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El rol del docente en la universidad

Ghenadenik, Mariela

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXX

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXX

ISSN: 1668-1673

XXV Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XVIII, Vol. 30, Febrero 2017, Buenos Aires, Argentina | 195 páginas

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Resumen:

El rol del docente universitario es el de promover un aprendizaje que favorezca la práctica profesional. Esto requiere no solo la enseñanza de los conocimientos necesarios para el ejercicio de las profesiones, sino también una formación que impulse la autonomía y el pensamiento crítico. Teniendo en cuenta que la instancia universitaria no es solo un lugar de adquisición de conocimientos, sino también un espacio para la formación continua, es prioritario contar con docentes que no sean únicamente capaces de brindar contenidos de calidad, sino que también cuenten con herramientas y nociones pedagógicas para el buen ejercicio de la docencia en el Nivel Superior. Es decir, que la enseñanza universitaria favorezca una posterior inserción profesional exitosa, a partir de ofrecer contenidos de calidad y una forma de enseñanza anclada tanto en la práctica como en el pensamiento crítico. 

Palabras clave: universidad - formación docente - docencia universitaria - profesor universitario

El rol del docente universitario: enseñar contenidos, promover el pensamiento crítico y favorecer la inserción profesional 

En la gran mayoría de las experiencias de aprendizaje universitario se dan pocas instancias donde el docente haga más que transmitir los conocimientos de una materia. Tal vez algunas excepciones pueden darse en aquellas experiencias de aprendizaje en grupos reducidos o en instituciones orientadas a la formación docente. En estos casos, la enseñanza incluye lo formador, además de la transmisión de conocimientos. 

Según la UNESCO (2009), la universidad tiene, entre varios otros compromisos, la responsabilidad de contribuir a solucionar los problemas de su región. Es prioritario que la universidad “prepare una fuerza de trabajo competitiva, además de tomar a la formación profesional como crecimiento individual o un traspaso de saberes enciclopedistas”. 

La reflexión sobre la tarea docente universitaria es clave para el mejoramiento de los profesionales que egresan. La transmisión de un saber es apenas una de las dimensiones pedagógicas que hacen a la formación universitaria, por lo que es necesario un planteo más abarcativo de la revisión de la tarea docente. 

Esto implica que quienes enseñan en un nivel universitario no solamente sean expertos en sus materias, sino que además cuenten con herramientas que permitan integrar a los alumnos, fomentar su autonomía y favorecer su formación crítica. 

Como expone De Vicenzi (2011, p.2), la experiencia y la vocación no alcanzan para ejercer la enseñanza universitaria, sino que es necesaria la formación pedagógica de los docentes de niveles superiores. Adicionalmente, ante la crisis en tres dimensiones que la universidad pú- blica está atravesando (de hegemonía, de legitimidad y de institucionalidad) es clave repensar las estrategias de enseñanza y aprendizaje del nivel superior (Boletín electrónico de la Facultad de Ingeniería, 2013). Volviendo a De Vicenzi (2011, p.8), la autora destaca la necesidad de que los docentes desarrollen un perfil comprometido con la formación por sobre la información, capaz de interactuar en diferentes contextos sociales y que pueda acompañar a los alumnos respetando la diversidad, el disenso y las diferentes necesidades.

La universidad: un espacio de formación para la vida 

Concebir una universidad comprometida con la formación por sobre la información requiere repensar la dimensión universitaria como una instancia más amplia que la de la adquisición de los conocimientos profesionales necesarios para ejercer. 

Si solo se evalúa el saber, ¿cómo se consiguen profesionales autónomos, capaces de ejercer sus profesiones en toda su complejidad? Más aún, sin la inclusión de una formación integral que comprenda el desarrollo de actitudes como la autonomía, ¿cómo brindar una enseñanza de calidad en aulas cada vez más masivas y diversas? 

La universidad debe contemplar su rol como organismo interviniente en el desenvolvimiento de lo social. La UNESCO, en el documento titulado Declaración Mundial sobre la educación superior en el siglo XXI: visión y acción (1998) y en el comunicado emitido en julio de 2009 como resultado de la Conferencia Mundial sobre la Educación Superior celebrada en París señala que la universidad tiene por funciones: 

[...] formar profesionales competentes y comprometidos con los problemas sociales y culturales; investigar y producir conocimientos que contribuyan a dar respuestas interdisciplinarias a los problemas complejos y polifacéticos que afectan a la sociedad; aprovechar el potencial de las TIC´s tanto para mejorar el proceso educativo como para generar una mayor difusión y acceso al estado actual del conocimiento; desarrollar programas de capacitación del personal docente para mejorar sus competencias didácticas en aras a formar profesionales competentes, críticos y reflexivos; generar vínculos con el mundo del trabajo estableciendo estrategias de integración entre los programas académicos y las demandas del mundo productivo. (De Vicenzi, 2011).

Para De Vicenzi (2011, p.7): “la función primaria de la universidad es la de formar profesionales competentes… para dar respuesta a las necesidades de la comunidad en la que viven dando respuesta a las exigencias del contexto socioprofesional”. Por otra parte, los estudiantes de nivel superior cambiaron y seguirán cambiando. Hoy, la universidad forma trabajadores que estudian, pero ¿cómo hacer para que la universidad integre esta realidad sin perder su identidad? 

No se trata de comprometer la calidad de los contenidos, sino de repensar ciertas dinámicas. Esto incluye contar con docentes preparados para brindar contenidos en una forma que pueda integrar a la masa diversa de trabajadores que estudian. Lidiar con aulas masivas implica reconsiderar las formas de enseñanza. Pero esto no implica hacerla más eficiente, sino brindar herramientas que verdaderamente posibiliten un mejor aprendizaje. En palabras de Camilloni (1995), se trataría de correrse de una didáctica del sentido común, para pasar a construir una didáctica científica en lo que respecta a la docencia en el nivel universitario. 

“Hoy el verdadero valor de la práctica pedagógica está centrado en enseñar a aprender, a identificar fuentes válidas de información y conocimiento y a disponer de capacidades de indagación y resolución de problemas”. (De Vicenzi, 2011, p.7)

Formar docentes con nociones de docencia 

La necesidad de revisar las prácticas docentes implica que los profesores universitarios adecuen el proceso de enseñanza al contexto actual. Es decir, el docente universitario debe facilitar conocimientos, habilidades, destrezas, valores y actitudes que permitan un desenvolvimiento dentro de la sociedad. 

Es necesario entonces revisar las prácticas docentes y formar profesores universitarios con nociones de docencia; incluir en la formación universitaria el desarrollo de actitudes (tales como la autonomía) e impulsar espacios de enseñanza bajo dinámicas que permitan integrar los contenidos a las prácticas profesionales posteriores. 

Al respecto, algunas sugerencias que enumera De Vicenzi (2011) podrían sintetizarse de la siguiente manera: desarrollo de un modelo de enseñanza basado en la resolución de problemas; intensificación de la formación práctica; mayor protagonismo del alumno en la construcción del conocimiento y diseño de materiales didácticos que faciliten el aprendizaje autónomo, entre otras prácticas docentes que la autora propone revisar. 

Por otra parte, pensar en metodologías de tipo aula-taller también promovería actitudes de autogestión y enriquecimiento del aprendizaje. Según De Vicenzi (2009, p.45) 

“El aula taller es un espacio para aprender haciendo… es un contexto de alto nivel de intercambios socioculturales… El rol del estudiante es activo y el contenido… contribuye al desarrollo cognitivo… para desarrollar su proceso de aprendizaje.”

Conclusión 

La universidad debe contemplar su rol como organismo interviniente en el desenvolvimiento de lo social. Es decir, contribuir a 

Dar respuestas a los problemas complejos y polifacéticos que afectan a la sociedad, generar un mejor acceso al estado actual del conocimiento y formar profesionales competentes y comprometidos con los problemas sociales y culturales que puedan responder a las demandas del mundo productivo. (UNESCO, 2009).

En este sentido, es necesario formar docentes que puedan dar respuesta a este desafío. Contar con profesionales de la enseñanza superior preparados para lidiar con aulas masivas, con trabajadores que estudian y con estudiantes que son mucho más que repositorios vacíos de contenidos. 

Repensar la forma de enseñanza de nivel superior, apoyada no solo en los contenidos de calidad, sino en la formación que considere el desarrollo de actitudes como la autonomía y el pensamiento crítico, y formas de ense- ñanza que favorezcan un aprendizaje basado en el hacer, permitirán, junto con otras dimensiones, incluir a los estudiantes a las aulas y mejorar la inserción de profesionales que contribuirán al mejoramiento social. 

Referencias bibliográficas 

Cambios en la universidad y su impacto en la enseñanza. Desafíos de una formación docente al servicio de una nueva docencia universitaria (diciembre 2013). Boletín electrónico de la Facultad de Ingeniería. Universidad de La Plata. Problematizar la docencia universitaria en relación a los cambios que acontecen en la Universidad. 

Camilloni, A. (1995). Primeras Jornadas Transandinas sobre planeamiento, gestión y evaluación. “Didáctica de nivel superior” universitaria. Universidad Católica de Valparaíso. Reflexiones para la construcción de un Didáctica para la Educación Superior. De Vicenzi, A. (2009). La práctica educativa en el marco del aula taller. Revista Educación y Desarrollo, 10. 

UNESCO (2009). En De Vicenzi, A. (2011). La formación pedagógica del profesor universitario: un desafío para la reflexión y revisión de la práctica docente en el nivel superior. Revista Aula. 

Nota: Este trabajo fue desarrollado en la asignatura Introducción a la Didáctica a cargo de la profesora Karina Agadía en el marco del Programa de Capacitación Docente.

Abstract: The role of university teachers is to promote learning that favors professional practice. This requires not only the teaching of the knowledge necessary for the exercise of the professions, but also training that promotes autonomy and critical thinking. Taking into account that the university is not only a place of acquisition of knowledge, but also a space for continuous training, it is a priority to have teachers who are not only able to provide quality content, but also have tools and notions Pedagogies for the good exercise of the teaching in the Superior Level. That is to say, that university education favors a subsequent successful professional insertion, from offering quality content and a form of education anchored in both practice and critical thinking. 

Key words: college - teacher education - university education - university professor 

Resumo: O papel do docente universitário é o de promover uma aprendizagem que favoreça a prática profissional. Isto requer não só o ensino dos conhecimentos necessários para o exercício das profissões, sina também uma formação que impulsione a autonomia e o pensamento crítico. Tendo em conta que a instância universitária não é só um lugar de aquisição de conhecimentos, sina também um espaço para a formação contínua, é prioritá- rio contar com professores que não sejam unicamente capazes de fornecer conteúdos de qualidade, sina que também contem com ferramentas e noções pedagógicas para o bom exercício da docência no Nível Superior. Isto é, que o ensino universitário favoreça uma posterior inserção profissional de sucesso, a partir de oferecer conteúdos de qualidade e uma forma de ensino ancorado tanto na prática como no pensamento crítico. 

Palavras chave: universidade - formação de professores - ensino universitária - professor universitário 

(*) Mariela Ghenadenik: Licenciada en Ciencias de la Comunicación (Universidad de Buenos Aires). Posgrado en Marketing Estratégico


El rol del docente en la universidad fue publicado de la página 41 a página43 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXX

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