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El desafío de estudiar para pensar

Miller, Otto Carlos

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºI

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºI

VIII Jornadas de Reflexión Académica: "El Rol docente frente a los nuevos escenarios profesionales"

Año I, Vol. 1, Febrero 2000, Buenos Aires, Argentina | 76 páginas

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¿Qué es estudiar? La palabra estudiar tiene un origen latino.

De studium, estudio.

La Real Academia Española define al estudio como “Esfuerzo que pone el entendimiento aplicándose a conocer alguna cosa; en especial, trabajo empleado en aprender y cultivar una ciencia o arte.” Para los romanos, primitivamente, estudio fue sinónimo de celo, ardor, aplicación.

Posteriormente se extendió a la acepción de esfuerzo para aprender, considerar un tema con cuidado (celo).

La palabra studium latina fue heredada del indoeuropeo steu que significa empujar hacia delante.

Por su raíz etimológica, y su evolución histórica, surge que para el estudio se necesita esfuerzo, entendimiento, aplicación, trabajo y aprendizaje.

Estos cinco elementos necesitan ser ensamblados y para ello requieren una determinada metodología.

El poeta y erudito catalán Jaume March (1335-1410) hace una interesante reflexión acerca del estudiar y el aprender.

“Estudiar es únicamente trabajar para ser sabio.

Aprender es trabajar en ello con éxito.

Se estudia para aprender, y se aprende a fuerza de estudiar.

No se puede estudiar sino una cosa a la vez; pero se pueden aprender muchas; esto depende de la conexión que tienen con la que se estudia. Cuanto más se aprende, más se sabe, y alguna vez, cuanto más se estudia, se sabe menos.

Se ha estudiado bien cuando se ha aprendido a dudar.

Hay ciertas cosas que se aprenden sin estudiarlas, y hay otras cosas que se estudian sin aprenderlas.

Los más sabios no son los que han estudiado más, sino los que más han aprendido.

Se ve que algunas personas estudian continuamente sin aprender nada, y que otras aprenden todo sin estudiar.

La edad juvenil es el tiempo de estudiar; pero sólo en una edad más madura es cuando verdaderamente se aprende, porque debe estar formado el espíritu para poder discernir lo que el trabajo ha fijado en la memoria.” Cuando el aprendizaje se logró memorizando sin duda que es conocimiento estático.

Puede olvidarse rápidamente o convertirse en datos inertes.

March señala la necesidad de dudar.

La duda activa moviliza el pensamiento.

El pensamiento activo crea y fija conocimientos.

¿Qué es pensar? Palabra también de origen latino, de pensare, pesar, calcular.

La Real Academia Española define pensar como “imaginar, considerar o discurrir”.

Para pensar se hace necesaria la crítica, estar despojado de dogmas y tener una actitud de apertura.

Aquí se llega nuevamente a los elementos incluidos en la definición de estudio: Esfuerzo, trabajo, entendimiento, aplicación y aprendizaje.

Los cambios sociales, económicos y tecnológicos de estas últimas décadas han generado una cultura “light” donde el pensamiento pasó a ser una rareza innecesaria.

La anulación del sentido crítico y la falta de pensamiento dan vía libre a la manipulación mediante los medios de comunicación.

Esto encierra un grave peligro para la convivencia social y para la formación de profesionales.

El desafío docente actual es enseñar a estudiar para pensar para luego ser transformado en pensar para estudiar.


El desafío de estudiar para pensar fue publicado de la página 39 a página39 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºI

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