Estudiantes Internacionales Estudiantes Internacionales en la Universidad de Palermo Reuniones informativas MyUP
Universidad de Palermo - Buenos Aires, Argentina

Facultad de Diseño y Comunicación Inscripción Solicitud de información

  1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Nº XLI >
  4. Escribir a través del currículum y evaluación: apuntes e hipótesis de trabajo

Escribir a través del currículum y evaluación: apuntes e hipótesis de trabajo

Oyola Quiroga, Gonzalo

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Nº XLI

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Nº XLI

ISSN: 1668-1673

XXVIII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XXI. Vol. 41, Febrero 2020, Buenos Aires, Argentina | 284 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Resumen: Dado que los diferentes paradigmas disciplinares construyen lenguas cuya hegemonía intentan imponer en una comunidad científica (Kuhn, (1971), escribir en el currículum como modalidad para la alfabetización académica requerirá de los estudiantes la adquisición de un léxico y de unas formas verbales determinadas. Como todo fenómeno lingüístico, los lenguajes especializados de las disciplinas están atravesados por las tensiones y debates en los que se configuran, y en los procesos de escritura se inscriben las marcas de estos conflictos. De este modo, el trabajo de escritura de los estudiantes lleva en su materialidad las marcas de los conflictos cognitivos que se generan en el encuentro contradictorio entre los saberes previos y el nuevo orden discursivo. Cada tachadura, agregado, sustitución, glosa, reescritura, es la marca de un conflicto y una negociación con los protocolos de la lengua disciplinar que cada estudiante mantiene a lo largo del proceso de escritura. El armado de archivos con los papeles de trabajo de los alumnos puede tal vez ofrecer una herramienta productiva a la hora de imaginar acciones para evaluar procesos de aprendizaje.

Palabras clave: Currículum – evaluación – apuntes – hipótesis - procesos



(…) nuestra civilización y su ciencia se ciegan ante una productividad; la escritura, para solo capturar un efecto: la obra - Julia Kristeva, Semiótica 1

Las corrientes que proponen escribir en las disciplinas o a través del currículum han puesto de manifiesto la necesidad que la alfabetización académica sea orientada hacia la enseñanza-aprendizaje de las prácticas del lenguaje dentro del desarrollo regular de los espacios curriculares universitarios. En general, estas propuestas no reflexionan en torno de las ideas que presentan sobre los materiales verbales, y esto resulta en la adopción de concepciones instrumentales de la lengua y la escritura (fundamentalmente de la escritura) que son pensadas como meros vehículos transparentes (no resistentes) de los contenidos disciplinares. Paula Carlino (2005) repara en estos problemas al ocuparse de la evaluación con la escritura y argumenta que:

(…) las habituales situaciones evaluativas que los docentes solemos plantear en nuestras clases se organizan en torno a la idea de que es posible evaluar a través de la lectura y la escritura, como si estas fueran un medio transparente —ya dado y acabado— que deja ver en qué medida los estudiantes han aprendido los conceptos de una materia. (p. 109)

Además, al describir modos productivos de evaluar a través de la escritura, Carlino (2005) enumera algunos -poco frecuentes, los caracteriza- que muestran una preocupación por el potencial cognitivo de la escritura: reflexionar sobre el destinatario y el propósito del texto a producir, enseñar qué y cómo revisar, ofrecer tutorías para discutir borradores, retroalimentar las versiones escritas en miras a su reescritura, etc. (p. 112). Pero el problema de base subsiste porque define como objeto de la enseñanza-aprendizaje lo que Bajtín llamó géneros discursivos ——repertorios de enunciados que han logrado cierta estabilidad relativa en un área específica de la actividad humana—, pero desprendiendo el concepto Bajtiniano de la teoría polifónica del lenguaje donde fue concebido. Este sesgo desdibuja el carácter de contenidos que la lengua y la escritura deberían tener en un proceso pedagógico dirigido a escribir en las disciplinas, y convierte esos fenómenos en una mera cuestión técnica, “un instrumento para acrecentar, revisar y transformar el propio saber” (Carlino, 2004, p. 17). Estas caracterizaciones obturan la aparición de líneas teórico-metodológicas que promuevan expandir la creatividad en el diseño de las estrategias de enseñanza-aprendizaje y las intervenciones didácticas. Tales diseños deberían estar atravesados por concepciones de las prácticas del lenguaje como objeto de aprendizaje para unos sujetos de conocimiento que intentan asimilar información nueva, experimentan con el objeto para aprehender sus propiedades, elaboran hipótesis y las ponen a prueba, organizan sentidos en la búsqueda de coherencia, “base de la construcción de sistemas interpretativos (…) sobre la naturaleza y la función de la escritura. Estos sistemas actúan como esquemas de asimilación (Piaget), esquemas que entran en crisis cuando una nueva información los invalida” (Pognante, 2006, p. 67). Se hace evidente entonces que para avanzar sobre la problemáticas que plantea escribir a través del currículum, es necesario repensar el objeto de la práctica y convocar referencias teórico-metodológicas que alienten acciones pedagógicas donde dicho objeto aparezca inscripto como contenido del trayecto de enseñanza-aprendizaje.

Las investigaciones sobre alfabetización académica imaginan a los estudiantes como inmigrantes a una nueva comunidad de conocimiento, enfrentados a una lengua casi desconocida que se extiende desde nuevos ítems léxicos (el vocabulario específico de una disciplina) hasta los modos de la cortesía lingüística que predomina en esa comunidad. Es por ello que quizás la definición del objeto de escribir a través del currículum deba mirar hacia la lengua disciplinar, y la teoría y la metodología orientarse hacia un recorte de la escritura como trabajo, esto es, no como producto sino como productividad.

En su descripción de los modos regulares de producción del saber, T. S. Kuhn (1971) llamó revoluciones científicas a los cambios de un paradigma por otro, que se convierte en hegemónico dentro de una comunidad científica. En su conformación, el paradigma triunfante articula una lengua que, al lograr ser impuesta, determina el horizonte de los que es posible decir —esto es, lo que puede ser pensado y representado— y cómo puede ser dicho en un momento específico de ese campo de saber. Es en torno de los procesos de adquisición de esta lengua donde debe construirse un discurso, poniendo en el centro las fuertes culturas escritas que habitan las comunidades científicas.

Escribir es una actividad habitual en los entornos universitarios. Una gran parte del conocimiento que se elabora en ellos se plasma y vehicula a través de textos que se leen y producen en una inextricable red de relaciones entre unos y otros (Camps, 2013, p. 18).

Esta situación hace de la escritura entendida como productividad un espacio adecuado para pensar el trabajo escritural como una instancia que propone desafíos epistémicos e intelectuales. Además, la producción escritural aloja las marcas de los conflictos cognitivos y de las negociaciones que las subjetividades expanden para su resolución, y se abre entonces una puerta hacia la evaluación, ya no a través de la escritura como propone Carlino (2005) sino de y en las escrituras de las lenguas de las disciplinas. En este sentido, algunos de los postulados de la genética textual abordan problemas que admiten ser traspolados en la búsqueda de suelos conceptuales para trabajar y evaluar la escritura a través del currículum. La genética textual se ocupa de los papeles de escritura, documentos heterogéneos que comparten la característica de integrar una cadena de producción textual, y ofrecen entonces una materia verbal dinámica y móvil donde aparece la huella visible de un proceso intelectual y creativo. Nacida en el campo de los estudios literarios, actualmente la investigación geneticista se interesa por las escrituras de los lenguajes de la cultura, las ciencias y las artes. En los papeles de trabajo, la escritura se muestra como reescritura que envuelve una combinatoria de operaciones múltiples, complejas y heterogéneas. Las tachaduras, sustituciones verticales, desplazamientos, expansiones, yuxtaposiciones, interpolaciones, reducciones, conexiones, desgajamientos, intersecciones, etc., ponen en primer plano las vacilaciones y los conflictos (sociales, lingüísticos, cognitivos, culturales, disciplinares, estéticos) que aparecen en el acto de escribir, y también el juego dialéctico sostenido que se entabla con la lectura.

En el aula universitaria, los papeles de estudio y de trabajo de los alumnos pueden integrarse a la arena atravesada por las tensiones epistémicas e intelectuales que se generan al enfrentarse a una nueva lengua (dentro de la propia lengua) sobre la que es preciso construir conocimiento significativo. Por ello, proponer actividades organizadas y sistematizadas sobre estos materiales puede resultar fértil en la construcción de un proceso pedagógico donde la evaluación se integre como una de las dinámicas de aprendizaje. Desde la perspectiva de una enseñanza que fomenta la reflexión y el pensamiento crítico, evaluar significa que el docente y los propios alumnos reconozcan las diferentes maneras de comprender de los estudiantes, y esto se incorpore a la situación de enseñanza como un proceso de conocimiento (Litwin, 1998). Este proceso es una construcción compartida entre el que enseña y el que aprende, a partir del reconocimiento de la naturaleza del aprendizaje de los alumnos, y de la posibilidad de replantear las estrategias de enseñanza (Palou, 1998). El trabajo en y con los archivos de estudio a partir de consignas adecuadas que se enmarquen en acciones pedagógicas bien articuladas, debería nutrirse de la idea de la evaluación de procesos como uno de los motores que favorecen los aprendizajes, y apelar a estrategias tales como la autoevaluación, la evaluación entre pares y la evaluación dialogada. Para ello es necesario generar acciones que, instaladas en el espacio del aula, apelen al trabajo cooperativo, porque los archivos se nutren y se modifican con los intercambios generados al compartir con otros los documentos propios. La reflexión solidaria sobre fichas, notas de lectura, esquemas, borradores, resúmenes, apuntes de clase, promueve que el habla de los estudiantes comience a impregnarse de la lengua disciplinar logrando así “que la acción se centre en los aspectos específicamente cognitivos de la tarea; o sea que se trate de un auténtico trabajo cognitivo” (Roselli, 1999, p. 82). Estando explícitos los criterios de evaluación, cada alumno recibe devoluciones de sus compañeros (de grupo y/o de clase) que cuestionarán o confirmarán sus elecciones, y estarán activas cuando cada estudiante auto-evalúe sus procesos en las diferentes situaciones de reescritura que enfrente a solas.

Dado que el trabajo con los archivos de papeles de estudio se piensa como una estrategia de enseñanza-aprendizaje de conocimientos, y que tales conocimientos “deben asegurarse desde la función experta” (Roselli, 1999, p. 84), el docente ocupará un rol fuerte en los quehaceres del alumnado “tanto para asegurar, supervisar y evaluar el aspecto epistémico como para proporcionar pautas organizativas de la actividad” (Roselli, 1999, 84). Para cumplir efectivamente esta tarea, el docente debería conocer los archivos para entablar diálogos periódicos con cada estudiante, y juntos reflexionar sobre los movimientos escriturales interpretando los momentos del recorrido pedagógico que allí se registran, a fin de orientar y evaluar el desarrollo de la apropiación de conocimiento. Así, el docente leerá los documentos, las reescrituras, dialogará con cada estudiante y con los grupos sobre tachaduras, ampliaciones, reducciones, desplazamientos, supresiones, interesándose de esta manera en el devenir de los aprendizajes de los estudiantes, y también en la marcha de su propio proyecto pedagógico “con una actitud inclusiva que nos comprometa a trascender nuestras clases y avanzar hacia una docencia innovadora” (Vázquez, 2017, p. 9).

Referencias Bibliográficas

Carlino, Paula (2005). Escribir, leer y aprender en la universidad. México: Fondo de Cultura Económica.

Carlino, Paula (2004). “Escribir a través del curriculum: tres modelos para hacerlo en la universidad”. Lectura y vida. Revista Latinoamericana de Lectura, 25 (1), pp. 16-27.

Bajtín, Mijail (1982). “El problema de los géneros discursivos”. En Estética de la creación verbal. México: Siglo XXI, pp. 248 – 293.

Pognante, Patricia (2006). “Sobre el concepto de escritura”, Revista Interamericana de Educación de Adultos, 28 (2). pp. 65-69.

Kuhn, T. S. (1971). La estructura de las revoluciones científicas, México, Fondo de Cultura Económica.

Kristeva, Julia. Semiótica 1. Madrid: Fundamentos, 1981.

Camps. A. y Castelló, M. (2013). “La escritura académica en la universidad”.REDU-Revista de Docencia Universitaria, Número monogŕafico dedicado a Academic Writing, 11 (1), pp. 17-36. Recuperado el 17/08/2018 en http://www.red-u.net.

Litwin, E. (1998) “La evaluación: Campo de controversias y paradojas o un nuevo lugar para la buena enseñanza”, en Camilloni, A. (Comp.) (1998), La evaluación de los aprendizajes en el debate didáctico contemporáneo. Paidós: Buenos Aires.

Palou de Maté, M. (1998). “La evaluación de las prácticas docentes y la autoevaluación”, Camilloni, A. (Comp.) (1998), La evaluación de los aprendizajes en el debate didáctico contemporáneo. Paidós: Buenos Aires.

Roselli, Nestor (1999). La construcción sociocognitiva entre iguales. Rosario: IRICE.

Vázquez, Alicia y Amieva, R., coord. (2017). Leer y escribir en las disciplinas: diseños de intervenciones didácticas en las aulas universitarias. Río Cuarto: UniRío Editora.

Nota: Este trabajo fue desarrollado en la asignatura Evaluación a cargo del profesor Matías Panaccio en el marco del Programa de Reflexión e Innovación Pedagógica.



Abstract: Given that different disciplinary paradigms build languages whose hegemony they try to impose on a scientific community (Kuhn, 1971), writing in the curriculum as a modality for academic literacy will require students to acquire a lexicon and certain verb forms. Like all linguistic phenomena, the specialized languages of the disciplines are crossed by the tensions and debates in which they are configured, and in the writing processes the marks of these conflicts are inscribed. In this way, the writing work of the students carries in its materiality the marks of the cognitive conflicts that are generated in the contradictory encounter between the previous knowledge and the new discursive order. Each deletion, addition, substitution, gloss, rewriting, is the mark of a conflict and a negotiation with the protocols of the disciplinary language that each student maintains throughout the writing process. Arming files with student work papers may offer a productive tool when imagining actions to evaluate learning processes.

Keywords: Curriculum - evaluation - notes - hypothesis - processes

Resumo: Dado que os diferentes paradigmas disciplinares constroem línguas cuja hegemonía tentam impor em uma comunidade científica (Kuhn, 1971), escrever no currículum como modalidade para a alfabetização acadêmica requererá dos estudantes a aquisição de um léxico e de umas formas verbais determinadas. Como todo fenômeno linguístico, as linguagens especializadas das disciplinas estão atravessados pelas tensões e debates nos que se configuram, e nos processos de escritura se inscrevem as marcas destes conflitos. Deste modo, o trabalho de escritura dos estudantes leva em seu materialidade as marcas dos conflitos cognitivos que se geram no encontro contraditório entre os saberes prévios e a nova ordem discursivo. A cada tachadura, agregado, substituição, glosa, reescritura, é a marca de um conflito e uma negociação com os protocolos da língua disciplinar que a cada estudante mantém ao longo do processo de escritura. O armado de arquivos com os papéis de trabalho dos alunos pode talvez oferecer uma ferramenta produtiva à hora de imaginar ações para avaliar processos de aprendizagem.

Palavras chave: Currículo - avaliação - notas - hipótese - processos


Gonzalo Oyola Quiroga. Licenciado en Letras (Universidad Nacional de La Plata)


Escribir a través del currículum y evaluación: apuntes e hipótesis de trabajo fue publicado de la página 127 a página130 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Nº XLI

ver detalle e índice del libro