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El aula como espacio político

Dozo, Dardo

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXVII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXVII

ISSN: 1668-1673

Año XX , Vol. 37, Febrero 2019, Buenos Aires, Argentina | 198 páginas

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Palabras clave: Debate – investigación – conocimiento - argumentación 


Son muchas las veces que se ha dicho de evitar hablar sobre temas irritantes como son los referidos a la religión, al fútbol y a la política. No es contradecir esa recomendación dado que son, de por sí, aspectos que generan (si no se tiene cierto tacto), incomodidades y hasta confrontaciones. Ahora bien, es la intención tomar estos aspectos dentro de nuestro ámbito académico y es necesario reflexionar. Acuerdo que temas como el fútbol, aún tomado con humor puede exacerbar y crear resquemores, sobre todo si al hacer dicha referencia se toma de lado, de un determinado partido. Pero también se puede tomar como fenómeno de estudio dentro de una sociedad, por lo tanto, se torna más que interesante dentro de lo que nos muestra como espectáculo y como comportamiento de la sociedad. Pensando en las religiones, es algo que puede ser enriquecedor si se ahonda en la esencia de las mismas y se transita ese conocimiento como un aporte cultural para quienes nos encontramos construyendo el camino del conocimiento sobre creencias, divinidades, el vínculo que el hombre establece con el dios en el que deposite su necesidad humana, y así amparar su pasar por el mundo quienes desean acogerse a una religión determinada. Y llegamos a la política. Hacer política en el aula. Algo que produce, al ser enunciado, tal vez, un cierto escozor en muchos que lo piensen. Como ese espacio donde no se puede enunciar una idea, dar a conocer un concepto, generar una determinada acción política. Ya es algo arcaico tener que decir que político es todo. Pero parecería que aún ahora es menester e imprescindible el seguir debiendo diferenciar un discurso partidista de un discurso político. Y la educación es en sus raíces un acto político.

Abrazar el espacio de construcción del conocimiento nos pone ante una decisión crucial que es dónde se para el sujeto para llevar adelante ese acto, si desde un bajar conocimientos “a”, o si desde construir el conocimiento “con”. Veredas opuestas y veredas políticas. Y dentro del espacio áulico todo lo que se dice, todo lo que no se dice, constituye un acto político. Sabernos sujetos políticos nos des sujeta del miedo a la palabra, a la acción, a la reflexión propia y compartida. A tomar ciertas acciones que sabemos que, indefectiblemente, tendrán su eco dentro de la sociedad donde vivimos. ¿Desde qué lugar se construye y qué se construye? ¿Qué esperamos que suceda en ese espacio? ¿Deseamos escuchar solo nuestra voz o esperamos escuchar otras voces que aporten, que acuerden, que disientan? Permitir el aporte, el acordar o el disentir dentro de la construcción es un acto político. No permitirlo también. Allí es donde debemos elegir una vereda determinada. Y esa elección es absolutamente política.

El ámbito educativo debe luchar sin descanso contra el miedo. El miedo de hablar, el miedo de escuchar, el miedo de pensar. Es por ello que nuestra tarea también debe centrarse en instaurar dentro de nuestro espacio áulico, que el hecho político no es un demonio que nos acecha.

La diversidad de pensamientos, la construcción desde la ruptura del deber pensar igual al otro es lo que genera un espacio reflexivo, de autonomía de pensamiento y de no sujeción a la repetición de lo que otros nos quieran instalar como única forma de verdad, si es que la verdad existiera. Tal vez el reconocer el aula como un espacio político nos ubica en el lugar del desafío de sabernos responsables de determinadas construcciones en un aquí y en un ahora donde, desde nuestra ética profesional, nos genere la construcción de un escenario que sabemos no ingenuo desde el momento en que damos el primer paso hacia la acción pedagógica. Y el aula es un lugar absolutamente político. Todos lo sabemos pero es absolutamente indispensable el hacernos cargo de ello.

Dentro del espacio artístico es un tema analizado en más de una oportunidad. Así como un escenario no es un lugar inocente, el espacio áulico tampoco lo es. Toda manifestación tiene un sentido político. Lo político produce el sentido del discurso y ese sentido se transita en cada momento del espacio de construcción dentro del aula, como también fuera de ella dado que seguimos con nuestra tarea más allá de las paredes físicas institucionales. Aun quien desee ubicarse ante la postura de no tomar el aula como un espacio político lo están haciendo al abordarlo de esa manera. Toda enseñanza es política. Nuestro espacio es un espacio crítico, reflexivo. La decisión de tomarlo desde ese punto de vista nos ubica en un escenario determinado, como así también a quien desee pararse en el escenario del podio docente, ese espacio que no permite la reflexión y el cuestionamiento ante la presunta verdad de quien imparte el supuesto conocimiento indiscutible. La elección del silencio de los alumnos ante la palabra del docente, también es político. Quienes nos ponemos en la vereda opuesta, los que pensamos que el espacio debe ser un espacio de construcción, también lo hacemos desde la política. Y cada vez se torna aún más imprescindible el sabernos en ese escenario. Así como el arte debe ser siempre rebelde, el acto educativo también lo debe ser. Rebelarse para revelar. Provocar la autonomía en los alumnos. Instaurar el espacio reflexivo, de construcción, vaciar las banalidades del imperioso resultado, salirnos nosotros docentes de nuestros gustos o pareceres, profundizar sobre cada palabra dicha y sobre cada palabra que elegimos no decir para que el conocimiento sea propiedad de ese otro, que es la pieza fundamental dentro del proceso educativo. Y que, en definitiva, es quien nos brinda nuevas y más complejas miradas sobre nuestra área específica de trabajo. Elegir si convertimos el aula en un espacio que resista la pauperización y la fragilidad dado que el avance del empobrecimiento reflexivo también es un acto político que el mundo se encuentra sufriendo y del cual nosotros es menester que nos hagamos cargo para que no continúe avanzando. Ello nos exige la creación de espacios de resistencia. Espacios que provoquen siempre nuevas dudas e interrogantes, para intentar ingresar en siempre nuevas dudas e interrogantes que nos alimenten y que no nos estanquen en espacios de comodidad. Es así como el espacio político también admite o rechaza la diversidad. Diversidad que nosotros, docentes, debemos defender en todas sus expresiones. Desde la diversidad de pensamiento a toda la que el sujeto decida sujetarse para sentirse libre en la construcción de su camino. Podemos aquí, hacer una breve referencia a la libertad que provoca dentro del aula el cumplimiento de las normativas establecidas dado que el mismo implica un sentido de justicia dentro de quienes conforman ese mismo espacio. Y saber que ese cumplimiento no se convierte en un acto autoritario, sino en un acto donde la transparencia de las acciones también establezca esa postura política determinada por nosotros, los docentes. Es por ello que cada mañana, cada tarde, cada noche, cuando damos el paso para ingresar al aula, nos sitúa en un lugar diferente el sabernos dentro de ese espacio político que es el aula.


Abstract: There are many times that it has been said to avoid talking about irritating topics such as those referring to religion, football and politics. It is not to contradict that recommendation since they are, in themselves, aspects that generate (if you do not have a certain tact), discomforts and even confrontations. Now, it is the intention in this writing, to take these aspects within our academic scope and it is necessary to reflect.

Keywords: Debate - investigation - knowledge - argumentation 

Resumo: São muitas as vezes que se disse de evitar falar sobre temas irritantes como são os referidos à religião, ao futebol e à política. Não é contradizer essa recomendação dado que são, de por si, aspectos que geram (se não se tem verdadeiro tacto), desconfortos e até confrontos. Agora bem, é a intenção neste escrito, tomar estes aspectos dentro de nosso âmbito académico e é necessário refletir.

Palavras chave: Debate - pesquisa - conhecimento - argumentação


Dardo Dozo: Actor Nacional (Escuela Nacional de Arte Dramático). Actor y Director y Autor teatral.


El aula como espacio político fue publicado de la página 178 a página180 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXVII

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