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La clase como un acto creativo. El caso Leonardo Haberkorn Manevich

Tesoriere, Pablo Andrés

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXVII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXVII

ISSN: 1668-1673

Año XX , Vol. 37, Febrero 2019, Buenos Aires, Argentina | 198 páginas

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Resumen: Con base en una carta que escribió e hizo pública el periodista, escritor y docente uruguayo Leonardo Haberkorn Manevich, donde expresa su renuncia a seguir ejerciendo la docencia, se realiza un análisis y propuesta de trabajo que incluya a la tecnología educativa como un aliado del docente, observando la clase como un acto creativo.

Palabras clave: Tecnología educativa - inclusión genuina – clase – enseñanza – constructivismo - nativos digitales 


Como cada cierto tiempo, de nuevo se nos presenta una tecnología que pretende ser la panacea para resolver muchos, por no decir todos, de los problemas educativos.

Inicialmente nos encontramos con la radio, después apareció la televisión, a la que siguió el vídeo, para finalmente llegar la informática. Ahora surgen las denominadas redes de comunicación con su conocida Internet, como el instrumento mágico de finales de siglo que nos permite llegar a muchos sitios, obtener multitud de información, y ponernos en contacto con personas situadas en diferentes partes del planeta. (Cabero, 1999).

Leonardo Haberkorn Manevick es un periodista y escritor uruguayo que fue galardonado con el Premio Morosoli de Periodismo en 2002, ganó el Primer Concurso para Periodistas Nacionales en Uruguay sobre Control del Tabaco en 2004 y el Premio Bartolomé Hidalgo en 2011 en la categoría Ensayo Político Periodístico. Ha escrito una docena de libros y fue coordinador académico de periodismo de la Universidad ORT Uruguay.

Sin embargo, se hizo conocido en 2016 cuando decidió publicar una carta donde renunciaba a seguir ejerciendo como docente a causa de no poder hacerle frente a sus alumnos y el uso de redes sociales en sus clases.

Después de muchos, muchos años, hoy di clase en la universidad por última vez. No dictaré clases allí el semestre que viene y no sé si volveré algún día a dictar clases en una licenciatura en periodismo. Me cansé de pelear contra los celulares, contra WhatsApp y Facebook.

Me ganaron. Me rindo. Tiro la toalla. Me cansé de estar hablando de asuntos que a mí me apasionan ante muchachos que no pueden despegar la vista de un teléfono que no cesa de recibir selfies. (Haberkorn, 2016).

Docente de periodismo, en su carta, Haberkorn alerta que cada vez son más los estudiantes que tienen esa actitud exponiendo como ejemplo que proyectó la película El Informante, sobre dos héroes de periodismo, y sus alumnos se durmieron. Por el contrario, sin prestar atención a la clase que estaba dando, sus alumnos no paraban de mirar un video en Facebook sobre un cachorro que ladraba.

Siendo un periodista reconocido en Montevideo, Uruguay y haciendo pública su renuncia mediante una carta, tomó notoriedad no solo en los medios uruguayos sino también en Argentina, publicándose su catarsis como docente en medios como Infobae y expresándose al respecto en redes, personalidades como Marcelo Tinelli y hasta el presidente de la Nación, Mauricio Macri.

Sin embargo, este no fue el primer caso de un docente que hace pública su frustración frente a la inminente llegada de la tecnología a las aulas. En Colombia, Camilo Jiménez, periodista y profesor de Comunicación Social de la Universidad Javeriana, renunció a su cátedra e hizo público su frustración en el periódico El Tiempo.

Por supuesto que he considerado mis dubitaciones, mis debilidades. No me he sintonizado con los tiempos que corren. Mis clases no tienen presentaciones de Power Point ni películas; a lo más, vemos una o dos en todo el semestre. Quizá, ya no es una manera válida saber qué es una crónica leyendo crónicas, y debo más bien proyectarles una presentación con frases en mayúsculas que indiquen qué es una crónica y en cuántas partes se divide. Mostrarles la película Capote en lugar de hacer que lean A sangre fría….. Lo que han perdido los nativos digitales es la capacidad de concentración, de introspección, de silencio. La capacidad de estar solos.

Solo en soledad, en silencio, nacen las preguntas, las ideas. Los nativos digitales no conocen la soledad ni la introspección. Tienen 302 seguidores en Twitter. Tienen 643 amigos en Facebook. (Jiménez, 2011).

Según el Dr. en Educación Alejandro Spiegel, se entiende como nativos digitales a la aproximación intuitiva que hacen los niños y jóvenes a las tecnologías. Sin embargo, lo que suele preocupar, es que a pesar de su condición de nativos digitales, los jóvenes son inmigrantes en la vida adulta y en las distintas expresiones culturales.

Los casos de Haberkorn y Jiménez son paradigma dentro de lo que ocurre actualmente dentro de una clase entre los docentes y los alumnos, denominados nativos digitales. Ambos hacen eco de no poder comunicarse con sus alumnos y de no lograr interés.

Quizá la lectura sea ahora salir al mar de Internet a pescar fragmentos, citas y vínculos. Y en consecuencia, la escritura esté mudando a esas frases sueltas, grises, sin vida, siempre con errores. Por eso, los nuevos párrafos que se están escribiendo parecen zombis. (Jiménez, 2011).

Luego de que se haga pública su carta, Haberkorn fue entrevistado en Uruguay en el programa de televisión Juegos de Poder. “Hoy ser docente es algo tan duro, tan complicado y tan difícil, que el profesor tendría que estar 100 % pensando en la clase que va a dar, los recursos que va a usar... Y nunca lo tuve”. (Canal M Uruguay, 2016).

Uno como docente tiene que establecer un criterio frente a la tecnología, que está presente más que nunca en nuestras vidas. La tecnología tiene movimiento propio y debe utilizarse como una herramienta dentro del sistema educacional. Se debe asociar la tecnología educativa con poder pensar. El docente debe tener en claro qué quiere transmitir, generar y establecer sus contenidos incluyendo la tecnología educativa como un aliado. No solo saber el contenido sino qué quiere que pase con el contenido mediante el uso de la tecnología.

Spiegel, en una conferencia en FAGDUT en Rosario, hace referencia al rol del docente frente a la tecnología.

No se pide que un docente de 60 años le enseñe a un adolescente sobre cómo usar una Tablet o una notebook.

Por el contrario, se busca que el docente incorpore la tecnología a sus prácticas, de una manera coherente. El docente debe encontrarle a la tecnología un buen uso pedagógico. La enseñanza debe reinventarse. Preparar una clase, no solo tiene que ver con los contenidos de la asignatura, sino también en cómo se enseñan y ahí es donde juega un factor importante la tecnología.

Los casos de Haberkorn y Jímenez son claros ejemplos de docentes que tienen alumnos aburridos en clase. Se suele creer que una clase teórica es aburrida. Sin embargo, es mediante la creatividad que el docente debe usar la tecnología educativa como una herramienta para atrapar el interés de sus alumnos. Si Haberkorn no podía dar su clase de periodismo porque sus alumnos estaban muy pendientes de Facebook, por qué no llevar el periodismo a Facebook y dar una clase de cómo la información llega a las redes sociales. Se les puede ofrecer una clase de cómo se transmite información periodística en Twitter teniendo solo 140 caracteres. Haberkorn se muestra horrorizado frente al hecho de pasar una película y que sus alumnos se queden dormidos. Pareciera que porque el docente usa un video o un proyector, va a lograr captar la atención de sus alumnos y eso es erróneo. Hablamos de una inclusión efectiva (Maggio, 2012). Es decir ya que tengo un video o un proyector en la institución, la uso. El uso de tecnología en el aula debe ser de inclusión genuina. (Maggio, 2012). Es decir generar un plus. Generar un intercambio entre alumno y docente. Y si la película logra que los alumnos se duerman, evidentemente algo estoy haciendo mal y debo ser lo sumamente ágil y creativo para cambiar de estrategia en el aula. Los docentes debemos generar alumnos pensantes, que tengan autonomía y luego puedan simbolizar y aplicar lo aprendido en la vida misma.

Tanto el periodismo como la comunicación social son dos áreas que evolucionaron muchísimo con el crecimiento de la tecnología y el docente debe estar atento a esos cambios. La clase parte de una unidad didáctica y siempre hay que mirar el aula y ver qué es lo que pasa con los alumnos. El docente tiene presente los contenidos que tiene que dar pero en función del grupo, del lugar y del tiempo, va a desarrollar sus estrategias de enseñanza teniendo en cuenta la tecnología educativa, ejerciendo la docencia como un acto creativo, estableciendo parámetros de aula expandida y generando un alumno activo crítico, capaz de involucrarse en los contenidos, aprendiendo.

Al comienzo de cada clase anoto en el pizarrón el plan de trabajo que traigo pensado, pero a la vez les comunico que ésta es más bien una hipótesis que dará origen a una clase no prevista del todo, surgida a partir de la interacción con lo que ellos aporten y deseen realizar.

(Carlino, 2005).

El docente debe componer una clase combinando críticamente los recursos, construyendo un espacio potente de enseñanza y aprendizaje. Spiegel comenta que “resulta necesario que la escuela dé oportunidades reales de reflexión y de acción a los docentes, para que éstos diseñen clase más ricas, en las que utilicen los distintos recursos que tienen a su alcance”. (2002).

Las y los docentes no ven disminuido su trabajo porque encuentran un gran proveedor de información. Por el contrario, deben enseñar lo que siempre enseñaron pero potenciado en tanto no es lo mismo enseñar lo que es importante frente a lo trivial cuando se dispone de dos problemas, enfoques o proyectos a cuando se dispone de variados problemas, enfoques o proyectos. (Litwin, s.f.).

Combinar los recursos nos invita a ser creativos como docentes utilizando estrategias tecnológicas para desarrollar una clase sin perder la atención de los alumnos y promoviendo su participación activa, debatiendo y generando un aula expandida, por ejemplo, mediante el uso de las redes tecnológicas. Parafraseando a Manuela Valencia, las herramientas tecnológicas deben adaptarse a la enseñanza, no la enseñanza a las herramientas tecnológicas. “El mal uso de la tecnología en el proceso pedagógico, proviene fundamentalmente de dos fuentes: los estudiantes, quienes son susceptibles de la distracción y los docentes, quienes emplean de forma errónea las herramientas expositivas”. (Valencia, 2012).

El relato de Haberkorn se puede aplicar perfectamente al párrafo citado anteriormente de Manuela Valencia. El uso de la herramienta es erróneo, generando una dependencia digital de videos largos que desemboca en alumnos pasivos aburridos.

No hay que tomar medidas autoritarias como por ejemplo apagar los celulares. Por el contrario, el docente debe ser creativo e incorporar la tecnología generando lo que usualmente se llama, aula expandida. Facebook puede ser un aliado del docente para que los alumnos puedan seguir desarrollando un determinado aprendizaje en sus casas y con sus compañeros.

El conocimiento es construido y es de vital importancia contar con alumnos activos donde se genere un ida y vuelta entre el docente y el alumnado, evitando clases rígidas y donde predominen las preguntas. El alumno tiene que estar entusiasmado y tiene que animarse a preguntar. Los ejemplos que se dan en un aula deben ser cercanos y reales a los alumnos, para motivarlos y que se involucren. Se piensa en clase no como un acto repetitivo sino como un acto creativo.

Referencias bibliográficas 

Carlino, P. (2005) Escribir, leer y aprender en la universidad.

Argentina. Fondo de Cultura Económica.

Haberkorn, L (2015) Con mi música y la Fallaci a otra parte. Disponible en: http://leonardohaberkorn.blogspot.com.ar/2015/12/con-mi-musica-y-la-fallaci-otra-parte.html?m=1 

Canal M Uruguay (2016, 15 de septiembre). Haberkorn sobre alumnos: “Salvo Rombai, no propusieron otro tema en un año [archivo de video]. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=95QiTULoNpE 

Jímenez, C (2011). Profesor renuncia a su cátedra porque sus alumnos no escriben bien. El tiempo. Disponible en http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-10906583 

Litwin, E. (s.f.) Las nuevas tecnologías y las prácticas de la enseñanza en la universidad. Argentina: Universidad de Buenos Aires.

Maggio, M. (2012). Enriquecer la enseñanza. Argentina: Paidós.

Spiegel, A. (2009) Nativos e inmigrantes digitales. Argentina: Novedades Educativas.

Valencia, M. (2012) Malos usos de la tecnología en la pedagogía. Asignatura Pedagogía del Diseño I. Facultad de Diseño y Comunicación.

Nota: Este trabajo fue desarrollado en la asignatura Introducción a la Tecnología Educativa a cargo de la profesora Natalia Lescano en el marco del Programa de Reflexión e Innovación Pedagógica.

Abstract: Based on a letter written and made public by the Uruguayan journalist, writer and teacher Leonardo Haberkorn Manevich, where he expresses his refusal to continue teaching, an analysis and work proposal is made that includes educational technology as an ally of the teacher, observing the class as a creative act.

Keywords: Educational technology - genuine inclusion - class - teaching - constructivism - digital natives 

Resumo: Com base numa carta que escreveu e fez pública o jornalista, escritor e docente uruguaio Leonardo Haberkorn Manevich, onde expressa sua renúncia a seguir exercendo a docencia, realiza-se uma análise e proposta de trabalho que inclua à tecnologia educativa como um aliado do docente, observando a classe como um acto criativo.

Palavras chave: Tecnologia educacional - inclusão genuína - classe - ensino - construtivismo - nativos digitais


Pablo Andrés Tesoriere. Licenciado en Dirección del Cine (Universidad del Cine). Fotógrafo profesional.


La clase como un acto creativo. El caso Leonardo Haberkorn Manevich fue publicado de la página 58 a página60 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXVII

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