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Muertos de ganas

Tellechea, Rodrigo

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXX

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXX

ISSN: 1668-1673

XXV Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XVIII, Vol. 30, Febrero 2017, Buenos Aires, Argentina | 195 páginas

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Resumen:

Este trabajo intenta reflexionar y establecer nuevos interrogantes acerca de cuáles son los condicionantes que afectan a la motivación en la enseñanza y sobre la manera en la que estos factores influyen en el aprendizaje. 

Palabras clave: motivación – enseñanza – aprendizaje – educación - complejidad

A nadie le sonaría extraño si le dijeran que la escuela es la versión infantil de la rutina de oficina. Seguramente evocaría recuerdos capaces de justificar la afirmación y provocaría risas después, como fruto de la identificación con la metáfora planteada. 

Si en algún momento alguien se hizo un planteo semejante, es probable que no haya sido un adulto, sino un niño. Uno al que probablemente censuraran o distrajeran con una pelota de fútbol, inmediatamente después de hacerlo. 

En definitiva, el paralelo dispara interrogantes sobre los que probablemente valga la pena reflexionar. 

¿Por qué tiene sentido que la educación sea comparable con la rutina más aburrida que se pueda imaginar? ¿Cuánto esfuerzo hace falta para apaciguar la curiosidad de los seres humanos que transitan el momento de mayores inquietudes de sus vidas? ¿Qué tan ciego hay que ser para sorprenderse por la falta de voluntad que la mayoría de ellos muestra a la hora de asistir a la escuela? A través del ejercicio de la memoria, podría cualquiera transportarse a sus propias vivencias de infancia y encontrar un contexto apasionante, donde las experiencias distintas y novedosas formaban parte de la cotidianidad. Juegos, meriendas, siestas, dibujos animados y una curiosidad a prueba de todo. 

Día tras día plagado de preguntas, saberes y descubrimientos. En definitiva, y por sobre todas las cosas, una realidad placentera y divertida construida en gran medida por el amor al aprendizaje. 

Ahora, ¿cómo se llega de un escenario semejante, a la colección de caras largas que en general se observa bajar del micro escolar cada vez que se inicia la semana? 

La respuesta quizá tenga que ver con la forma en que se encuentra estructurado el sistema educativo y con la exposición de los estudiantes a esa misma estructura. Si se piensa en una forma de enseñanza sostenida desde una implícita superioridad del docente respecto del alumno; planteada desde un lugar solemne y pretendidamente ajena al error. O, peor aún, que hace esfuerzos por alejarlo del lugar protagónico que le corresponde dentro del proceso de aprendizaje. 

Si se piensa en un método de enseñanza que impide relacionar conceptos, que exhibe y monologa verdades en piedra; aisladas y abstractas; que no permite hacerse muchas más preguntas más allá de ¿cuál es la respuesta correcta? Estamos cerca de una definición bastante precisa de nuestra cotidianidad en materia de educación. 

Llevada la reflexión a la vida adulta, la memoria puede traer también situaciones mundanas que por lo general pasan desapercibidas y que quizá echen algo de luz sobre el tema en cuestión ¿Qué es lo que sucede cuando a una persona se le instala una duda? ¿Cómo es esa secuencia? ¿No se siente curiosidad? ¿No aparece la ansiedad? ¿No se instala un desafío que quema y que exige las respuestas al instante? ¿No se experimenta la necesidad de conseguir los datos que puedan apaciguar esa inquietud? ¿No nace la necesidad de buscar todos los medios posibles para alcanzar esas respuestas? ¿No se yerra más de un camino y se vuelve a empezar sin importar cuántas veces sea necesario? 

Y una vez que se extinguen las dudas, ¿no se experimenta una saciedad similar a la que aparece cuando se toma un trago largo de agua después de haber tenido mucha sed? ¿No se siente placer? ¿No se vuelve a la calma con una sonrisa? ¿No puede una persona volver a sentirse como el niño del que se hablaba al principio? ¿No vuelve a sonar apasionante la experiencia del conocimiento si se la observa desde este punto de vista? 

Por supuesto que sí. Lo que sucede es que exponerse durante muchos años a un sistema estructurado de esta manera, puede dejar secuelas. En el peor de los casos, puede hacerle creer a un niño que, de algún modo, esa abstracción fría, desordenada, desconectada de la realidad y por lo tanto, carente de sentido es aprender. 

¿Cómo se puede desarrollar un aprendizaje profundo partiendo de una desconexión como la que experimenta la mayoría de los estudiantes hoy?

En La escuela inteligente, David Perkins establece un complejo y elaborado diagnóstico sobre las falencias de la enseñanza actual. Entre los puntos más destacados del diagnóstico, habla del estado de coma de la motivación intrínseca, de la valoración de apenas un par de las siete dimensiones de la inteligencia humana y de la falta de contexto para el aprendizaje. Además, resume las bases para una mejor enseñanza en algo que denomina Teoría uno. Ésta dice que: “La gente aprende cuando tiene una oportunidad razonable y una motivación para hacerlo”. (1995, p. 53). 

¿Qué significa esto? Que quienes realmente aprendan, serán aquellos que encuentren sentido a la información a la que están siendo expuestos. Aquellos que puedan articular las herramientas recibidas para ponerlas en juego con sus saberes previos, con otras ideas, con el contexto y en función de construir conclusiones propias, serán los que puedan transformar información en conocimiento. 

Claro que para que esto suceda tiene que haber una estructura que lo propicie. 

Hasta aquí, el mismo proceso que sufren los niños en su educación inicial se ha multiplicado para reproducirse en la instancia de la Enseñanza Media y en los casos más marcados, incluso, en la de la Educación Superior. Entonces, planteada la problemática y, para evitar que la falta de motivación continúe propagándose como una epidemia, se hace necesario atacar el problema desde la raíz. ¿Cuáles son las soluciones posibles? En principio preguntar distinto, para intentar alcanzar respuestas distintas. 

Quizás se hallen en observar con mayor detenimiento procesos tan mundanos como los que fueron descriptos anteriormente.

En su texto Diseño gráfico y comunicación, Frascara afirma que:

La función biológica de la percepción visual es la de proveer información acerca del medio ambiente en función de asegurar la subsistencia. La percepción en general y la percepción visual en particular no fueron desarrolladas para gozar la belleza del ambiente sino para entenderlo, en otras palabras, para interpretar los datos de los sentidos en función de construir contextos significantes. De esta manera la percepción está conectada con el más poderoso de los instintos animales: el instinto de conservación. (1988, p. 61).

Entonces, la especie fue dotada de la necesidad de aprender, a través de la percepción, para sobrevivir al medio. Es similar al pelaje del tigre, la vista del águila o el caparazón de la tortuga. El ser humano ha desarrollado la percepción y la razón como herramientas de subsistencia. Son inherentes a la raza. Están ahí, desde el primer día. 

Por lo tanto, ¿es necesario pensar en diseñar una estructura educativa que promueva la motivación? ¿O lo que se necesita es buscar la manera de no matarla? 

El apego por las certezas y los desencuentros con la complejidad quizá hayan impedido, hasta aquí, acercarse sin temor a las fuentes más genuinas de aprendizaje: las preguntas y los errores. 

Quizá tome algo más de tiempo todavía desandar un camino donde lo complejo se perciba familiar y las respuestas que tan a mano se busca tener siempre, pasen a un segundo plano cuando de enseñar se trata. Tal vez esa sea una senda posible, para favorecer los escenarios de aprendizaje. 

Mientras tanto, lo más sano es sostener la gimnasia de hacer preguntas todo el tiempo. Como cuando se es chico.

Referencias bibliográficas 

Perkins, D. (1995). La escuela inteligente. Barcelona: Gedisa. 

Frascara, J. (2006). El diseño de comunicación. Buenos Aires: Infinito. 

Nota: Este trabajo fue desarrollado en la asignatura Introducción a la Didáctica a cargo de la profesora Silvia Meza en el marco del Programa de Capacitación Docente.

Abstract: This paper attempts to reflect and set new questions about what are the conditions that affect motivation in teaching and the way in which these factors influence learning. 

Key words: motivation - teaching - learning - education – complexity 

Resumo: Este trabalho tenta refletir e estabelecer novos interrogantes a respeito de quais são as condições que afetam à motivação no ensino e sobre a maneira na que estes fatores influem na aprendizagem. 

Palavras chave: motivação – ensino – aprendizagem – educação - complexidade 

(*) Rodrigo Tellechea: Diseño Gráfico (Universidad de Palermo)


Muertos de ganas fue publicado de la página 51 a página53 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXX

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