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Comprensión y expresión. Lo que subyace en el empleo de los distintos medios.

Pascualetto, Graciela S.

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºI

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºI

VIII Jornadas de Reflexión Académica: "El Rol docente frente a los nuevos escenarios profesionales"

Año I, Vol. 1, Febrero 2000, Buenos Aires, Argentina | 76 páginas

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Esta ponencia quizás resulte espontánea a la luz de las subyugantes posibilidades de las nuevas tecnologías y de la expansión sin fronteras de las comunicaciones y los espacios virtuales de aprendizaje.

Sin embargo, y con mirada puesta en el futuro pero sin desconocer el presente, se hace necesario reconocer las evidencias que existen sobre dificultades en el aprendizaje y en el manejo de los lenguajes más tradicionales: el oral y el escrito que, como bien sabemos, son imprescindibles tanto para la clase tradicional como para el “aula sin muros”.

Y tampoco podemos desconocer la existencia de un gran número de adolescentes que llegan a la Universidad sin haber internalizado pautas básicas para el estudio individual, el trabajo en grupo, la organización de las tareas... Y, muchas veces, sin tener conciencia de los distintos roles sociales y de lo que estos roles demandan en distintos contextos institucionales. Porque no es lo mismo estar en casa entreteniéndose frente a la televisión que mirar un video con fines de aprendizaje.

Sin embargo, y con la mirada puesta en el futuro pero sin desconocer el presente, se hace necesario reconocer las evidencias que existen sobre dificultades en el aprendizaje y en el manejo de los lenguajes más tradicionales: el oral y el escrito que, como bien sabemos, son imprescindibles tanto para la clase tradiconal como para el “aula sin muros”.

Porque leer y transcribir casi textualmente artículos sobre un tema, no es equivalente a escribir una monografía sobre ese tema. Y aunque parezca obvio, no lo es tanto: todavía hay quienes tienen que aprender la diferencia.

Este logro implica, básicamente, la distinción entre el “yo” y el “otro”, entre lo que yo sé y pienso y entre lo que distintos autores me brindan para ampliar mis conocimientos, para cuestionarlos o para establecer las bases de las nuevas propuestas personales. En este proceso, los alumnos necesitan apoyo para la articulación de sus aspectos subjetivo y la construcción de su identidad como sujetos con historia que participan en el acontecer del mundo y forman parte de esa construcción con continuidades, rupturas y transformaciones que es la realidad social.

Aspectos como los señalados, que muchas veces forman parte de nuestros comentarios, son los que motivan la presente ponencia. A estos a estos comentarios subyacen conceptos y valoraciones que sustentan una concepción del aprendizaje, punto del que sería razonable partir para analizar el valor didáctico de los distintos medios y recursos.

El aprendizaje puede ser entendido como un proceso por el cual el alumno incorpora, y almacena en su memoria conocimientos ya existentes y los reproduce a requerimiento del profesor. En este caso, la aprobación de la tarea, estaría relacionada con el grado de fidelidad de la versión del alumno con respecto al texto y la desaprobación surgiría cuando esa devolución no se ajuste a lo dado. Aquí, la comprensión no importa mucho y la expresión personal, importa menos.

También podemos concebir el aprendizaje como un proceso por el cual el alumno se apropia activamente del conocimiento, relacionándolo con sus saberes previos, estableciendo relaciones con informaciones provenientes de otras fuentes o con datos de la realidad y los organiza de un modo original para su comunicación o su aplicación.

Si tenemos esta visión, estaremos hablando del aprendizaje significativo. En este caso nos sentiremos complacidos cuando el trabajo del alumno dé muestras de su elaboración personal y nos resultará desalentador observar que su apropiación de los contenidos es escasa porque no tiene elementos para fundamentar, relacionar o aplicar el conocimiento.

Aquí la comprensión importa y la expresión personal también.

Entendemos por comprensión a la operación a la construcción a través de la cual se construye una representación mental de lo leído, lo visto o lo escuchado ubicando la información en un contexto, vinculándola con otros datos, dando ejemplo, transfiriéndola a nuevas situaciones o utilizándola para resolver problemas. Y entendemos por expresión, la manifestación individual (o grupal) mediante la cual se comunican ideas, conceptos y teorías o se realizarán producciones orales, escritas o audiovisuales integrando en el mensaje conocimientos, valorizaciones, enfoques teóricos y/o estéticos que muestran la elaboración y la visión propia del sujeto (o del grupo).

Pensemos en las situaciones más sencillas y cotidianas.

Pensemos en el desarrollo de una clase grupal preparada después de una indagación bibliográfica, utilizando como recursos el pizarrón y el afiche. Qué se puede decir, escribir o graficar para comunicar a los compañeros y al docente si en el tema no ha sido comprendido con suficiente profundidad y si no ha pasado por el eje de lo subjetivo? Cómo se podría hacer una síntesis, un esquema de contenido o un diagrama que muestre las relaciones entre los distintos conceptos si existen dificultades para la expresión oral o si no se han desarrollado competencias para construir un mensaje gráfico legible?

Vayamos ahora a la aplicación didáctica de uno de los nuevos recursos. Los alumnos podrán haber realizado la recolección de información por internet sobre el arte moderno, pero se quedarán a mitad de camino si no procesan esa información para su tratamiento durante una discusión oral, para la redacción de un informe escrito o la realización de un video.

Si optáramos por el último trabajo, a partir de la comprensión del tema, los alumnos deberán poder emplear convenientemente el lenguaje audiovisual y, si se busca también el desarrollo de la creatividad, tendrán que procurar formas originales de expresión.

Ni los recursos tradicionales, ni los nuevos medios aportan soluciones al proceso de enseñanza y aprendizaje, a menos que se sostengan propuestas didácticas para favorecer la comprensión y potenciar las capacidades expresivas de los alumnos.

Históricamente los medios de comunicación fueron evolucionando agregando posibilidades a las ya existentes, y éstos – en general – no desaparecieron, sino que se fueron redefiniendo en sus posibilidades y funciones. Algo semejante ocurre con los medios como recursos didácticos.

Su aprovechamiento dependerá del modo en que podamos potenciar el aprendizaje y la expresión de los alumnos, tratando de evitar lo que enseña Antonio Battro: “Generalmente usamos las máquinas para mejorar lo existente o hacemos más de lo mismo, pero no siempre sabemos como promover la novedad y estimular la creatividad del alumno con ellas” (La Nación, 8/8/99).

Esta cita corresponde a un artículo extraído de internet que, al finalizar dice: Los interesados en comunicarse vía correo electrónico con el autor, pueden hacerlo a la siguiente dirección: aprenderhoy@lanacion.com.ar copyright 1999 La Nación. Todos los derechos reservados.

A mí me produjo entusiasmo y alegría que un investigador de esta talla dejara abierta la posibilidad de comunicarme con él. Ahora bien, qué sentido tiene que yo me comunique con Battro si no estoy al tanto y no comprendo los temas sobre los que trata? Yo podría decirle: Profesor, sé que usted es una persona importante en el ámbito educativo, pero no entiendo nada de computación en la enseñanza.

Probablemente Battro no me responda, o me agradezca porque lo reconozco como autor aunque desconozca los temas que investiga. Pero también es probable que me diga: primero infórmese, trate de entender algo de todo esto y después hablamos.

La comprensión y utilización de contenidos en distintos contextos, como así también la competencia para la expresión escrita serían las condiciones básicas para un intercambio enriquecedor con el especialista. Si estas condiciones están presentes, el correo electrónico será un instrumento sumamente productivo desde el punto de vista académico. De lo contrario, el diálogo difícilmente podría ir más allá de cuestiones banales.

Pienso que esto es lo que subyace al empleo de los diferente recursos. Y que constituye la clave para promover el aprendizaje significativo aprovechando las ventajas diferenciales que cada uno de ellos ofrece.


Comprensión y expresión. Lo que subyace en el empleo de los distintos medios. fue publicado de la página 50 a página52 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºI

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