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Alianzas y Proyectos colaborativos

Belmes, Débora

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXVII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXVII

ISSN: 1668-1673

Año XX , Vol. 37, Febrero 2019, Buenos Aires, Argentina | 198 páginas

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Es necesario aprender a navegar en un océano de incertidumbres, a través de archipiélagos de certezas (Edgard Morin)

La propuesta para este nuevo plenario se orienta a ubicar una dimensión en la que estaría en juego la relación entre la Universidad y el contexto social. Esta primera cuestión merece algunas preguntas: ¿Estamos ante nuevos escenarios? ¿Necesitamos plantearnos nuevos modos de inserción del mundo académico? Las universidades han sido tradicionalmente espacios destinados a la formación de profesionales (docencia), producción de nuevos conocimientos (investigación) y prácticas en el campo de lo social (área de extensión).

Hoy la formación del profesional se ha transformado en una formación continua y la investigación no solo en la producción del conocimiento para sí sino también al servicio de la producción y comercialización del conocimiento en el campo social. En este proceso la investigación constituía una de las maneras de vincularse con el entorno y el área de extensión se desarrollaba desde una mirada asistencialista. En el campo de la extensión también se han producido cambios a través de la intervención e incorporación de la investigación y la docencia transformando su función primigenia en un accionar que favorece la intervención y proyección social de la universidad.

Los modos en que la universidad se relacione con su entorno, están subordinados (entre varias cuestiones) al proyecto educativo por un lado y a las demandas del mundo socio-cultural por el otro. No es posible desconocer que la retirada del estado de muchas de las áreas vinculadas al accionar e intervención comunitaria han modificado esta perspectiva y ello impone nuevos puntos en las agendas académicas en tanto actores políticos de peso (relevamientos sociales, políticos, económicos, movimientos culturales y artísticos entre otros).

Estos aspectos no están aislados del proyecto educativo y replantean los modos en los que se construye la mirada del futuro profesional. En este sentido salir de la idea de isla del conocimiento (universidad aislada propio del paradigma de la modernidad) implica pasar de un modelo que trabaja con la determinación y la disyunción, a un modelo que no busca aislar para entender y conocer, sino que es desde su pertenencia a la red que es posible comprender, intervenir y/o crear.

Las prácticas y proyectos colaborativos habilitarían vías que en primera instancia rompen con la distinción y separación entre teoría y praxis, ya que ambos se retroalimentan y no pueden existir sin la presencia del otro.

Si bien el conocimiento es un conjunto de herramientas que pueden explicar un sector de la realidad y que se reconocen por sus efectos (ello pensado como “caja de herramientas”, Foucault), estas solo lo son, en tanto partimos de la idea de que existe una realidad. El conocimiento aislado es un conocimiento insuficiente y su sentido se vuelve inteligible en tanto lo ubicamos en un contexto (no hay texto por fuera de contexto).

En la era de la información y del big data, la acumulación de datos muestra que información y conocimiento aislados son insuficientes para comprender la realidad. El desafío universitario es lograr que la información forme parte del conocimiento y que el atravesamiento académico no se convierta en un mero proceso acumulativo.

La contextualización y la experiencia a través del ejercicio y práctica concreta se convierten en elementos que permitirían visibilizar la eficacia del modelo académico.

El trabajo en proyectos y/o a partir de problemáticas concretas sería una vía que favorece la contextualización y permite salir del parcelamiento teórico y disciplinar, del aislamiento del sujeto favoreciendo el trabajo con la diversidad a través del intercambio entre pares, la ejecución de programas y proyectos, desarrollando liderazgos y promoviendo de manera simultánea la construcción del saber, el ejercicio de los conceptos y la co-construcción de la subjetividad del profesional.

El trabajo con otros y junto a otros favorece nuevas ligaduras, evita el miedo a lo ajeno y extraño, pone en funcionamiento la diversidad, haciendo jugar las diferencias, ya no el plano de la exclusión sino de la creatividad.

El lazo grupal también constituye una trama que permite alojar el error, favoreciendo una alianza necesaria donde lo novedoso y creativo se sostiene frente a la amenaza del conformismo y la normalización.

Las prácticas y proyectos colaborativos, en tanto acción de conjunto, constituyen una herramienta que promueve la reflexión y a la vez, otorgan a la tarea (y quizás en alguna medida a la propia existencia) el valor del sentido, de que la participación en el mundo puede ser algo relevante.

Quedaría un aspecto a plantear: ¿Estas acciones cómo se originan? La universidad ya trabaja con algunas propuestas (clientes concretos), pero quizás su desafío, es también ampliar su perspectiva en el plano de un accionar social más definido. Muchas cátedras ya trabajan en esa línea, quizás habría que construir nuevas herramientas que permitan que estas acciones, hasta ahora situadas en el plano de lo intro-académico, pudieran tener una visibilidad mayor, favoreciendo que las mismas instituciones encuentren en la universidad un espacio para el procesamiento y solución de algunas de sus problemáticas.

Y que a la vez, la universidad se convierta en un espacio que no solo se vincula con el entorno sino que es desde su pertenencia (ser parte de) que facilita, vehiculiza y procesa alternativas a problemáticas de carácter social.

Referencias bibliográficas Han, Byung-Chul (2014): La sociedad de la transparencia.

Barcelona: Herder Morin E. (1999): Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. www.ideassonline.org/public/pdf/LosSieteSaberesNecesariosParaLaEdudel-Futuro.pdf


Alianzas y Proyectos colaborativos fue publicado de la página 29 a página30 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXVII

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