, Rolando se casa con Olga Scandiani y se mudan al barrio de Palermo. Cuatro años después, en 1957, nace en San Pedro, nuestro protagonista, Guillermo Rolando Calciati. En 1956, Lidia se casa y se muda para Wilde, donde vivió por unos años, antes de mudarse para Malaver, en el partido de San Martín. Existe una anécdota sobre la noche del casamiento, que Olga le contó a Guillermo. En el casamiento de Lidia Calciati con Raúl Valcarce, el padrino de boda era Rolando, el hermano de Lidia, marido de Olga y padre de Guillermo. Cuentan que tras la ceremonia, se hizo una fiesta celebrando el casamiento como se suele hacer. Durante esta fiesta Rolando, quien era el encargado de llevar a la feliz pareja al hotel donde pasarían su noche de bodas, había tomado un par de copas de más, y no pudo llevarlos hacia el hotel, por lo que el novio tuvo que manejar el auto y llevar primero al padrino a su casa y luego ir al hotel. Es una anécdota familiar que causa risas en la familia. A medida que la familia de cada hijo crecía, sumado a las distancias entre ellos, sólo algunos hermanos se veían entre ellos de vez en cuando. Los más cercanos geográficamente se mantenían conectados, mientras que con los más lejanos los contactos eran menos frecuentes. Guillermo Calciati quedó en un grupo donde sólo estaban incluidas las familias de tres de los hermanos, entre ellos su padre, Elena y Lidia. Guillermo también creció e hizo su propia vida perdiendo contacto con sus tíos y primos. Mucho tiempo vivió de esta manera, comenzaron a nacer los nietos de algunos de sus tíos y hasta bisnietos. Estos nacían y crecían, y Guillermo y otros de sus primos no sabían que había una parte de la familia que no conocían; eran ignorantes de su propia familia, y los bisnietos y tataranietos de Luigi y Gertrudis hasta ignorantes de sus raíces. 

Guillermo cuando era niño veía a sus parientes los fines de semana; no todos, pero al menos uno al mes. Hablando con él, recuerda que todos sus tíos estuvieron presentes en su comunión.

Cuando uno es chico vive a la sombra de sus padres; así que cuando mis viejos iban a visitar parientes yo iba con ellos. Recuerdo jugar en el jardín del tío Angelito en San Pedro y en la vereda de la casa de la tía Elvira en José León Suarez. Nosotros vivíamos en Palermo y no teníamos a ninguno cerca. Distinto era la familia de Angelito y Elena que vivían en San Pedro y los tíos trabajaban juntos en la gomería. O Lidia, Santiago, Juana y Elvira que vivían todos en el partido de San Martín (Malaver, San Andrés, San Martín y José León Suarez, respectivamente). Rolo tenía mejor relación con Lidia y Elena y por eso es que los Valcarce, los Gulías y los Calciati nos vemos mucho más seguidos.

Cuando Guillermo era un niño existía una tradición en la familia, que era juntarse todos los fines de año a despedir al viejo año y a celebrar el comienzo de uno nuevo. El lugar de encuentro en ese entonces variaba entre San Martín y San Pedro; toda la familia se juntaba. Iban a la casa de quien pudiese ponerla a disposición de la familia entera. Con el pasar de los años lo único que cambiaba era la cantidad de personas que se reunían. Tras la muerte de Santiago en 1973, quien murió electrocutado en su taller de herrero, la familia dejó de juntarse como lo hacía antes y los de San Martín dejaron de ir a San Pedro y viceversa. No obstante, Guillermo como iba con su familia para San Pedro los fines de año porque su abuela materna Aurora vivía allá, se siguió juntando allí con la familia de Elena, los Gulias. Hoy en día esa tradición continua, todos los 1 de enero la familia de Rolando y Elena aún se reúne en el campo de la familia Scandiani, la mujer de Rolando. También tras la muerte de Juana, la primera hermana, la familia de Lidia, los Valcarce, también participa del festejo de año nuevo en la quinta Scandiani. 

Los años pasaron y todo seguía igual, los distintos grupos de la familia seguían viéndose cada uno por su lado, hasta que algo cambió. El 1 de enero de 2014, mientras las tres familias estaban en el campo festejando año nuevo, Guillermo se puso a observar a todas las personas que estaban allí sentados y lo inundó la tristeza al recordar a todos aquellos que estuvieron allí algún día y ya no estaban. Él fue retrocediendo en sus recuerdos hasta cuando era chico y recordó cómo los hermanos Calciati y sus familias se reunían para fin de año en ese mismo campo. Guillermo recordó cómo se empezaron a sumar las parejas de los primos, y más adelante sus hijos. Esta tristeza que inundó a Guillermo ese 1 de enero se transformó en su misión. Guillermo se preguntó por qué la familia no podía reunirse como cuando era chico. Así nació la misión de reunir nuevamente a toda la familia. Y si hay algo que destaca a Guillermo es su tenacidad, por lo que la misión se hizo cada vez más y más importante con el pasar del tiempo. 

No fue tarea fácil, claro que no lo fue, fue una búsqueda de meses. Es increíble la búsqueda que realizó Guillermo. Él quería encontrar al menos a una persona descendiente de cada hermano Calciati. Pensando en cómo podía unir a la familia a pesar de la distancia geográfica, y conocedor de los avances tecnológicos en este nuevo siglo, concluyó que la manera más rápida y eficaz de buscar a personas era Facebook. Empezó creando un grupo en Facebook cerrado que se llama Los Calciati. Comenzó por sumar a la familia cercana (sus hijos y su hermano y sobrinos) y luego sumó a aquellos familiares con los que tiene contacto más frecuente (Los Gulias y los Valcarce) y le siguieron los menos frecuentes (los Adeff, los Spittle y los Di Monte). El verdadero desafío comenzó al tener que sumar a los familiares con los que no tenía contacto hace años, e incluso debía sumar a los hijos de primos a los que no conocía o no recordaba. Para localizar a estas últimas personas faltantes, comenzó buscando en Facebook a las personas con apellido Calciati, y luego siguió con los demás apellidos. Mirando la foto del perfil y los amigos de cada usuario empezó a tomar contacto y con mucha paciencia, por más de dos meses, buscó y pudo encontrar a la última integrante que faltaba y ya tenía por lo menos a un integrante de cada familia de primos en el grupo familiar, y a partir de eso cada persona fue sumando a los familiares faltantes. Hoy en día en el grupo de Facebook son 40 miembros, faltando los integrantes más jóvenes y los primos más grandes que no tienen usuario en Facebook. 

En el grupo de Facebook, Guillermo se dedica a subir información de la familia, a recordar los cumpleaños de todos los integrantes de la familia, a subir fotos para que todos revivan momentos felices y recuerden a los que ya no están con nosotros con una sonrisa. Pero una vez logrado el reencuentro virtual, Guillermo se propuso reunir a todos en persona, y así generó la idea de festejar el día de los Calciati, fijando como fecha el 5 de octubre, que fue el día, en el año 1907, que se casaron Luigi y Gertrudis, los que iniciaron esta extensa familia. 

Con meses de anticipación, el evento fue organizado, y se estableció como punto de reunión la nueva casa construida en la quinta Scandiani, renombrada como La Olguita en honor a la dueña del campo, la mamá de Guillermo, Olga Scandiani. Para tener mayor éxito en la convocatoria, Guillermo aprovechó el domingo del fin de semana largo que coincidía con el feriado del día del respeto a la diversidad cultural y envió las invitaciones para ese día. Esta decisión ayudó a aquellos que viven lejos, debido al largo viaje que tenían que hacer. 

Llegado el día, la gran mayoría de los Calciati fue hacia La Olguita. Todas las personas se veían alegres y emocionadas al ver integrantes de la familia que hacía mucho no veían o incluso nunca habían visto. Se hicieron tarjetas de identificación para que cada persona la tuviera enganchada a su ropa con su nombre y parentesco, ya que no se conocían entre todos, y de esta manera la comunicación se hacía de forma más fácil. Guillermo añadió el parentesco, para que todos pudiesen saber con quién estaba relacionada cada persona, como por ejemplo, estaba Camila Calciati, hija de Guillermo Calciati. Cuando ibas a ver a Guillermo Calciati, decía Guillermo Calciati, hijo de Rolando Calciati. Cada persona tenía su parentesco de esta manera. Fue una tarde encantadora, donde el clima ayudó mucho para que fuera un día espectacular. Guillermo planeó mostrar fotos con un proyector para que todos pasaran un gran momento viéndose en aquellas épocas donde todos estaban juntos. Al final del encuentro, Guillermo entregó souvenirs del encuentro, los cuales eran cajas de té hechas por Silvina López, su esposa, que en la tapa tenía una foto grupal de la familia en la celebración de las bodas de oro de Luigi y Gertrudis. Además de entregar dichas cajas, Guillermo dijo unas palabras alusivas para agradecer la presencia de la familia y contar cómo y por qué había emprendido su misión. Los párrafos salientes de su alocución fueron:

Primero que nada quiero agradecerles a todos haberse hecho el tiempo para participar de esta convocatoria. La celebración del día de los Calciati es una excusa para reafirmar los lazos que nos unen como familia.

Cómo llegamos a esto …

Y me vinieron esos recuerdos inolvidables de los fines de año cuando era chico y nos reuníamos un año en San Pedro y otro en San Martín. ¿Se acuerdan? Los Calciati se reunían todos para festejar en familia la llegada del año nuevo.  Enfrascado estaba en esos pensamientos y llegó la autocrítica. Tuve que reconocer que había estado muchos años de mi vida mirándome demasiado el ombligo, y enfrascado en lograr tener un buen pasar. 

El grupo secreto de Facebook  …Y lo más difícil fue sumar a los Pomodoro, ya que no teníamos muchos datos precisos. Por aproximación y prueba y error, finalmente un día me contestó María Eugenia. Recuerdo con mucha emoción ese día porque con ella cerraba el círculo, y había logrado sumar al grupo a por lo menos un miembro de la familia de cada primo.

Nuevas inquietudes. Nace el historiador  Es increíble cómo una cosa lleva a la otra. Mientras escaneaba las fotos antiguas, me puse a pensar que no alcanzaba con la digitalización de las fotos. Las fotos no hablan. Y así, con la ida de los mayores se va una gran parte de la historia familiar y, me dije que si no hacía algo, las generaciones futuras iban a saber mucho de la vida de San Martín y muy poco de la vida de sus antepasados familiares. Viendo las fotos, me di cuenta que algunas de mis hijas no tuvieron la chance de escuchar a Rolo contar cómo habían sido sus experiencias de vida en la chacra, en la escuela, cuando se vinieron a Buenos Aires, y los sacrificios para salir adelante. 

Y ahí de nuevo me dije las generaciones actuales y las futuras tienen que poder conocer cómo vivieron sus antepasados para aprender a valorar lo que tienen hoy gracias al sacrificio de las generaciones anteriores.  Así, nació la idea de escribir la historia de los Calciati y de los Storti.

Introducción a la genealogía 

Nos los quiero aburrir más. Desde hace más de un año, estoy investigando nuestros antepasados. Tengo muy avanzada la reconstrucción de la historia de los Storti desde finales de 1700 hasta principios de 1900 porque me fui relativamente fácil. Me está llevando muchísimo más tiempo poder lograr lo mismo con los Calciati.  En resumen, les cuento que ya conocemos cómo se llamaban nuestros antepasados desde el tatarabuelo de Gertrudis Storti para acá; y cómo se llamaban desde el bisabuelo de Luigi para acá (con muchos más huecos). También sabemos, al menos, cómo era la vida en aquella época en la región de Marche de donde era originaria la Gertru.

Brindis 

Quiero entonces proponer un brindis por nosotros. Por cada uno de los miembros de esta familia que está aquí hoy reunida porque compartimos aquellos valores que nuestros viejos nos enseñaron y entre los cuales está la importancia de la familia. Hay una película de Disney, Lilo & Stitch, que toma una expresión hawaiana verdadera para recalcar la importancia de la familia.  En la cultura hawaiana Ohana significa familia y para ellos, la familia nunca te abandona ni te olvida, incluyendo parientes de sangre, adoptados o intencionales. En esa cultura se enfatiza que en la familia están atados todos juntos y los miembros deben cooperar y recordarse entre sí. Así que: OHANA. Para que este encuentro se repita hasta el final de los días.

Finalizado el discurso, Guillermo pidió que Lidia, la única hermana de aquellos siete hermanos Calciati que quedaba con vida, dijera unas palabras, las cuales emocionaron a los presentes. Todos se veían muy felices de estar allí reunidos con toda la familia; fue un día muy especial en la historia de los Calciati.  Un momento emotivo ocurrió cuando Lidia le contó a Guillermo que su papá, Rolando, quiso en su momento unir a la familia, pero la carrera de la vida lo alcanzó y partió a mejor vida sin poder llevarlo a cabo. Dicho esto, lo que Guillermo hizo y sigue haciendo, se puede decir que es una herencia que su padre le dejó sin él saberlo. Se le preguntó a Guillermo cómo era la relación con su padre, para lograr entender qué había sentido al poder realizar lo que su papá no pudo realizar y él dijo:

El abuelo Rolo era una gran persona. Ayudó mucho a su familia ya que él fue al que mejor le fue en la vida a fuerza de mucho trabajar y tener mucho olfato para los negocios, gracias a haber vivido mucho “en la calle”. El abuelo Rolo le dio trabajo al tío Marcelo Di Monte cuando se jubiló del ferrocarril, a mi primo Oscar Calciati cuando se quedó sin trabajo en San Pedro, llevó a Martín Gulias a la fábrica para que tuviera un futuro ya que Martín no quería estudiar y Héctor le pidió a papá que lo ayude. Ayudó a Daniel cuando estuvo estudiando en Buenos Aires y también ayudó a sus amigos. Yo no sabía que papá había querido unir a la familia de nuevo. Me lo contó la tía Lidia. Me alegra mucho haber podido hacer lo que él quería

Leyendo este comentario, se puede decir que Guillermo admira a su papá.  Se le preguntó también a Guillermo cómo influyó en su vida volver a reunir a toda la familia y él respondió: “Me sentí muy reconfortado cuando volví a juntarlos. Tenemos lazos de sangre muy fuertes y está bueno que los nietos y biznietos vean esto y puedan continuar haciéndolo por los días de los días”. Palabras hermosas y de aliento para aquellos nietos y bisnietos. 

Una historia, una vida, un objetivo. Guillermo Calciati lo logró. Logró cumplir los deseos de reunir a la familia que su padre quería y no paro ahí. Como se menciona en el discurso, Guillermo comenzó a preguntarse por sus antepasados, personas previas a Luigi, integrantes de los Calciati previos a él. Pero no sólo de las personas previas a Luigi, también las personas previas a Gertrudis, la familia Storti. Una nueva investigación y búsqueda nacía frente a él y lleno de curiosidad la emprendió con gran entusiasmo. Guillermo cuenta lo que sintió al encontrar datos de sus antepasados y lo que dijo fue:

Soy un curioso por naturaleza. Cuando empecé con el tema de buscar los antepasados no sabía cómo me iba a ir ni por dónde empezar. Fue interesante leer los sitios que te ayudan a buscar a los antepasados ya que te aportan un montón de información sobre cómo era la sociedad de aquella época, pero la sensación más maravillosa la sentí cuando llegué a los registros de nacimiento, matrimonio y defunción de los pueblos donde vivieron mis abuelos, y sus padres y sus abuelos y sus bisabuelos. Encontrar el acta de nacimiento de tu abuela en Internet es una sensación muy linda y ver la firma de su papá en el acta y darte cuenta por la letra que no sabía leer y escribir. Y entonces te entusiasma entender más y profundizas en la vida social y económica de esas épocas, cómo era la familia, qué comían, qué enfermedades había, de qué trabajaban, dónde quedaba su casa.

Comenzó a preguntarse por estas personas, ya que muchos descendientes no conocen la historia familiar, el cómo estas dos personas llegaron a Argentina, cómo se casaron, cómo vivieron y a Guillermo le pareció que alguien debía escribir la historia de los Calciati-Storti, para que todos los descendientes hasta la posterioridad sepan de dónde vienen, y en eso Guillermo Rolando Calciati está trabajando en este momento.


Lazos sanguíneos (Primer premio) fue publicado de la página 122 a página124 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº75

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