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La escalera de la violencia y la expresión corporal

Schroder, Milagros

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº XXXVIII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº XXXVIII

ISSN: ISSN 1668-1673

Quinta Edición del Congreso de Tendencias Escénicas

Año XX , Vol. 38, Mayo 2019, Buenos Aires, Argentina | 260 páginas

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Resumen: Este ensayo dará cuenta de cinco ejes temáticos que compartieron los distintos expositores de Cuerpo y Género, dentro del marco de Escena sin frontera. A través de la violencia, el ensayo, el vestuario, la interdisciplinariedad y la investigación esta comisión encontró el fundamento lineal para reflexionar sobre el presente en las tendencias escénicas.

Palabras clave: Expresión corporal – violencia – vestuario – actor – dirección – cuerpo – género [Resúmenes en inglés y portugués en la página 94]

El Congreso Tendencias Escénicas 2018 propuso un encuentro no casual para hablar de cuerpo y género. A través de un recorrido casual, orden de llegada, la comisión logró plantear un eje clave para poder reflexionar sobre un tema oportuno de la actualidad: la violencia de género y la expresión corporal. Sobre este eje, cinco temáticas unieron a los expositores, que se encontraron en sintonía sobre la búsqueda en sus relatos: la violencia, los ensayos, el vestuario, la investigación, la interdisciplinariedad.

El acuerdo estuvo en entender al actor como objeto y sujeto y de hacer valor su expresión corporal tanto como la teatral. Se remarcó la interacción entre el director y el actor y la necesidad de buscar nuevas formas, no agresivas, en la dirección. La violencia atraviesa los diversos relatos y las obras aquí presentes se ocupan de denunciarla y de darle al espectador el espacio para sumarse a esa denuncia activa.

En Ping-Pong y en Cuerpo a escena, la violencia aparece representada, de un modo tácito para poder analizar y vivenciar con el espectador aquello que se denuncia.

Ping-Pong selecciona el teatro foro como un método auténtico para llegar al público y para invitarlos a analizar la violencia de género. Una obra, una curinga y estudiantes ávidos de querer cambiar un final violento. La propuesta llega desde Colombia y propone un abordaje activo de la problemática. En el análisis se invita con ejercicios teatrales a entender la diferencia entre víctima y oprimido: la primera jamás es consciente de la situación, por tanto, no intenta cambiarla; el oprimido sí es consciente, intenta introducir cambios, pero fracasa constantemente. Ambos están atrapados, pero solo uno tiene la posibilidad de salir. La clave es la formación de Andrea: actriz y psicóloga. Con estos conocimientos se animó a escribir y se anima ahora a dirigir una obra desde el amor, sin caer en el lugar del malo, que denuncia los micromachismos y resulta en un contunde golpe que corre el velo de la no-prevención.

Por su parte, Cuerpo a escena muestra en dos salas la cara del cuerpo del delito. Una sala proyecta un audiovisual con la intervención en el Obelisco de Buenos Aires el 25 de noviembre cuando se celebró el Día Internacional de la no violencia contra la mujer. En esa intervención, Melina posó desnuda dentro de una bolsa.

Un círculo de personas la rodeaba con carteles sobre la fecha. Los espectadores (pocos, ya que se inscribe en el formato de microteatro: 15 minutos, 25 espectadores) pasan a la siguiente sala: allí está Melina, otra vez desnuda, otra vez en la bolsa. La cercanía con el público hace que ellos puedan sentir la respiración y la transpiración en la bolsa. Todos quedan de algún modo ahí adentro. Cuando el cuerpo solamente respira, el público deja de pedirle al cuerpo que haga algo. La incomodidad se apodera de la sala: “¿qué hago yo con esto si esto no está “haciendo” nada conmigo?”. La pregunta es inevitable: ¿qué hacemos con la violencia?, ¿la observamos?, ¿la denunciamos?, ¿somos activos? El cuerpo del delito es usado por el Capitalismo como una información morbosa: hablamos de cómo estaba el cuerpo, pero nunca reflexionamos sobre esa vida, sobre esa muerte, sobre esa violencia. Contundente y concreta, movilizante y realista, Cuerpo a escena trabaja la violencia desde su mejor perfil: la expresión corporal se ocupa de hacer palabra lo “indecible”.

La violencia también será eje de Solsticios. En este sentido, esta obra aún no estrenada, relata una catarsis familiar de desencuentro: una madre y sus dos hijos se hallan en una cena repleta de denuncias cruzadas. El autor reconoce un lápiz ligero que volcó su propia historia, pero asegura que la obra no representa una autobiografía.

Es ese entramado que los escritores de teatro pueden disfrutar: la denuncia de lo propio en la construcción de personajes nuevos. El secreto estuvo en los ojos tristes de uno de los actores que supo con esa mirada cautivar a Daniel para hacerle ver a través suyo la angustia de ese hijo menor que está por morirse de SIDA y que emerge en el desamparo de una madre que no se da cuenta y que se empieza a enterar de todo.

La misma obra entiende el ensayo como el código eficaz para llevar adelante el proceso creativo que el teatro requiere.

Coinciden Silvia y Andrea cuando cuentan su experiencia en Rosario en el trabajo con adolescentes.

En un juego de expresión corporal y teatro, armando una representación de Romeo y Julieta, todos los estudiantes (hombres incluidos) debían representar a Julieta.

Usaron unas polleras para personificar el momento.

Esas polleras negras, producto de un juego, se convirtieron en un actor más de la obra final: fueron telón, bambalinas, corte, suspenso y atracción. Marcaron límites temporales y escénicos para que Romeo y Julieta suceda en un espacio común. La responsabilidad de tomarse el ensayo como primordial es el único secreto que garantiza que este momento sea un tiempo de creación.

Desde Rosario, las profesoras hacen hincapié en cómo el vestuario es el escudo del cuerpo del actor. Único escudo, por cierto. Y agrega Valeria (en otra exposición) lo subvalorado que está el vestuario. La ropa cuenta mucho de los personajes y es primordial darle el lugar que se merece (de atención y de acción).

La interdisciplinariedad apareció como metodología en la técnica en Rosario, en donde la expresión corporal se fusiona al teatro. Milagros lo denominó la teatralidad del movimiento: una técnica que aprendió a trabajar en una brillante formación en Francia, de la mano de dos expertos.

Y una frase nos cautivó: “no existe teatro antes de hacerlo, el teatro existe en las escrituras corporales”.

Otra vez el cuerpo del actor como centro de la escena y del relato. El actor como objeto y como sujeto. El cuerpo es todo lo que puede ser. La teatralidad tiene que ver con un estado emocional que sí o sí tiene anclaje físico, desde ahí la importancia de cruzar las disciplinas, pero además de trabajar como un todo, que es parte y que es todo.

La jornada continuó con una breve reflexión sobre la investigación. Cada uno está atravesado por otras historias y aquello que le pasa a uno ya les sucedió a tantos otros. Melina buscó en la viuda negra lo que Valeria relata que halla en su comunidad de amigos. Daniel indaga con su actor en los pacientes terminales de SIDA de los 90 como Andrea Parra visualiza en las mujeres de su alrededor y de su pasado la violencia de género. Cada uno excava en la historia, en el género, en el teatro y en la literatura para dar forma a ese relato poético que representan.

Hubo lugar en el encuentro para hablar de vínculos. Bosque revela en la búsqueda de identidad de los personajes un espejo fraguado por lo vincular. De esa relación no escapa el elenco y los actores y directores reclaman una relación menos agresiva. Quienes se animaron a la dirección revelaron la búsqueda de nuevas estrategias para abandonar ese rol autoritario y lejano que se le adjudica al director como único posible. La búsqueda es activa y en ella se van dando autoevaluaciones constantes.

Un vínculo que indefectiblemente proyecta un sistema común a la sociedad. El patriarcado aparece nombrado desde la urgencia de buscar nuevos modos de relacionarnos, inclusivos, igualitarios y sobre todo pacíficos.

En un tiempo de tanta superficialidad, encontrar profesionales dispuestos a dar en sus obras la reflexión es un bálsamo de esperanza para el futuro de las tendencias escénicas. Hoy el relato está activo y tiene mucho por decir: el tul puesto sobre las relaciones amorosas y familiares para descubrir la verdad no revelada, una verdad que no es otra que el amor como base para despertar. El cuerpo no quiere ser un cuerpo dormido.

Sin dudas, esta comisión espera seguir trabajando en la misma línea reflexiva en el futuro. Esperamos se siga dando el espacio para hablar sobre el género, sobre el cuerpo, sobre el presente y fundamentalmente sobre los relatos. Nada nos habla mejor que el presente y esta comisión muestra siete relatos posibles para contarlo. No son los únicos modos, pero son acaso eficaces, profundos y reales.

Expositores - Melina Balbuena. Cuerpo a Escena - Valeria Cardinale. Espontáneo - EML, Silvia Dahlquist y Andrea López Mediza. Expresión corporal y Teatro: Relaton en torno a una puesta en escena contemporánea - Valeria Medina. Bosque - Andrea Carolina Parra Moreno. Teatro foro y violencia de género: PING-PONG - Daniel Piedrabuena y Gabriela Verónica Picarelli. Solsticios - Milagros Plaza Díaz. Teatro en movimiento: una experiencia corporal.

__________________________________________________ Abstract: This essay will demonstrate five thematic axes shared by the different exhibitors of Cuerpo y Género, within the framework of Escena sin frontera. Through violence, rehearsal, costumes, interdisciplinarity and research this commission found the linear foundation to reflect on the present in the scenic tendencies.

Keywords: Corporal expression - violence - costumes - actor - direction - body – gender Resumo: Este ensaio dará conta de cinco eixos temáticos que compartilharam os diferentes expositores de Corpo e Género, dentro do marco de Cena sem fronteira. Através da violência, o ensaio, o vestuário, a interdisciplinariedade e pesquisa esta comissão encontrou o fundamento linear para refletir sobre o presente às tendências cênicas.

Palavras chave: Linguagem corporal - violência - trajes - ator - direção - corpo - gênero (*) Milagros Schroder. Correctora de textos, especializada en textos literarios (Inst. Mallea).


La escalera de la violencia y la expresión corporal fue publicado de la página 92 a página94 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº XXXVIII

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