Estudiantes Internacionales Estudiantes Internacionales en la Universidad de Palermo Reuniones informativas MyUP
Universidad de Palermo - Buenos Aires, Argentina

Facultad de Diseño y Comunicación Inscripción Solicitud de información

  1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Nº XL >
  4. Investigar para transformar la comunidad

Investigar para transformar la comunidad

Maccagno, Alejandra P.

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Nº XL

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Nº XL

ISSN: 1668-1673

Interfaces en Palermo VI. Congreso para Docentes, Directivos, Profesionales e Instituciones de nivel Medio y Superior

Año XX. Vol. 40, Noviembre 2019, Buenos Aires, Argentina | 266 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Resumen: La experiencia que se describe se lleva adelante con alumnos de 5° año de Nivel Secundario, en la Orientación de Humanidades y Ciencias Sociales en el Colegio Santa Bárbara, provincia de Jujuy. El contexto de desarrollo es el espacio curricular “Proyecto de Investigación e intervención sociocomunitaria”. Esta materia propone a los estudiantes llevar adelante una investigación vinculando el servicio a la comunidad con el aprendizaje académico.

El potencial de esta propuesta radicó en la articulación de los aportes de la ciencia con la acción transformadora de la realidad, generando un aprendizaje que potencia, no solo su formación académica, sino también su sensibilidad y compromiso con la realidad social.

Palabras clave: Investigación - proceso reflexivo – intervención - servicio - comunidad

[Resúmenes en inglés y portugués en la página 157]

_______________________________________________________________________

El quehacer investigativo debe tener una clara vinculación con la práctica transformadora, lo que supone la superación de la división clásica entreel “sujeto” y el “objeto” de la investigación, toda vez que el objeto se transforma en el sujeto consciente que participa en el análisis de su propia realidad con el fin de promover su transformación. (Elmer Galván)

Introducción

La investigación-intervención es un enfoque y una metodología aplicada en el estudio de realidades sociales. Como enfoque, se refiere a una orientación teórica o marco en torno a cómo investigar; como metodología, hace referencia a procedimientos específicos para llevar a cabo la investigación. La novedad radica en el sentido e implicación de las dos palabras; investigación e intervención: combinan un proceso de estudio de la realidad con rigor científico con el servicio a una comunidad. Ambas instancias, investigación – intervención, requieren de un diálogo permanente, continuo y mutuamente enriquecedor a los efectos de, no solo esclarecer la aproximación y comprensión de la problemática abordada, sino también, mejorar o atender una necesidad social.

A partir de ello vale preguntarse: ¿Es lo mismo investigar que intervenir? ¿Existe una contradicción entre investigación e intervención?; si se investiga ¿se puede intervenir?; ¿son dos instancias diferentes, o partes de un mismo proceso?; ¿se puede pensar la investigación-intervención en términos de desarrollo de habilidades para el estudiante de secundaria?

La intención del presente trabajo no busca tanto hallar las respuestas a los interrogantes, sino, habilitar el espacio para una discusión y reflexión críticas en vistas a generar un debate necesario hacia el interior del espacio curricular en particular, y de la Institución en general, en relación al perfil del egresado del secundario en la orientación en Humanidades y Ciencias Sociales.

Aportes conceptuales

“No investigar sin acción, y no actuar sin investigación” Kurt Lewin

Investigación e intervención no son lo mismo, pues, si bien comparten cuestiones teórico-metodológicas, son ámbitos distintos que requieren recorridos y saberes diferenciados pero que tienen puntos de encuentro. Mientras que lo que busca la investigación es abordar un objeto o fenómeno para estudiarlo, comprenderlo y dar cuenta de su complejidad, la intervención tiene el acento puesto en la acción. En otras palabras, ambas instancias pueden compartir las herramientas y procesos de acercamiento y abordaje de objeto sobre el cual se va a operar, es decir, se problematiza, se formulan hipótesis, y se seleccionan estrategias. Pero, los objetivos con los que se plantea cada proceso son diferentes. La investigación tiene por objetivo conocer una realidad determinada para comprenderla y producir conocimiento nuevo. Y la intervención tiene objetivos que apuntan a la transformación o atención directa sobre una situación problemática que requiere resolución o ayuda. El producto de la intervención es diferente al de la investigación académica. Mientras uno tiene que ver con una respuesta a una demanda práctico-empírica particular que propone un sujeto o una comunidad, en la investigación se genera conocimiento nuevo que aportan al estado de la cuestión.

Sin embargo, en cuestiones que involucran a la realidad social, la investigación y la intervención ¿no son instancias necesarias en todo proceso que apunte al cambio y transformación social? Podemos afirmar que toda investigación debería apuntar a lo que Saltalamacchia (2005) afirma como socialmente útil, en el sentido de una provocación mediante la cual revelarse contra todo trabajo investigativo cuyo único resultado sea abultar currículos o dar lugar a charlas en Congresos; y por ende, incapaz de aportar, directa o indirectamente, a la producción de políticas dirigidas a la solución de algún problema social. Como afirma Polo (2006), el servicio comunitario se recrea en el conocimiento como un sentido relacional entre el estudiante y su entorno sociocultural, lo que lleva a entender esta acción curricular como una construcción integradora investigación-intervención.

En tanto investigación, se trata de un proceso reflexivo, sistemático, controlado y crítico que tiene por finalidad estudiar algún aspecto de la realidad, y en tanto intervención, indica que el propósito está orientado al servicio a la comunidad, siendo ella a su vez fuente de conocimiento, esto es, supone la simultaneidad del proceso de conocer y de intervenir.

Siguiendo a Polo (2006), la acción curricular se entiende entonces como una construcción relacional del estudiante con su entorno, por lo que investigación e intervención se integran y complementan.

Este enfoque implica un replanteo epistemológico, por cuanto supone correrse del binomio sujeto-objeto de la investigación; todos son sujetos y objetos de investigación por lo que sus resultados se logran con la acción participativa que supone la intervención. Un replanteo político, en el sentido de que el objetivo final es lograr un beneficio para la comunidad involucrada. Un replanteo metodológico por cuanto el proceso de investigación supone la planeación de una acción en la que también interviene la comunidad.

Se combinan dos procesos, el de conocer y el de actuar, implicando en ambos a la población cuya realidad se aborda; teoría y praxis que posibilita la toma de conciencia sobre la realidad:

La investigación, como proceso reflexivo, sistemático, controlado y crítico que tiene como finalidad estudiar algún aspecto de la realidad.

La intervención, no solo como la finalidad del proceso, sino ella misma como fuente de conocimiento

La investigación, como indagación sistemática, planeada y autocrítica, lleva en su esencia la curiosidad y el deseo de comprender del investigador y conduce a la innovación intelectual, al producir conocimiento nuevo y, con él, una búsqueda del cambio social. Por eso se vincula directamente con la práctica. Ligado a este concepto, se encuentra entonces la noción de intervención.

Ardoino (1993, cit en A. Torres Hernández, 2017) distingue dos sentidos de la palabra intervención:

El sentido general del término se trata, por ejemplo, al referido a cuando tomo la palabra y entonces realizo una intervención. En el sentido técnico y más preciso del término, la intervención es un proceso que pretende determinados efectos y que obedece por ello a una metodología. (…) Intervenir en latín quiere decir, venir entre, es decir, que la persona del exterior viene a la organización para ayudar a solucionar un conjunto de problemas, tensiones, dificultades.

Intervenir es, por lo tanto, incluirse en un espacio social. Tiene propósitos praxiológicos, esto es, la totalidad de la experiencia práctica en su sentido y significado. Implica una acción sobre otro con intención de promover una mejora. Por eso hablar de intervención, remite a la cuestión de la formación en competencias.

Una competencia es un saber desenvolverse complejo, resultante de la integración, de la movilización y de la disposición de un conjunto de capacidades y habilidades (de orden cognitivo, afectivo, psicomotor o social) y de conocimientos (conocimientos declarativos) utilizados de manera eficaz, en situaciones que tienen un carácter común. Para Perrenoud (2004) una competencia es una capacidad de movilizar un conjunto de recursos para hacer frente a distintas situaciones. Las competencias no son conocimientos, habilidades y actitudes aisladas, sino que movilizan e integran dichos recursos. Esta movilización o integración es posible solo de manera situada, en donde operaciones mentales complejas permiten definir una acción en respuesta a determinada situación. Por ello, las competencias son un saber hacer en contexto o saber situado, que privilegian la comprensión, el análisis y la crítica de los conocimientos. Formar en investigación al estudiante de nivel secundario es, por lo tanto, mucho más que transmitir un conjunto de técnicas. Es un proceso social de producción y comunicación en el que se ha de desarrollar una compleja red de habilidades cognitivas, procedimentales, sociales y metacognitivas. Las competencias dan cuenta de la actuación del sujeto en una situación concreta por cuanto son actuaciones integrales para identificar, argumentar y resolver situaciones y problemas del contexto personal, social ocupacional, laboral, profesional, económico, ambiental o artístico integrando el saber ser con el saber hacer y el saber convivir, en el marco de la idoneidad, el mejoramiento continuo y el compromiso ético. (Tobób, 2009, cit en Sanchez Irías, 2012)

El aprendizaje de una competencia está muy alejado de un aprendizaje mecánico e implica un mayor grado de significatividad y funcionalidad porque hace posible su aplicación convirtiéndose en acción, movilizando distintos recursos constituidos por esquemas de actuación que integran al mismo tiempo conocimientos, procedimientos y actitudes.

La competencia investigativa es aquella que permite al estudiante como sujeto cognoscente, la construcción del conocimiento. La manifestación de competencias investigativas es el resultado de la realización de determinadas capacidades para la investigación, en cuyo núcleo se sitúan la capacidad reflexiva, la creativa y la proyectiva. La reflexión se relaciona con la capacidad de análisis, de interpretación y de hacer consciente el proceso. La capacidad creativa se relaciona con la originalidad en los diferentes momentos de la producción investigativa y tiene en su interior el desarrollo de habilidades relacionadas con la apreciación de lo diferente y se sostiene en los estímulos del cambio. La proyección es el resultado de la anticipación, de la capacidad de predecir, de anticipar hechos, resultados o acontecimientos.

El potencial de la investigación-intervención apunta, por lo tanto, a la producción de conocimiento con el fin de reorientarlos hacia la acción transformadora de la realidad. Desencadena intercambios constructivos entre investigador y comunidad en los que se abordan conjuntamente todas las etapas del proceso investigativo y de intervención social.

Supone la simultaneidad del proceso de conocer y de intervenir. Por ser investigación:

• Constituye un conjunto de procedimientos para producir un conocimiento útil para la población, con el propósito de resolver algunos de sus problemas o satisfacer algunas necesidades.

• Implica a la comunidad estudiada como agente activo del conocimiento de su propia realidad. La relación investigadora no es la de sujeto-objeto (como en la investigación clásica), sino la de sujeto-sujeto.

Por ser intervención:

• Involucra a 2 comunidades en el proceso. Supone una co-implicación en el trabajo de los investigadores sociales y de la gente involucrada en el estudio. Si estas relaciones de cooperación se establecen adecuadamente, desde las primeras fases del trabajo se puede lograr un cruzamiento enriquecedor entre las experiencias/vivencias de la gente y los conocimientos teóricos y metodológicos de los investigadores.

• Permite que la comunidad que participa tenga un conocimiento más sistemático y profundo de su situación particular y, al tener un mejor conocimiento de su realidad, pueda actuar más eficazmente en su transformación o mejora. Se pretende que la gente involucrada conozca críticamente el porqué de sus problemas y necesidades.

• Permite la recuperación de la memoria/conciencia histórica de las experiencias de la comunidad, revalorizando el protagonismo de lo que la misma gente ha hecho para mejorar su situación.

• Ayuda a sistematizar las experiencias y devolverlas a la misma gente. Esta restitución sistemática y sistematizada de saberes y experiencias aporta nuevos conocimientos y suscita nuevas perspectivas en miras a lograr cambios o responder a una necesidad.

• Constituye una forma de democratización o socialización del saber, producida por la transferencia de conocimientos (saberes que se comparten)

La investigación-intervención es un proceso se caracteriza porque:

El objeto del estudio se decide a partir de lo que interesa a un grupo de personas o a una comunidad. No se trata de estudiar problemas de interés de un grupo de alumnos investigadores, sino los problemas que las personas involucradas consideran importantes porque tienen que ver con cuestiones que conciernen a sus propias vidas.

La finalidad última del estudio (el para qué) es la colaboración con la comunidad para mejorar una situación o ayudar con una necesidad

Procura establecer una dialéctica entre el conocimiento y la acción: no solo se trata de conocer la realidad sino de actuar sobre ella. Debe existir, en consecuencia, una estrecha interacción/articulación entre la investigación y la práctica, entre el proceso de investigación y la acción: se pretende conocer y actuar al mismo tiempo.

Supone un compromiso efectivo y declarado del investigador con la gente involucrada y que participa en el estudio por cuanto comparte responsabilidades para realizar una tarea en común, y, porque deberán devolver a esa comunidad los resultados del trabajo.

Se caracteriza, además, por la necesidad de partir de realismo de acción, esto es, tener la capacidad de distinguir, a la hora de elegir la comunidad en la que hará el trabajo, entre lo deseable, lo probable y lo posible. Lo deseable es lo que se quiere alcanzar como objetivo estratégico, como podría ser alcanzar la mayor participación posible de la gente en todo lo que concierne a la solución de sus problemas y a la satisfacción de sus necesidades. Son objetivos que están en el horizonte utópico. Otros objetivos son probables; se podrían realizar determinados programas, alcanzar ciertos objetivos, siempre que se den las circunstancias favorables para ello. Y, por último, está lo posible, lo que efectivamente se puede hacer y que, por lo tanto, es realizable.

El punto de partida es la existencia de una situación-problema que requiere encontrar una respuesta o solución. En la metodología convencional o clásica, investigar es frecuentemente resolver problemas de investigación (que pueden tener o no interés práctico). Investigar e intervenir es estudiar una realidad con el fin de resolver problemas o ayudar con una necesidad que es significativa para un determinado grupo o comunidad que tiene el propósito o deseo de superarlos.

La experiencia

Proyecto de Investigación e Intervención Socio-comunitaria es un espacio curricular de 5° año de Secundaria, en la orientación en Humanidades y Ciencias Sociales. Tiene por objetivo desarrollar capacidades para el abordaje de problemas desde una perspectiva científica en el campo de las Ciencias Sociales. Se busca el desarrollo de competencias relacionadas al proceso de indagación y resolución de problemas, las que se constituyen como fundamentales para la integración de los contenidos de los distintos espacios curriculares que conforman la orientación. Es por ello que adquiere un carácter articulador tanto dentro del propio nivel como en relación con la preparación para los estudios superiores, por cuanto las competencias que se buscan desarrollar, son insumos para el abordaje de otros espacios curriculares de la orientación, como así también para la incorporación de saberes y habilidades que les permitan a los estudiantes emprender estudios superiores. Por las características propias de la orientación, se considera indispensable plantear la relación de esta perspectiva con el medio, que le permita a los estudiantes crear cambios positivos en la comunidad, ejerciendo una ciudadanía participativa y comprometida, al realizar investigaciones en la comunidad con el fin de detectar problemáticas en las que puedan intervenir para generar un cambio o ayudar en una necesidad. (materiacsb.wix.com/investigación)

Como primera instancia los equipos de alumnos realizaron una indagación en la comunidad, identificaron una problemática real, hicieron un diagnóstico sobre las características del contexto institucional en el que tendrán que investigar e intervenir, y formularon el proyecto de investigación. Una segunda instancia implicó el desarrollo de ese proyecto en la comunidad elegida, en la que se articuló la investigación con la intervención. Se trabajó en: Club Deportivo Luján, Servicio Hogares de Belén, Servicio Los 12 Apóstoles, Colegio Santa Bárbara Nivel Primario, IES Populorum Progressio. Al finalizar el proceso se entregaron los resultados de la investigación a cada Institución participante.

Resultados

Desde la perspectiva de los alumnos:

- La experiencia permitió profundizar en conocimientos sobre técnicas y estrategias de investigación, siendo un ejercicio de práctica que posibilitó revalorizar el sentido de los diferentes instrumentos y momentos de la investigación.

- La propuesta posibilitó diferenciar la investigación científica con objetivos de producción de conocimientos para el ámbito académico de la investigación científica con objetivos de producción de conocimientos para la intervención. Esta segunda instancia hace revalorizar la investigación no solo como un modo de aprendizaje sino como una instancia necesaria para toda intervención sistemática y rigurosa.

- Por la misma dinámica de la intervención, la experiencia hizo cuestionar los conceptos de objetividad y rigurosidad científica.

- También la lógica o dinámica de la vida de la comunidad en la que se investigó e intervino, significó rehacer, volver a mirar, redefinir conceptos, estrategias, técnicas.

Desde la perspectiva del docente:

- La experiencia ayudó a entender la complejidad que supone el diseño de buenos instrumentos de recolección de datos, así como también la necesidad de articular los aportes teóricos a la hora de procesar la información obtenida, etapa del trabajo que se vuelve muy compleja.

- Siguiendo el perfil de habilidades elaborado por M. H. Guadalupe Moreno Bayardo (2005), las capacidades desarrolladas por los alumnos son:

A - Habilidades de percepción: Sensibilidad a los fenómenos sociales. Observar y registrar información.

B - Habilidades instrumentales: Leer, escribir, escuchar, hablar, inferir, analizar, sintetizar, interpretar, observar, preguntar. Buscar información en diversas fuentes. Saber organizar y aprovechar el tiempo.

C - Habilidades de pensamiento: Pensar críticamente y reflexivamente.

D - Habilidades de construcción conceptual: Reconocer fuentes primarias y secundarias. Apropiar y reconstruir las ideas de otros. Organizar lógicamente, exponer y defender ideas. Problematizar. Realizar síntesis conceptual

E - Habilidades de construcción metodológica: Tomar decisiones acerca del enfoque metodológico. Diseñar procedimientos e instrumentos para buscar y generar información. Diseñar técnicas para la organización de los datos recogidos en campo. Diseñar técnicas para el análisis de la información; integrar los hechos y datos registrados a categorías conceptuales explicativas. Establecer estrategias de acción e intervención.

F - Habilidades de construcción social del conocimiento: Trabajar en grupo. Socializar el conocimiento. Comunicar los resultados.

G - Habilidades metacognitivas: Reflexionar sobre la involucración personal con el objeto de conocimiento. Desarrollar la flexibilidad y sensibilidad para reaccionar frente a nuevas situaciones. Reflexionar sobre el proceso de construcción conceptual y metodológica. Valorar el acercamiento al objeto de estudio y los resultados obtenidos.

Conclusiones

Sabiendo entonces que investigación e intervención se integran y complementan, queda por generar una reflexión acerca del interrogante ¿se puede pensar la investigación-intervención en términos de desarrollo de habilidades para el estudiante de secundaria?

Pensar en la formación para la investigación en secundaria implica el desarrollo de habilidades, hábitos y actitudes, y la internalización de valores, que demanda la realización de esa práctica. Así entendida, la formación para la investigación es un proceso que supone una intencionalidad, a la que se accede, no solamente antes de hacer investigación, sino también durante su realización y desde luego, en los estudios superiores.

Bazán Levy (2001, cit en Moreno Bayardo, 2005) afirma que la misión de la educación media superior es enseñar a pensar y con ello ayudar a que alumnos quinceañeros comiencen a ser adultos jóvenes en la cultura; esa inserción en la cultura, que no empieza ni termina con el bachillerato, pero se reorganiza y sistematiza de manera especial en este nivel educativo, habrá de apoyarse, como lo señala Terán Olguín (2001, cit en Moreno Bayardo, 2005)

En una fórmula curricular centrada en lo esencial, que desarrolle en el alumno una mayor capacidad de búsqueda, de contrastación, de verificación y de expresión, a diferencia de otra tendencia más informativa, memorística y profesional que todavía fundamenta a buena parte del bachillerato.

En palabras de Sánchez Rivera (2001, cit en Moreno Bayardo, 2005)

Se pretende que el joven de educación media superior logre una autonomía de pensamiento que lo haga reflexivo de la cultura, de sus valores y de la orientación que éstos dan a toda su vida, de tal manera que logre un horizonte educativo amplio, lo cual implica la reflexión y la investigación sobre los propios conocimientos, habilidades y actitudes en un proceso continuo de formación humana.

Se trata de que el alumno de secundaria, próximo a egresar, desarrolle esencialmente la capacidad de aprender a aprender. Las funciones, prioridades y necesidades educativas en este nivel de educación, giran fundamentalmente en torno al sujeto en formación que está en proceso de definirse a sí mismo en un mundo en el que será protagonista, por lo que el docente debe, entonces, encontrar las mejores experiencias de aprendizaje. La investigación-intervención se convierte en la posibilidad de aproximarse al saber y a herramientas para hacer realidad ese proyecto de que el estudiante desarrolle la capacidad para aprender.

El potencial de esta propuesta radicó en la articulación de los aportes de la ciencia con la acción transformadora de la realidad, generando un aprendizaje que potencia, no solo su formación académica, sino también su sensibilidad y compromiso con la realidad social

Referencias bibliográficas

Ander Egg E. (2003). Repensando la investigación acción participativa. Buenos Aires: Editorial Lumen. Recuperado de: http://abacoenred.com/wp-content/uploads/2017/05/Repensando-la-IAP-2003-Ed.4-Ander-Egg-Ezequiel.pdf.pdf

Ardoino, J. (1980). La intervención ¿Imaginario del cambio o cambio de lo imaginario? En AAVV, La intervención institucional, México, Plaza y Janés. Recuperado de: http://www.bibliopsi.org/docs/carreras/obligatorias/CFP/institucional/ex%20schejter/UNIDAD%2013/ardoino%20-%20la%20intervencion%20imaginario%20del%20cambio%20o%20cambio%20de%20lo%20imaginario.pdf

Bedacarratx V. (2002) Implicación e intervención en la investigación social. Tramas. UAM-X. México. Recuperado de: http://bloguamx.byethost10.com/wp-content/uploads/2015/04/intervencion-e-implicacion1.pdf

Moreno Bayardo, M. (2005). Potenciar la educación. Un currículum transversal de formación para la investigación. REICE. Revista Iberoamericana sobre Calidad, Eficacia y Cambio en Educación, 3 (1), 520-540. Recuperado de: http://www.redalyc.org/pdf/551/55130152.pdf

Torres Hernández A. (2017) Intervención e investigación educativa. Milenio.com. Recuperado de: http://www.milenio.com/firmas/alfonso_torres_hernandez/Intervencion-investigacion-educativa_18_891090944.html

Perrenoud, P. (2004) Diez nuevas competencias para enseñar. Barcelona: Graó.

Saltalaamcchia, H. (2005). Del proyecto al análisis: aportes a una investigación cualitativa socialmente útil. Primer tomo: Sujetos, teorías y complejidad. Buenos Aires: El Artesano

Sanchez Irías D.C. (2012) Formación de competencias investigativas en las y los estudiantes de la asignatura de ciencias naturales de tercer curso de ciclo común en el Instituto Gabriela Núñez. Tesis de maestría. Honduras: Universidad Pedagógica Nacional. Recuperado de: https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/5678499.pdf

__________________________________________________

Abstract: The experience described is carried out with 5th year students of Secondary Level, in the Humanities and Social Sciences Orientation at the Santa Bárbara School, province of Jujuy. The context of development is the curricular space “Project of Investigation and socio-community intervention”. This subject proposes to the students to carry out a research linking the service to the community with the academic learning.

The potential of this proposal lies in the articulation of the contributions of science with the transforming action of reality, generating a learning that enhances, not only its academic formation, but also its sensitivity and commitment to social reality.

Keywords: Research - reflexive process - intervention - community –service

Resumo: A experiência que se descreve se leva adiante com alunos de 5° ano de Nível Secundário, na Orientação de Humanidades e Ciências Sociais no Colégio Santa Bárbara, província de Jujuy. O contexto de desenvolvimento é o espaço curricular “Projeto de Investigação e intervenção sociocomunitaria”. Esta matéria propõe aos estudantes levar adiante uma investigação vinculando o serviço à comunidade com a aprendizagem acadêmica.

O potencial desta proposta radica na articulação dos esportes da carreira com a corda transformadora da realidade, generando uma aprendizagem que não faz, nenhum solo su formación académica, sino también em sua sensibilidade e compromisso com a realidade social.

Palavras Chave: Pesquisa - processo reflexivo - intervenção - serviço - comunidade

(*) Alejandra Maccagno. Magíster en “Procesos Educativos Mediados por Tecnologías”. CEA. UNC. Licenciada en Gestión de Instituciones Educativas. UCSE. Especialista en Ciencias Sociales con mención en curriculum y prácticas escolares. FLACSO. Especialista en educación y TIC. FLACSO. 


Investigar para transformar la comunidad fue publicado de la página 153 a página157 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Nº XL

ver detalle e índice del libro