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El diseñador y la gestión de la producción

Lafosse, Luis

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºI

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºI

VIII Jornadas de Reflexión Académica: "El Rol docente frente a los nuevos escenarios profesionales"

Año I, Vol. 1, Febrero 2000, Buenos Aires, Argentina | 76 páginas

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El presente trabajo tiene como objetivo observar aspectos del proceso recorrido por el diseño como profesión a lo largo de la última década que acaba de culminar, y de las repercusiones que implica con respecto a la formación de diseñadores en la Argentina.

El destacable decir que ésta observación se lleva a cabo desde el diseño industrial, pero que no intenta ser el análisis de un sector en particular, sino que se cree que a partir de éste, se pueden tender puentes hacia las problemáticas de otras especialidades de diseño que tienen relación directa con la industria manufacturera.

El ejercicio profesional del diseño tiene un antes y un después del comienzo de la década del ´90. Si bien nuestro país nunca alcanzó la consolidación de un desarrollo industrial, que exceda la mera instalación de fábricas y máquinas basándose en un sistema de innovación científico-tecnológica, podemos decir que existió un proceso de acumulación de industrias manufactureras, que implicaron el inicio del diseño como profesión en Argentina, y redundó en las creación de las dos primeras carreras universitarias en Mendoza y La Plata, de Diseño en Comunicación Visual e Industrial.

El diseño fue ejercido tradicionalmente, tanto desde la estructura de un estudio privado, como en los departamentos de diseño de industrias manufactureras.

Este proceso observa un quiebre a partir de los años ´90.

Se puede decir que la economía argentina experimentó a lo largo de los últimos diez años, un corrimiento hacia una economía de servicios, a partir de o como consecuencia de, la apertura de nuestra a la importación, y acompañada de una fuerte desindustrialización. Al igual que para tantas otras profesiones u oficios, el diseño se vio en dificultades.

Por otro lado, deben mencionarse las transformaciones que la industria manufacturera experimentó en países desarrollados a partir del desarrollo tecnológico, a las que nuestro país sólo puede contemplar a través del consumo.

Esta marginación de las industrias argentinas del proceso de innovación tecnológica, le impidió y aún impide incluso al diseño, moverse hacia las nuevas problemáticas como las que plantea el desarrollo de nuevos materiales, la digitalización, el desarrollo sustentable de productos, el Computer Related Design (diseño en relación con la computación), public design (diseño público urbano), teoría e historia del diseño y el design management (gestión de diseño). Solamente debe mencionarse aquí, alguna experiencia a partir del diseño multimedial.

El corrimiento hacia una economía de servicios, implicó una desvinculación de muchas empresas de la producción manufacturera y modificó las características de demanda de diseño. Es entonces a partir de ese momento que el ejercicio del diseño se ata principalmente a las acciones de mercadotecnia de las empresas. Este cese en la manufacturación de productos también implicó para los diseñadores, la prestación de un nuevo servicio anexo, que fue el de gestor de la producción. Así el diseñador además de ocuparse de la proyectación del producto, gestiona ante diferentes proveedores, la producción de cada una de las partes que componen el producto así como su ensamble y en algunos casos su instalación. Debe mencionarse también que son numerosos los casos en que la producción se limita a un solo objeto.

La manufacturación de estos productos implica de la utilización de tecnologías de producción mínimas, principalmente por la imposibilidad de coordinación de la producción entre diferentes proveedores (todo pasa por lo que el diseñador puede hacer), la ausencia en algunos casos de tecnologías de avanzada (haciendo la salvedad de la industria gráfica, a partir de la importación de maquinaria de última generación), y de la ausencia de tiempo necesario para un desarrollo planificado y coordinado.

Una de las características de esta nueva “prestación” del diseñador, es la realización de todo el proceso en un lapso de tiempo muy breve, que tiene su origen fundamental en la falta de previsión y planificación de actividades de la empresa comitente, y que redunda en una dedicación del diseñador principalmente a la gestión de la producción, y una limitación de entre un 10 y un 20 % de dedicación plena a la proyectación. Como resultado de esta práctica el nivel de resolución tecno-morfológica es bajo y la calidad del producto final precaria.

Esta modalidad de práctica profesional del diseño, está definitivamente instalada en nuestro ámbito, y la inserción del diseño en un sistema de innovación tecnológica, como en por ejemplo EEUU, Alemania, Japón y Corea, entre otros países, parece lejana.

Y ante este panorama, cabe preguntarse acerca de las razones por las cuales la formación de diseñadores en Argentina se mantiene intacta a pesar de las experimentadas en el medio profesional, y de requerirse modificaciones, los lineamientos generales por donde esas correcciones deberían pasar.


El diseñador y la gestión de la producción fue publicado de la página 37 a página38 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºI

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