Estudiantes Internacionales Estudiantes Internacionales en la Universidad de Palermo Reuniones informativas MyUP
Universidad de Palermo - Buenos Aires, Argentina

Facultad de Diseño y Comunicación Inscripción Solicitud de información

  1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº75 >
  4. Amazonas: cruzando los límites (Segundo premio)

Amazonas: cruzando los límites (Segundo premio)

Padial, Arturo

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº75

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº75

ISSN: 1668-5229

Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Introducción a la Investigación. Proyectos Ganadores Primer Cuatrimestre 2016 Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Comunicación Oral y Escrita. Proyectos Ganadores Primer

Año XIII, Vol. 75, Septiembre 2016, Buenos Aires, Argentina | 170 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

José María Padial era mi tío, el hermano de mi papá, únicos hijos de Francisco Padial Antunez y Lucinda Emma Cardiello Sosa. A sus 21 años era vendedor de libros, lo que lo llevo a leer muchísimo de todo pero principalmente temas de política, economía y sociales. 

Era una persona muy despreocupada por sí misma y también lo era su primer esposa Mara, se podría decir que eran como hippies. Vivian en un departamento alquilado y se arreglaban con poco. 

Su familia estaba siempre preocupada por su situación personal por que siempre andaba con lo justo y para impulsarlo a encontrar un camino lo ayudaron económicamente con la facultad. Cursaba Administración de Empresas, pero se había involucrado con lo que realmente le preocupaba, la política y la desigualdad social. Allí, en el año 1971 en la UCA, se relacionaba con compañeros revolucionarios y curas tercermundistas, con quienes seguía sus ideales de que el imperialismo se roba el mundo. 

Luego de tres años de luchar y manifestar por la desigualdad social empezaron a pasar hechos graves en Argentina como asesinatos y atentados a grupos de izquierda, secuestros y fusilamientos de empresarios. Claramente estos sucesos lo mantenían preocupado, pero el acontecimiento que le hizo notar el peligro que corría fue cuando matan al padre Mugica en mayo de 1974. 

Era un joven que creía que podía cambiar al mundo capitalista pero no era tonto, sabía que si seguía militando podía terminar mal. Corría el año 1975 cuando recurre a su hermano que trabajaba en una empresa de fumigación y había hecho contactos en Venezuela logrando una venta de productos y servicios, sabiendo que iban a encarar ese proyecto le pide que lo manden a trabajar allí. En ese ínterin mis padres se enteran que se había separado de su mujer poniéndose de novio con la hermana de ella, y los mandan a los dos a Acarigua en Venezuela donde estuvo un año haciendo los servicios. Eso le sirvió para radicarse en Venezuela. 

Estuvo nueve años viviendo en Venezuela rebuscándoselas para vivir, muchos años llegó a subsistir bajo un puente. Mis padres no tenían noticias de él, sólo supieron de su situación cuando en 1981 su segunda mujer volvió a Argentina diciendo que no llevaban una buena vida en Venezuela. 

Luego de esos nueve años, en 1985, tocan timbre en la casa de mis padres y cuando abren la puerta ahí estaba José, con su tercera novia y madre de su único hijo quien en ese momento tenía tres años. Fue ahí cuando les contó que habían vuelto desde Venezuela a Argentina por tierra en auto cruzando el Amazonas. En ese viaje de un mes y medio convivieron con una tribu indígena por diez días y en un punto fronterizo entre Brasil y Argentina tuvieron que cruzar el Renault 4 en una balsa. Por pocos kilómetros no llegaron a Buenos Aires, ya que el auto aguantó hasta el sur de Santa Fe y desde ahí se tomaron un micro para llegar a la Capital. 

Si bien seguía creyendo en sus pensamientos sociales ya no era el mismo luchador de igualdad social, estaba mucho más centrado y había podido encontrar un rumbo en Venezuela manufacturando riquísimos quesos de cabra los cuales tuve la suerte de poder probar. Se quedó un tiempo en Buenos Aires pero volvió a Venezuela, su segundo hogar, unos años después, donde se volvió a separar para juntarse con su cuarta y definitiva mujer.


Amazonas: cruzando los límites (Segundo premio) fue publicado de la página 143 a página144 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº75

ver detalle e índice del libro