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Trabajos ganadores del Concurso Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación. Comunicación Oral y Escrita. Segundo Cuatrimestre 2018

Guerra, María Fernanda

Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación

Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación

ISSN: 1668-5229

Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Introducción a la Investigación. Proyectos Ganadores Segundo Cuatrimestre 2018 Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Comunicación Oral y Escrita. Proyectos Ganadores Segundo

Año XVI, Vol.85, Julio 2019, Buenos Aires, Argentina | 184 páginas

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Salir del desierto

(Segundo premio)

Jaramillo, Aluen

 

Regresando en el tiempo hacia la década del 80, nos encontramos con la vida de Gastón, hijo de María y Alfredo, oriundos de un pequeño pueblo llamado Perito Moreno en la provincia de Santa Cruz.

Sus padres dueños de grandes campos y cadena de hoteles, soñaban que su hijo varón sea el heredero de dichos campos y sus dos hijas mujeres se encargarían de los hoteles; para su sorpresa nada de lo que pretendían se hizo realidad.

Gastón era un joven muy estructurado y correcto, mientras que internamente se encontraba en una encrucijada entre su verdadero ser y lo que su idiosincrasia católica apostólica romana determinaba.

Desde pequeño, durante la primaria, le resultaba considerablemente más cómodo entablar amistades con niñas y con sus respectivas actividades y juegos que ha designado la sociedad estereotipadamente patriarcal (muñecas, saltar a la cuerda, vestidos, manicura), tanto que lo más difícil o complejo para él era estar entre los niños al punto de no tener amigos varones.

Finalizando la primaria, en 7mo grado, con excelencia e impecables notas, Gastón recibiría la típica charla sobre la atracción entre un hombre y una mujer, como debe ser, acompañado de una adecuada Educación Sexual mediante un video de dibujitos animados. Aquí es donde comenzaría el inmenso desafío para este joven de 13 años, tan recto y bien formado.

Posteriormente de aquella charla acompañado de tal video, es donde a Gastón le comienzan a surgir tantas dudas y confusiones. Sentía que algo no se encontraba bien con él, no era masculino como los demás, no le gustaba el deporte ni los autos y los más importante para aquella sociedad, él no se encontraba identificado con aquel video que le habían mostrado en su último año de primaria ¿Cuál sería el problema por el cual Gastón estaba transitando? ¿Era realmente un problema?

En el transcurso por la secundaria, Gastón se encontró en una completa soledad. Llegaba la edad entre los 13 y 17 años donde los vínculos se sexualizan, los hombres buscaban a las mujeres para una relación más allá de una simple e inocente amistad y Gastón no tenía amigos hombres ni se encontraba en el hecho de querer buscar una mujer como todos lo hacían, y sus amigas mujeres se iban con los hombres y él simplemente quedaba en el medio y no simplemente solo, sino que también en silencio, confundido y reprimido por aquella época social en la que transcurría.

Llegando al final de la secundaria, por el 4to y 5to año, Gastón crea un vínculo dudoso con un compañero de su mismo curso, Néstor. Hacían diversas actividades, donde pasaban las tardes juntos. Iban a realizar prácticas de laboratorio, Néstor paseaba a Gastón en su camioneta, lo iba a despertar en las siestas, hasta lo defendía de todos aquellos jóvenes de su edad que le hacían bulliyng. Sí, Gastón era víctima de múltiples acosos por no cumplir con cada una de las normas que establecía dicha sociedad pueblerina de cómo debería ser un gran hombre de su edad, en formación.

Pasaban los días, pasaban los meses y cada día era más confusa la relación que Gastón tenía con Néstor, tanto cariño, tanta protección de aquel amigo varón. Por primera vez tenía un amigo de su mismo sexo, pero ¿realmente era un amigo? Gastón sin tener muy claro lo que realmente pasaba entre ellos, o lo que él sentía por su primer amigo varón, simplemente dejó que fluyera tal relación por el simple hecho del bienestar emocional, la comodidad y contención sentimental que sentía por parte de él.

Al egresar de la secundaria en el pueblo, Gastón con 18 años emigra a la ciudad de Comodoro Rivadavia en la provincia de Chubut para empezar una carrera artística universitaria. Al vivir en dicha ciudad sintió una mayor libertad, pero no la suficiente para poder entender y resolver cada una de sus confusiones que lo venían atormentando desde ya hacía 5 años o quizás muchos más, sin darse cuenta. Vivió en la ciudad de Comodoro durante 3 años, donde luego de recibirse vuelve al pueblo y comienza a trabajar como docente en las primarias de Perito Moreno.

Durante su segunda estadía en el pueblo, estuvo conviviendo con su hermana mayor quien era la hija perfecta, heterosexual, correcta, recibida de Contadora Pública y ya había encontrado a su príncipe azul, media naranja y futuro marido, el cual no tenía el mejor filin con Gastón.

Al cumplir los 23 años, luego de haber trabajado algunos años en el pueblo, conviviendo con personas no muy sanas para su salud física y psicológica (aunque eran su familia), y recaudar el dinero suficiente, Gastón realiza un viaje al continente Europeo, a la ciudad de Sevilla en el país de España. En el cual se especializa en su carrera y sigue estudiando en el ámbito artístico.

En esta nueva experiencia, aventura y exploración de cultura y sociedad, es donde Gastón comienza a descubrirse y encontrarse. Empieza a entender lo que realmente pasaba con él y que quizás no era específicamente un problema lo que le generaba una confusión. La libertad que existía en tal país, en tal ciudad, llegó profundamente a Gastón al punto de que pudo encontrar la comodidad al lado de un hombre, sin necesariamente cumplir con ciertas condiciones y convenciones sociales, sin tener que ser solo su amigo. Descubrió su homosexualidad, descubrió su libertad.

A pesar de que ya a partir de los 21 había comenzado a contar su orientación sexual a sus amigos más cercanos del pueblo, él seguía sintiendo que debería ser un secreto, algo de lo que nadie debía enterarse ¿Qué dirían los vecinos de tal noticia acerca de él?

España no solo abrió una libertad y comodidad con respecto a su orientación sexual y sus relaciones íntimas en el pueblo o donde fuese, sino también abrió su libertad con respecto a su cuerpo y apariencia. Al fin y al cabo, él podía vestirse como quisiera, arreglar o modificar su pelo como quisiera, sin obedecer a nadie. Gastón después de muchos años de estar reprimido y encerrado en él y aquella sociedad se sentía libre por primera vez, pero no todo es color de rosa y tan feliz como puede graficar un cuento o la película de La Cenicienta o La Sirenita.

Al volver de tal maravilloso viaje, lleno de experiencias nuevas y aventuras extraordinarias, Gastón comenzó a tener problemas de salud. Sin encontrar respuesta ni diagnóstico, visitó un doctor tras otro hasta encontrar el indicado, el cual le diagnosticó una enfermedad psicosomática generada; al parecer, por su propia familia y aquella sociedad a la que él había vuelto a trabajar después de su viaje trascendental, se le había paralizado la mitad de su cuerpo.

Luego de ser diagnosticado, es donde Gastón decide hablar con su madre de su orientación sexual ya que nunca se había tratado el tema con tanta profundidad. Su papá falleció sin hacer un contacto directo con su homosexualidad, su hermana mayor a pesar de saber perfectamente sobre su orientación sexual simplemente decidió hacerse a un lado y no hablar al respecto ya que no estaba de acuerdo, su hermana menor desde la empatía lo aceptó con total naturalidad, y era la hora de hablarlo con su madre. Después de volver de ver tal médico quien lo diagnóstico, su madre le hizo saber qué pensaba y consideraba que él tenía SIDA, insinuando su homosexualidad e iniciando dicha conversación que concluyó en que ella le pidió que se hiciera sacerdote y curar, o quizás ocultar, su homosexualidad.

Al pasar el tiempo de recibir tal diagnóstico, Gastón toma la decisión de irse a vivir a la ciudad de Buenos Aires donde podría vivir con frecuencia libre y cómodo, pero sobre todo feliz y orgulloso de ser quien era sin tener el peso mental con el que lo cargaba su familia y entorno social en el que vivía.

El día que él partía hacia la gran ciudad nacía en el hospital de aquel pueblo una niña que marcaría el comienzo de una nueva generación. Uno se iba y otro llegaba a cambiar el rumbo de la perspectiva del pueblo.

Paulina resultaba ser la hija de la hermana mayor de Gastón. Debido a que él emigró del pueblo el día en que su primera sobrina nació, no tuvo el privilegio de conocerla sino hasta después de que ella cumpliese los 4 años. Por el simple hecho de que Gastón no tenía relación alguna con los padres de su sobrina, no generó un vínculo cercano a ella hasta después de 10 años cuando todo cambiaría en la vida de aquella niña.

Paulina creció en un entorno familiar perfecto, como los estereotipos y normativas sociales lo dictan. Sus padres eran legalmente casados, católicos, una posición social estable y un hermano mayor con el que se llevaba 4 años de edad, eran una familia tipo según la sociedad de la que el destino decidió que fuera parte.

Todo en su vida era correcto, a pesar de que ella nunca tuvo muchos amigos, su vida se encontraba acompañada de su mejor amiga y vecina con la que transcurriría de la mano, primaria y secundaria, y tantos acontecimientos a los que se enfrentaría.

Al llegar el último año de la primeria, el 7mo grado, Paulina había entablado una amistad con una compañera de su curso quien era 2 años mayor que ella. Existía un rumor de aquella chica, que sostenía que era bisexual, una palabra que, en aquel entonces, por el 2012, no era muy utilizada. Cuando el rumor llegó a Paulina se le hizo muy extraño, nunca había escuchado esa palabra, parecía ser que significaba que en cierto punto a aquella amiga suya le gustaban las mujeres. Para ella fue devastador escuchar que a su reciente amiga podían gustarle las mujeres, ya que había crecido en un entorno familiar muy conservador donde no era algo que estuviese bien visto, a pesar de que se encontraban en el siglo XXI.

Con el tiempo Paulina se enteró que no solo era que a su amiga le gustaban las mujeres, sino que también sentía cierta atracción por ella, lo que ni en un millón de años lo podía permitir porque hasta repulsivo le resultaba el solo hecho de pensarlo.

Llegado el 2013, Paulina entraba al secundario. Nuevas experiencias, nuevos compañeros, nuevos conocimientos, era aterrador pero excitante pensar en todas las personas nuevas que conocería.

Casi a principios del año, Paulina conoce a una chica que venía de otra escuela pero que ella ya conocía por el barrio, a decir verdad, todos eran conocidos porque el pueblo era muy pequeño. Aquella chica, Agostina, para Paulina resultaba ser una nueva amiga con la que compartirían todo el año y sin pensarlo, cambiaría su vida. Al fortalecerse cada día más su confianza, Agostina le confiesa que es bisexual, Paulina vuelve a escuchar aquella palabra que la atormentó tanto. Esta vez fue un desafío mucho mayor, esta vez tenía una relación mucho más arraigada con Agostina y nunca pensaría en alejarse de ella por tal motivo.

Al pasar los meses el desafío que le tocaba afrontar crecía cada día más, no solo por aquello que le había confesado Agostina sino porque sin entender lo que pasaba ella sentía un cariño inmenso por su amiga que se intensificaba a cada hora. Su amiga comenzó a insinuársele y a hacerla sentir mil cosas por dentro, mil cosas que nunca entendería su familia.

A pesar de esa controversia interna con la que vivía Paulina, comenzó a replantarse por qué tenía que ser malo que dos mujeres se atraigan mutuamente, por qué ella debía alejarse de Agostina si era la única que podía notar su existencia después de que para todos era invisible, por qué algo tan bello y pleno tenía que ser una enfermedad como lo planteaba su familia. Con el tiempo entendió que solo se trataba de amor y ella se había enamorado de una persona, no de una mujer o un hombre.

Comenzó una relación con Agostina teniendo tan solo 14 años, sin pensar qué podrían decir los vecinos del pueblo, sus amigos o sus padres. Solo eran ellas dos contra el mundo, lo que no sabían era todo lo que se venía después de ese 17 de enero del 2014.

Un mes después Paulina toma la decisión de contarle a su hermano mayor de su relación amorosa. Él la aceptó y le dio su apoyo incondicional, claro, era su hermanita o eso pensaba Paulina.

Luego de varias semanas, su hermano, sin el consentimiento de ella, decide ir con la noticia a sus padres quienes no reaccionarían de la mejor manera. No solo le dieron un simple sermón en contra de su relación, sino que también le quitaron todo tipo de artefacto tecnológico y comunicación con sus amigas y por supuesto, su novia. La consideraban la desviada de la familia, se encontraba enferma y estaba arruinando la imagen de la familia en el pueblo, era lo que pensaban sus padres. La llevaron a sanadores espirituales y psicólogos. Hicieron de su vida un infierno, pero luego de varios tratamientos y golpes para revertir tal enfermedad, Paulina entendió que no estaba enferma y que ella no era la que estaba mal. Sus padres la amaban, pero no podían permitir que ella arruine la familia de esa forma y ella no iba a permitir que destruyan su vida.

Paulina comprendió que ella era normal, a pesar de lo difícil que fue atravesar cada uno de esos momentos, entendía que solo sentía amor por las personas y no por una género u otro. Aquello no estaba mal, a pesar que no era lo que la sociedad exigía. Ella siguió con su relación a pesar de todos los obstáculos que atravesaron y con el tiempo finalizó, pero no por la sociedad o por sus padres, ellas se sentían orgullosas de su relación y era lo único que importaba.

Al terminar el secundario, por voluntad propia, Paulina decide irse a vivir a la ciudad de Buenos Aires, con su tío. Ella sabía que en el pueblo no crecería como persona y que las personas del pueblo no le iban a permitir ser quien era.

En los pueblos parecer es igual a ser y si pareces algo que la sociedad no calificó como correcto, simplemente lo sos. Si no cumplís ciertas convenciones sociales te convertís en marginado o con cierta demencia mental. Esto deja en evidencia cómo los pueblos y su contexto socio-cultural influyen en el proceso de aceptación cultural de ciertas ideas.


Trabajos ganadores del Concurso Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación. Comunicación Oral y Escrita. Segundo Cuatrimestre 2018 fue publicado de la página 112 a página114 en Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación

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