Estudiantes Internacionales Estudiantes Internacionales en la Universidad de Palermo Reuniones informativas MyUP
Universidad de Palermo - Buenos Aires, Argentina

Facultad de Diseño y Comunicación Inscripción Solicitud de información

  1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Nº XLI >
  4. Rediseñar todo, incluso al diseñador

Rediseñar todo, incluso al diseñador

Arcieri, Gabriel

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Nº XLI

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Nº XLI

ISSN: 1668-1673

XXVIII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XXI. Vol. 41, Febrero 2020, Buenos Aires, Argentina | 284 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Si hacemos un análisis histórico desde los años 80 a la fecha, en Argentina, el rol del diseñador ha ido evolucionando, atravesado por la revolución digital al mismo tiempo que el rol del diseño como propuesta de valor diferencial fue teniendo cada vez más relevancia. Esto nos permitió ir creciendo en nuestra profesión, teniendo la obligación de continuar nuestra formación sobre todo en el campo digital, adquiriendo herramientas tecnológicas propias del diseño y su aplicación, como los productos de Adobe, herramientas de producción digital como Macromedia y tantas otras, para poder ofrecer soluciones integrales a nuestros clientes en áreas impensadas hasta esos años como el diseño web. Con el correr de los años, la velocidad y avance tanto de la tecnología como de los nuevos medios, nos obligó a tener que incorporar otras herramientas vinculadas a la distribución de contenido digital, a la publicación de piezas gráficas en medios tanto impresos como digitales y ya entrados los años 2000, posterior al Y2K, aprender a convivir en nuestro trabajo de diseñadores con profesionales del área de sistemas.

Sin dudas ya se percibía un cambio muy importante en nuestra profesión, al trabajar en equipos multidisciplinarios y donde el rol de un director de proyecto se hacía cada vez más evidente.

La pregunta recurrente era: ¿Existe un diseñador capaz de abarcar todas las áreas? ¿Se puede estudiar diseño web? ¿Existe la carrera de diseñador digital o multimedia? ¿Puede un diseñador dirigir una empresa?

De estas preguntas y relaciones con profesionales de otras disciplinas, el desafío estaba planteado. Nuestra profesión se iba enriqueciendo y a su vez, el campo de acción era y es cada vez más amplio.

Empezar a tener en cuenta al consumidor como eje central de nuestro trabajo, analizar cada vez más variables en una era de la información que se hacía sentir fuerte y la gran cantidad de datos que se reunían, era el próximo desafío. Estos datos que debían ser almacenados y analizados para lograr mejores resultados, requería de la contratación de expertos en base de datos y en business intelligence.

En este punto, los estudios de diseño comenzaban a trabajar ofreciendo múltiples servicios y de alguna manera, los diseñadores que lo integrábamos, debíamos manejar múltiples variables, múltiples herramientas y por sobre todas las cosas, manejar la convivencia multidisciplinar. La necesidad de adquirir herramientas de Management se hacía cada vez más necesaria ya que los estudios se habían convertido en empresas de diseño. Y la producción, asociada directamente a la visualización de nuestro diseño, obligó a muchas empresas de producción gráfica a asociarse con empresas de diseño, concentrando cada vez más la actividad en grupos empresarios de diseño y producción. Lo mismo ocurrió con las empresas de producción digital y de medios, así como las nuevas agencias de publicidad digitales, produciéndose de este modo un cruce de profesiones que fueron dando perfiles de nuevos diseñadores, lo que nos obligó a repensar en la formación de nuevos profesionales.

Herramientas como AdWords, Analytics, MailChimp y otras se incorporaron rápidamente al vocabulario en las empresas de diseño.

Ya avanzada la década del 2.000, las redes sociales se hacían sentir fuerte como nuevos medios y las App’s pasaban a ser las nuevas páginas web. Empezar a hablar de UX y UI pasó a ser algo corriente en los ambientes de diseño y las plataformas de e-commerce tenían cada vez más presencia en nuestras vidas. El mirar a empresas como Amazon, eBay o Mercado Libre abriría nuevas oportunidades laborales ya que algún profesional de diseño debía poder realizar los trabajos de visualización y puesta en pantalla de todos aquellos elementos necesarios para la comunicación y para lograr la conversión de los consumidores.

Al ir adquiriendo nuevas herramientas y habilidades, nuestra relación con nuestros clientes fue siendo cada vez más estrecha, abarcando más áreas de sus empresas, construyendo vínculos de confianza a través de la escucha de sus problemas y la oferta de soluciones que podíamos brindarles, eficaces y de calidad. En este punto, era prioritario adquirir herramientas blandas que nos podía aportar el Coaching, hoy muy de moda, así como herramientas de Management para poder llevar a buen puerto a nuestras empresas y a nuestros clientes. Escucha activa, bussines intelligence o modelo Canvas de Osterwalder dejaron de ser una novedad para pasar a ser herramientas de uso diario. Los diseñadores entrabamos de lleno en el mundo de los negocios.

Las preguntas en este punto eran: ¿Somos diseñadores? ¿Somos hombres de negocios? ¿Ambos? ¿Nuestro rol había cambiado tanto? ¿La evolución era la correcta?

Un concepto que comenzó a modificar nuestra visión de negocios fue cuando la empresa IDEO, hoy liderada por Tim Brown, comenzó a hablar no solo de diseño de productos y servicios sino de diseño de experiencias. Y así nace el HCD (Human Center Design), un concepto donde el cliente, nuestro cliente, el consumidor, es el centro de la escena. Y nosotros debemos estar preparados para escucharlo, comprenderlo, acompañarlo y brindarle soluciones. La metodología del Design Thinking pareciera ser la respuesta.

¿Hicimos este ejercicio con nuestros alumnos? ¿Sabemos que es lo que quieren y piensan? ¿Sabemos qué necesitan? ¿Podemos ayudarlos a resolver su vocación?

Y es aquí donde desde la Universidad, con el planteo que se nos hace en cuanto al desarrollo de una nueva carrera, podemos hacer nuestro aporte como docentes y como profesionales del diseño y de los negocios.

Nueva carrera de diseño

Considero que esta nueva carrera debe apoyarse en 4 ejes temáticos: Diseño, Tecnología, Coaching y Management.

El nuevo Diseñador debe ser un gran influenciador de las personas y las empresas,  en un mundo globalizado y de cambio constante, marcando el camino a seguir en función de las necesidades de los consumidores.

Los futuros alumnos deberán trabajar sobre proyectos integrales de resolución de problemas aplicando la metodología de Design Thinking. Debemos estimular su creatividad, enseñarles a escuchar para poder hacer preguntas asertivas que los ayuden a encontrar soluciones diferentes y que puedan aportar múltiples caminos para posibles soluciones.

Nuestro cuerpo docente debe ser variado y multidisciplinar, con amplios conocimientos en las 4 áreas mencionadas anteriormente.

El contenido debe adquirir un nivel de profundidad tal que pueda ser aplicado inmediatamente por el alumno, y que pueda percibir que lo aprendido es su herramienta de valor diferencial tanto para ofrecer sus servicios de forma independiente como en relación de dependencia.

En una época donde nuestros alumnos tienen poca empatía con la lectura de textos, considero importante acercarles material en formatos diferentes como videos o audiolibros.

El perfil de nuestro egresado debe ser el de un diseñador-empresario capaz de poder llevar a cabo proyectos de principio a fin, ya sea en una empresa o como emprendedor de sus propios proyectos.

Este nuevo profesional egresará en el año 2.023 y seguramente encontrará nuevos desafíos y problemas que deberá resolver y está en nosotros como docentes y mentores, el de impulsarlo para que pueda disfrutar de su trabajo habiendo encontrado su vocación, que tenga desarrollada su capacidad de escucha para poder realizar las preguntas correctas en el momento indicado, la capacidad de liderazgo para poder llevar a cabo hasta el final los proyectos en los que estuviere involucrado junto a un equipo de profesionales de diversas áreas y que pueda aportar inspiración, creatividad y soluciones para lograr el éxito de sus clientes, que sin dudarlo, también será el suyo. Seguramente la inteligencia artificial será tema de conversación permanente y debe estar preparado para afrontar este desafío tecnológico.

Si hoy tuviera 18 años, sin dudas, esta es la carrera que elegiría para estudiar.


Rediseñar todo, incluso al diseñador fue publicado de la página 24 a página25 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Nº XLI

ver detalle e índice del libro