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El debate: ¿Conflicto o aprendizaje?

Fernández, Rocío

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Nº XLI

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Nº XLI

ISSN: 1668-1673

XXVIII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XXI. Vol. 41, Febrero 2020, Buenos Aires, Argentina | 284 páginas

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Resumen: Si el debate formara parte del aprendizaje, siendo este de forma controlada, con un fin específico, teniendo al respeto como regla número uno y utilizando el marco teórico, ¿generaría conflictos dentro del aula?

Palabras clave: Aula taller - aprendizaje significativo - aprendizaje en colaboración - debate - enseñanza superior – grupo – obstáculos epistemológicos



Cuando se piensa en el debate puede surgir la duda de si esto es favorecedor para los alumnos o los pone en una situación de exposición incómoda. Si el trabajo hecho en clase se pone a crítica general, ¿Esto generaría inconvenientes?

Si bien se puede sostener que exponer un trabajo puede generar incomodidad en los alumnos y pueden sentirse intimidados por la exposición, esto se puede plantear como parte del desarrollo cotidiano del aula y así todos los alumnos participan tanto de exponer como de opinar sobre lo expuesto.

Jackson explica en su libro “La vida en las aulas” (1990, p 15) que a menudo los alumnos que participan de la evaluación formulan juicios y descalificaciones al trabajo del compañero, a su vez lo relaciona con el Síndrome de caza de brujas de Henry Jules (1957), que describe la crítica destructiva por parte de los compañeros como el componente principal de esta teoría y sostiene que esto es “originado, por así decirlo, por el profesor” (Jules H en Jackson, 1957, p. 16)

Pero no podemos pasar por alto que somos seres sociales que necesitamos del otro para la vida cotidiana y que esto se debe reflejar también en el aula.

El no promover la comunicación entre los actores de la cotidianidad escolar nos hace interrogarnos acerca de la tan mentada ‘función de socialización’ de la escuela. Nos inquieta saber si podríamos pensar en una escuela con normas claras, límites contenedores hacia los alumnos y que, a la vez, en ella la comunicación entre los actores sea fluida y fomentada. (Kaplan, 1992, p.20)

Por lo que es importante el papel del profesor para que el debate se dé como proceso de aprendizaje y no como mera competencia entre los alumnos. Esto sugiere un gran desafío para el docente ya que debe estar atento a cualquier síntoma que pueda llevar a la crítica no constructiva.

Ser partícipe de este proceso de evaluación genera diferentes habilidades de comunicación no solo para expresarse, sino también para escuchar a través de la práctica argumentativa que esta ofrece. Desarrolla el sentido crítico y autocrítico en el alumno para analizar opiniones propias y externas y la capacidad de reflexión. Favorece el aprendizaje activo, ya que se debe integrar la teoría y la práctica, y la capacidad de expresarse correctamente.

Participar en un debate es parecido a escribir una devolución o comentario de texto, pero con la diferencia de que si se escuchan entre todos se generan aprendizajes que de otra manera sería algo que quedaría entre el profesor y el alumno.

Cabe aclarar que en muchos casos el alumnado tiene tendencias competitivas, esto se debe a que probablemente en su infancia le fortalecieron la idea conductista de complacer al profesor y de que hay una sola respuesta correcta, por lo que en principio parecería muy complejo y bastante alejado plantear un debate sano en la clase sin que ningún alumno sienta que está siendo descalificado o que deban destacar por encima del otro para aprobar. Pero si pensamos al aula como un gran grupo y el profesor trabaja adecuadamente desde el comienzo de clase para fomentar el trabajo en equipo, los estudiantes responderán al estímulo ya que darán cuenta de que no hay que competir para ser buenos en algo, sino que el aprendizaje puede ser colectivo.

El grupo fomenta que los alumnos aprendan al compartir situaciones de enseñanza y aprendizaje por lo que, si bien esto es individual, esta interrelación con los pares ayuda a desarrollar la misma. En el grupo se encuentran tres procesos, el individual que fomenta el aprendizaje, el grupal que es el que construye y el de la enseñanza que es instrumental (Souto. 1993, p.5).

Si se piensa al aula como un grupo que contiene grupos más pequeños dentro, se puede entender que en cada uno de los más pequeños hay aprendizajes por colaboración. Pero utilizando dentro del modelo de clase la puesta en común, se genera una participación de lo que a su vez es un grupo mayor, toda el aula, logrando que esta colaboración se expanda a todos los compañeros.

El profesor puede promover el debate utilizando como estrategia la bibliografía, esto se puede dar proponiendo dos libros o lecturas que tengan dos puntos de vista diferentes logrando así que los alumnos puedan defender la parte fuerte de cada planteo y poniendo en común las diferencias; es así que se trabaja la comprensión de los textos teniendo en cuenta las posturas de estos y la capacidad crítica.

Otra estrategia que se puede utilizar es la exposición de los saberes previos; el profesor hace una introducción de lo que va a ser el debate para que todos tengan un punto de partida, y luego da lugar a que los alumnos dejen en evidencia sus saberes previos. Esto sirve para dar cuenta de donde se parte con respecto a cierto conocimiento y poder retomarlo desde ahí. Ausubel (1963) sostiene que para que un aprendizaje sea significativo es necesario anclar el nuevo conocimiento a un conocimiento previo para poder relacionarlo y que este aprendizaje sea profundo. Si el alumno utiliza saberes previos para plantear su postura frente a un debate y el profesor u otro compañero proporciona un saber nuevo para ese alumno, este relacionará el saber previo con el nuevo generando así que sea significativo.

Pero cuando se habla de saberes previos no se refiere a todo lo que el alumno cree conocer previamente ya que existen los pensamientos rituales y el sentido común; estos conocimientos presentan un obstáculo a la hora de aprender porque están muy arraigados dentro de cada uno sin saber probablemente de dónde surgieron, no tienen marco teórico ni fundamentos, siendo necesario ponerlos en crisis para transformarlos.

La ciencia se opone absolutamente a la opinión ya que esta no cuenta con un marco científico por lo que es el primer obstáculo que debe ser destruido, se deben presentar los saberes con fundamentos para así generar conocimiento (Bachelard, 2000).

Es en el debate donde muchas veces salen a la luz los pensamientos rituales ya que se le permite al alumno exponer su postura con respecto a algo. En los exámenes donde el alumno debe demostrar el conocimiento adquirido dentro de esa misma asignatura, probablemente no salgan a la luz muchos de estos conocimientos previos, por lo que el debate propicia la posibilidad de que surjan estos obstáculos ya que el alumno tiene la libertar de expresarse libremente.

Todo esto no quiere decir que el único proceso de aprendizaje y evaluación sea el debate. El aprendizaje al fin y al cabo es individual por lo que se propone que sea un complemento a los trabajos individuales. Tampoco refiere a que lo desarrollado individualmente sea puesto en debate porque esto alentaría, probablemente, el sentido de competencia; ni que todos los trabajos serán en grupo porque esto puede generar que pierdan el individualismo generando un grupo homogéneo. Se alienta a que esta práctica sea dentro de la clase en complemento con las otras instancias de trabajos y evaluación, de forma controlada y proponiendo reglas claras para evitar cualquier momento que no estimule el aprendizaje.

Es por eso que una buena instancia para utilizar el debate como parte del aprendizaje es en el aula taller (Pasel, 1998). Luego de que los alumnos hayan producido algo en grupos, se presentaría delante de los compañeros quienes, utilizando el marco teórico de la materia, tendrían el espacio para criticar de forma constructiva lo expuesto, destacando tanto lo posible a cambiar como lo que les parezca que son los puntos fuertes del trabajo. Este trabajo no tendría nota numérica para así desestimar la competencia siendo un momento de aprendizaje colaborativo donde los alumnos se nutran de la experiencia de los otros generando procesos en conjunto.

Tanto el momento de creación en el aula taller como el momento de exposición y debate genera un aprendizaje significativo (Ausubel, 1963) porque pone en juego los marcos teóricos aprendidos previamente y el alumno a su vez aprende sobre la propia experiencia de participar.

Kaplan (1992) sostiene con respecto a lograr esta comunicación en el aula “Que resulta difícil, no hay duda; que vale la pena intentarlo, tenemos muchas menos dudas” (p.20)

Referencias Bibliográficas

Jackson, P. (1990). Life in Classrooms. New York: Teachers College.

Jules H. (1957). Attitude organization in elementary school classrooms. American Journal of Orthopsychiatry.

Kaplan C. (1992). Buenos y malos alumnos: descripciones que predicen. Aique Educación.

Ander Egg, E. (1991). El taller: una alternativa de renovación pedagógica. Buenos Aires: Magisterio del rio de la plata.

Souto, M. (1993). Hacia una didáctica de lo grupal. Buenos Aires.

Ausubel, D. (1963). The psychology of meaningful verbal learning. New York: Grune and Stratton.

Bachelard, G. (2000). La formación del espíritu científico: Contribución a un psicoanálisis del conocimiento objetivo (23ª ed.). México: Siglo XXI Editores.

Pasel, S. (1998). Aula-Taller. Aique.

Nota: Este trabajo fue desarrollado en la asignatura Introducción a las Estrategias de la Enseñanza a cargo del profesor Carlos Caram en el marco del Programa de Reflexión e Innovación Pedagógica.



Abstract: If the debate were part of the learning, being this in a controlled way, with a specific purpose, having respect as rule number one and using the theoretical framework, would it generate conflicts within the classroom?

Keywords: Classroom - meaningful learning - collaborative learning - debate - higher education - group - epistemological obstacles

Resumo: Se o debate fizesse parte da aprendizagem, sendo este de forma controlada, com um fim específico, tendo ao respeito como regra número um e utilizando o marco teórico, ¿geraria conflitos dentro do sala de aula?

Palavras chave: sala de aula - aprendizagem significativa - aprendizagem colaborativa - debate - ensino superior - grupo - obstáculos epistemológicos


Rocío Fernández. Directora de Arte Publicitaria (AAP/UP) patrimonio Cultural (Universidad Nacional del Litoral).


El debate: ¿Conflicto o aprendizaje? fue publicado de la página 82 a página84 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Nº XLI

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