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¿Sin tiempo para poner el cuerpo? Diseñar el aporte de las nuevas tecnologías en la enseñanza de las artes escénicas

González López, Gabriela [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXX

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXX

ISSN: 1668-1673

XXV Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XVIII, Vol. 30, Febrero 2017, Buenos Aires, Argentina | 195 páginas

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Resumen: Teniendo en cuenta el aspecto nodal de la enseñanza y el aprendizaje y constitutivo del oficio, poner el cuerpo en el aquí y ahora, y los requerimientos educativos de formar ciudadanos autónomos que dominen los recursos tecnológicos para estar insertos en la realidad actual, cómo se puede entender y programar la clase para darle espacio a estos dos aspectos centrales del aprendizaje: la transmisión de las herramientas que dan autonomía en el oficio y en el manejo de recursos tecnológicos. 


Palabras clave: educación universitaria - artes escénicas - artes del movimiento - historicidad - multiplicidad - simultaneidad - momentos de la clase - acto pedagógico – tecnología

La historia que nos demuestra la terca corporalidad del teatro, parece afirmar definitivamente que, en la medida que más y mejor gente fue condenada, con el avance tecnológico, a un mínimo de acción corporal en el trabajo y en la diversión, más acentuó la necesidad de poner el cuerpo…ya no se sabía dónde. Y el teatro fue receptor e impulsor creativo de toda esa energía sin destino. (Gené, 1996, p.105).

En las artes escénicas, los aspectos históricos y técnicos se ven ampliamente enriquecidos con las posibilidades tecnológicas actuales. Para empezar, el desarrollo de la actividad teatral y la transmisión del oficio se han visto enormemente favorecidos con las posibilidades del registro audiovisual. Desde hace unas décadas, la conceptualización, la técnica y el relato descriptivo sobre los aportes de artistas que nos precedieron o los referentes actuales de lugares lejanos, no solo están disponibles a través de la lectura, sino que aquello que se lee en los libros o artículos puede ser observado en estos registros y comprendido de una manera cabal, cotejándolo con las experiencias documentadas de estos. En el teatro y las artes del movimiento, la posibilidad de capturar y reproducir la imagen en movimiento ha permitido acceder a muchos referentes que, por motivos temporales o espaciales, serían inalcanzables. Este ha sido un gran aporte de la tecnología desde las últimas décadas del S. XX. A esto se suman las posibilidades que brindan hoy en día la tecnología digital y los soportes online, permitiéndonos ir un paso más allá: en la nube se encuentra a disposición de quien quiera o sepa cómo acceder, una valiosa información documental audiovisual de obras de referentes de la danza y el teatro, videos tridimensionales animados de anatomía, reportajes, documentos escritos de este campo específico publicados en otras ciudades o países. Toda esa información de calidad, disponible para quienes la saben buscar, colabora con la tarea de los formadores, educadores de las artes escé- nicas, aportando herramientas que enriquecen y organizan la enseñanza de una manera práctica y proactiva propiciando aún más el aprendizaje de los estudiantes. Ahora bien, como señalan las palabras de Gené, poner el cuerpo es constitutivo y nodal del oficio y también del aprendizaje. En el hacer en las artes escénicas, la aplicación de lo técnico y el desarrollo de la creatividad se dan en un tiempo-espacio en el que se está inmerso con toda la atención cuerpo-mente, interactuando con otros. El docente se encuentra en la búsqueda de generar lapsos prolongados de tiempo en los que la cotidianeidad no invada: la práctica del oficio, la adquisición de las habilidades y el desarrollo de las capacidades que este requiere, necesita de un tiempo precioso de práctica, de comprender haciendo y hacer comprendiendo, integrando pensamiento, sensación, movimiento, sentimiento. Poner el cuerpo en el espacio-tiempo del modo que las artes escénicas lo requieren, implica ampliar la capacidad de atención, la simultaneidad de decisiones, la receptividad y adaptación en la interacción, y además, requiere de una autonomía en la toma de decisiones en el aquí y ahora. 
Este requerimiento central parecería ir en contrasentido con la posibilidad de incluir la tecnología en el aula. Y, a su vez, ante el enriquecimiento señalado que la tecnología nos brinda: ¿es posible prescindir de ella? Y de hacerlo, el docente, ¿no está eludiendo la responsabilidad de formar ciudadanos en el mundo actual, sin participar de esta inclusión tecnológica? El educador francés Philippe Meirieu señala, en una conferencia ofrecida en Buenos Aires, la importancia de garantizar una distribución equitativa a los bienes materiales y a las formas simbólicas (la cultura y el arte) y también nos habla de la importancia de enseñar no sólo los saberes, sino también la historia de esos saberes, porque allí es donde se produce la verdadera emancipación de nuestros estudiantes. En el acotado espacio-tiempo de clases, dejar analfabeto al estudiante en relación con su campo específico es un riesgo que no se puede o no se debe correr. Abandonar lo nodal del oficio, implicaría estar a-formando, creando un profesional incompetente. Entonces, ¿cómo incluir la tecnología en el aula cuando la experiencia y la vivencia corporal son fundamentales y existe un tiempo acotado acorde al formato de la educación universitaria?

Yo, un cuerpo pensante e imaginante, actual extremo de una cadena que, hacia atrás no se detiene nunca hasta toparse, de alguna manera, con el origen de la vida; y la cadena ha continuado hacia el futuro de mi tiempo con mis descendientes, los que yo traje al mundo. Y yo como ellos, somos en buena medida lo que nuestros genes han dispuesto seamos; esos ultramicroscópicos elementos que portan toda la portentosa programación de la vida humana. (Gené, 1996, p.120). 

Se señaló más arriba cómo Meirieu, también habla de la importancia de enseñar la historia de los saberes, ya que este conocimiento expresa la emancipación del hombre a lo largo de la historia. Para el artista, historicidad y globalidad constituyen dos perspectivas indispensables, intrínsecas a su disciplina. Desde hace muchos siglos, aun con medios de comunicación mucho menos sofisticados que los actuales, músicos, actores y pintores, se trasladaban a otras ciudades o países para desarrollar su arte o aprender el oficio teniendo en cuenta tal o cual escuela. La consciencia de la tradición en la que están inmersas las disciplinas artísticas es inherente a las artes-oficios. Ya sea para continuar o romper con una tradición cultural, las artes se referencian, se insertan en corrientes, estilos y tradiciones histórico-culturales. En cierto sentido, el arte, ante todo, es consciente de su globalidad e historicidad: en la educación artística, se enseña y se aprende a partir del trabajo artesanal, conceptual, técnico y teórico que dejaron los artistas que nos precedieron. Y en el ejercicio de la profesión, además, es frecuente y constante el encuentro con dramaturgos de otras épocas y o lugares, ya que todavía hoy se representan por considerarlos vigentes. Justamente porque una de las funciones del teatro en la sociedad es hacer consciente al hombre de su historia y de su tiempo. Son estos dos aspectos, historicidad y globalidad, los que se ven favorecidos ampliamente con la inclusión de la tecnología en la clase y es de ellos de los que nos podemos servir para resolver esta paradoja. 
El tiempo-espacio vital para promover el aprendizaje poniendo el cuerpo deja de estar en conflicto con el tiempo que la tecnología puede requerir si se pasa de hablar-pensar la clase para abarcar a lo que sucede solo en el aula y se plantea ésta como un aspecto, el central, del acto pedagógico, como propone Marta Souto. Esto permite al docente volverse consciente del acto pedagógico con sus diferentes momentos; no solo la clase en acción con su introducción, desarrollo y cierre cobran relevancia, sino también su multidimensionalidad, abstracción y simultaneidad. La clase en acción tiene un lugar, el aula, donde se desarrolla ese aprendizaje en espaciotiempo acotados, y debemos diferenciarla y articularla con sus momentos previos y posteriores, aprovechándolos para integrar la incorporeidad de la tecnología. Tomar consciencia de este acto pedagógico que propone Souto, posibilita proponernos pensar y realizar una inclusión genuina de la tecnología sin traicionar o descuidar el aspecto nodal de la formación artística escénica: poner el cuerpo y, además, enriqueciendo el funcionamiento grupal, y no solo el conocimiento personal, al compartir esta proposición con el curso. Así, es posible configurar la abstracción de la clase, a lo largo de la cursada, entre quienes conforman cada grupo con sus singularidades propias y sus necesidades de simbolización. 

Para entender el movimiento debemos sentir, no esforzarnos. Para aprender necesitamos tiempo, atención y discriminación; para discriminar necesitamos sentir. Esto significa que para aprender debemos aguzar nuestras facultades de sentir y que si intentamos hacer la mayor parte de las cosas por pura fuerza lograremos precisamente lo contrario. (Feldenkrais, 1972, p.74).

Este tipo de clase con estas características propias, da la posibilidad de incluir a los estudiantes como partícipes de varios momentos del acto pedagógico: Si el docente se propone utilizar la tecnología para vincular a su grupo con otros aspectos de la práctica profesional, le será factible incrementar la motivación y aportar una visión más amplia de los contenidos o temas abordados, ofreciendo más herramientas para una comprensión cabal, mediante recursos que, de otra manera, no están disponibles. Una preintroducción o un postcierre (ya que tanto introducción como cierre son importantes en el aula misma) que ya no comparten esa unidad espacio-temporal que requerimos para el aspecto central, en el que se diseñan estrategias de enseñanza que se transforman en actividades de aprendizaje para nuestros estudiantes. La ligazón entre los temas abordados, vivenciados y reflexionados durante la clase en acción, la articulación con la siguiente experiencia, puede estar dada por este tejido tecnológico que ofrece herramientas únicas como las mencionadas al comienzo del ensayo. Así, es factible generar una abstracción en la que se comprenda que se aborda un aprendizaje experiencial de los temas en nuestro espacio-tiempo común (el aula) y que la tecnología se utiliza en los momentos entre clase y clase, salvo en algunos momentos pautados de especial relevancia en los que forme parte del aquí y ahora. Constituyendo, entre encuentro y encuentro, una trama de la clase-grupo en la que se incluyen a los actores desarrolladores de saberes y oficio. De esta manera, es enriquecida la enseñanza específica del arte-oficio en cuestión, el acto pedagógico y es garantizado el acceso y dominio tecnológico competente dentro del campo profesional.

Referencias bibliográficas 
Feldenkrais, M. (1972). Autoconsciencia por el movimiento. Barcelona: Paidós. 
Gené, J. (1996). Escrito en el escenario. Buenos Aires: Celcit. 
Meirieu, P. (2013). La opción de educar y la responsabilidad pedagógica. Buenos Aires: Ministerio de Educación de la República Argentina. Disponible en: nuestraescuela.educacion.gov.ar/bancoderecursos/ media/docs/eje01/eje01-sugeridos06.pdf 
Souto, M. (1993). Hacia una didáctica de lo grupal. Buenos Aires: Miño y Dávila editores. 

Nota: Este trabajo fue desarrollado en la asignatura Introducción a la Tecnología Educativa a cargo de la profesora Natalia Lescano en el marco del Programa de Capacitación Docente.

Abstract: Given the nodal aspect of teaching and learning and establishing the office, put the body in the here and now, and educational requirements to form autonomous citizens to master the technology to be embedded in the current reality, how can the class be understood and programmed to give space to these two central aspects of learning: the transmission of tools that give autonomy in the trade and in the management of technological resources. 

Key words: university education - performing arts - movement arts - historicity - multiplicity - simultaneity - moments of class - pedagogic act - technology 

Resumo: Tendo em conta o aspecto nodal do ensino e a aprendizagem e constitutivo do oficio, pôr o corpo no aqui e agora, e os requerimentos educativos de formar cidadãos autónomos que dominem os recursos tecnológicos para estar insertos na realidade atual, como se pode entender e programar a classe para lhe dar espaço a estes dois aspectos centrais da aprendizagem: a transmissão das ferramentas que dão autonomia no oficio e no manejo de recursos tecnológicos. 

Palavras chave: ensino universitário – artes cênicas - artes do movimento historicidade - multiplicidade - simultaneidade - momentos de classe - ato pedagógico - tecnologia 

(*) Gabriela González López. Actriz Nacional (Escuela Nacional de Arte Dramático, 1992). Profesora de la Universidad de Palermo en el Área de Teatro y Espectáculos de la Facultad de Diseño y Comunicación.


¿Sin tiempo para poner el cuerpo? Diseñar el aporte de las nuevas tecnologías en la enseñanza de las artes escénicas fue publicado de la página 112 a página114 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXX

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