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La pasión como motor: comunicación y difusión de arte escénico en la Web

Sorrivas, Nicolás [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXVI

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXVI

ISSN: 1668-1673

Cuarta Edición Congreso Tendencias Escénicas [Presente y futuro del Espectáculo]

Año XIX , Vol. 36, Noviembre 2018, Buenos Aires, Argentina | 240 páginas

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Resumen:

Este texto tiene como título La pasión como motor. Es que, para los expositores del IV Plenario de la Red Digital de Artes Escénicas, la pasión es el principal motor del quehacer teatral en todas sus ramas. En los últimos tiempos, la crítica teatral en medios digitales y la explotación de otros espacios de comunicación no convencionales, como las radios online o los podcast, han sabido ocupar un espacio de importancia para la divulgación de espectáculos, casi tan eficaz como el de los medios impresos. Por eso, en este IV Plenario invitamos a exponer sus experiencias a algunos de los representantes más influyentes de la crítica contemporánea quienes debatirán acerca del verdadero alcance de lo digital en la comunicación y en los vínculos con el espectador.

Palabras clave: Comunicación - red digital - artes escénicas- teatro - espectador

La primera ponencia estuvo a cargo de Matías Orta, Director y Editor en Jefe de A Sala Llena, junto con tres de sus redactores. A Sala Llena es un sitio que busca la pluralidad de voces y que está próximo a cumplir sus primeros diez años de vida. Tal es la búsqueda que, hoy, cuenta con más de 30 cronistas que pueden no compartir la misma formación (no todos son periodistas) pero que sí comparten el amor por el cine, la música y las artes escénicas.

Para Matías Orta, realizador cinematográfico cuyo cortometraje Michifus recorrió festivales nacionales e internacionales y fue premiado en varias ocasiones, estar frente a un proyecto como A Sala Llena es un deseo hecho realidad. “Nació como un pequeño espacio donde podía volcar mis extravagantes miradas sobre los estrenos de la semana y hoy es uno de los sitios sobre cine más visitados de Argentina”. 

Una de las afirmaciones que compartieron los expositores del Plenario fue que, hoy en día, la realidad de los medios digitales es muy diferente a la que tenían cuando nació A Sala Llena. Hoy, dijo Orta, “comienza a haber un espacio cada vez más grande para los medios digitales”. El portal fue uno de los primeros sitios de Latinoamérica en animarse a cubrir un festival como el de Cannes. Durante el primer viaje, los miraban como los “bichos raros” entre los periodistas de afamados medios impresos internacionales pero, con el correr de los años, lograron el total reconocimiento. Hoy en día, junto a Clarín y La Nación, son de los pocos medios nacionales que cubren festivales de cine como San Sebastián, Nueva York, Toronto y Cannes. 

A Sala Llena también dedica un espacio de su página al teatro y la crítica teatral. Hablando sobre el rol de la crítica en el hecho teatral, Sofía Gómez Pisa, representante de este espacio, aseguró que tiene que ver con el acompañamiento de la cultura independiente. “Los estrenos comerciales tienen su espacio en los medios masivos, no nos necesitan”. Justamente, su lema es “empezar de abajo”. Aprovechar los espacios que los medios más grandes rechazan o no cubren. 

Gómez Pisa aseguró estar en contra del “periodista gacetillero”. A Sala Llena busca la cinefilia, la pasión por el teatro y la música. Por eso, sus redactores (llegaron a tener más de 80 cronistas activos) provienen de diversas carreras: desde la realización cinematográfica hasta la ingeniería química. Sí, la ingeniería química. 

Finalmente, Matías Orta expresó el deseo de que la plataforma de A Sala Llena crezca más allá de la página, con el encuentro cara a cara con los usuarios y lectores del sitio. Entonces, explicitó la serie de acciones que realizan los redactores a su cargo: programa de radio, cursos online y presenciales, edición de libros, ciclos de proyecciones, etcétera. Lo importante es reforzar la pasión con la perseverancia e inculcar el amor por el arte a través de la palabra. 

A continuación, expuso Pablo Lancone, joven emprendedor que lleva adelante, por sí solo, el espacio de recomendación teatral Escenarios Nacionales. Pablo dijo haber visto, desde 2011, año en el que nació el portal, más de 350 obras de las cuales, un gran porcentaje, aparecen reseñadas en la página. Dijo Lancone: “Lo que escribo no son críticas sino miradas”. Negó tener una formación técnica ni necesitar tenerla para disfrutar y recomendar un buen espectáculo. 

“Hay que valorizar el laburo del redactor” aseguró el expositor. “Puede suceder que, de repente, tu palabra cobre valor y que llenes una sala porque te escucha todo el país a través de una de las radios con más rating”. Así, la misión de Lancone parece estar cumplida: “soy feliz, porque comunico sobre lo que me gusta y llego a los espectadores”. No cree en la crítica negativa. Simplemente si la obra no le gusta no habla de ella, la deja pasar. 

Una idea similar presentaron Julieta Zeta y Marina Ceppi, Directora y Redactora de Farsa Mag, ambas autonombradas como recomendadoras teatrales y cuyo manifiesto ya había estado presente en ediciones anteriores del Plenario. “Farsa Mag busca mostrar la mirada desde el que está haciendo, por eso nuestros redactores, los recomendadores, son gente que ama el teatro y que hace teatro”. El portal tiene aproximadamente 15 redactores activos cuyo objetivo principal es ofrecer un servicio de brújula hacia el teatro porteño, sobre todo el teatro independiente o alternativo.

Además de la recomendación, se guía al espectador para que no se pierda y, más allá de que los textos no sean académicos si se nutren de un bagaje semiótico e histórico para que no sean simples comentarios o reseñas de las obras. Sin embargo, en Farsa no hay lugar para el debate. Porque solo se habla de las obras que a los redactores les gustan. Como en Escenarios Nacionales, no hay lugar para la crítica negativa. 

Otro tema esencial en el Plenario fue la libertad que posee el medio digital para acercarse a una obra o a los espectadores. El espacio digital está plagado de opinadores seriales, muchos de los cuales no tienen una formación académica y hablan de una obra de teatro o una película desde el desconocimiento técnico, quizás por el simple placer del disfrute. Aquí se presentó el primer debate entre quienes aseguraban que no se necesitan estudios previos para disfrutar y recomendar una obra y quienes afirmaban que ese conocimiento extra es el que permite acercarse a un espectáculo desde otro lado y hacer, justamente, un texto argumentativo más serio. Julieta Zeta, desde Farsa Mag, señaló que cree fervientemente en su educación como Comunicadora Social. Pero, claro, sin perder el placer. “Hay obras que simplemente te llevan a tener muchas ganas de escribir porque presentan más intertextos para ver y reconocer, hay más herramientas para acercarse a estas obras”. 

“El espectador de teatro busca modificar algo de su persona cuando va al teatro. Por eso, Farsa es una comunidad”, explicó Marina Ceppi cuando comentó los términos “los farsos” para los redactores del sitio o “los farsamigos” para los seguidores en las redes sociales. 

Hablando sobre la crítica y los medios de comunicación en los tiempos que corren, Julieta Zeta afirmó que “las redacciones ya están obsoletas”. Se puede tener un medio gigante sin tener un espacio físico. Todos los expositores confirmaron esta idea y aseguraron que las posibilidades de los medios digitales son infinitas. 

Hoy parece triunfar lo pequeño, lo especializado, lo digital, la inmediatez. Y es por eso que medios como Farsa Mag funcionan. Porque el público va en busca de lo que ya conoce, a lo que le tiene respeto y en lo que confía. Al finalizar su exposición, aparecieron conceptos similares a los de los redactores de A Sala Llena o Escenarios Nacionales. Dijo Julieta, “sentimos que no hay un techo, que no hay limitaciones cuando se trata de trabajar por la propia pasión. Y eso nos motiva a seguir creciendo”. Fue interesante contar en la mesa con un contrapunto como el que ofreció Miguel A. Granado, Editor Responsable de Sobre BUE, único medio digital que cuenta con su versión impresa entre los expositores del IV Plenario. Miguel trajo la experiencia de haber trabajado en el Village Voice uno de los periódicos culturales impresos más importantes del mundo, con sede en la ciudad de Nueva York.