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Aprender para cambiar el mundo

Álvarez, Isabel [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXX

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXX

ISSN: 1668-1673

XXV Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XVIII, Vol. 30, Febrero 2017, Buenos Aires, Argentina | 195 páginas

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Resumen:

Los cambios sociales y económicos, que han sufrido las distintas sociedades del planeta, produjeron diferencias contundentes entre los niveles de calidad de vida de cada estrato social. Como consecuencia, se generan divisiones, especulaciones y odios que culminan indefectiblemente en la violencia. 

Muchas veces los sistemas educativos han acompañado y alimentado esas diferencias. Pero, dado el grado de deterioro de las sociedades en general, es indispensable generar nuevas propuestas para alcanzar un mundo más equitativo. 

El protagonismo de la educación es clave para formar individuos libres y reflexivos, capaces de pensar sociedades que tiendan al bien común y, dotados de herramientas, que les permitan construir esa nueva realidad. 

Alejándose de la utopía, varias propuestas concretas comienzan a hacerse visibles y nuevos aires soplan sobre la humanidad. 

Palabras clave: aprendizaje significativo – cambio cultural - educación intercultural – participación comunitaria – responsabilidad social

El ser humano nace con una alta vulnerabilidad, necesitado de cuidados permanentes que garanticen su supervivencia. Dentro de ese marco de protección y en simultáneo con su desarrollo físico, comienza a incorporar información a través de todas sus entradas sensoriales. Dicha supervivencia dependerá en cierto grado de la evolución natural que como especie mejorará sus adaptaciones genéticamente. 

Por otra parte, existe una evolución cultural que modifica los paradigmas aceptados en un contexto histórico. Los paradigmas son construcciones sociales, formadas por una cultura específica y concebida en un contexto social, económico y político determinado. Si bien es una construcción colectiva, se fundamenta en las concepciones individuales de la realidad. 

Los datos que cada individuo comienza a incorporar desde su nacimiento se almacenan y procesan en el cerebro y le permitirán construir patrones que describan la realidad y su funcionamiento. (Bein, 2007). Cuanto más se desarrolle el ser humano y tenga acceso a nuevas informaciones, generará nuevos patrones o modificará los ya existentes, determinando visiones diferentes de la realidad. La neuroplasticidad es la capacidad de la mente de modificar la forma de elaborar los pensamientos y es una habilidad que se mantiene durante toda la vida, garantizando la evolución del pensamiento humano. (Bachrach, 2012). Dado que la construcción de la realidad dependerá de los datos y experiencias a los que el individuo haya sido expuesto, podría tergiversarse esa construcción con una manipulación de los datos. Haciendo una rápida revisión histórica, se podrá corroborar cómo las diferentes tendencias en la enseñanza respondieron a una realidad sociocultural determinada y fueron, las más de las veces, manipuladas por el poder de turno para su beneficio y fortalecimiento. 

Una tendencia se detecta con alevosía en las prácticas educativas que “reflejan y refuerzan las desigualdades propias del sistema de clases. Tales prácticas restringen el acceso al conocimiento a las capas sociales menos favorecidas mientras que se lo facilitan a las más acomodadas” (Bruner, 1998, p. 111). Así, el sistema educativo cumpliría con uno de sus objetivos: replicar la cultura existente, manteniendo un status quo perverso que sentencia a los individuos según su clase social de nacimiento, a un destino irremediable. 

Superando algunas diferencias de criterios, desde la década del 60 los aportes de Jean Piaget sobre el desarrollo intelectual de los niños nos indican cuatro etapas evolutivas que culminan en la adolescencia, donde el sujeto alcanza el estadio de las operaciones formales, con el manejo del pensamiento lógico y formal, aplicable a todas las disciplinas. En este momento el niño es capaz de operar sobre proposiciones hipotéticas, pudiendo considerar las posibles variables e incluso deducir relaciones potenciales que más tarde podrá verificar experimentalmente. Está en condiciones de ensayar supuestos, elaborar teorías y nuevas combinaciones de elementos, para luego intentar corroborarlos en la realidad. En este momento comienzan a tener un gran valor todos aquellos elementos que el individuo haya podido conocer a fin de contarlos en su paleta de recursos. Pero es oportuno tener presente la distinción que Kusch hace sobre conocer y pensar:

Se conoce la cosa, pero lo que es fundante es la posibilidad de que eso que se conoce entre en el saber. Conocer implica una apertura al mundo, y además tomar en cuenta lo que ese mundo me ofrece como dato claro y distinto. Pero esto no tiene sentido si no hay una posición previa de tipo emocional frente a ese dato, algo que lo totalice y que haga que entre a formar parte de mi horizonte existencial. Se conoce para vivir y no por el puro hecho de conocer. (2007, p. 593).

En este planteo, el estudiante se coloca en el centro de la escena con sus intereses y necesidades. Todo contenido que se le presente será filtrado por la posibilidad de incorporarlo a su vida, enriqueciéndola y modificándola. El valor y significado que le otorgue a un contenido determinado será absolutamente personal y subjetivo, dependiendo de “sus motivos e intenciones, de lo que ya sepa y de cómo utilice sus conocimientos anteriores”. (Bigss, 2006, p. 31). Ya considerado uno de los componentes de la tríada educativa, el alumno, como individuo activo y subjetivo dentro del proceso de aprendizaje, es necesario analizar la responsabilidad del docente en la planificación de la enseñanza. Esto implica según la descripción de Jackson, el conocimiento que se presentará, la meta por alcanzar y los procesos implicados (1968). El docente será el encargado de generar “oportunidades –contextos y actividades- para que un grupo de alumnos pueda tener encuentros fructíferos con determinados contenidos educativos” (Cols, 2004, p.15). Si estas oportunidades están alineadas con una postura reflexiva y crítica, el alumno podrá extrapolar las experiencias del ámbito áulico, llevándolas a otros contextos de su vida y dándole recursos para modificarlos o enriquecerlos. Cabe destacar que la selección de un temario determinado no es inocente y exige del profesor honestidad y compromiso. La mayoría de los órdenes sociales vigentes generan violencia a partir de la inequidad, dividen a las personas y fomentan el odio. Un cambio de modelo es posible y, sin duda, se gestará en las aulas, a partir del diálogo propuesto por docentes que conozcan a sus estudiantes y comprendan “su vida, sus sueños, sus pesadillas, su cultura”. (Mc Laren, 2015, p. 12). “Cuando una comunidad es capaz de pronunciar su mundo, también lo transforma“. (Freire, 2009). 

Ya se ha demostrado que esta transformación es posible: la ciudad de Medellín, con un historial de crímenes, narcotráfico y delincuencia, logró revertir su situación y transformarse en un polo de cultura, bajando sus niveles de violencia. Desde la década de los 90, se construyeron parques bibliotecas, centros comunitarios y culturales, y sistemas urbanos inclusivos, que proponen desde ludotecas para los niños más pequeños hasta actividades para adultos mayores. El cambio fue posible a partir de la decisión política que destinó un 40% del presupuesto municipal para el área de cultura. En menos de dos décadas, Medellín pasó de ser la ciudad del narcotráfico a ganar la distinción City of the year, organizado por The Wall Street Journal, el Citigroup y el Urban Land Institute (ULI), en su edición 2013. Este galardón toma diferentes parámetros de evaluación como la economía, la educación, el capital humano, el uso de la tierra y el desarrollo urbano. Medellín fue preseleccionada entre 200 ciudades de todo el mundo y se destacó ganadora, superando a competidoras de peso, como Tel Aviv y Nueva York. Lamentablemente los casos como Medellín no abundan, como tampoco las decisiones políticas capaces de acompañar cambios tan esenciales. Lo que sí prospera son las crisis: sociedades con estructuras arcaicas que exponen riquezas y bienestares en vidrieras inalcanzables para la mayoría. Mayorías empobrecidas econó- mica y espiritualmente con horizontes cada vez más limitados. Horizontes que muchas veces consisten en sobrevivir una noche más. Podría ganar el pesimismo y darse por perdida la batalla. Pero si bien existen las pujas de poder, la hambruna y la desigualdad, también surgen nuevas propuestas: individuos que son capaces de pensar caminos alternativos y proponerlos a la sociedad. Puesto en palabras de Pichon-Riviére;

El sujeto establece una relación dialéctica con el mundo y transforma las cosas, de cosas en sí, en cosas para sí. A través de una praxis permanente, en la medida en que él se modifica, modifica el mundo, en un movimiento de permanente espiral. (1965, p.170).

Quizás las circunstancias límite empujen a las comunidades mismas a crear nuevos paradigmas equitativos e integradores. Paradigmas, en definitiva, humanos.

Referencias bibliográficas 

Alcaldía de Medellín (2016) Disponible en: http://www. inscripcionWeb.net / Gesconet / uploads / ficheros / 31 / 16.30.1.Jorge.Melguizo%20.pdf 

Bachrach, E. (2012). Ágilmente. Buenos Aires: Ed. Sudamericana. 

Bain, K. (2007) ¿Qué es lo que saben sobre cómo aprendemos? En Lo que hacen los mejores profesores universitarios. Barcelona: Universitat de Valencia. 

Bigss, J. (2006). Construir el aprendizaje alineando: alineamiento constructivo. En Calidad del aprendizaje universitario. Madrid: Ed. Narcea. 

Bruner, J. (1998). Desarrollo cognitivo y educación. Madrid: Ediciones Morata S.L. 

Cols, E. (2004). Programación de la enseñanza. Buenos Aires: Facultad de Filosofía y Letras, UBA. 

Freire, P. (2009). Pedagogía del oprimido. Buenos Aires: Siglo Veintiuno Editores. 

Jackson, P. (1996). La vida en las aulas. Barcelona: Morata (1996). Citado en Cols, E. (2004). Programación de la enseñanza. Buenos Aires: Facultad de Filosofía y Letras, UBA. 

Kusch, R. (2007). La trampa lógica para vivir. En Obras completas Tomo II. La negación en el pensamiento popular. Rosario: Editorial Fundación Ross. 

Mc Laren, P. (2015, 9 de noviembre). Tener en cuenta los sueños del alumno. La prensa. Buenos Aires. P.12. 

Mc Laren, Peter. (1995) Pedagogía crítica y cultura depredadora. Barcelona: Ediciones Paidós Ibérica. 

Meetings of the minds. Disponible en: http://cityminded.org/2013-innovative-city-of-the-year-6358 

Pichon-Riviére, E. (1985). Implacable interjuego del hombre y el mundo. En El proceso grupal. Del psicoanálisis a la psicología social (I). Buenos Aires: Ediciones Nueva Visión. 

Roldán Vargas, O. (2009). Niñez y juventud latinoamericanas. Experiencias de relacionamiento y acción colectiva. Medellín: Fundación CINDE. 

Schiefelbein, E. y Tedesco, J. (1995). Una nueva oportunidad. El rol de la educación en el desarrollo de América Latina. Buenos Aires: Ediciones Santillana

Nota: Este trabajo fue desarrollado en la asignatura Introducción a la Didáctica a cargo de la profesora Silvia Meza en el marco del Programa de Capacitación Docente

Abstract: The social and economic changes that have suffered different societies in the world produced strong differences between the levels of quality of life of every social stratum. As a result, divisions, hates and speculation that are generated culminate inevitably in violence. Education systems often accompanied and fueled those differences. But given the degree of deterioration of society in general it is essential to generate new proposals to achieve a more equitable world. The role of education is the key to form free and reflective, capable of thinking societies that tend to the common good and equipped with tools that allow them to build this new reality individuals. Moving away from the utopia, several concrete proposals start to become visible and new winds blow over humanity. 

Key words: meaningful learning - cultural change - intercultural education - community participation - social responsibility 

Resumo: As mudanças sociais e econômicas que sofreram diferentes sociedades no mundo produziu fortes diferenças entre os níveis de qualidade de vida de cada estrato social. Como resultado, as divisões e ódios especulação culminando em da violência inevitavelmente gerado. Muitas vezes os sistemas educativos têm acompanhado e alimentado essas diferenças. Mas, dado o grau de deterioração das sociedades em general, é indispensável gerar novas propostas para atingir um mundo mais equitativo. O protagonismo da educação é chave para formar indivíduos livres e reflexivos, capazes de pensar sociedades que tendam ao bem comum e, dotados de ferramentas, que lhes permitam construir essa nova realidade. Afastando da utopia, várias propostas concretas começam a fazer-se visíveis e novos ares sopram sobre a humanidade. 

Palavras chave: aprendizagem significativa - mudança cultural - educação intercultural - participação comunitária - responsabilidade social 

(*) Isabel Álvarez: Técnica Superior en Publicidad (Asociación de Profesionales Publicitarios). Profesora de la Universidad de Palermo en el Área de Comunicación y Creatividad Publicitaria.


Aprender para cambiar el mundo fue publicado de la página 49 a página51 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXX

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