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Arte, emociones y aprendizaje: una unión posible

Díaz Trincado, Marcela; Osorio Tillería, Darío José

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Nº XL

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Nº XL

ISSN: 1668-1673

Interfaces en Palermo VI. Congreso para Docentes, Directivos, Profesionales e Instituciones de nivel Medio y Superior

Año XX. Vol. 40, Noviembre 2019, Buenos Aires, Argentina | 266 páginas

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Resumen: El siguiente caso práctico explora la influencia del factor emocional en el aprendizaje y cómo este componente, generalmente inadvertido en la práctica educativa, puede dar significado al proceso de aprendizaje. Las emociones están presentes en todos nuestros procesos de vida. El arte como medio y productor de aprendizaje, está directamente relacionado con la expresión de las expresiones y pensamientos que le da libertad interior al ser humano y que le permite desarrollar: sensibilidad, creatividad y capacidad de expresión.

Palabras clave: Arte - aprendizaje – sensibilidad – creatividad – expresión

[Resúmenes en inglés y portugués en la página 113]

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Recientes enfoques consideran que la emoción es un medio esencial para promover el aprendizaje pues influye en el desarrollo de la afectividad y ayuda a entender el proceso mismo de aprender (Villarroel, 2005).

El arte contribuye a la propia identidad y autonomía, posibilita compartir con las demás vivencias y permite estar atentos al sí mismo y al entorno. Es el modo de expresión de todas las actividades esenciales, trata de decirnos algo sobre el universo, el ser humano, el artista. Es una forma de conocimiento tan preciso para el ser humano como la filosofía o la ciencia.

Lo que el cerebro humano hace mejor es aprender, es modificado por el aprendizaje debido a que este con cada estimulación y experiencia se re alambra; utilizarlo de forma no habitual estimula la formación de conexiones neuronales. Al cerebro le estimulan los cambios, lo desconocido excita las redes neuronales, por esa razón los ambientes fluidos y variados despiertan la curiosidad favoreciendo el aprendizaje. Para el desarrollo cerebral es muy importante la riqueza de estímulos y emociones positivas. (Velázquez et al, 2009).

Al reflexionar con respecto a la visión del arte y su rol con las emociones en el contexto educativo, surge la idea de realizar una intervención con jóvenes que presenten algún tipo de dificultad en cuanto a su disposición hacia el aprendizaje.

Durante el proceso de mediación se trabajaron con los contenidos y objetivos de la asignatura correspondiente al curso de Lenguaje. Dichos contenidos fueron desarrollados mediante el uso de dramatizaciones, expresiones plásticas, artes visuales y música. Todas estas actividades artísticas fueron puestas al servicio de los conceptos a trabajar.

Problematización

• Caso práctico: aprendiendo juntos bajo la misma emoción

Se trabajó con un grupo de estudiantes de primer año de enseñanza media, compuesto por 44 estudiantes de entre 14 y 18 años, provenientes de sectores privados y vulnerables de la ciudad (Santiago, Chile).

Presentaban importantes dificultades en cuanto a disposición y disfrute hacia el aprendizaje. Se eligió la asignatura de Lenguaje y Comunicación, por ser la asignatura más comprometida ya que los estudiantes no lograban conectarse con los contenidos tratados.

Según lo observado (previo a las intervenciones) los estudiantes no estaban motivados por aprender, mostraban serios problemas con la disciplina y complicaciones para lograr una actitud adecuada en la sala de clases, no se evidenciaban comentarios atingentes durante la clase, no se producía silencio cuando el adulto responsable lo solicitaba, es decir, el rendimiento era deficiente.

Por todo esto, se decidió intervenir en dicha asignatura.

Todas las ejecuciones y evaluaciones que debían realizar los estudiantes se diseñaron mediante el uso y la puesta en marcha de diversas interpretaciones artísticas.

Desde esta perspectiva, el arte se transformó en un actor principal y no en un área aislada del currículo, ya que no solo fue utilizado como medio productor o evaluador, sino que también fue empleado como puente cognitivo para la introducción de los contenidos, conceptos y aprendizajes que el área requería comunicar.

Se buscó generar disfrute en los jóvenes, mejorar su disposición, generar emociones positivas (conscientes) y aprendizajes que los predispusieran al insight.

Las actividades fueron pensadas y diseñadas para generar libertad en los estudiantes para que expresen lo aprendido y logren el descubrimiento del contenido mediante tareas artísticas llamativas y acorde a sus edades.

Se utilizaron diferentes medios para recopilar la información a través de cuatro categorías: juicio de valor, aprendizajes, emociones y participación.

La primera actividad fue una canción contagiosa y adecuada a sus gustos musicales, que en su letra dejaba al descubierto las formas impersonales del verbo. Al escuchar la canción, la actitud de los jóvenes cambió de forma instantánea, denotando sorpresa, curiosidad, concentración, risa (de disfrute). Luego al preguntarles acerca de la canción, de inmediato hicieron comentarios alusivos al contenido, descubriendo los conceptos rápidamente.

En esta primera oportunidad se mostraron muy dispuestos y entusiastas a realizar ejecuciones artísticas para exteriorizar lo aprendido. Algunos estudiantes manifestaron vergüenza frente a la exposición de sus producciones al resto del curso. En esta sesión los estudiantes no efectuaron juicio de valor de ningún tipo (positivo o negativo) y a pesar de que las emociones negativas estaban presentes, las emociones favorables (conscientes) se posicionaron por sobre las desfavorables.

Durante las sesiones de trabajo posteriores se efectuaron diversos ejercicios para comunicar los contenidos como: dramatizaciones, montaje de museos de artes, muestras de música, danza y exposición de artes visuales.

Con el avanzar de las intervenciones, los estudiantes se mostraron cada vez más abiertos a realizar voluntariamente comentarios concernientes a los contenidos tratados, realizando, a su vez, asociaciones con sus propias vivencias. Sus manifestaciones artísticas comenzaron a tener mayor dedicación y gran parte de ellas eran expuestas sin necesidad de estimularlos, como ocurría.

Los juicios favorables comenzaron a apreciar de forma espontánea, los estudiantes mencionaban de forma desenvuelta, en medio de una sesión o en los pasillos, el valor que tenía para ellos este tipo de aprendizaje y lo que disfrutaban experimentando éstas actividades artísticas en clases:

- “Las actividades son bacanes”

- “Me gustan las clases de lenguaje, están filete”

- “A mí me entretienen las clases de lenguaje y ahora entiendo”

- “Hay que hacer la tarea de lenguaje, ¡qué buena!”

Con el paso del tiempo, ya no era necesario pedir silencio u orden dentro del aula. Los jóvenes esperaban la muestra artística con entusiasmo y luego de ellas explicaban abiertamente de qué se había tratado esta última, denotando lo que habían aprendido.

Asimismo, con el transcurso de las sesiones aparecen nuevas actitudes: compromiso y responsabilidad. Tales actitudes se vieron reflejadas con el aumento de la asistencia a clases programadas y la entrega dedicada y a tiempo de las producciones que se solicitaban.

En cuanto a los aprendizajes se observaron importantes progresos. Los estudiantes eran capaces de mantener lo aprendido en el tiempo, realizando asociaciones y traslaciones de los temas tratados en clases.

Dichos aprendizajes quedaban de manifiesto en diferentes instancias: producciones que debían crear, cierre de clases; evaluaciones aplicadas; respuestas entregadas en grupo focal con que finalizó el proceso.

Los aprendizajes que se observaron en la mayoría de los jóvenes fueron: formas no personales del verbo; elementos de la comunicación; tipografía textual; reglas de ortografía lineal; funciones del lenguaje; figuras literarias.

Las diferentes instancias que se han relatado permitieron que los estudiantes exteriorizaran comodidad en los espacios de aprendizaje, manifestando con confianza sucesos de sus historias de vida, sensaciones que les surgieron al realizar las creaciones artísticas, al asistir a las clases o al dejar fluir sus sentimientos en general.

El uso del arte como mediador y productor de aprendizajes fue paulatinamente dirigido a los jóvenes a través de emociones positivas (conscientes).

El aprendiz, como el que genera la obra o el que la muestra, pueden presentar líneas de acceso distintas, representaciones diversas que confluyen en la posibilidad de explicarse a sí mismos, de enseñarse y de enseñar, de aprender de otros y posibilitar que ellos aprendan de quien les enseña, de mirar el cosmos a través de una obra integral, de un detalle (Cortina, 2012).

Al llegar al final del camino propuesto, se analizó toda la información recopilada durante las sesiones de trabajo y se pudo concluir que: todas las categorías (emociones, aprendizajes, etc.) sin excepción, se situaron durante todo el proceso por sobre la categoría mejorable.

Además, la disposición de todos los estudiantes mejoró considerablemente, el promedio de notas del grupo subió, los jóvenes se mostraron notoriamente más involucrados, más alegres frente al quehacer pedagógico, y más ávidos por aprender.

La situación de enseñanza-aprendizaje experimentada, se transformó en una señal de que es posible un cambio en nuestras aulas, en donde no solo nos detengamos a pensar cuánto es el tiempo que nos queda para tratar todos los objetivos y unidades, sino que también nos demos la oportunidad para incentivar a que exista más alegría, más disposición para aprender, más disfrute, más implicancia y emociones positivas (conscientes) en los estudiantes.

Es cierto que en muchas ocasiones nos vemos limitados por el acontecer (nacional), las constantes evaluaciones y presiones inherentes/adosadas a nuestra propia profesión.

Pero por aquí se revela uno de los tantos cambios posibles, una experiencia ya probada:

Innovar mediante el uso del arte como posibilitador de emociones positivas (conscientes) y de aprendizajes duraderos a través del tiempo.

Al finalizar, es necesario destacar que este recorrido a través del arte, no solo fue beneficioso para los estudiantes que participaron en ella, sino también para todos los participantes del proceso (docentes de asignatura, docentes-artistas, técnico, etc.), quienes se vieron mucho más vinculados y comprendieron de mejor manera la realidad de los estudiantes y el transcurso emocional que debe existir detrás de ellos para mejorar sus procesos de aprendizajes.

Quienes mediamos la intervención logramos plasmar desde este tipo de experiencias su validación metodológica en la que el arte promueve el cambio y moviliza las emociones dentro del proceso de aprendizaje como una forma de conocimiento paralelo, tan importante como cualquiera de las demás las asignaturas. Los jóvenes, y también cada uno de los participantes de esta experiencia, lograron desde sus propias vivencias subjetivas llegar a comprender al ser humano como un ser integral.

En este sentido y a modo de conclusión podemos expresar el siguiente continuo:

Los sentidos constituyen una fuente primaria de aprendizaje. El ser humano se vale de las posibilidades que se le abren para acceder a la realidad circundante, interior o exterior: ver, oír, palpar, oler y gustar. El arte como mediador entre el ser humano y su estructura racional, afectiva y psicomotriz, lo faculta para aprender y apropiarse de experiencias que repetidas o dadas en momentos específicos disparan dispositivos diversos que conectan una situación con otra o que detallan un momento clave en su desarrollo. (Parra, 2015).

Y así, más allá de las exigencias de la eficacia y eficiencia estadística, además lograr a través del arte, avances en emociones para compartir en aprendizajes y en el sano reconocimiento de las emociones al servicio del proceso educativo.

Referencias bibliográficas

Albornoz, Yadira. (2009). Emoción, música y aprendizaje significativo. Educere, 13 (44), 67-73. Recuperado en 30 de mayo de 2018, de http://www.scielo.org.ve/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S131649102009000100008&lng=es&tlng=es.

Cortina, A. (2012). Neuroética y neuropolítica. Sugerencias para la educación moral. Madrid: Tecnos, Anaya. Recuperado en 30 de mayo de 2018, de http://www.scielo.org.co/pdf/hall/v12n24/v12n24a06.pdf

Parra, Omar (2015) El arte: una ventana didáctica. Recuperado en 30 de mayo de 2018, de http://www.scielo.org.co/pdf/hall/v12n24/v12n24a06.pdf

Velásquez, Marlen. (2009). El cerebro que aprende. Recuperado en 30 de mayo de 2018, de http://www.scielo.org.co/pdf/tara/n11/n11a14.pdf

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Abstract: The following case study explores the influence of the emotional factor on learning and how this component, generally unnoticed in educational practice, can give meaning to the learning process. Emotions are present in all our life processes. Art as a means and producer of learning, is directly related to the expression of the expressions and thoughts that gives inner freedom to the human being and that allows him to develop: sensitivity, creativity and capacity for expression.

Keywords: Art - learning - sensitivity - creativity - expression

Resumo: O seguinte caso prático explora a influência do factor emocional na aprendizagem e como este componente, geralmente inadvertido na prática educativa, pode dar significado ao processo de aprendizagem. As emoções estão presentes em todos nossos processos de vida. A arte como médio e produtor de aprendizagem, está diretamente relacionado com a expressão das expressões e pensamentos que lhe dá liberdade interior ao ser humano e que lhe permite desenvolver: sensibilidade, criatividade e capacidade de expressão.

Palavras Chave: Arte - aprendizagem – sensibilidade – criatividade – expressão

(*) Marcela Alejandra Díaz Trincado. Psicopedagoga, Licenciada en Educación, Universidad Educares. Educadora Diferencial (Trastornos del Habla y la Comunicación Oral), Universidad Internacional S.E.K.

(**) Darío José Osorio Tillería. Diseñador Gráfico Publicitario (Universidad Santo Tomás). Maestrando en Tecnología y estética de las Artes Electrónicas (Untref)


Arte, emociones y aprendizaje: una unión posible fue publicado de la página 111 a página113 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Nº XL

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