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Constructivismo, aprendizaje y coaching

Hernández, Juan Manuel

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXVII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXVII

ISSN: 1668-1673

Año XX , Vol. 37, Febrero 2019, Buenos Aires, Argentina | 198 páginas

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Cuando hacemos coaching, esencialmente, ayudamos a una persona a pasar un momento determinado de su vida; entonces por qué los docentes no nos convertimos en coaches y facilitadores de nuestros alumnos.

Partiremos de la base de que cada individuo trae un mundo de la mano, lo cual nos diferencia en el modo en que vemos el afuera. Ese modo de percibir puede sufrir cambios ante perturbaciones que produce el medio en que nos movemos, por lo que podemos decir entonces que, como sistema, cada individuo influye, impacta, interactúa en y con ese medio en el que se mueve. Paralelamente, hay algo del afuera que puede intervenir en el adentro, aquello que se deja traspasar. De esta forma podemos entender que nuestro modo particular de ver al mundo no es el único. Cada uno observa con lentes propios, que se construyen desde su historia, necesidades y/o experiencias. Al comprender esto y dar cuenta de ello podemos ampliar nuestro registro del otro y estar más disponibles para interactuar con él. Es desde esa perspectiva que entendemos que el constructivismo rescata al sujeto cognitivo en el aprendizaje y la construcción del conocimiento. Lo hace en contraposición a las teorías conductistas, que reconocen que el sujeto cognitivo es inexistente y que, para aprender, depende únicamente de quien le imparte el conocimiento, que supone innato, en tanto que hay una realidad que no se cuestiona. En estas teorías conductistas, el aprendizaje se logra a través de la repetición, la evaluación y el castigo. En esta postura, el rol del educador es de instructor.

La teoría constructivista expone que el conocimiento del hombre no surge del simple reflejo de una realidad que está allí afuera, sino que es el ser humano, en tanto observador, quien descubre y construye su conocimiento. Esto lo hace ejerciendo un rol activo en la construcción de su aprendizaje, donde el rol del educador es el de un facilitador que acompaña en el proceso de aprendizaje.

Posiciones en la teoría pedagógica constructivista: Es importante destacar que dentro del marco de la teoría pedagógica constructivista hay diferentes posiciones, expondré las 3 que considero más importantes: el constructivismo cognitivo de Piaget (Introducción a la epistemología genética, 1970), el constructivismo sociocognitivo de Vigotsky y el constructivismo radical de Maturana para nombrar sólo tres autores, que fueron puntales en esta teoría.

Piaget arma su teoría del aprendizaje entendiendo que el ser humano lo hace por descubrimiento a través de procesos cognitivos previamente construidos, no innatos, mediante los cuales interpreta el estímulo que no estaba originalmente, lo asimila y, a partir de allí, lo transforma y acomoda. De este modo en la siguiente etapa, su lectura del objeto de conocimiento es otra.

Podemos decir entonces que la función de aprendizaje opera a través de dos procesos complementarios: la asimilación (incorporación de un nuevo elemento a una estructura) y la acomodación (modificación de la estructura respecto de un elemento externo). Mediante estos procesos vamos reestructurando cognitivamente nuestro aprendizaje a lo largo del desarrollo, denominando a esto último equilibración.

En tanto, Vigotsky, que basa el aprendizaje en la apropiación de herramientas culturales, introduce el concepto de internalización. Es decir, la reconstrucción interna que hace el sujeto de procesos sociales y las relaciones que se comunican a través de signos creados por él mismo. Según el autor, será el mediador el que ayude a la internalización, trabajando en el espacio entre lo que el sujeto sabe y lo que no, a fin de que la persona llegue a su potencial; ese espacio es denominado ZDP (zona de desarrollo próximo). En ese espacio, el lenguaje es lo que habilita la interacción social desarrollando el conocimiento.

Quien propone un criterio distinto del aprendizaje es Maturana. Para este autor, quien construye el aprendizaje es el organismo; el aprendizaje lo realiza un sujeto que está estructuralmente determinado por ser parte de una organización autopoiética (es condición de existencia que los seres vivos tengan una continua producción de sí mismos, o sea, que sean sistemas capaces de reproducirse y mantenerse por sí mismos). Cada persona es un observador único y particular. El factor que influye sobre la capacidad o imposibilidad para el aprendizaje, son las emociones, desde su potencial habilitador u obstaculizador.

El constructivismo se puede entender como un cambio de paradigma en la forma en que el hombre conoce y aprende. Para Piaget, el tema central es el sujeto cognitivo, quien construye su conocimiento, para Vigotsky, es el cambio y el desarrollo, y, para Maturana, es la experiencia del observador y las distinciones en el lenguaje que hace un ser humano.

Constructivismo y aprendizaje:

Partiremos desde esta mirada constructivista para reflexionar sobre el proceso de aprendizaje individual y grupal. Para ello deberíamos contestar:

¿Qué es lo que nos hace humanos como seres vivos que somos?

Un elemento esencial e indiscutible es la reflexión. En este punto se suman dos dimensiones adicionales que nos distinguen del resto de los seres: la fisiológica (anatomía y estructura) y la relacional (la relación con otros). De acuerdo con Maturana, lo que nos constituye como seres humanos es nuestro modo particular de ser en lo relacional. Es ahí donde se configura nuestro ser: en el conversar, en el entrelazamiento del lenguaje y en la emoción. Nuestras conversaciones definen nuestro ámbito de posibilidades, por lo tanto, nos permiten generar cambios cualitativos. Somos responsables de nuestras acciones. Las cosas ya no pasan sin tener que ver con nosotros. Eso hace imposible no hacerse cargo. Por eso, si queremos cambiar resultados y ser efectivos, elegimos reflexionar sobre el tipo de observador que somos y reconocer el observador que estamos siendo. Cuando logramos distinguir lo que nos acontece estamos más disponibles para comprender al otro y así favorecer un vínculo más efectivo. Al fortalecer el vínculo con uno mismo, nos empoderamos y nos habilitamos para hacer las cosas de una manera diferente, algo que antes no podíamos. Desde ese lugar, miramos al otro como un legítimo otro, manteniendo la distancia ópti- Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Año XX. Vol. 37. (2019). pp. 175-197. ISSN 1668-1673 197 Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Año XX. Vol. 37 ma y vinculándonos desde la emoción más habilitadora que es el amor y generando confianza.

La emoción como fuente de predisposición y aprendizaje La emoción predispone, entonces, en cómo observaremos al otro y en cómo actuaremos en base a esa observación. Cómo nos conectaremos. ¿De qué manera nuestra conversación privada, el juicio inmediato que hacemos sobre lo que escuchamos, nos habilitará o no ese encuentro? Como dice Chris Argyris, “descubrir el desajuste o brecha entre nuestra conversación privada y pública es el primer paso para un proceso de aprendizaje”. El aprendizaje ocurre cuando se detectan y corrigen errores, entendiendo el error como cualquier falta de correspondencia entre intenciones y acciones efectivas. Cuando no decimos y callamos estamos cerrando la posibilidad de hacernos cargo del problema que percibimos, no abrimos la posibilidad de corrección y de aprender. A su vez, no dejamos de pensar lo que pensamos, y actuamos de acuerdo a ello, con lo cual reforzamos esa brecha. Es ante este contexto en el que se genera un espacio para incorporar conocimientos e iniciar un camino nuevo, donde puede generarse otro tipo de aprendizaje, en donde entra en juego el reconocimiento de que nuestra manera de entender una situación puede no ser la única válida.

Finalmente podemos decir que cuando reflexionamos que no hay una sola manera de mirar las cosas, nos habilitamos a reconocer la opinión del otro, tan válida como la nuestra. Es en este accionar de un aprendizaje más profundo, por el que iniciamos el camino para empoderarnos, desarticulando el razonamiento defensivo, y transitar un verdadero cambio donde los docentes nos convertimos en facilitadores y por qué no en humildes aprendices que, como coaches, ayudamos en el proceso de aprendizaje.

Referencias bibliográficas

Argyris, C. (1999). Conocimiento para la acción. Barcelona: Granica. 

Maturana, H., y Varela, F. (1995). De máquinas y seres vivos. Santiago: Editorial Universitaria. 

Maturana, H. (1997). La realidad: ¿objetiva o construida? Barcelona: Anthropos, Barcelona. 

Piaget, J. (1970). Introducción a la Epistemología Genética. El pensamiento matemático. Buenos Aires: Paidós. 

Vygotski, L. (1979). El desarrollo de los procesos psicológicos superiores. Barcelona: Crítica. 

Vygotski, L. (2001). Pensamiento y Lenguaje. En Obras Escogidas, Tomo II. Madrid: Visor/MEC.


Abstract: The constructivist theory exposes that it is the human being, as an observer, who discovers and builds his knowledge, and it is the role of the educator as a facilitator who accompanies the learning process. To learn to teach, we must empower ourselves, disarticulate defensive reasoning, and go through a real change.

Keywords: Constructivism - coaching - learning - assimilation - accommodation - equilibration - ZPD (zone of proximal development) - language - emotion 

Resumo: A teoria construtivista expõe que é o ser humano, como um observador, quem descobre e constrói seu conhecimento, e é o papel do educador como um facilitador que acompanha o processo de aprendizagem. Para aprender a ensinar, devemos nos fortalecer, desarticular o raciocínio defensivo e passar por uma mudança real. 

Palavras chave: Construtivismo - coaching - aprendizagem - assimilação - acomodação - equilíbrio - ZDP (zona de desenvolvimento proximal) - linguagem – emoção


Juan Manuel Hernández . Licenciado en Administración de Recursos Hunanos (Universidad del Salvador).


Constructivismo, aprendizaje y coaching fue publicado de la página 195 a página198 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXVII

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