Estudiantes Internacionales Estudiantes Internacionales en la Universidad de Palermo Reuniones informativas MyUP
Universidad de Palermo - Buenos Aires, Argentina

Facultad de Diseño y Comunicación Inscripción Solicitud de información

  1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Escritos en la Facultad Nº38 >
  4. ¡Paren las rotativas! El realismo del periódico contemporáneo.

¡Paren las rotativas! El realismo del periódico contemporáneo.

Lattanzi, María Luciana

Escritos en la Facultad Nº38

Escritos en la Facultad Nº38

ISSN: 1669-2306

Nuevos Profesionales en Diseño y Comunicación Edición VII: 13 de diciembre de 2007 Trabajos Finales de Grado aprobados [Resúmenes] Junio | Octubre 2007

Año III, Vol. 38, Noviembre 2007, Buenos Aires, Argentina | 54 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Los primeros diarios poco se diferenciaban en materia de
diseño a los libros de la época. En general constaban de cuatro
páginas. La primera se asemejaba a portada de un libro, con
un único título, la fecha y el nombre del impresor. La segunda
página solía quedar en blanco y recién en la tercera comenzaba
el texto que estaba compuesto de un solo título general
y una única familia tipográfica que no variaba su cuerpo. La
diagramación se manejaba a todo el ancho de la página o a
lo sumo a dos columnas y no se utilizaban recursos gráficos
para separar entre noticias.
A partir del siglo XVIII empiezan a evidenciarse una serie de
cambios con el objetivo de proporcionar la mayor cantidad de
noticias posibles y de acortar los tiempos de impresión para
poder mantener cierta periodicidad. El tamaño del formato
se incrementó así como el número de columnas por página.
Entraba más información en menos páginas y esto era conveniente
para los editores ya que las tarifas postales estaban en
relación al número de hojas enviadas. Esto devino en formatos
enormes poco prácticos, atiborrados de información y de tan
sólo dos o cuatro páginas.

Con la llegada de la Segunda Revolución Industrial en el
siglo XIX, las técnicas de impresión mejoran y las tiradas
de periódicos aumentan. De todas formas, durante mucho
tiempo no existió una gran preocupación por aplicar diseño
a las páginas puesto que los tiempos de trabajo en un diario
son efectivamente cortos y además se trata de un producto
“perecedero y barato”.
Hubo que esperar hasta 1963 para que el New York Herald
Tribune se destacara por su orden y diseño elegante. Esto
impulsó a otros diarios a experimentar nuevas formas de
diagramación pues la expansión de la televisión a principio de
los ´70 hizo disminuir las ventas. La competencia era feroz,
ahora el lector podía recibir las mismas noticias a través de
imágenes en movimiento y sonido en tiempo real. El diario
debía reinventarse y la mejor manera de hacerlo fue tomar el
elemento propio de la televisión: el atractivo visual. La inclusión
de fotos y gráficos se incrementó así como su tamaño, las
primeras páginas se hicieron más atractivas con la inclusión
de menús y sumarios, se desarrollaron suplementos especializados
para captar a un público más amplio y finalmente se
adoptó el color.
Así como la aparición de la televisión obligó a la prensa gráfica
a reinventarse, la llegada de la era digital, con la masificación
de Internet en los ´90, implica comenzar a replantear nuevas
estrategias para que el periódico pueda sobrevivir y estar a
tono con las necesidades de los nuevos receptores.
Cambios de hábitos. El ritmo veloz que ha tomado la vida
cotidiana obliga a buscar los caminos más directos para obtener
lo que buscamos. Los medios digitales favorecieron esta
situación con su agilidad y dinamismo, haciendo más fácil
el acceso a la información. El manejo diario de estas nuevas
tecnologías también implicó cambios tanto en la escritura
como en la lectura.
Testeos realizados indican que la lectura en pantalla es un 30%
más lenta con respecto a la lectura en papel y la comprensión
del texto se reduce en un 50%. El proceso de lectura consiste
en el reconocimiento de las palabras como un todo. El ojo se
desliza a través del texto en búsqueda de palabras o grupos de
palabras sobre los cuales se reposa brevemente. A esta pausa
se la denomina “fijación” y dura un promedio de 0.25 segundos.
Luego de la fijación, el ojo se mueve hacia otro grupo
de palabras en menos de 0.1 segundos. Este proceso se repite
una o dos veces y luego se detiene entre 0.3 y 0.5 segundos
para comprender el significado de la frase vista.
La computadora produce fatiga visual y sólo un 16% de los
usuarios realmente termina de leer el texto palabra por palabra.
Además, Internet es un medio interactivo que pone a
disposición del público una cantidad ilimitada de información.
La conducta del navegante en la red es la de ir saltando de
página en página, tomando partes que le resulten útiles pero
sin detenerse demasiado tiempo en ninguna. Esto genera una
conducta en el lector de “scaneado” de los textos en búsqueda
de la información más relevante, tomando palabras o frases
individuales, pero sin leer la información completa.
Para no perder la atención de este nuevo lector, gráficamente
estas situaciones se pueden traducir en: destaque de ciertas
informaciones claves con colores o subrayados, inclusión de
sumarios que den un pantallazo general de los contenidos y
textos claros y breves, con la mitad o menos de las palabras
que usan los impresos.
La agilidad de conexiones a las que están acostumbrados los
lectores así como el propio ritmo moderno de vida a veces
no permite hacerse tiempo para examinar detalladamente
todas las noticias del diario. A esto hay que sumarle que la
cantidad de texto que presenta un impreso es ampliamente
superior a la de un Web Site. Todos estos elementos deben
ser tenidos en cuenta ya que los usuarios de Internet también
son compradores de periódicos.
El último paso evolutivo, los periódicos online, son el auge de
la era digital. El continuo flujo de la información ha puesto el
conocimiento al alcance de todos. Sin moverse del hogar hoy
es posible hojear un libro de la biblioteca de Yale o leer las
noticias del día en el Liberation de Francia. La llegada de los
nuevos medios está modificando nuestra manera de percibir las
cosas. La utilización de aparatos electrónicos como celulares,
computadoras inalámbricas, Palms, el messenger y los mails,
han desarrollado una necesidad de inmediatez en la recepción
y generación del mensaje. Muchas veces los lectores ya tienen
conocimiento de las noticias antes de comprar el periódico.
Si a esto se le suma la presencia de diarios en Internet que se
encuentran continuamente actualizados, es lógico pensar en
la inminente muerte de las publicaciones impresas.
La prensa online es la edición en formato digital de los diarios
tradicionales. La primera versión electrónica de un perió¬dico
fue el San Jose Mercury News del Sillicon Valley de California.
En Argentina el primero fue Los Andes de Mendoza,
seguido por La Nación siendo éste el primer diario de alcance
nacional en versión on line, a fines de 1995. Hoy en día se¬gún
la agencia oficial de noticias Telam, uno de cada cuatro diarios
argentinos se encuentra subido a Internet, lo que de¬muestra
una fuerte tendencia hacia la informatización de la prensa.
La Internet como medio masivo es un concepto relativamente
nuevo. Sus ventajas son la inclusión de imágenes en movimiento
junto con sonidos, además de la posibilidad infinita
de utilización de hipertextos (links) que vinculan pági¬nas
entre si. Pero el proceso será largo ya que actualmente no
representan una amenaza concreta frente a los impresos.
Las versiones on line de los periódicos no son más que meras
copias (malas copias) y con menos contenidos que los diarios
originales. Es notable una falta de aprovechamiento de los
recursos debida a la escasa madurez del nuevo medio que
lleva tan sólo 15 años integrado a nuestra vida cotidiana y
que necesita aún desarrollar su propio lenguaje.
La Red comparte elementos de los diarios, de la televisión y
de la radio, pero no es como ninguno de ellos. Tampoco lo es
su público, que antes que leer, prefiere hacer un scaneo de la
información que le parece más relevante. El leer en la pantalla
demanda un esfuerzo físico mayor que no soporta la lectura
de textos de más de 1000 palabras. Es por eso recomendable
reducir las cantidades de texto, destacar las informaciones más
importantes de manera clara y trabajar a pocas columnas.
El lenguaje multimedial ofrece también la inclusión de hipertextos,
es decir enlaces o links que vinculan informaciones
relacionadas. Esta posibilidad permite profundizar los temas
de manera infinita y genera un nuevo hábito de lectura al
incluir la interactividad con el lector y los navegantes pueden
realizar la lectura habitualmente lineal de la información.


¡Paren las rotativas! El realismo del periódico contemporáneo. fue publicado de la página 32 a página33 en Escritos en la Facultad Nº38

ver detalle e índice del libro