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¿Es posible en la sociedad Argentina del Siglo XXI readaptar los conceptos de La Nueva Escuela?

Ardiles, Natalia

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Nº XLI

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Nº XLI

ISSN: 1668-1673

XXVIII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XXI. Vol. 41, Febrero 2020, Buenos Aires, Argentina | 284 páginas

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Resumen: El ensayo manifiesta que las prácticas pedagógicas planteadas por La Nueva Escuela pueden aportar mejoras en la escuela del Siglo XXI, caracterizada por su alto grado de complejidad, dinámica informativa y celeridad con que se producen los cambios. Como también reflexiona sobre las dificultades que se presentan al querer replicar este modelo.

Palabras clave: Docente – alumno - participación integrada - aprendizaje colaborativo - estrategia de enseñanza – creatividad - construcción de conocimiento – Nueva Escuela – prácticas pedagógicas



La Nueva Escuela surge a fines del Siglo XIX, a raíz de cambios políticos, sociales e industriales. Sus principales promotores fueron: Adolphe Ferriere, Célestin Freinet, John Dewey, Jean Piaget y María Montessori. Quienes propusieron una nueva educación integral de enseñanza en pos a los intereses y necesidades del niño para su libre y adecuado desarrollo.

Cuestionaban a la escuela tradicional en cuanto a que reducían el aprendizaje en la cantidad de conocimientos a memorizar, el autoritarismo y poder del docente como transmisor de conocimientos, como verdades absolutas. Aprender significaba adquirir lo que ya está incorporado en los libros y en las cabezas de sus mayores. El alumno solo tenía que ser un dócil receptor separado de sus experiencias y contexto.

En la Argentina, existió la experiencia ideada por Olga Cosettini en 1935, en la Escuela N° 69 Doctor Gabriel Carrasco, en el barrio Alberdi de Rosario. Basado en la experiencia y en las premisas de La Nueva Escuela, fue uno de los pocos casos documentados y de éxito a nivel mundial.

A partir de los desarrollos teóricos de La Nueva Escuela y los treinta principios de la Oficina Internacional de Escuelas Nuevas que fueron formulados por A. Ferriere, en 1925 y publicados en la revista “Pour l ‘ Ère nouvelle” (citado por López Herrerías, 1980, pp. 56-61).

Este ensayo manifiesta que las prácticas pedagógicas planteadas por La Nueva Escuela pueden aportar mejoras en la escuela del Siglo XXI, caracterizada por su alto grado de complejidad, dinámica informativa y celeridad con que se producen los cambios. Como también reflexiona sobre las dificultades que se presentan al querer replicar este modelo.

Algunos de esos principios son:

1. Utilizaban el método científico de enseñanza. Los alumnos se enfrentaban a situaciones problemáticas por medio de un proceso metodológico de descubrimiento, observación de hipótesis, indagación (reflexión), experimentación (por ensayo-error) y verificación.

Lo que buscaban era formar investigadores activos. Los alumnos buscaban sus propias respuestas ante sus interrogantes y de esta manera pueden defender su conocimiento, desarrollando habilidades para ser consciente de lo que han aprendido y poder aplicarlo en otras situaciones.

2. La Nueva Escuela rompía con las paredes del aula, aprovechando todo el entorno aplicando estrategias de enseñanza por descubrimiento.

Están convencidos de que las experiencias de la vida cotidiana y la naturaleza, son más capaces de despertar el interés que las lecciones proporcionadas por los libros. Nada de instrucción enciclopédica basada en conocimientos memorizados.

Los acontecimientos eran los nuevos contenidos haciendo innecesaria la idea de un programa impuesto. Basado en el aprendizaje práctico, en el aquí y ahora, en que la mejor manera de que aprendan algo es haciéndolo. De este modo, este modelo se generó también entre el currículum prescripto y la espontaneidad del estudiante. Se debate en este sentido, si en La Nueva Escuela se puede o no hablar de currículum oculto.

Los alumnos están llenos de preguntas fuera de la escuela y ese es el material más real que debe complementarse con las herramientas y las oportunidades para actuar dentro de la escuela.

El aprendizaje del entorno más próximo y accesible, de la circunstancia, contribuye a descubrir valiosos emergentes que promuevan un aprendizaje significativo, profundo y duradero.

Algunos conocimientos en acción, como por ejemplo cuando Freinet comenzó a salir con sus alumnos y a realizar las llamadas «clases-paseo», para observar el medio natural, la escucha de la naturaleza, que llevarán después la expresión oral, comentando lo sucedido, a los escritos libres. Para Freinet el cálculo tiene que ser un instrumento de acción sobre las cosas para demostrar su utilidad: medir los campos, calcular precios y costes de alimentación de los animales, pesar y medir objetos.

En el Documental de la Señorita Olga (Argentina, 1991. Director Mario Piazza), los alumnos relatan que iban a la plaza y veían la forma de los canteros y de las fuentes y calculaban el volumen de agua que contenía.

La técnica se observa en la película, La lengua de las mariposas, (España, 1999. Director José Luis Cuerda. Situada en 1936. En ella, Don Gregorio, un maestro enseñará a Moncho un alumno la técnica de observación de la naturaleza.). No solo tenía que ver con una propuesta didáctica, sino también con una mirada científica.

Que reflexionen fuera del colegio en la vida ordinaria y así el aprendizaje sea un resultado natural.

3. El sistema de educación La Nueva Escuela, garantizaba Educación Integral dirigiéndose a todas las dimensiones de la persona y no solo a su intelecto. En el documental de La escuela de la Señorita Olga (Argentina, 1991. Director Mario Piazza), se pueden ver como unos pintaban, otros escribían, cantaban, actuaban. A los alumnos se les daba la libertad de escoger su trabajo, dado por sus propios intereses, es decir, por las fuerzas interiores que llevan a estos a la búsqueda del desarrollo de las habilidades. Era una elección libre, pero con la obligación de elegir.

Muy a menudo se cree que las técnicas de La Nueva Escuela presentan una falta de organización, y que la expresión libre es sinónimo de desorden y de abandono. La realidad es exactamente lo contrario. Una clase compleja, que ha de practicar simultáneamente técnicas diversas, en donde se trata de evitar la autoridad, necesita mucho más orden y disciplina que una clase tradicional, donde los manuales y las lecciones son el utillaje esencial

4. Se pensaban estrategias de apropiación y de aprendizaje de los espacios como la galería, el patio o el jardín. Generaban rincones de lectura, los alumnos realizaban asambleas, organizaban coros, entre otras actividades.

En la actualidad se aprovechan como circulación en los recreos o expansión en los actos escolares, dejando espacios ociosos, que son un indicio de una pérdida de momentos de aprendizaje, de armar el acontecimiento, es un currículum vacío.

5. Las aulas que proponía La Nueva Escuela eran ambientes grandes, organizados y diseñados para fomentar su auto-aprendizaje, crecimiento y con una funcionalidad del trabajo. También como un ambiente de belleza, decoradas con las obras y trabajos de los alumnos.

La realidad de hoy es que los alumnos trabajan con sobrepoblación en aulas chicas y con los pupitres en hileras.

6. La Nueva Escuela le daba importancia de los materiales didácticos para el desarrollo e implantación de su método. A veces, en la actualidad este punto está sujeto a la falta de presupuesto de las escuelas como también la falta de propuestas innovadora por parte del docente en la utilización de los mismos.

7. En la Nueva Escuela los alumnos se agrupan no por edades, sino según el grado de adelanto en las materias estudiadas. El interés sostenido no se favorece por la división de los estudios y la variedad nace no de los temas tratados, sino de la manera de tratarlos.

Era un sistema flexible que utilizaba la coeducación de los sexos, donde todos los chicos estaban mezclados. Reconociendo las potencialidades e individualidades de cada uno independientemente de su sexo. Por tanto educar desde la igualdad de valores de las personas.

Lo que se ve hoy en la escuela tradicional es la segmentación, están divididos por edad (grado, año) y aún seguimos teniendo escuelas que no son mixtas.

8. La Nueva Escuela forma la asamblea general que toma todas las decisiones importantes referentes a la vida de la escuela. Los líderes naturales influyen moralmente y las leyes son los medios que reglan el orden y trabajo de la comunidad.

9. La libertad, como aspecto pedagógico, se relaciona con un proceso educativo autónomo. Dewey decía: “Libertad significa, esencialmente el papel que el pensamiento -que es personal- desempeña en el estudio, significa iniciativa intelectual, independencia de observación, invención juiciosa, previsión de resultados y habilidad de adaptación a ellos”. (2015)

10. En lugar de tratar a los estudiantes como grupo estandarizado y homogeneizar la enseñanza, La Nueva Escuela proponía que los docentes observaban a cada alumno y lo seguían individualmente. Así, cada uno aprendía a su ritmo, desarrollando capacidades y habilidades individuales.

11. La Nueva Escuela pone foco en el alumno como centro, le dieron protagonismo, voz y voto. El docente los hacía partícipe de su propia educación, de que se sientan protagonistas de sus propias construcciones del conocimiento y que sean agentes activos imprescindibles para llevar a cabo el proceso.

A los alumnos se los hacía sentir cómodos, que la escuela era suya, que les pertenece.

La idea de transmitirles el sentimiento de ser capaz de actuar sin depender constantemente del adulto, para fomentar su responsabilidad, autonomía, iniciativa, que aprendan a reflexionar y pensar por sí mismos, y así promocionar su liderazgo interno.

El docente ejerce un papel de mediador que guía al alumno facilitándole las herramientas necesarias.

Su función era escuchar, observar y descubrir las necesidades o el interés de sus alumnos. Como así también de mejorar la calidad de sus relaciones con el resto de compañeros.

La concepción de La Nueva Escuela pone en juego la emulación, la ayuda mutua y la cooperación como valores que podían ser pensados entre docentes y alumnos.

12. En vez de calificación clásica cuantitativa, las evaluaciones eran informes exhaustivos que los padres recibían para que supieran las fortalezas y debilidades de sus hijos. No se hacían comparaciones entre chicos y el énfasis estaba puesto en el camino de aprendizaje individual de cada alumno.

Se utilizan los ficheros autocorrectores, una especie de planillas en las que los alumnos van anotando los niveles alcanzados y las dificultades.

13. La Nueva Escuela persigue, en sus concepciones teóricas y proyecciones prácticas, garantizar el logro de una mayor participación con un grado más elevado de compromiso de todo ciudadano contribuyendo de manera sustancial a lograr cierto tipo de equilibrio en la sociedad.

No obstante, hay pocos intereses en una reforma profunda del sistema educativo, desde los dirigentes políticos que deben estar preparados para pensar en una Nueva Escuela del Siglo XXI, hasta los gremios y docentes que le temen al cambio.

No sé cuándo sucederá, pero en un tiempo mayor o menor la escuela, como la conocemos, empezará a cambiar.

El desafío está en la transformación de los sistemas educativos. Desde la lógica de la escuela tradicional, es decir desde una mirada que concebía al mundo como estático y lineal. Donde es imposible preparar a los alumnos prediciendo cómo será la sociedad dentro de veinte años a partir de ahora. Están más preocupados cómo será el futuro que vivir el aquí y ahora. Van hacia una lógica del conocimiento sistémico que concibe al mundo como dinámico, cambiante, incierto, un mundo complejo.

Esta transformación se puede iniciar desde el aula, revisando las prácticas educativas, reconfigurando los roles de los docentes, interviniendo en la configuración espacial, en la organización curricular, en el uso del tiempo, en la conformación de los grupos de trabajo. Se requiere una reeducación de los docentes para que desarrollen una actitud científica.

Que reflexionen sobre lo que hacen y cómo lo hacen, para promover cambios favorables en sus prácticas educativas.

En este contexto se requiere que el educador de hoy posea un perfil abierto y flexible.

Dewey describió que la misión del educador es “seleccionar aquellas cosas, dentro de la experiencia existente, que contengan la promesa y la potencialidad de presentar nuevos problemas, que al estimular nuevos métodos de observación y de juicio amplíen el área de la experiencia ulterior” (1967, p. 94).

La transformación de los sistemas educativos requiere voluntad, riesgo y creatividad.

Se debe contar con el acuerdo de todos los agentes del escenario educativo.

La educación se debe entender como un proceso integral que no solo se limita al tiempo que se pasa en la escuela.

Por todo lo expuesto en este ensayo, ¿Es posible en la sociedad Argentina del Siglo XXI readaptar los conceptos de La Nueva Escuela?

Referencias Bibliográficas

Ander – Egg, E. (1999). El taller: una alternativa de renovación pedagógica. Buenos Aires: Magisterio del Río de La Plata.

Bain, K. (2007). Lo que hacen los mejores profesores universitarios. Barcelona: Universidad de Valencia.

Bongiovanni, M. (2009). La nueva cultura académica y el docente inclusivo. Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. (11) 42-43. Buenos Aires: Universidad de Palermo.

Bruner, J. (1987). La importancia de la educación. Barcelona: Paidós Educador.

Bruner, J. (1987). La educación puerta de la cultura. Madrid: Aprendizaje Visor.

Cuerda, J. (Director). (1999). La lengua de las mariposas. [DVD]. Madrid: Sogetel.

Piazza, M. (Director). (1991). La escuela de la Señorita Olga. [DVD]. Argentina

Roselli, N. (1999). La construcción sociocognitiva entre iguales. Rosario: IRICE.

Dewey, J. (1938). Experiencia y Educación. Buenos Aires: Losada. (Reedición 1964).

Ferriere, A. (1925). Los treinta principios de la Oficina Internacional de Escuelas Nuevas publicados en la revista “Pour l ‘ Ère nouvelle” (citado por López Herrerías, 1980, pp. 56-61).

Nota: Este trabajo fue desarrollado en la asignatura Introducción a las Estrategias de la Enseñanza a cargo del profesor Carlos Caram en el marco del Programa de Reflexión e Innovación Pedagógica.



Abstract: The essay states that the pedagogical practices proposed by the New School can bring improvements in the school of the XXI Century, characterized by its high degree of complexity, dynamic information and speed with which changes occur. As he also reflects on the difficulties that arise when wanting to replicate this model.

Keywords: Teacher - student - integrated participation - collaborative learning - teaching strategy - creativity - knowledge construction - New School - pedagogical practices

Resumo: O ensaio manifesta que as práticas pedagógicas propostas pela Nova Escola podem contribuir melhoras na escola do Século XXI, caracterizada por seu alto grau de complexidade, dinâmica informativa e celeridade com que se produzem as mudanças. Como também refleti sobre as dificuldades que se apresentam ao querer replicar este modelo.

Palavras chave: Professor - aluno - participação integrada - aprendizagem colaborativa - estratégia de ensino - criatividade - construção de conhecimento - Nova Escola - práticas pedagógicas


Natalia Ardiles. Diseñadora de Imagen y Sonido (Universidad de Palermo)


¿Es posible en la sociedad Argentina del Siglo XXI readaptar los conceptos de La Nueva Escuela? fue publicado de la página 97 a página100 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Nº XLI

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